Fundamento del Programa

 

Datos generales
Institución que lo propone Universidad Veracruzana
Entidad de adscripción y región Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación región Xalapa
Grado que se otorga Diploma de Especialista en Promoción de la Lectura
Orientación –        Profesionalizante
Duración máxima Un año
Modalidad Presencial
Total de horas 660
Total de créditos 64
  1. Fundamentación académica

 

En México el nivel de lectura es tan bajo que constituye un factor negativo para el desarrollo del país. Aunque conocido desde el momento mismo de la independencia política, el rezago del país en sus niveles de lectura quedó mostrado por primera vez en un estudio que cubrió la totalidad de la nación en la Encuesta Nacional de Lectura (2006). Seis años después, en 2012, la Fundación Mexicana para el Fomento de la Lectura[5] presentó una segunda encuesta, según la cual empeoraron la mayoría de los indicadores. Por ejemplo, el promedio de libros leídos por persona pasó de 2.9 (2006) a 2.94 (2012): un estancamiento que equivale a un retroceso. Y el porcentaje de la población que declaró que no le gusta leer aumentó de 40 (2006) a 50 por ciento (2012). Los resultados que se muestran en la encuesta aplicada en 2015, no alteran significativamente los anteriores. Por otro lado, las cifras que reporta el Módulo Sobre Lectura (MOLEC) para personas de 18 y más años, establecen una disminución en la competencia lectora de textos de  80.8 % en 2016 a 72.4 % en 2020. El promedio de lectura de libros de los últimos doce meses (2020) fue de 3.4 ejemplares y se muestra además una correlación de lectura con el nivel de escolaridad, siendo la población de nivel superior la que alcanza el mayor porcentaje de lectura (65.7 %). Se reporta además un aumento en el uso de libros en formato digital de 7.3 % en 2016 a  12.3 %  en 2020 (INEGI, 2019).

 

¿Qué explica este deterioro? En 2001, la Secretaría de Educación Pública (SEP), suspendió el programa Rincones de Lectura, dedicado durante los tres lustros anteriores a capacitar para el fomento de la lectura y la escritura a los profesores de educación básica, y lo sustituyó con el programa de Bibliotecas de Aula, orientado a la compra y distribución de libros, pero ya no a la capacitación de los profesores. Las consecuencias de ese abandono están a la vista. Aunque se han repartido en las escuelas más libros que nunca antes, los índices de lectura, en claro aumento de 1988 a 2000, han declinado a partir de entonces.

 

Como lo demostró involuntariamente Vasconcelos en 1921-1924, el hecho de repartir libros no promueve la lectura ni la escritura; hace falta, además de tener una población alfabetizada que cuente con libros, acercarla a la lectura y la escritura mediante estrategias que se aprenden, discuten, rectifican y aplican en los programas de formación de lectores[6], atendiendo contextos.

 

En México existe una necesidad urgente de  especialistas que afronten el reto de formar lectores.  Por ello muchas instituciones educativas de los distintos niveles, cada vez en mayor medida, han asumido el reto de trabajar en la formación de lectores o en la integración del tema en el diseño curricular.  La lectura, junto con la escritura, son competencias que  garantizan una adecuada inserción académica y que nos habilitan para aprender a aprender a lo largo de la vida de ahí su importancia cuando se habla de educación de calidad (ONU, 2015), de herramientas para afrontar los retos del Siglo XXI (OECD, 2010) y de su influencia en la creación de ciudadanía ya que a través de la lectura crítica se piensa de manera ordenada, estratégica, discriminada, lo que refrenda una mejor participación social en la que se puede disentir y debatir.

 

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, impulsada por la ONU, pretende hacer frente a los desafíos globales como la pobreza, desigualdad, injusticia, cambio climático, uso de la tecnología, entre otros.  Utiliza 17 objetivos que delinean los temas y acciones a implementar.  El Objetivo 4, establece la importancia de garantizar una educación de calidad que sea inclusiva y equitativa e introduce como elemento coadyuvante el desarrollo de la competencia lectora. De igual forma el Marco de Referencia Europeo integra al proceso lector como competencia clave para el aprendizaje permanente (Figel, 2007).

