Universidad Veracruzana

Kaniwá: Blog sobre Bibliotecas, Información y Conocimiento

Blog sobre Bibliotecas, Información y Conocimiento



La gran filtración de WikiLeaks sobre la Corrupción Global incluye a España, Francia, Microsoft y la Banca

El joven Manning, al principio, no entendía nada. Entenderlo le llevó a una prisión militar, primero en el desierto de Kuwait y ahora en Quantico (Virginia). Allí sigue. Nación Red.

De alguna manera todo se intuía. Lo que sorprenderá es el relato del “embajador” explicando al Departamento de Estado como se lo lleva el “presidente” del país por el que los jóvenes soldados han ido a morir.

Luxemburgo, Liechtenstein, Monaco, Belice… Antillas Holandesas. Países recurrentes en las filtraciones históricas de WikiLeaks que están en boca de todos. Incluso del señor Gates cuando llama a los aliados.

El mapa de la corrupción global es obra del propio Departamento de Estado. La filtración: de un australiano en apuros. Los que han visto “algo” explican que los americanos han llevado los “apuntes” de “todo” y hasta se permiten comentarios jocosos en los cables diplomáticos que van a salir sobre lo que se llevan unos y otros. Sobre todo se relata ese momento casi cotidiano a escala mundial y controlado por la CIA y el FBI en que toca mirar a otro lado. Comisiones de guerra.

Rusia, donde los políticos roban y los periodistas combativos son asesinados y reciben palizas que les fracturan el craneo, Afganistán y la corrupción en Palacio, Iraq y el latrocinio generalizado que no evitó la llegada los aliados de las Azores con el presidente de Europa, Barroso, al frente.

Países olvidados que encarcelan blogueros y cuyos dirigentes cometen delitos impunemente: Kazajistán, Kirguizistan, Tadyikistan, Turkmenistán y Uzbekistán y Azerbaiyán: escala de tránsito para las tropas que van a Afganistán.

No falta el Vaticano y los abusos sexuales a niños que conocía todo el mundo ¿hace años? – “la Interpol no debe actuar” – o el Libano y el terrible caso del magnicidio del presidente seguido de grandes transferencias, paraiso fiscal mediante, de dos países para influir sobre la sentencia que nunca llega. Tráfico de armas y política. Escuchas y más escuchas. Hasta hoy. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Por la dimisión de los poderes: Prensa y Justicia.

Microsoft y las injerencias externas. La Banca y las “ayudas” que luego se devuelven, cuando entran en crisis, mediante un decreto a la medida. Después de saquear el banco. Las Fundaciones, ay, las fundaciones… y los influyentes señores. Siempre Defensa, Washington Boulevard. Biden y el cristal de Tiffany.

El enviado de la República mintiendo a las familias de los ingenieros que fueron asesinados en Pakistán. Procedimiento habitual: financiación de partidos a nivel global, – ay, la Internacional -, injerencia interna permanente, control de Defensa (tráfico de armas, espionaje y servicios secretos (pdf)), Copyright (patentes). Control de Internet. Lo que todo el mundo sabía en un link. Lo que el “soldado Manning“, único detenido en toda esta historia descubrió:

Es entonces cuando un Manning que está expresando su “hartazgo y desencanto” por lo que ha podido descubrir, escribe a Adrian Lamo:

… afecta a todos en la tierra … en todas partes hay un cable de los EE.UU. … hay un escándalo diplomático que revelar … Islandia, el Vaticano, España, Brasil, Mada(ga)scar.

Según un investigador británico que como en los peores tiempos del IRA ha vuelto a tomar medidas de protección personal, uno de los casos más graves desde el punto de vista político a nivel global es el del presidente de Iraq Nuri al-Maliki. “Es el caso paradigmático del nivel de pobredumbre en el que nos han metido. Hemos dejado robar y puesto al frente de Iraq a alguien que tiene precio y mantiene relaciones económicas y políticas con el gran enemigo”.

The Guardian ya desveló que Maliki además de corrupto es un traidor. Si preguntan por allí les dirán “que no nos sorprende que la noticia tenga poco recorrido”. Así está el mundo:

Muqtada al Sadr ha sido el hombre clave del pacto secreto entre Mahmoud Ahmadinejad y Maliki. Un pacto que incluye a Siria, el Líbano de Hezbolá y las más altas autoridades chiítas del Islam.

