Universidad Veracruzana

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AMBIENTE PAI – Número 9: 2

 


Núm. 9
(ene-jul 2022)

 

Construyendo un huerto en nuestra escuela. La experiencia de ECOSUR en una primaria pública de Campeche

 

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Construyendo un huerto en nuestra escuela. La experiencia de ECOSUR en una primaria pública de Campeche

 

Vallejo-Nieto, Mirna Isela1 y Ruíz-García, Wilma1
1El Colegio de la Frontera Sur
*mvallejo@ecosur.mx; wilma.ruiz@ecosur.mx

Palabras clave: Huerto escolar, Contexto de aprendizaje, Educación básica

 


 

Aquí presentamos la experiencia de planificación y ejecución colectiva de un huerto escolar realizado por niñas/os de sexto año de primaria de la escuela pública “21 de marzo”, localizada en el poblado de Kila, Lerma, Campeche con el acompañamiento de personal técnico de ECOSUR. Detallamos el trabajo realizado, los logros alcanzados y las lecciones aprendidas de esta experiencia.

Antecedentes

Hace algunos años, personal de distintas áreas de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), unidad Campeche, con hijos en edad escolar y preocupado por la falta de espacios que motivaran la conexión con el ambiente en niñas/os, impulsaron la realización de un proyecto de huertos escolares en dos escuelas a las que asistían sus hijos y en una escuela aledaña a las instalaciones de ECOSUR.

Para ello, la Dra. Helda Morales, investigadora de ECOSUR del programa Laboratorios para la Vida (LabVida) e integrante de la comisión articuladora de la Red Internacional de Huertos Escolares, fue invitada a capacitar a personal de ECOSUR y a familiares interesados sobre los pasos a seguir para la conformación de un huerto. Esta capacitación desarrollada con el lema “aprender-haciendo”, mostró que el huerto, además de ser un espacio que permite el cultivo de plantas ornamentales, medicinales o alimenticias sin el uso de agroquímicos, puede ser un instrumento útil en la educación [1]. De esta acción, dio origen el huerto ecosureño que existe en nuestras instalaciones y cuyo cuidado se integró a las actividades del Plan Ambiental de la Unidad.

Proceso de construcción del huerto en la escuela primaria “21 de Marzo”

Con el fin de promover la realización de un huerto escolar, la Dra. Esperanza Huerta Lwanga y el Dr. Rafael Reyna Hurtado contactaron al personal directivo de la escuela primaria “21 de marzo”, ubicada en el poblado de Kila, Lerma, Campeche, cerca de las instalaciones de ECOSUR, quien les permitió dar una plática de sensibilización sobre la importancia de los huertos y el manejo de los residuos orgánicos a estudiantes y profesoras/es de sexto año.

Por el interés generado, el director del plantel contactó a ECOSUR para que, dentro del horario escolar, se realizaran actividades con estudiantes de sexto de primaria para la conformación del huerto. Éstas/os asumirían el compromiso de participar y responsabilizarse junto con sus profesores del diseño y ejecución de las actividades. De esta manera, el equipo de trabajo de ECOSUR, integrado por Mirna Canul, Isidra Pérez y Edith Orihuela, pertenecientes al Laboratorio de Flora Jerzy Rzedowski, así como Mirna Vallejo, Paola Ruíz Becerra y Lourdes Hernández, adscritas al Laboratorio de Antropología Ambiental y Género, se encargó de acompañar, asesorar y documentar el proceso.

Con la participación de 60 niñas y niños de sexto grado de los grupos A y B, se trabajó en la conformación de un huerto escolar. Se realizaron tres talleres, uno con sexto A y dos con sexto B, además de dos visitas de seguimiento entre los meses de mayo y junio, una con cada grupo. Los talleres tuvieron como objetivo que las estudiantes identificaran lo que era un huerto escolar, realizaran propuestas de diseño del huerto y las plantas que en él podrían sembrar, y elaboraran un plan de acción para su implementación y mantenimiento. Adicionalmente, a un grupo se le capacitó en la elaboración de semilleros. Tras cada taller, se tomaban acuerdos sobre las actividades próximas a realizar por el grupo y las fechas de seguimiento por parte de ECOSUR.

Las visitas de seguimiento eran para conversar con las estudiantes y su profesor sobre los avances y dificultades en la conformación del huerto, así como realizar un registro fotográfico de las actividades desarrolladas.

Logros

La propuesta de un grupo pequeño de personas interesadas en impulsar la creación de huertos en centros educativos cercanos llevó a conformar el huerto escolar de ECOSUR. Este pequeño huerto piloto cuenta con plantas de limón, plátano, nopal y algunas ornamentales y forestales. Si bien en un principio contribuyó a generar comunidad y fue considerado un espacio de enseñanza y trabajo colaborativo, con el tiempo, su mantenimiento ha sido delegado al personal de limpieza, quien se encarga de regarlo y de depositar en él parte de la composta obtenida del manejo de residuos orgánicos de la unidad. La actual situación hace urgente la necesidad de generar propuestas de integración de la comunidad a las labores del huerto.

