Universidad Veracruzana

Kaniwá

Bibliotecas, Información y Conocimiento



Zotero vs. Mendeley

Apuntes para elegir un gestor bibliográfico.

Elsevier ha adoptado como gestor de referencias bibliográfica Mendeley. Zotero se ha mantenido como un gestor bibliográfico independiente. Ambos cumplen a cabalidad la función principal de integrar colecciones de referencias bibliográficas, lo cual es una necesidad permanente en el flujo de trabajo académico (conjunto de actividades típicas de docentes, investigadores o estudiantes).

Dado que ambos gestores emplean formatos estándar para la integración (e importación y exportación) de las referencias bibliográficas, la información agregada en cualquiera de ellos es posible migrarla al gestor alterno.

Esto es de gran importancia en el momento actual (tercer trimestre de 2022), en virtud de que la disponibilidad de la suite de Office tanto para el personal académico, como administrativo, en nuestra casa de estudios, así como de las extensiones de Mendeley para dicha plataforma están experimentando algunas inconsistencias* que dificultan la explotación completa de las funciones del gestor mencionado.

De manera alternativa, Zotero puede recibir las referencias exportadas desde Mendeley, para llevar adelante tareas como la selección de un estilo bibliográfico específico para generar una lista de referencias, interactuar con el procesador de palabras, etc.


ACTIVIDADES DEL FLUJO DE TRABAJO ACADÉMICO

Antes de ir a los gestores, enmarquemos el apoyo que nos brindan en lo que pudiera denominarse flujo de trabajo académico o flujo de trabajo de investigación. Las tareas se comentan a continuación, no en un orden rígido, la investigación tiene mucho de carácter exploratorio, fortuito, recursivo, pero el consenso parece ser que se realizan todas las tareas siguientes:

Buscar

Los aspectos críticos de la búsqueda de información consisten en saber qué buscar, dónde buscar y cómo buscar. Aquí aplica la máxima del poeta persa, Rumi, para quien «el arte de saber consiste en saber qué ignorar».

Recopilar o colectar

Es importante que el académico establezca un sistema que le permita coleccionar documentos y referencias usando etiquetas o carpetas para darles un orden lógico y temático, lo cual garantizará que pueda volver a localizar los documentos referidos con facilidad.

Analizar

El análisis de la información implica el uso de diversos enfoques que pueden ser cuantitativos, cualitativos, lingüísticos, históricos, hermenéuticos, filosóficos, filológicos, sociales, económicos, etc. La lista es tan extensa como las disciplinas que estén relacionadas con el objeto de estudio. Un análisis común en las ciencias económico-administrativas, puede ser el análisis PESTEL (considera el entorno Político, Económico, Social, Tecnológico, Ambiental y Legal de cualquier problema o idea), que permite tener una visión panorámica sobre un tema. Un enfoque completamente holístico de los problemas lo puede brindar el análisis integral (subjetivo individual, objetivo individual, subjetivo colectivo, objetivo colectivo) de Ken Wilber, aunque también existen enfoques fenomenológicos, críticos, histórico-dialécticos, además de los propios de cada disciplina.

Escribir o redactar

Quizá una de las tareas de mayor dificultad, es la escritura y redacción de textos en el ámbito académico. La bibliografía existente sobre el tema es profusa, y toma en cuenta aspectos de forma y de fondo, ortográficos, sintácticos, e incluso de estructura editorial. Conviene revisar la literatura especializada al respecto.

Comunicar hallazgos

Este es uno de los momentos decisivos de la investigación científica. De qué sirve un hallazgo crucial si no se informa sobre ello. En el ciclco de la información, los bibliotecarios podemos actuar como divulgadores en algunas áreas del conocimiento. Eso evitaría que aportaciones como la de Gregorio Mendel, para la comprensión de la herencia biológica, pasaran décadas acumulando polvo en las estanterías. En las estanterías virtuales de la WWW, es importante identificar los mejores medios de difusión del conocimiento, los formatos idóneos y hacer uso consistente de los mismos.