El gran aliado de los periodistas combativos, que son linchados, asesinados o vuelven a mirar hacia atrás cuando la noche o la bruma presenta sus perfiles más tenebrosos, es Internet. Explica Julian Assange que el mundo ya no será reconocible – ni el pasado ni el presente – cuando en unas semanas o meses “los leaks“ de la gran corrupción mundial sean links. El mundo puede experimentar el cambio pacifico más grande en términos políticos de su historia gracias a Internet. ¿El mapa de la corrupción o el mapa de la política?.

Hay que regenerar la representación política. No mirar para otro lado. Es la hora de los ciudadanos digitales. Hay que recuperar un principio fundamental: πολιτικος. Internet tiene mucho que decir.

Reproducido de: Nacionred.com



Relanzamiento de e-México: red NIBA, cómputo «en grid» y en nube

Aparentemente la red NIBA (Red Nacional de Impulso a la Banda Ancha), del Sistema Naciona e-México podría servir perfectamente de soporte a un proyecto para integrar un Catálogo Bibliográfico Nacional, un meta-catálogo, catálogo de unión o catálogo de catálogos, que integrara la información de todas las publicaciones (libros, tesis, revistas, periódicos, tanto impresos como electrónicos) existentes en las bibliotecas públicas, escolares y académicas del país.
Esto sería el principio de una verdadera Biblioteca Digital Nacional que pudiera vincularse a archivos, museos, centros educativos, centros de investigación, hospitales y empresas de todas las áreas, para impulsar la investigación, la innovación y el desarrollo científico y tecnológico en México.
Así, se podría dar un paso adelante hacia la sociedad de la información y el conocimiento en nuestro país.
Tras revisar el portal del Sistema, cabe señalar lo siguiente: es posible detectar un número importante de errores ortográficos y de captura en los textos, que se deberían atender, pues debilitan la confianza del visitante en la fiabilidad y seriedad de este esfuerzo.

 



Como a Galileo en su momento, a Julian Assange lo quieren enjuiciar

Julian Assange es el activista informático y en pro del derecho humano a la información, más visible en la operación de comunicar al mundo la realidad sobre los procedimientos y las prácticas del Departamento de Estado de los Estados Unidos de América y sus embajadas, en todo el mundo.
Por eso, por revelar mundialmente información, detallada en más de 70 mil documentos, sobre las operaciones militares de Estados Unidos en Irak, y ahora un cuarto de millón de cables diplomáticos de ese país, se le quiere llevar ante la justicia, como a un delincuente.
Exactamente como cuando la Iglesia llamó a juicio a Galileo Galilei, por poner en entredicho con evidencias científicas el sistema geocéntrico, tan favorable a sus intereses doctrinales.
El «Y sin embargo se mueve…» con que Galileo remató su abjuración de la teoría heliocéntrica, impuesta por las autoridades religiosas del tribunal de la Santa Inquisición, en el caso de Julian Assange, puede ser un «Y sin embargo se sabe…», pues la información filtrada esta semana por Wikileaks está dándole la vuelta al mundo.
¿Cómo se explica, cómo se justifica que -según dichos documentos relevados por WikiLeaks- el Departamento de Estado de Estados Unidos haya requerido ni más ni menos: «desde la rutina de los empleados de Naciones Unidas, la numeración de sus tarjetas de crédito y de viajero frecuente, teléfonos, correos electrónicos, direcciones URL, programas de trabajo y aspecto físico. Información biográfica, biométrica y financiera sobre líderes palestinos… (etc.)».
En el caso de México, será de gran interés público conocer el contenido de las comunicacionesde la Embajada estadounidense en lo relativo a la guerra contra el narcotráfico y la administración de recursos estratégicos para nuestro país, como el petróleo.