 

Huerto de ECOSUR-Unidad Campeche (Mirna Vallejo, 2019).

Respecto al huerto escolar de la escuela primaria “21 de marzo”, pese a que ambos profesores participaron en las pláticas de sensibilización y en los talleres para la implementación del huerto por parte de ECOSUR y que contaban con el interés genuino de sus estudiantes, los resultados obtenidos en este proceso fueron diferentes para ambos grupos.

El profesor responsable del primer grupo tuvo la iniciativa de desarrollar actividades con sus alumnos para la implementación y cuidado del huerto. En el diseño eligieron una planta de marihuana por dos razones: su forma y sus propiedades medicinales. Durante sus clases, el profesor relacionó actividades del huerto con diversas asignaturas. Para matemáticas, propuso a sus estudiantes la elaboración de una maqueta que permitiera visualizar a escala un prototipo de huerto, antes de llevarlo a la realidad y en Biología promovió la búsqueda bibliográfica y el conocimiento de especies para la identificación de las propiedades medicinales de las plantas.

 

Alumnos de 6to. posan con maquetas diseñadas como propuesta de huerto (Mirna Vallejo, 2014).

En abril, tras la selección de un espacio de 4 x 4 m, se estableció el huerto frente al salón de clases para facilitar su cuidado y protección. Su diseño real fue una flor de marihuana con cinco pétalos, los cuales fueron asignados a cada equipo para su cuidado. En las visitas de seguimiento, se documentó la limpieza del espacio para la construcción del huerto escolar, el acarreo de escombros y bolsas de tierra para el relleno del terreno y la participación activa de madres y padres de familia, quienes colaboraron con blocks para hacer realidad la maqueta construida.

 

Siembra de semillas (Mirna Vallejo, 2014).

Aunque la propuesta original consideraba solamente la siembra de plántulas medicinales como el maguey morado, se tomó la decisión de incluir hortalizas como rábano, lechuga, pepino y zanahoria con la finalidad de que las y los alumnos tuvieran la oportunidad de vivir la experiencia de cosechar antes de concluir el ciclo escolar. Con la donación de redes de pesca, el huerto fue cercado para prevenir cualquier daño que el entorno escolar pudiera ocasionar. Por el período de sequía, las y los estudiantes programaron el riego semanal del huerto y a finales del mes de junio vivieron el proceso de cosecha del huerto, al que llamaron “Nicté”.

 

Profesor en el huerto (Mirna Vallejo, 2014).

 

Frutos del huerto (Mirna Vallejo, 2014).

Respecto al segundo grupo, los talleres realizados les permitieron generar tres propuestas de diseño de huerto, enlistar 65 posibles especies de plantas medicinales, frutales, ornamentales, forestales y hortalizas que podrían sembrar, así como identificar actividades a desempeñar en la implementación del huerto y asignar responsables de su seguimiento. Por una necesidad sentida del grupo, el equipo de ECOSUR, mediante un taller adicional, enseñó los pasos a seguir para la elaboración de semilleros y las acciones de su cuidado y mantenimiento.

 

Diseño de huerto de 6to. B (Mirna Vallejo, 2014).

 

Diseño de huertos de 6to. B (Mirna Vallejo, 2014).

 

Enseñando a hacer semilleros (Mirna Vallejo, 2014).

Aunque las y los estudiantes participaron en la preparación y limpieza del terreno, elaboraron maceteros y letreros con material sujeto a reciclaje y realizaron la siembra de semillas en pequeños semilleros, no lograron llevar a la realidad sus propuestas de diseño de huerto. Para las visitas de seguimiento, el equipo facilitador de ECOSUR les solicitó por equipo el llenado de una hoja con formato para conocer las actividades realizadas, los avances alcanzados, el registro de problemas en caso de presentarse y cualquier otra observación que fuera importante registrar respecto al huerto. Los resultados de este registro se presentarían en clase para su discusión al regreso del período vacacional de semana santa. Sin embargo, no se logró la reunión de seguimiento porque, tras las vacaciones, se observó poco interés, además de la pérdida de los semilleros por falta de cuidado y atención de parte del profesor y los estudiantes.

Al analizar la actitud de profesores y estudiantes durante el proceso de constitución del huerto escolar, fue evidente que, mientras el profesor del primer grupo fue propositivo, independiente y motivador con su grupo, el profesor del segundo grupo fue pasivo y evasivo, pues durante las intervenciones de ECOSUR solía retirarse del salón y dejar solo a su grupo. Si bien de manera general las y los estudiantes de ambos grupos se comportaron de una manera propositiva, colaborativa y organizada en las distintas actividades realizadas, fue notorio en los alumnos del segundo grupo cierta apatía y olvido de los diversos materiales requeridos para la realización de las actividades.