Organizar

La organización de información y conocimiento durante la investigación, puede hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso de la misma. El investigador debe establecer jerarquías informativas, taxonomías de conocimiento, sistemas de categorías que le permitan agrupar, identificar, recuperar y localizar con sencillez datos cruciales para la investigación. Esto puede depender de la naturaleza de los datos que se recopilan para la investigación: datos crudos, sin analizar, datos organizados, datos analizados, por orden geográfico, por orden cronológico, de lo general a lo particular, de acuerdo a una escala de valoración, un orden causal, un orden complejo, ordenar por el nivel de conocimiento existente, desde lo establecido con mayor certeza hacia las áreas o temas inciertos, será el académico quien determine la utilidad o importancia que asigna a determinados documentos; distinguir los tipos de fuentes (primarias, secundarias, terciarias) puede ayudar a filtrar y seleccionar la mejor información para la investigación, exposición o publicación.

Anotar

Ateniéndonos al antiguo dicho de que «vale más la tinta más tenue sobre el papel más humilde, que la más prodigiosa memoria», el académico está tomando constantemente apuntes. Cómo lo hace y cómo procesa posteriormente dichas notas es un asunto crucial. Sin un sistema adecuado de referencias, el volumen de datos puede volverse una especie de malabarismo imposible, como aquellos armarios adonde no cabe un objeto más y al abrirlos brota de ellos todo lo que hay en su interior. Las notas pueden hacerse, dependiendo de las circunstancias en cualquier fragmento de papel disponible o en aplicaciones digitales. Un ejemplo interesante de aplicación para anotar es Keep, de Google, si no se es quisquilloso con que las notas estén en la nube. Zotero y Mendeley permiten crear anotaciones sobre referencias específicas lo cual contribuye a mantener reunidos los apuntes pertinentes con cada documento. Alguien puede optar por el uso de una libreta común, adonde cronológicamente a manera de bitácora entran todas las notaciones y, revisiones periódicas posteriores permiten transcribir únicamente lo más relevante a libretas dedicadas a subtemas o actividades específicas.

Citar

¿Estilo MLA o APA? Esta parece una elección simple, no obstante, existen miles de estilos bibliográficos y dependiendo de la publicación de destino (de los artículos), el académico debe adaptarse a la norma editorial de la casa. En las entidades académicas, típicamente facultades y centros de investigación, se establecen acuerdos con relación al estilo que debe utilizarse, la versión o cualquier otro pormenor relacionado, para que los productos editoriales se ciñan a dicha norma. Una vez elegido el estilo bibliográfico, su aplicación tanto al citar como al integrar la bibliografía es un procedimiento relativamente mecánico. Zotero y Mendeley ayudan en el proceso de citar y de integrar las referencias bibliográficas en casi cualquier estilo bibliográfico existente.

Reflexionar

A este respecto, toda la bibliografía sobre la naturaleza de la mente humana y sus procesos de razonamiento y pensamiento apenas rascan la superficie del prodigioso acontecimiento que es reflexionar. Sólo cabe decir que los poderes de reflexión de los seres humanos son sorprendentes, y sin embargo personas como Edward de Bono aún sugieren que es posible potenciar y optimizar de manera sencilla y práctica los procesos de pensamiento, él introdujo la idea del pensamiento lateral y la estrategia de los seis sombreros de colores para pensar. El pensamiento rápido y el lento, por otro lado han sido objeto de reflexión por parte de un premio Nobel de Economía.

Archivar

Una tarea que se quisiera evitar, pero a dónde van a estar estos documentos dentro de dos, cuatro, ocho años. De ello depende que el conocimiento se mantenga disponible y en buena medida útil.

Compartir

Los repositorios digitales y las bibliotecas virtuales, las redes sociales y las plataformas de publicación autónoma en manos de académicos son el medio idóneo para que los resultados de la investigación entren al ciclo global de la información y revelen su pertinencia, utilidad e impacto.

Soporte técnico y documentación de Zotero
https://www.zotero.org/support/
Soporte técnico y documentación de Mendeley
https://service.elsevier.com/app/home/supporthub/mendeley/

* A continuación, una lista de las inconsistencias observadas.
  1. Mendeley está realizando algunos cambios en su software.
  2. En la red UV, no se instalan en la pestaña de Referencias de Word, las opciones relativas a citar y a gestionar colecciones de referencias, crear bibliografías, etc. En caso de que los resultados sean mejores al usar Mendeley fuera de la red institucional, sería muy grato saberlo, por favor escriban: casanchez@uv.mx.
  3. La versión web de Mendeley tiene una funcionalidad básica, y hasta cierto punto limitada.
  4. No tenemos en este momento una idea precisa de en qué momento Mendeley será una herramienta 100% funcional otra vez.