 



Las revelaciones de Wikileaks y la conferencia del cambio climático en Cancún: dos caras de la misma moneda

Mientras el sitio WikiLeaks desata, por un lado, una oleada de esperanza en que la transparencia informativa puede obligar a los gobiernos a regular, por fin, sus actividades dentro del marco del respeto a los derechos humanos, el derecho internacional y de la ética, por el otro lado se gana las amenazas y descalificaciones de representantes de varios países, encabezados por los Estados Unidos de América, Inglaterra y Francia.

De «desafortunada», califican la filtración que permite a millones de personas en el mundo enterarse, hoy, gracias a 251,288 documentos, principalmente cables diplomáticos de Estados Unidos, de la naturaleza de la «diplomacia» que practican ese y otros países, diplomacia cuyos instrumentos son, como ha quedado a la vista, básicamente el espionaje, la complicidad y el chantaje global.

El mismo tratamiento diplomático de los países desarrollados, es el que reciben la mayoría de los países del mundo, cuando pretenden ponerse de acuerdo sobre cuestiones como el cambio climático, como lo revelan las primeras crónicas de la cumbre en Cancún.



Paradojas de las bibliotecas universitarias

Durante muchos años se han impartido cursos y se han hecho incontables presentaciones y demostraciones a estudiantes de nuevo ingreso, a estudiantes tesistas o de los últimos semestres de licenciatura, a estudiantes de posgrado, investigadores y académicos, sobre cómo utilizar y aprovechar las fuentes de información en línea con que cuentan las bibliotecas universitarias y que constituyen la oferta de información para sustentar los procesos de enseñanza, investigación y difusión.
A pesar de su costo, que es elevado, estos recursos informativos se aprovechan aún menos que los libros y revistas impresos, que también escasamente se usan.
Las universidades públicas en nuestro país, cuentan con recursos limitados en muchos órdenes, y aunque periódicamente se generan oleadas de interés por el quehacer de las bibliotecas y su función en el ámbito académico, generalmente se desestiman o relegan a un segundo plano, por considerarse que realizan simplemente una función «de apoyo» académico. Tal vez hasta hay quienes, obnubilados por las posibilidades de la tecnología, creen que las bibliotecas están pasando a ser poco menos que onerosas reliquias sin mayor valor o utilidad.
Es tiempo de que esa visión se transforme.
Las bibliotecas universitarias son el principal sustento de la formación profesional de los estudiantes. Como lo expresó en cierto momento el doctor Jesús Lau, si las universidades son panaderías, las bibliotecas son las que tienen la harina.
Esta es una metáfora cruda, pero elocuente. Y sin embargo, más allá de esa función formativa, las universidades han recibido de la sociedad la encomienda y tienen el compromiso de preparar profesionistas comprometidos con la atención de necesidades sociales.
No exclusivamente necesidades de tal o cual mercado, ni sólo las necesidades de alguna moda del consumo, sino las necesidades elementales y universales de todas y cada una de las personas que viven en el territorio nacional. En algunos casos, las soluciones aplicables aquí, generadas por los universitarios, pueden aplicarse a los problemas similares que experimentan otros grupos humanos en otras partes del mundo.
No obstante, ocurren paradojas como la siguiente: la sociedad financia investigaciones con fondos públicos que luego acaban beneficiando a intereses privados o particulares.
Esto debería de dejar de ocurrir en lo inmediato.
Las universidades públicas deben anteponer las necesidades de la mayoría de la población a los intereses de lucro o económicos que puedan tener unos u otros particulares. Las necesidades de la población han sido siempre, y seguirán siendo por mucho tiempo, las mismas, las relativas a los derechos humanos fundamentales que, en nuestro país, están cada día más lejos de resolverse y atenderse: derecho a la alimentación, derecho a la vivienda, derecho a la salud, derecho al trabajo, derecho a la información, derecho a la educación, derecho a la participación democrática, derecho a la seguridad personal y ambiental, derecho a la intimidad y privacidad, derecho a la libertad de creencias, derecho a un trato equitativo por parte de la justicia.
A ese propósito, las bibliotecas representan un bien público de incalculable valor.
Aquí, en las bibliotecas, aunque pueda tardarse, el que busca encuentra.
Si no encuentra de inmediato lo que busca, puede encontrar un puente que lo acerque o lo conduzca al objetivo deseado.
Hay que decirlo aunque lo sabemos con creces, en las bibliotecas existe más información relevante y de calidad publicada que la que, individualmente, podría procesar de manera razonable y útil cualquier ser humano.
Los bibliotecarios estamos llamados a servir de inmediarios entre nuestros usuarios y el conocimiento y la información, para ayudarle y facilitarle tanto como sea posible el acceso a dichos conocimientos e información.
Esta situación se reafirma cuando al buscar información de su interés, en el buscador más empleado por todos -Google- un estudiante obtiene dos millones de documentos como resultado, de los cuales tal vez apenas el 0.1%, es verdaderamente relevante.