Estas actitudes pueden tener su trasfondo, pues en conversaciones con ambos profesores, el profesor del primer grupo señaló haber vivido la experiencia en la construcción de un huerto escolar en otro plantel educativo donde anteriormente laboraba y señaló que dicha experiencia había sido significativa y de mucho aprendizaje para él, por lo que tenía la motivación de replicar esta experiencia con sus alumnos actuales. El profesor del segundo grupo, por su parte, no había tenido experiencia previa en la implementación de un huerto y visualizaba su realización como una actividad extracurricular.

Lecciones aprendidas

Según la FAO [2], el huerto escolar puede ser un recurso de enseñanza-aprendizaje en las asignaturas de educación básica. Construir un huerto escolar es una actividad que no sólo concientiza en temas ambientales a los estudiantes [3,4], sino que también permite a niñas y niños involucrados en esta experiencia socializar con su profesor de una manera diferente [1]. El profesor del primer grupo, al incorporar el huerto como un laboratorio natural, pudo adecuar su metodología de enseñanza e involucrar a sus alumnos en temas académicos como las matemáticas, las ciencias naturales, la investigación e incluso hacer experimentos dentro del mismo. Esto, sin duda, impulsó un aprendizaje significativo entre sus alumnos [5,6], quienes se comprometieron en su cuidado y atención y tuvieron la oportunidad de ver los resultados de su esfuerzo en una cosecha.

El huerto escolar fungió también como un espacio de socialización y de comunidad. La pasión que el profesor supo inspirar a sus estudiantes involucró a madres y padres de familia, quienes no sólo aportaron insumos necesarios para el desarrollo del huerto escolar, sino que sirvió de tema de conversación y de relación más cercana con sus hijos/as [1].

El éxito en la continuidad de un huerto escolar tiene que ver principalmente con la comunidad escolar, particularmente del docente y las estrategias que emplee para su implementación. Pero la participación de un actor externo que motive, brinde apoyo, asesoría metodológica y seguimiento a lo largo del proceso de desarrollo del huerto puede también ser un factor clave que contribuya al éxito de esta iniciativa.

Después de esta experiencia, tanto la escuela como el equipo facilitador de ECOSUR, no tuvimos ni hemos tenido la oportunidad de impulsar y dar continuidad a este tipo de actividades. Por un lado, el profesor que logró la instalación del huerto escolar en la escuela “21 de marzo” fue cambiado de plantel, por la propia dinámica de cambios y reemplazos del personal docente en el sector educativo, lo que no permitió que pudiera transmitir su experiencia a los demás docentes y, con ello, dar continuidad a su iniciativa. Por nuestra parte, la propia inercia del trabajo de investigación que realizamos no nos permitió el tiempo para continuar colaborando en este tipo de proyectos de investigación-acción participativa.

Pese a ello, no podemos pensar que la falta de continuidad llevó al fracaso de esta iniciativa, pues la experiencia vivida, sin duda, tuvo gran impacto en la vida y la forma de pensar de las y los estudiantes de ese ciclo escolar. Eso nos lleva a pensar en lo importante que es promover espacios de colaboración entre la academia y la sociedad a través de proyectos enfocados al desarrollo sostenible, como lo pueden ser los huertos escolares, con el fin de contribuir a la formación de una sociedad más consciente de las problemáticas y necesidades de su entorno, pero también capaces de transformarla y mejorarla para el bien de todos. Esto forma parte de la misión de ECOSUR y es importante impulsarla.

 
 

Referencias

1 Armienta Moreno, D.E., Keck, C., Ferguson, B,G. y Saldivar Moreno, A. (2019). Huertos escolares como espacios para el cultivo de relaciones. Innovación Educativa, Vol. 19, núm. 80, pp. 161-178.

2 FAO. (2009). El huerto escolar como recurso de enseñanza-aprendizaje de las asignaturas del currículo de educación básica. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Santo Domingo, República Dominicana. 37 pp.

3 Barrón-Ruiz, Á. y Rodríguez, J. M. M. (2015). Los huertos escolares comunitarios: fraguando espacios socioeducativos en y para la sostenibilidad. Foro de Educación, vol. 13, núm. 19, pp. 213–239. https://doi.org/10.14516/fde.2015.013.019.010

4 Espinet, M. y Miren R. (2017). El papel de la maestra de educación primaria en la construcción de la competencia eco-ciudadana en el huerto escolar. X Congreso Internacional sobre Investigación en Didáctica de las Ciencias. Sevilla, 5-8 de septiembre de 2017. pp. 793-797.

5 Gozalbo, M. E., Pérez-López, R. y Tojar-Hurtado, J. C. (2020). Identifying key issues for university practitioners of garden-based learning in Spain. The Journal of Environmental Education. Vol. 51, núm. 3, pp. 246-255.

4 Gozalbo, M. E. y Aragón Núñez, L. (2016). Experiencias en torno al huerto ecológico como recurso didáctico y contexto de aprendizaje en la formación inicial de maestros/as de Infantil. Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación. Vol. 13, núm. 3, pp. 667-679. http://hdl.handle.net/10498/18504

 
 

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