Por una nueva agenda para bibliotecarios: David Lankes

Por una nueva agenda para bibliotecarios: David Lankes

Entramos en la era de la post pandemia y las secuelas que ésta ha ocasionado a nivel global, económico, social y cultural. Equidad, diversidad, inclusión, accesibilidad, promoción son conceptos que nos deben guiar para acercarnos a nuestras comunidades de usuarios.

En tal sentido las bibliotecas forman parte del sistema de soporte a la salud y la reactivación económica de los países afectados por la crisis sanitaria y ahora también las secuelas económicas de la guerra en Ucrania.

Si antes de la pandemia se registraban bajas tasas de lectura, imaginemos ahora que los lectores se alejaron de las bibliotecas por las restricciones sanitarias.

Si antes de la pandemia la actividad académica se mantenía en estándares que necesitaban mejora, aunque las plataformas virtuales han sido de ayuda para continuar las actividades de enseñanza-aprendizaje, es necesario revitalizar la vida académica, que es sobre todo discusión, conversación, exposición de razones.

En tal sentido, las bibliotecas ofrecen incontables materiales para iniciar, sostener y desarrollar esas conversaciones que dan vida a lo académico.

De ésto habla el especialista bibliotecólogo, David Lankes en el siguiente extracto de una ponencia más extensa.



Innovación y bibliotecas

Desde que irrumpió la red en el escenario de la información hace ya bastante años, hemos vivido una época de cambios acelerados e innovación, aprovechando las capacidades de captura, organización, transmisión y almacenamiento de grandes volúmenes de datos.

El exceso de información, como cuando nos enfocamos en un árbol, y éste nos impide ver el bosque, nos hace perder el rastro del conocimiento -y más, el de la sabiduría- en el mar de la información.

Una frase del poeta islámico persa Mevlana Jalal Al din Rumi dice: «El arte del saber, consiste en saber qué ignorar». Para innovar es necesario saber qué ignorar: lo conocido, lo probado una y otra vez, lo practicado comúnmente, lo que dicta el sentido común. Hoy más que nunca las sociedades y las organizaciones reciben un impulso innovador, tanto por los adelantos tecnológicos como por las crecientes demandas sociales entre las que destacan, por increíble que parezca, la paz, el respeto a los derechos humanos, la desmilitarización, el cese de hostilidades, la atención de las heridas y daños causados por la guerra y los conflictos de todo tipo, sin olvidar la sustentabilidad integral, el acceso al agua, a un medio ambiente sano, a alimentos que no causen más daños, por los contaminantes que se emplean ya en la agricultura, el derecho a una economía participativa e incluyente, redistributiva, que cancele los mecanismos de acumulación rapaz de la riqueza en unas pocas manos, el derecho a la autonomía y soberanía de las naciones sobre sus recursos, el fin de las alianzas militaristas o beligerantes, y del intervencionismo transnacional. Todas las acciones que acompañan a las formas modernas de colonialismo, representan problemas que ameritan una serie de acciones democráticas urgentes, que frenen la explotación de los recursos naturales de los países subdesarrollados y también el desarrollo armamentista de los países hegemónicos.

Lo que ha revelado el conflicto entre la OTAN y Rusia, enclavado en el territorio ucraniano, es que no se ha avanzado gran cosa desde la segunda guerra mundial, para frenar las amenazas de la conflagración nuclear. Lo ha dicho recientemente el secretario de la ONU, que estamos a un tris, a un error, a un malentendido de un desastre de proporciones apocalípticas.

Y es que el número de cabezas nucleares almacenados por distintos países representan la mayor amenaza a la vida en el planeta Tierra. Nos hemos entretenido mucho con la crisis de energía, la crisis del agua y la crisis de alimentos, hasta la COVID parece una enorme distracción que tomó por sorpresa a los sistemas de salud aún de los países del llamado primer mundo. La peor crisis que enfrentamos cada los seres humanos es la crisis del poder nuclear enloquecido que pende sobre nuestras cabezas.

Estas reflexiones en el marco de la innovación y las bibliotecas cuya historia ya se calcula en milenios, justifica dirigir una mirada atenta a los procesos por medio de los cuales las bibliotecas atienden al medio que les rodea y al cual se deben.