 

Lo anterior reafirma la importancia de la lectura. De acuerdo a los nuevos estudios de literacidad  esta debe ser abordada como  tema transversal que se reconoce como práctica situada y diferenciada con determinados propósitos acordes a la comunidad o grupo de que se trate (Castro y Sánchez, 2018; Kalman, 2003).  A esto se agregan los cambios de formatos para leer y de los procesos discursivos, resultado del uso de los variados recursos de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) (Arévalo y Cordón García, 2019; Cordón García y Jarvio Fernández,  2015).  Ante la exigencia de una educación de calidad aunada  a la aparición de nuevos y variados soportes y modos de lectura,  se exige una modificación en la forma en cómo abordar el tema, sobre todo cuando prevalecen amplios grupos sociales, incluyendo en el ámbito universitario, donde las capacidades de lectoescritura no han sido suficientemente desarrolladas, lo cual acentúa las formas de rezago y exclusión.  De aquí que una visión sociocultural-integral es la que acentúa el estudio de la prevalencia de una perspectiva etnográfica descriptiva, donde importa  el capital cultural, su retórica e interpretaciones (Cassany, 2008). De igual manera, ante el desafío de abordar la realidad global, es imprescindible la comprensión compleja, que centra la comprensión humana y abarca todas las dimensiones en las que está ubicado el individuo sin relegar su contexto social e histórico (Morín, 2006).

 

En Veracruz existen promotores de lectura que llevan adelante estrategias con el objetivo de formar lectores y dependen de los gobiernos federal y estatal. El Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC) del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) —hoy Secretaría de Cultura— cuenta con 120 promotores de lectura que coordinan salas de lectura. En el Programa Estatal de Lectura 550 asesores acompañantes (apoyos técnico-pedagógicos) trabajan en bibliotecas escolares y de aula; se actualizan mediante manuales impresos. Existen 518 bibliotecas públicas con 902 bibliotecarios. De éstos sólo 194 han sido beneficiados con alguna instrucción sobre fomento de la lectura, de acuerdo con el programa de la Dirección General de Bibliotecas de la Secretaría de Cultura. Situaciones semejantes prevalecen en los estados del país.

 

Muchos promotores han trabajado en este terreno durante años, y han tenido una capacitación en principio empírica, ocasionalmente reforzada a través de conferencias y talleres.  La EPL les ofrece la opción de una formación de nivel universitario. Una oportunidad para ellos, que ya participan en el terreno de la promoción de la lectura, y para otras personas, como investigadores, docentes, bibliotecarios, estudiantes, padres de familia y gente interesada en la educación, la cultura y el desarrollo del país. Por lo anterior, cada vez en mayor medida se establecen convenios con instituciones que requieran profesionalizar al personal encargado del fomento de la lectura.

 

La UV ofrece la Licenciatura en Letras Españolas, la Maestría en Literatura Mexicana y el Doctorado en Literatura Hispanoamericana, pero ninguna de estas opciones se ocupa de manera específica de la promoción de la lectura y la escritura. A partir de 2006, la institución comenzó a ocuparse directamente de este tema y, como se mencionó, puso en marcha el PUFL. El objetivo de este programa es:

 

Acercar, a partir de la comunidad universitaria, al mayor número de personas, a prácticas de lectura que vayan más allá de los fines utilitarios. Interesa en primera instancia la comunidad universitaria, pero igualmente interesa llegar a las familias de los estudiantes, trabajadores, académicos y funcionarios; a las comunidades que atienden las brigadas y el voluntariado; en general, a todos los sectores que estén a nuestro alcance. (www.uv.mx/lectores)

 

Asimismo se creó la Colección Biblioteca del Universitario (CBU), dirigida, hasta su muerte, por el escritor Sergio Pitol, que incluye obras notables de la literatura universal y de las ciencias. La colección comprende 71 títulos. En los primeros años se realizaron tirajes de 19,000 ejemplares de cada uno, de los cuales 17,000 se obsequiaron a los estudiantes y 2,000 se pusieron al alcance del público.  A la fecha (2020)  los ejemplares de esta colección se venden a precios muy accesibles. Es así que el PUFL tuvo como una de sus actividades prioritarias el realizar la difusión e impulso de la lectura de la CBU para fomentar  lectura  de gran valor literario y científico, distinta a los textos utilizados en cada disciplina. En el año 2012 se realizó un estudio sobre el impacto de la colección, el cual en términos generales, arroja el resultado de ser una colección muy aceptada, que motivó a los estudiantes a seguir realizando otras lecturas.

