Áreas verdes biodiversas, multifuncionales y seguras

 

Los espacios arbolados juegan un rol importante en la regulación del clima de las ciudades y son imprescindibles para contrarrestar la contaminación generada por la industria y los vehículos, pues captan el dióxido de carbono y lo transforman en oxígeno, aportan sombra y disminuyen la temperatura, permiten la infiltración del agua en el suelo, ayudando a recargar los mantos acuíferos que alimentan los manantiales que proveen de agua potable, y en las ciudades que tienen suficiente superficie verde, los riesgos de inundaciones disminuyen.

Aunado a los servicios ambientales, las áreas verdes proveen servicios culturales que mejoran la calidad de vida de los habitantes volviéndose espacios de bienestar, pues son sitios de esparcimiento en donde la gente puede acudir para relajarse, leer, jugar o hacer ejercicio, disminuyendo el estrés y la ansiedad que se genera al vivir en una ciudad.

Contar con áreas verdes multifuncionales y adecuadas al entorno urbano universitario ayuda a mejorar la calidad de vida y el tejido social, promoviendo la salud física y emocional de la comunidad universitaria, favoreciendo la interacción social y creando vínculos al convivir de manera sana en actividades al aire libre. Asimismo, aprovechar estos espacios como huertos universitarios fomenta el sentido de pertenencia y de identidad universitaria. Es por eso que, para transitar hacia áreas verdes biodiversas, multifuncionales y seguras, se trabaja en un ordenamiento sustentable de las áreas verdes, con tres líneas principales:

 
 
 

Rafael Ortega Solís, rafortega@uv.mx

 

 

 

Realizar un inventario y un diagnóstico del arbolado de las áreas verdes universitarias que permita conocer su estado actual y sus necesidades de mantenimiento, es necesario para intervenir, de manera paulatina, el arbolado que representa un riesgo a la comunidad y a su infraestructura. Derivado de esto, surgiría un plan de sustitución de los individuos a derribar, propuestas de restauración ecológica dentro del ámbito urbano que incluyan recomendaciones generales sobre las prácticas de manejo y mantenimiento sustentable; un catálogo de especies recomendadas para las áreas verdes urbanas adecuado a los diferentes campus y un plan de aprovechamiento de la madera de los derribos.

En la región Xalapa, el inventario del arbolado se realiza siguiendo una metodología fácilmente replicable en los direntes campus y regiones de la Universidad. Cada árbol es identificado, etiquetado, y se le toman datos de talla, altura, ubicación y de sus condiciones.

El diagnóstico se generará a partir de los datos del inventario y se complementará con estudios que permitan cuantificar los servicios ambientales que provee cada árbol y área verde de la zona universitaria, como almacenamiento y captura de carbono, infiltración de agua y fertilidad de los suelos, para conformar una base de datos de acceso libre que permita conocer la información sobre cada árbol y las razones por las cuales se realizan podas o derribos.

 

 

Una parte importante del arbolado que conforma las áreas verdes de la Universidad, ha alcanzado etapas donde se disminuyen sus funciones biológicas, ya sea por el término de su ciclo de vida o porque que no ha tenido un manejo adecuado. Asimismo, presentan tallas que incrementan el factor de riesgo en un entorno urbano, pues sus ramas y troncos son susceptibles a caída. Adicionalmente, las condiciones de riesgos se acentúan con la presencia de plagas y enfermedades.

Por ello, la Universidad Veracruzana, a través de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad, el Sistema Universitario de Gestión Integral del Riesgo (SUGIR) y el Departamento de Servicios Generales, en coordinación con la Dirección de Medio Ambiente y Sustentabilidad del Ayuntamiento de Xalapa, proponen la evaluación y diagnóstico de los árboles que presenten condiciones de riesgo para la comunidad universitaria y su infraestructura, con la idea de generar un procedimiento de intervención que sistematizado pueda servir de referente para las otras regiones, considerando sus condiciones particulares.

Para disminuir estos riesgos, a partir de las evaluaciones se diseñan las estrategias de intervención con respecto a podas, derribos y sustitución del arbolado.

 

 

Desde esta visión sistémica, se propone diseñar áreas verdes que se denominen islas de bienestar, que incluyan elementos e infraestructura para el aprendizaje contínuo y vivencial en temas de sustentabilidad, donde se fomente la convivencia, la activación física y la promoción de la cultura, reforzando así, el vínculo entre salud humana y ambiental, permitiendo contar con espacios más seguros y confiables.

En este sentido, se pretende transformar las áreas verdes universitarias en islas de bienestar cuyos elementos e infraestructura se definirían de manera participativa con los usuarios del espacio e implementada de manera conjunta. Sin embargo, desde la CoSustenta se han identificado elementos que pueden ser parte, como la separación de residuos, el agua potable de acceso libre, bancas con intervención artística, esculturas y murales, entre otros, estableciendo, además, vegetación adecuada tomando en cuenta criterios ecológicos y de arquitectura del paisaje para el bien común.