Una somero análisis PESTEL de las bibliotecas dejaría al descubierto cuán necesaria e importe es la innovación en ese ámbito en estos momentos.

Las bibliotecas son pivotes de la humanidad contra la guerra, contra la ignorancia y la injusticia que deviene en guerras, es un baluarte de la paz, de la coexistencia de los hombres y sus ideas, las bibliotecas ofrecen soluciones de manera ordenada a los problemas del mundo. Las clasificaciones bibliotecarias son sistemas latentes de innovación que permiten atisbar ramas enteras del conocimiento en muy poco tiempo. Lo que no se sabe resalta por su ausencia en las bibliotecas. Aunque se ha acelerado la producción de conocimientos, todavía hay mucho por hacer con su análisis, organización y con la explotación de datos.

Sirvan las siguientes notas para un esbozo de análisis PESTEL (por las siglas en inglés de los rubros a continuación) para bibliotecas.

POLITICO

La consolidación del gobierno de la cuarta transformación (2018-2024) consume recursos, tiempo y esfuerzo de las autoridades y hasta parece que se relega el trabajo con la variable del conocimiento social y la socialización del conocimiento, aunque se ha avanzado en la comunicación directa con la sociedad a través de las conferencias mañaneras, es indispensable que se haga un trabajo de organización, curaduría y análisis de dicho ejercicio diario, sin contar con la vasta producción de información oficial y del ámbito académico que a pesar de la pandemia se sigue generando día a día. Un actor que se difumina en la escena es el estamento bibliotecario del país que mucho tendría que aportar a estos propósitos.

ECONÓMICO

El estancamiento económico precedente, la pandemia y sus consecuencias económicas y ahora la inflación desatada por la guerra en Ucrania, presionan a los gobiernos, empresas e individuos a ser más cuidadosos con el dinero, a no hacer gastos innecesarios, no obstante esto también afecta rubros indispensables como la producción editorial, el acceso a fuentes de información de calidad y las bibliotecas sufren estos obstáculos cada vez con mayor dureza. Incapacitadas para mantenerse actualizadas, vigentes y útiles, las bibliotecas ven retroceder su impacto e influencia ante la inmediatez de los servicios virtuales de información, las bibliotecas digitales, los repositorios digitales, etc. No obstante, es evidente que la sociedad ha sido tomada por sorpresa por las TICs y están desviando su idea de información, conocimiento y cultura hacia las versiones que promueven las empresas y no la larga tradición académica.

SOCIAL

Es posible advertir que las nuevas generaciones están adheridas a los dispositivos de tecnología, que el lenguaje está lleno de lo que se supone es fruto de la creatividad de los influencers, de los tik tokers, que hay una balanza aparentemente favorable al trabajo independiente de los youtubers, sin embargo los poderes económicos y políticos influyen o buscan desviar para su conveniencia dicha polifonía, para que como se caracteriza por el concepto de gatopardismo, todo cambie para seguir igual. Entonces tenemos portales de divertimento que tienen miles de visitas más que los canales informativos o educativos y se alienta la sociedad de la desinformación, de la ignorancia y como dice el filósofo coreano Chun Hal, la sociedad del cansancio y la deshumanización.

TECNOLÓGICO

Hasta antes del conflicto en Ucrania las empresas de las TIC parecían ser las empresas que lideraban el escenario mundial de la innovación, hasta que se tropezaron con su propia sombra al establecer mecanismos de exclusión, censura, silenciamiento de la información y de la verdad, de modo que revelaron su materia más oscura, la de encontrarse al servicio de los intereses económicos y políticos aún de ultraderecha conservadora. Por otro lado, las realidad de las hostilidades bélicas, el cese de intercambios económicos, los bloqueos deliberados a la economía rusa, han tenido un efecto complejo que paraliza la industria de los microchips, que eleva los costos de los componentes de alta tecnología que van a los ordenadores, y aunque las capacidades de estos son imbatibles con relaciones a las de hace pocos años, los costos de acceso y mantenimiento o las posibilidades de reparación o renovación disminuyen.

En el caso del almacenamiento de datos, por ejemplo, la tecnología de discos de platos giratorios se vio avasallada por la tecnología de memorias de estado sólido y ahora las optimizaciones de esta conducen a medios de almacenamiento masivos de bajo costo y desempeño diez, o cien veces superior al de hace pocos años. Esto, para las bibliotecas representa una oportunidad inigualable para preservar en forma digital la mayor cantidad de información y datos disponibles, en previsión de cualquier evento destructivo que pudiera poner en riesgo dicho patrimonio cultural e intelectual de la humanidad.