Por lo anterior, el bibliotecario en la sociedad de la información, también es un educador y debe ser tomado en cuenta en las deliberaciones de la academia.
En primer lugar, las autoridades universitarias pueden empezar a prestar más atención a lo que ocurre realmente en las bibliotecas: los estudiantes universitarios no pueden conducirse adecuadamente y avanzar con éxito en su vida académica, si consideran al bibliotecario como un enemigo, un adversario o un oponente, o en el mejor de los casos alguien sobradamente indiferente, que cuida un espacio; no puede haber éxito educativo, ni científico ni técnico, en México, si la biblioteca escolar y universitaria, en lugar de ser un punto de encuentro con la información, el saber y los pares intelectuales, es el coto o dominio de una personalidad, por maravillosa que sea, o un sitio abandonado, mal iluminado, mal ventilado, mal dotado y mal equipado.
Las bibliotecas deben ser lugares tan atractivos como los jardines, los museos, las galerías, los restaurantes y las salas de cine, adonde todo invita a disfrutar la vida.
¿Y qué mejor lugar para conocer y apreciar realmente la vida, que la biblioteca, al lado de los grandes, medianos y pequeños autores y sus textos, o en la navegación inteligente por el ciberespacio?
Los planes y programas de estudio podrán ser espléndidos, pero la verdadera formación se va a dar tanto en la biblioteca, como en el laboratorio o taller, o en el campo de prácticas, si los docentes y los estudiantes cuentan con los recursos de información que son necesarios, suficientes y pertinentes para aprender, y si, además, saben emplearlos.
Por supuesto: es indispensable la experiencia y la visión pedagógica del maestro, del profesor, del tutor, pero sin recursos de información actualizados, de calidad y abundantes ¿qué se va a aprender y para qué?
Con el paso del tiempo, quienes trabajamos en bibliotecas llegamos a pensar que, como muchas otras cosas que ocurren en nuestro país, nuestro servicio es parte de un simulacro: sí, las bibliotecas figuran en los informes y en las estadísticas, se toman en cuenta las cifras que generan en todos los sentidos, pero la calidad y el propósito, la visión de mediano y largo plazo siempre o son postergadas o son desconsideradas; pero las bibliotecas no figuran como deberían -como prioridad- en los presupuestos, ni figuran alto en los organigramas, ni tampoco figuran en las actividades más visibles y emblemáticas de que se ufanan los universitarios, las bibliotecas están ahí y punto, una universidad sería inconcebible sin ellas, pero nada más.
Por ello, estamos obligados a reflexionar: si este servicio es una simulación, eso compete directamente a los académicos e investigadores y a los propios estudiantes universitarios, y entre ellos tendría que hablarse francamente si lo que llaman «docencia» e «investigación» -sin libros, sin bibliotecas, sin bases de datos, ni sistemas de información idóneos- no es también, acaso, una simulación.
Y podemos decir ésto porque vemos que no sólo en nuestra universidad, sino en general en la educación superior, las tecnologías de información han traido de la mano un desinterés de los estudiantes universitarios por la calidad de la información; una inmensa mayoría de ellos, se conforma con el equivalente a la «comida rápida» que sirve en Google, y menosprecian los platillos orgánicos o la comida gourmet que se pueden servir de las bases de datos especializadas, la lectura de un excelente libro impreso y la consulta de otras colecciones (audiovisuales, de obras raras y valiosas, de tesis, etcétera).
Para allegarse información calificada y evaluada por pares cognitivos, es decir, especialistas en los temas que ahí se abordan, debemos acudir a las publicaciones especializadas que actualmente se encuentran representadas en bases de datos de acceso abierto, o en bases y sistemas comerciales de información, tomemos el caso de SpringerLink.
Alguien puede acusar que se trata de bases de datos en inglés, pero eso no debería poder usarse como una objeción para no aprovecharlas. Teniendo como vecinos a inmediatos a los Estados Unidos de América, esa no puede ser una excusa.
Alguien puede objetar que se trata de información que está fuera del alcance del estudiante universitario promedio, por el nivel de comprensión, la especialización del vocabulario, etcétera. Pero si queremos que nuestro país supere su situación ancestral de atraso científico y tecnológico ¿qué clase de objeción es esa?
Los universitarios debemos aspirar a dar mejores resultados, no sólo en las estadísticas y los informes, sino en la vida misma, en el trato con nuestros semejantes, especialmente aquellos que enfrentan las peores desventajas: las de la pobreza, el desempleo y la falta de acceso a los bienes culturales.
El espíritu de los universitarios es -debe ser- ese espíritu generoso del que hablaba José Vasconcelos, quien pedía que los bienes de la universidad se derramaran hacia la sociedad. Hablamos de los verdaderos bienes de la Universidad: de la información, el conocimiento, el saber, la ciencia, el arte, la literatura, la cultura.
Hacer eso, aseguraría el buen destino de los bienes intelectuales y culturales de la Universidad. De lo contrario, todos estos bienes acumulados en unas pocas manos, al servicio de unos pocos bolsillos, son bienes que en realidad se están desperdiciando.