 

El PUFL ha  promovido además diversas actividades: Festivales de la Lectura de 2009 a 2013; realización de talleres de lectura en todas las regiones y áreas académicas de la UV; actividades de difusión y extensión como conferencias, presentaciones de libros, debates, lecturas públicas, entre otros. Mención especial merecen las actividades de Martes de lectores y lecturas donde participan estudiantes, académicos, bibliotecarios, trabajadores, lectores que comparten su experiencia lectora para motivar al público asistente a acercarse a los textos.  También Música y literatura es una actividad donde cada semana se explora, a través de la literatura, el contexto sociocultural de la música: compositores, intérpretes y composiciones, desde las grandes tradiciones de Oriente y Occidente hasta las implicaciones literarias de tres grandes corrientes musicales: la tradición clásica, la contemporánea y el jazz, para así favorecer el pensamiento interdisciplinario con una visión humanista y social. A través del Área de Formación y Elección Libre, la integración de las experiencias educativas “Taller para promotores de lectura”, donde se ofrecen las estrategias y conocimientos básicos para que los estudiantes integren círculos de lectura en sus ámbitos de desempeño.  Se ofrece en las cinco regiones universitarias. Inició en 2012 con 25 estudiantes y a la fecha, en 2020, se han atendido alrededor de 2500. Y Música y literatura que inició en Xalapa en 2017. Estas se constituyen en el canal natural para promover la EPL a los egresados de la UV. Por último, como ya se mencionó, desde el año 2006 se elaboraron estudios diagnósticos para  conocer el desarrollo de las prácticas de lectura    y su  evolución hacia lo digital en la comunidad. Se trabajan además  líneas de investigación en las áreas de la lectura en la educación superior y sobre lectura digital. Debe destacarse que las acciones vinculadas con la lectura, la escritura, los libros y otros productos editoriales han buscado y encontrado terrenos propicios para su desarrollo en todas las facultades y escuelas de la UV en las cinco regiones donde se tiene presencia.

 

Todo lo anterior ha derivado en que se reconozca, dentro y fuera del país, un liderazgo de nuestra casa de estudios en la promoción de la lectura y la escritura. Por ejemplo, la Red Internacional de Universidades Lectoras (RIUL)[7], organismo formado en España en 2006, e integrado por alrededor de 50 universidades de todo el mundo, invitó a la UV a integrarse a esta red, en la cual también participan la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de Guadalajara. El objetivo de esta red es potenciar la importancia de la lectura y de la escritura en el desarrollo de la comunidad universitaria y de su entorno. Resultado de esta relación ha sido la organización en múltiples actividades académicas como la movilidad de estudiantes y profesores de la EPL. Asimismo el desarrollo de eventos con la temática de la lectura en la educación superior. Al pertenecer a la RIUL, la UV coordina, de manera compartida y concertada, políticas y acciones en materia de lectura y escritura, como intercambios académicos, investigaciones conjuntas, eventos internacionales, por mencionar algunos.

 

La EPL ha venido a llenar un vacío en la educación de posgrado, por no existir en las universidades públicas del país un programa que ofrezca la formación específica en esta área. Es innovadora para la UV, para el estado de Veracruz y a nivel nacional.  Al cursar el programa, los estudiantes desarrollarán las competencias necesarias para realizar: (1) El diseño de programas con actividades de integración de grupos, uso de la tecnología, selección de textos,  de cartografías lectoras, ejercicios de lectura en voz alta y organización de estrategias que tengan enfoques participativos; (2) La implementación de tales programas en comunidades concretas, a partir del respecto al contexto social y cultural de las personas, de la integración de una dinámica de grupo apropiada, del sustento teórico necesario, del uso de las herramientas y los enfoques correctos para crear un conocimiento horizontal a través de la condición dialógica; y (3) La evaluación y el reporte de las actividades realizadas, en forma acorde a los lineamientos y con los indicadores aceptados en la comunidad internacional, de modo que para los participantes, el proceso de evaluación y mejora continua, termine por convertirse en una parte sustancial de su ejercicio profesional.