El despunte de la Inteligencia Artificial ofrece retos a las bibliotecas, así como al campo social y económico en general, y levanta cuestiones éticas primordiales como las que se relacionan con la capacidad de estas IAs de tomar la dirección de los asuntos humanos, sociales y políticos, lo cual constituye un desafío para las democracias. Pero es evidente que China y Google están buscando la llamada supremacia cuántica con el objetivo de contar con IAs cada vez más potentes, que sean capaces precisamente de ver el mejor camino entre el mar de desinformación, la mejor estrategia en el juego de intereses polivalentes.

AMBIENTAL

Las premisas de Reducir, Reutilizar y Reciclar de la sustentabilidad a galope del discurso de las nuevas energías se ha venido diluyendo ante el hecho de que la producción y la circulación de mercancías está en riesgo por la guerra. Los países deben reducir o anular las hostilidades, como ha dicho el presidente de nuestro país, hasta el punto en que haya una tregua -entre más larga mejor- para que las economías nacionales sobre todo las menos favorecidas se recuperen de la pandemia y de la guerra.

Los efecto en el clima y el medio ambiente del proceder humano errático en materia ambiental, caracterizado por los nacionalismos que privilegian su desarrollo a la contención de un fenómeno global, ya vienen con sus elevadas facturas en el ámbito de la salud y pronto en el de la disponibilidad de alimentos y otros satisfactores.

Las bibliotecas deben ser baluartes de los derechos humanos a la alimentación, el trabajo, la salud, la educación y nadie debe quedarse al margen de la herencia y los conocimientos que hasta el momento las bibliotecas preservan y atesoran.

La máxima del bibliotecario indio Ranganathan de A cada libro su lector y a cada lector su libro, hoy se debe agregar la idea de que hay una app , una red social o un sitio web que sirve a las necesidades de los usuarios, y de que es importante empoderar a los usuarios para que sean creadores y gestores de contenidos y no solamente consumidores de una producción cultural de calidad sumamente variable que lo mismo incluye los atractivos y efímeros videos de Tik Tok, y las sesudas y amenas charlas de TED.

LEGAL

Pese a la existencia de leyes, planes y programas que mencionan directamente o sesgadamente a las bibliotecas, no parece haber poder humano que restituya su función más elevada en el plano social y cultural, como casas democráticas, casas de la sabiduría, templos del conocimiento, adonde el único requisito indispensable es saber leer, para que las personas se desprendan de los velos de la ignorancia y conozcan realmente y de viva voz de los más brillantes pensadores y escritores los mecanismos para asegurar el pan, la paz, el cuidado de la naturaleza y de sus cuerpos y una convivencia enriquecedora todos los días en ambientes de pluralidad y respeto.

Las bibliotecas contienen las semillas para un mundo mejor, para un mundo nuevo, pacífico, equitativo, justo, humano.

 



Bibliotecas y sustentabilidad

Las bibliotecas han contribuido históricamente a la sustentabilidad a través de la reutilización de los recursos documentales. Aún pueden hacer mucho más.

 

La Dirección General de Bibliotecas, atendiendo las disposiciones que en materia de sustentabilidad ha implementado la Universidad Veracruzana, en particular a través de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (Cosustenta), se ha sumado gradualmente a las prácticas y actividades para la sustentabilidad ambiental y humana de esta casa de estudios.

Por ello, se ha procurado optimizar el consumo de electricidad y agua, instalando -donde los recursos disponibles lo han permitido- lámparas ahorradoras y/o con tecnología LED y, así como sanitarios ecológicos.

Se recicla el papel para impresiones, como práctica habitual de esta dependencia desde hace algunos años, buscando la reducción gradual de las impresiones.

Se recomienda, inclusive, el uso de fuentes tipográficas que reducen el consumo de tóner y tinta.

Se aprovechan, como es sabido, las herramientas tecnológicas como videoconferencias y plataformas de redes sociales, para continuar con las actividades durante la contingencia sanitaria.

