• Publicación Semanal

Xalapa • Veracruz • México

Necesario, emocionar para preservar el patrimonio

Manuel Gándara Vázquez

Manuel Gándara Vázquez

David Sandoval Rodríguez

Sólo se conserva lo que se aprecia y sólo se aprecia lo que se entiende, por ello es importante acercar al público mediante un lenguaje comprensible al patrimonio y si es posible emocionarlo, mejor, señaló Manuel Gándara Vázquez en la Facultad de Pedagogía al impartir la conferencia “Divulgación significativa del patrimonio”, el 22 de mayo.

Gándara Vázquez es profesor de la Maestría en Museología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), institución en la que desarrolla una línea de trabajo sobre interpretación del patrimonio. Presentó ante los estudiantes una propuesta para generar una cultura de conservación del patrimonio arqueológico, además amplió el tema con relación a la vinculación que tendrá la Facultad con un espacio del Parque Natura.

La divulgación significativa es una estrategia de comunicación educativa y actualmente en el mundo de los museos es una de las áreas que se trabajan con base en un enfoque de educación patrimonial que busca facilitar un aprendizaje profundo.

“Es importante divulgar el patrimonio porque estamos perdiendo la diversidad en todos los ámbitos, a nivel biológico y cultural”, recalcó el arqueólogo. Subrayó que para crear una cultura de sustentabilidad es necesario crear una cultura de conservación patrimonial y la divulgación significativa busca precisamente lograr esa meta.

Se supone que esta cultura de conservación debería generarse en la escuela pero en la realidad no es así, apuntó, “si estuviéramos teniendo efecto, el Pico de Orizaba no estaría deforestado porque los depredadores habrían aprendido en la escuela que esto no se hace y les dolería hacerlo.

Lo estamos haciendo pero no a la velocidad que se requiere”. Enfatizó que el aprendizaje en una reserva natural es distinto porque se basa en un enfoque interpretativo, surgido del programa de parques y bosques de Estados Unidos de la década de los años cincuenta, que tiene la finalidad de explicar de una forma sencilla la importancia del patrimonio, buscando además el disfrute de los visitantes.

“Interpretar no es otra cosa que traducir a un lenguaje que el público pueda entender y disfrutar”, dijo, “para que la gente se comprometa con el patrimonio tiene que entenderlo y hay una frase que es clave: sólo se conserva lo que se aprecia y sólo se aprecia lo que se entiende”.

La divulgación significativa está relacionada con la pedagogía del aprendizaje significativo de David Ausubel, explicó, “los espacios patrimoniales tienen la enorme ventaja de que al estar en el parque o la reserva natural, eso que me está impactando de manera tan profunda es formidable a nivel emocional y tenemos que sacarle jugo para crear un conocimiento auténtico y sobre todo que la gente le dé un significado personal”.

Existen numerosas evidencias en investigaciones de psicología cognitiva de que cuando se involucra el afecto y el contexto es propicio, el aprendizaje se vuelve significativo.

Por último, consideró necesario plantear la divulgación significativa como una forma de generar en el público, en primer lugar, un interés por el patrimonio y, en segundo lugar, una reflexión que les lleve a conservarlo, hecho que se logra cuando se articula a través de valores universales como la dignidad, la justicia, la solidaridad, creando así un vínculo entre el espacio en conservación y los visitantes; en ese sentido, serán las emociones que se despierten en el público las que harán posible que la experiencia sea significativa y forme parte de sus vidas.