El programa de estudios considera un proceso de formación que integra los siguientes aspectos:

 

Dada la transversalidad de la lectura  en  el conocimiento,  como la diversidad de grupos a los que se puede atender,   así como su aprehensión práctica,  el modelo de formación se sustenta en el  aprendizaje basado en proyectos (ABP),  que centra  su trabajo en  la solución de problemas auténticos, y que diversos autores establecen que son los que permiten integrar herramientas para pensar, diseñar e implementar estrategias cognitivas, metacognitivas, autorreguladoras y crítico reflexivas, con los que se obtienen resultados favorables  al solucionar problemas usando la propia planificación, autosupervisión, autoevaluación, entre otros (Diáz-Barriga, 2010). De esta forma,  tanto el estudio de las  asignaturas que están establecidas en el plan de estudios  como el trabajo práctico del estudiante, se constituyen en el eje del proceso formativo  que siempre es acompañado por un tutor. La actividad que  realiza se centra en: la construcción del marco de referencia,  revisión de teorías, delimitación del problema,  planteamiento de objetivos, justificación del proyecto así como el diseño e implementación de la metodología para resolverlo; la obtención de evidencias (resultado del problema que intervino) con las consecuentes demostraciones, verificación de las soluciones, registros,  y análisis de los resultados  para al final obtener  las conclusiones y recomendaciones.  En el marco de la experiencia educativa denominada Proyecto Integrador se proporcionan guías para el desarrollo de las actividades de aprendizaje. El programa ofrece flexibilidad curricular y la certificación por competencias, así como la movilidad tanto académica como estudiantil a universidades nacionales e internacionales.

 

 

 

 

 

Misión

 

Formar especialistas en promoción de la lectura en diversos soportes y de manera integral, con una actitud creativa, que les permita diseñar, implementar y evaluar programas y proyectos de promoción de la lectura, con un sentido de solidaridad y humanismo, para contribuir con el desarrollo de las prácticas de lectura y escritura a nivel estado y país.

 

 

Visión

 

Será un programa de posgrado de calidad, en el ámbito nacional e internacional, dedicado a la formación y profesionalización integral de promotores de la lectura que respondan a las necesidades de los diferentes sectores sociales con eficiencia y responsabilidad social.

 

 

III.

 

 

 

Metas

 

  • Formar al menos 15 promotores de lectura por generación.
  • Alcanzar una eficiencia terminal por generación de por lo menos 70 %.
  • Lograr que en cada generación un mínimo del 80 % de los programas desarrollados por los estudiantes sean incluidos en eventos, y/o difundidos por los medios locales y nacionales.
  • Concretar al menos cinco convenios de colaboración, por generación, con diferentes instancias para que se apliquen programas diseñados por la EPL.
  • Cuando menos 50 % de los estudiantes de cada generación realizarán acciones o participarán en estancias de movilidad nacional o internacional, en colaboración con la RIUL y otras instituciones.
  • Llevar al cabo al menos un evento regional de promoción de la lectura por año.
  • Obtener al menos un producto por académico, en colaboración con estudiantes en cada generación.
  • Elevar a un 60 % la productividad del NAB al año, directamente en actividades relacionadas con la publicación de libros y artículos, así como asistencia y participación en conferencias, ponencias, entre otros.

 

 

  1. Recursos humanos, materiales y de infraestructura académica

 

Los recursos humanos están garantizados para sustentar y operar el plan que se propone en las tres sedes: Xalapa (X), Córdoba (O) y Veracruz (V). En cada una de estas sedes se cuenta con académicos especialistas (7 en Xalapa, 6 en Córdoba, y 6 en Veracruz, además 4 académicos comunes). Asimismo con una sólida infraestructura material tanto en instalaciones como en equipo, lo que permitirá a los estudiantes un buen desempeño. A continuación se describen síntesis del grado  de cada académico y  la sede de pertenencia.

 

 

 

 

Núcleo Académico Básico

 

Nombre

 

Entidad de Adscripción Último Grado Académico
Región Xalapa
Antonia Olivia Jarvio Fernández Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación Doctorado
María Cristina Díaz González Instituto de Ciencias Básicas Doctorado
Norma Esther García Meza Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación Doctorado
Mario Miguel Ojeda Ramírez Facultad de Estadística e Informática Doctorado
Luis David Meneses Hernández Facultad de Letras Españolas Doctorado
Edna Laura Zamora Barragán Dirección General de Bibliotecas Maestría
Felipe Garrido

Objetivo curriculares

 

Los egresados de la EPL contarán con las competencias que les permitan diseñar, implementar, evaluar y mejorar programas y proyectos para la promoción de la lectura en diversos soportes y contextos; es decir, programas que formen lectores autónomos capaces de comunicarse de forma oral y escrita con eficacia.