Se alienta a nivel institucional el uso del repositorio institucional y -con ello- la adopción del acceso abierto, los datos abiertos y la ciencia abierta, por parte de la comunidad universitaria, tomando en cuenta también las disposiciones en materia de protección de datos personales y el respeto al derecho de autor.

Con relación a la actividad en la que pueden y deben incorporarse los cuerpos académicos (el desarrollo de las colecciones de recursos documentales, para que estén disponibles en las bibliotecas universitarias), se recomienda tener en cuenta dos conceptos clave que son la sobreselección infraselección de recursos.

Al evitar ambas, se contribuye de manera importante a construir colecciones documentales apropiadas al nivel universitario y se optimiza el uso de recursos financieros para su adquisición.

Se ha participado en la actividad de Exposustenta, inclusive en la modalidad virtual durante el periodo de confinamiento sanitario.

Recursos en línea para la sustentabilidad

Añade más información sobre tu servicio.

Recursos impresos para la sustentabilidad (Koha)

Añade más información sobre tu servicio.

Bibliotecas verdes

“Suele hablarse de sustentabilidad como una buena intención, pero no se cuantifica, por ello es necesario dar cuenta de estos esfuerzos institucionales”

Doctora Sara Ladrón de Guevara (Rectora)


Cómo sumarse a la
sustentabilidad universitaria.

 

Crece el interés por este blog (con gratitud)

Nos da gusto compartir con ustedes el análisis que hace Google de las visitas a nuestra página -esto a partir de que se activó ese módulo de estadísticas, enero de 2022-. Y pinta muy bien.

Y eso es posible únicamente gracias a nuestros lectores. Como pueden observar en los meses transcurridos hasta abril, hubo más de 2000 personas que tuvieron la amabilidad de dedicar tiempo a revisar nuestro contenido. Eso nos compromete a mejorar la calidad del contenido, y abrir nuestros oídos y ojos a los intereses de la comunidad lectora, en este caso principalmente, pero no exclusivamente, la comunidad universitaria UV.

Esperamos que el flujo de lectores continúe y se acreciente, gracias sobre todo a la utilidad de la información de la que damos cuenta. Este y otros blogs universitarios representan un esfuerzo de comunicación y de diálogo con todos los universitarios, así que esperamos su retroalimentación, específicamente pueden enviarnos mensajes al correo: casanchez@uv.mx, donde tendremos mucho gusto en leerlos y saber de sus intereses, dudas y sugerencias. También es posible que nos hagan favor de dejar sus comentarios en la entrada correspondiente a su interés.

Una forma simple y eficaz de apoyarnos a dar a conocer el contenido de este blog, es a través de los botones de Compartir en redes sociales que aparecen al final de esta entrada. Gracias.

El editor.

Mayo 27 de 2022.



Pandemia, bibliotecas y sustentabilidad

Las bibliotecas de todo tipo han recibido un gran impacto desfavorable, causado por la pandemia de COVID-19. El impacto es apreciable en la reducción evidente de la circulación física de los acervos. Los usuarios, preocupados más por su salud, se han alejado de espacios como las bibliotecas, aunque se hayan establecido filtros sanitarios, termómetros y desinfectante en el acceso de las mismas. Cabe mencionar que en muchas se han implementado medidas para mantener la distancia social recomendada por las autoridades sanitarias.

Otros efectos lamentables en las bibliotecas se relacionan con la disminución de acciones presenciales de alfabetización informacional y de fomento a la lectura. Las bibliotecas o sistemas bibliotecarios que poseen sistemas y servicios de información y formación en línea han podido compensar dicho efecto aunque es previsible que sólo de forma relativa.

Las restricciones de movilidad, distanciamiento social y llamados a evitar la asistencia a espacios de uso compartido, para reducir la posibilidad del contagio, ha reducido drásticamente el número de usuarios de las bibliotecas.

La pandemia de Covid-19 obligó a plantearse la pregunta acerca de la viabilidad de que el papel de los libros mismo, fuera portador de particulares virales y pudiera tener un efecto negativo potencial en la salud.

La pandemia obligó a las bibliotecas a establecer lineamientos de bioseguridad al interior de las mismas, a reorganizar la asistencia del personal, a establecer mecanismos de trabajo a distancia, mediante el uso de las TICs, ante el riesgo potencial que representaban los materiales bibliográficos que eran devueltos por los usuarios, recursos provenientes de condiciones sanitarias totalmente inciertas.