 

La Sinfonía de la Ciencia

Bien. El contenido de Youtube ahora es consultable en la red universitaria. Excelente. Veamos de qué puede servirnos ésto:

Symphony of Science – ‘We Are All Connected’ (ft. Sagan, Feynman, deGrasse Tyson & Bill Nye)

Symphony of Science – A Wave of Reason

Symphony of Science – ‘The Case for Mars’ (ft. Zubrin, Sagan, Cox & Boston)

Symphony of Science – The Poetry of Reality (An Anthem for Science)

Estamos preparando la traducción de algunas de las letras de estas melodías… ¡vaya forma de divulgar la ciencia!



Roger Penrose analiza la posibilidad de que antes del Big Bang hubiera otro Universo

La ciencia, en cuanto esfuerzo humano, parece que no tendrá nunca fin, pues el Universo mismo se revela ante ella como inagotable. Adonde quiera que la ciencia aplica sus métodos e instrumentos, descubre capa tras capa de nuevas realidades, o de realidades antes desconocidas, y erige nuevos edificios de preguntas sin respuesta, al menos temporalmente.

¡Cuánta fascinación y admiración despiertan artículos como éste, publicado en Arxiv.org, en el que colabora Roger Penrose y del que informa el servicio NOTIWEB de madrid+d, que a su vez acredita como fuente al diario ABC de España! A partir de información de la radiación cósmica residual del Big Bang, los autores postulan la existencia de «aeones previos», o de un pre-universo, al evento que ocurrió hace aproximadamente 13,700 millones de años (el Big Bang) y cuyos efectos son, ni más ni menos, que la existencia de todo cuanto nos rodea y de nosotros mismos.
Las especulaciones cosmológicas y los hallazgos que la ciencia ha realizado a lo largo de unas pocas décadas, alimentadas desde luego con la observación del espacio profundo gracias a telescopios como el Hubble, la observación de la radiación cósmica de fondo, quehacer en el que se apoya el documento citado, así como el intenso trabajo intelectual de Stephen Hawking, quien literalmente se levanta sobre hombros de gigantes como Newton y Einstein, nos ofrecen un cuadro del Universo y por ende de nuestras existencias individuales, que amerita toda nuestra atención y reflexión.
Si la vida humana tiene un sentido, tal vez tiene que ver con este descubrir y este conocer incesante, que es posible gracias a la actividad científica. Otras formas de conocimiento son válidas, y arrojan constantemente luz sobre nuestro derrotero como especie en el universo: la música, el arte, la literatura, la poesía.
Pero, de todas las luces con que contamos, tal vez la más poderosa y penetrante es la de la ciencia.