 

De manera puntual que adquieran las competencias para realizar:

 

1.          El diseño de programas con actividades de integración de grupos, uso de la tecnología, selección de textos, ejercicios de lectura en voz alta y organización de estrategias que tengan enfoques participativos, de acuerdo a una situación y  contexto concretos que haya seleccionado el estudiante.

 

2.          La implementación de tales programas en comunidades concretas, a partir del respeto al contexto social y cultural de las personas, con un diálogo que promueva la igualdad, autonomía e inclusión. Con integración de una dinámica de grupo apropiada, del sustento teórico necesario, y del uso de las herramientas y los enfoques correctos.

 

3.          La evaluación y el reporte de las actividades realizadas, en forma acorde a los lineamientos y con los indicadores aceptados en la comunidad internacional, de modo que para los participantes, el proceso de evaluación y mejora continua, termine por convertirse en una parte sustancial de su ejercicio profesional.

UNAM

Licenciatura
José Antonio Cordón García Universidad de Salamanca, España Doctorado
Raquel Gómez Díaz Universidad de Salamanca, España Doctorado
María Isabel Morales Sánchez Universidad de Cádiz, España Doctorado

 

Región Córdoba

Herlinda Flores Badillo Centro de Idiomas Doctorado
José Antonio Márquez Morales Fac. de Derecho SEA Doctorado
Álvaro de Gasperín Fac. Ciencias Químicas Maestría
Martha Veneroso Contreras Centro de Idiomas Maestría
Daniel Domínguez Cuenca Facultad de Pedagogía Doctorado
Yasmín Rodríguez Díaz Centro de Idiomas Especialista en Promoción de la Lectura
Felipe Garrido UNAM Licenciatura
José Antonio Cordón García Universidad de Salamanca, España Doctorado
Raquel Gómez Díaz Universidad de Salamanca, España Doctorado
María Isabel Morales Sánchez Universidad de Cádiz, España Doctorado
Región Veracruz
Daniel Domínguez Cuenca Facultad de Pedagogía, región Veracruz Doctorado
Martha Delia Castro Montoya Facultad de Contaduría, región Veracruz Doctorado
María Cristina Miranda Álvarez Facultad de Pedagogía, región Veracruz Doctorado
Fernando Sánchez Fernández Facultad de Pedagogía, región Veracruz Doctorado
Francisco González Clavijo Talleres libres, Veracruz Doctorado
Genaro Aguirre Aguilar Facultad de Ciencias de la Comunicación Doctorado

[1]Garrido, F. (s. a.). La reforma indispensable. Lectura y educación. Dirección General de Publicaciones SEP, Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. 5° Congreso Nacional de Educación, p. 12. Consultado el 6 de agosto de 2013. http://basica.sep.gob.mx/seb2010/pdf/antologia/FelipeGarrido.pdf

 

[2] Jarvio, O. (2011). La lectura digital en el ámbito de la Universidad Veracruzana. España: Ediciones Universidad Salamanca. p.45.

[3] http://www.uv.mx/lectores/

[4] Castro, C., Jarvio, O., Garrido, F. y Ojeda, M. (2008). Prácticas lectoras en la Universidad Veracruzana: una encuesta. Xalapa, Ver.: Universidad Veracruzana.

 

[5] Encuesta Nacional de Lectura 2012. Primer informe Fundación Mexicana para el Fomento de la Lectura, http://www.educacionyculturaaz.com/wp-content/uploads/2013/04/ENL_2012.pdf

 

[6] Garrido, F. (s. a.). La reforma indispensable. Lectura y educación. Dirección General de Publicaciones SEP, Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. 5° Congreso Nacional de Educación, p. 83. Consultado el 6 de agosto de 2013.

http://basica.sep.gob.mx/seb2010/pdf/antologia/FelipeGarrido.pdf

[7] http://universidadeslectoras.org/