Se revisó la literatura científica que se iba generando progresivamente sobre los riesgos de superficies plásticas y de papel, hasta que finalmente se decidió que un plazo de cuarentena de una semana -para los libros devueltos- brindaba un margen de seguridad suficiente para que las particulares virales desaparecieran del papel.

Los espacios bibliotecarios requieren mantenimiento continuo, por lo que los servicios de agua y eléctrico continuaron con pocas adecuaciones, elevando el costo total de propiedad de estas organizaciones.

Las actividades relacionadas con la organización de las colecciones continuaron, aunque a un paso menor. En algunos casos, el desarrollo de colecciones y las adquisiciones de recursos documentales se detuvieron.

Las restricciones económicas que impuso la pandemia y la suspensión de eventos como las Ferias del Libro Universitario, entre otras, también supusieron una disminución en la adquisición de recursos documentales para su incorporación a las colecciones.

Aunque las bibliotecas son espacios donde se ha privilegiado desde siempre la provisión racional de recursos y la máxima reutilización de las colecciones, pueden contribuir de maneras elocuentes y con una amplia difusión al desarrollo de una cultura de la sustentabilidad.

Acciones concernientes al ahorro de agua, luz y manejo de residuos son viables y tiene un efecto inmediato en el entorno bibliotecario.

Con relación a ideas, proyectos y resultados de acciones orientadas a la sustentabilidad en bibliotecas, vale revisar -en especial, el caso de la Universidad Veracruzana- en: Sustentabilidad en el entorno bibliotecarios y de la información (2016).

Sería muy interesante analizar el contenido de las contribuciones publicadas en dicha obra, y compararlas con los drásticos cambios que han tenido que aplicarse para que la pandemia de Covid-19 se desarrollara con las pautas que lo ha hecho.



¿Qué es un estado del arte?

Estado del arte, es un concepto de relevancia para la docencia y sobre todo la investigación, y que implica el uso intensivo de recursos de información académicos, procurando enfocarse en publicaciones académicas, dejando fuera toda aquella información secundaria sobre el tema. Con esta información, la más actualizada, sobre avances del conocimiento científico en el tema elegido a investigación, se elabora un documento que es el estado del arte en sí mismo. Sirve para conocer un conjunto o listado de documentos representativos de dichas investigaciones.

El estado del arte se refiere a las publicaciones especializadas de los últimos tres años (hay instituciones que admiten hasta cinco o incluso hasta diez años), para conocer quiénes, adónde y sobre qué publican, en el campo de estudio de interés.

Para poder realizar el estado del arte de una materia, campo o disciplina, o de un problema específico dentro de ella, es muy importante identificar las fuentes de información más recomendables, o idóneas, de acuerdo a la naturaleza de sus contribuciones, de manera práctica conviene identificar las bases de datos y publicaciones que potencialmente contendrán la información relacionada.

Además, es importante limitar la revisión bibliográfica que dará origen a los conceptos básicos del estado del arte, a un marco temporal de los últimos cuatro años.

Algunos especialistas en investigación advierten que el estado del arte no es lo mismo que el marco conceptual de una investigación, lo cual es un trabajo mucho más específico y que requiere de un rigor conceptual mayor.

Sin embargo, el estado del arte puede contribuir de manera destacada a apoyar u orientar las diversas secciones de una investigación: justificación, marco conceptual, formulación de hipótesis, selección del método y criterios de evaluación de la investigación.

Una estructura posible de un estado del arte organiza las fuentes localizadas de acuerdo a criterios como el nivel de la investigación y el carácter de la misma: investigaciones conceptuales, metodológicas y locales, nacionales e internacionales.

El estado del arte se suma al paradigma de la investigación, el objetivo, planteamiento del problema, hipótesis y métodos a utilizar en la investigación.

Preguntas guía para la elaboración del estado del arte en un área del conocimiento:

  • Qué se ha investigado
  • Cómo se ha investigado
  • Cuándo se ha investigado
  • A qué ámbito geográfico o contexto obedecen dichas investigaciones (internacionales, nacionales, locales y regionales)
  • Qué resultados se obtuvieron

Se identifican variables de investigación, los tipos de fuentes de información, se define un ámbito temporal para la recuperación de referencias.

Al limitar a un periodo muy reciente, la revisión bibliográfica, el conocimiento del estado del arte se mantiene vigente en lo que dura la investigación.