AMBIENTE PAI – Número 8: 10

 


Núm. 8
(ago-dic 2021)

 

La generación de residuos peligrosos del Campus Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la UADY

 

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La generación de residuos peligrosos del Campus Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la UADY

 

Víctor M. Cobos Gasca1*, María Betzabe Barrios García1, Ana María Rejón1
1 Responsables Ambientales del Campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad Autónoma de Yucatán
*cgasca@correo.uady.mx

Palabras clave: Residuos peligrosos, residuos biológico-infecciosos, CCBA, UADY.

 


 

Según la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos (LGPGIR), los residuos peligrosos (RP) son aquellos que posean características de corrosividad, reactividad, explosividad, toxicidad, inflamabilidad, o que contengan agentes infecciosos que les confieran peligrosidad, así como envases, recipientes, embalajes y suelos que hayan sido contaminados [1]. La generación de éstos en el Campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad Autónoma de Yucatán (CCBA UADY) es algo muy común debido a las actividades de docencia, investigación y servicios, propias del campus. En él se imparten las carreras de Medicina Veterinaria, Biología, Biología Marina y Agroecología, con un total de 22 laboratorios. Dada la cantidad de residuos peligrosos generados en el campus, éste se encuentra registrado ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) como pequeño generador. El total de residuos generados durante el año 2018 fue de 1182 kg, de los cuales el 78% corresponde a residuos químicos peligrosos y lo demás a residuos peligrosos biológicos infecciosos.

Los residuos peligrosos están clasificados de manera interna en dos bloques (reactivos de prueba 1 y reactivos de prueba 2), con base en los grupos reactivos que detalla la NOM-054-SEMARNAT-1993, con el fin de tener un mejor control en bitácoras y en su distribución en el almacén temporal de residuos químicos. El comportamiento de la generación de residuos químicos peligrosos durante el año 2018 (942 kg en total) se observa en la figura 1. En ella podemos ver que fue en el mes de febrero cuando se generó la mayor cantidad de estos compuestos. Los laboratorios que contribuyeron en mayor cantidad (80%) fueron los de Biología Marina, Zoología y Aguas y Suelos. Otros picos se observan en los meses de abril y junio.

 

Retorno a clases presenciales con grupos reducidos, en el contexto de la pandemia por la COVID-19 (Hernández, 2021).

Los residuos son generados principalmente por las actividades de docencia y de servicios que presta el campus. La generación de estos residuos se ha visto reducida en los últimos años (1423 kg en 2016 y 1299 kg en 2017), llevando a cabo prácticas de laboratorio que utilicen menores cantidades en volumen de reactivos, preparando solo la cantidad de reactivos que se va a utilizar y realizando, en algunos casos posibles, sólo prácticas demostrativas; esto, a pesar del incremento en la planta de alumnos desde hace tres años.

Con respecto a los residuos biológicos infecciosos, éstos han ido en aumento (201 kg en 2017 y 259 kg en 2018), tanto por razones de alumnado como de incremento en los servicios externos. El comportamiento de dichos residuos se observa en la figura 2, presentándose los mayores volúmenes en los meses de enero, junio, septiembre y noviembre. Por otra parte, la sangre es el tipo de residuo biológico que se genera en mayor proporción (30%) (figura 3).

 

Generación Mensual de Residuos Biológico-Infecciosos (kg), CCBA UADY 2018. (Elaboración propia).

 

Generación de Residuos Biológico-Infecciosos (kg) según clasificación, CCBA UADY 2018 (Elaboración propia).

Los laboratorios que contribuyen en un 82% a dicha generación son los de Docencia, Unidad de Enseñanza Médica, Anfiteatro y Unidad de Diagnóstico. El reto que tenemos como campus con respecto a estos residuos es la implementación de técnicas que utilicen cantidades muy pequeñas de muestras de sangre, lo que nos llevaría a la adquisición de equipos más modernos y eficientes.

Si bien la generación de estos residuos es imposible de eliminar, la disposición adecuada que se hace de ellos, de acuerdo con la reglamentación vigente, evita la contaminación del manto freático, el cual en nuestra región es muy vulnerable y es la única fuente de abastecimiento de agua para la población [2]. Por otra parte, la política de gestión que tiene la UADY, enfocada bajo el principio de desarrollo sostenible y el compromiso de ser una universidad ambientalmente responsable, contribuye a que se esté siempre en búsqueda constante de mejores prácticas de laboratorio y del uso de técnicas analíticas que generen menos residuos peligrosos y utilicen volúmenes de muestras más pequeñas.

 
 

Bibliografía

1 LGPGIR (2003). Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos. Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. Diario Oficial de la Federación, última reforma el 18 de enero de 2021.

2 Pérez Ceballos R. y Pacheco Ávila J. (2004). Vulnerabilidad del agua subterránea a la contaminación por nitratos en el estado de Yucatán. Ingeniería, vol. 8, núm. 1, pp. 33-42.