Año 16 No. 694 Octubre 9 de 2017 • Publicación Semanal

Xalapa • Veracruz • México

Casa UV La Chinantla, aliada de la comunidad indígena

Contenido 1 de 36 del número 694
Se ubica en el Valle de Uxpanapa

Se ubica en el Valle de Uxpanapa

 

Brinda servicios de salud, educativos, ambientales y en el sur del estado

Brigadistas y miembros del sistema educativo de la zona reconocen progreso de los habitantes

Claudia Peralta Vázquez

Para la población indígena del sur de la entidad, la Casa de la Universidad Veracruzana (UV), con sede en la localidad La Chinantla, se ha convertido en una aliada gracias al progreso que ha traído a los habitantes de esa región indígena del municipio de Uxpanapa, hablantes de lenguas zoque, chinanteca y náhuatl.

Desde hace nueve años, específicamente el 26 de abril de 2008, la máxima casa de estudio en alianza con el Sistema Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Estatal, puso en marcha este espacio donde diariamente alrededor de 25 personas, entre niños, jóvenes, mujeres, hombres y adultos mayores, reciben servicios gratuitos en materia médica, dental, enfermería, nutrición y psicología, entre otros.

Claudia Rodríguez Sánchez, coordinadora de la Casa UV, dio a conocer que dichas acciones se brindan gracias a la iniciativa de jóvenes universitarios que eligen este espacio para hacer su servicio social y poner en práctica los conocimientos adquiridos en beneficio de la población más vulnerable.

Generalmente son alumnos del Área Académica de Ciencias de la Salud, aunque también han contado con el respaldo de estudiantes de la carrera de Ingeniería en Sistemas de Producción Agropecuaria, Contaduría y Derecho, de la región Coatzacoalcos-Minatitlán.

A su vez, se han puesto en marcha diversos programas y proyectos con sentido de pertinencia social, en los que participan académicos, investigadores y estudiantes.

Durante un año, la mayoría de los jóvenes permanece en la Casa UV donde hay dormitorios, cocina, baños, cuarto de lavado, área de convivencia, y elige una de las dos opciones de tiempo laboral: d¡e lunes a viernes, o bien 22 días seguidos por ocho de descanso.

Casi todos optan por la segunda, a fin de no viajar hasta sus lugares de origen, recorrido que les llevaría hasta ocho horas.

Entre las tareas que desarrollan están las preventivas, es decir, realizan un diagnóstico para percibir cuáles son las necesidades de la comunidad, mismas que se extienden a los centros escolares de nivel preescolar, primaria, secundaria y bachillerato.

Por esa razón se han impulsado varias actividades orientadas a la prevención de caries, obesidad, enfermedades crónico degenerativas y talleres sobre violencia de género; aunque también se trabajan otras líneas de acción en materia de educación, medio ambiente, cultura, recreación y deporte.

Comentó que todos estos servicios llegan a un total de 66 comunidades del municipio de Uxpanapa, de la sierra de Chimalapa, Suchilapan del Río, Acayucan y de localidades del estado de Oaxaca ubicadas en los límites con Veracruz.

Rebeca Hernández Arámburo, directora general de Vinculación

Rebeca Hernández Arámburo, directora general de Vinculación

 

“Los servicios que aquí ofrecemos son sumamente importantes porque entre las carencias del municipio están la falta de clínicas, hospitales y profesionales de la salud que puedan ayudar a la comunidad.”

Claudia Rodríguez, quien coordina ese lugar desde 2010 y es egresada de la Facultad de Nutrición de la UV, señaló que en esa misma cabecera existe una Unidad Médico Rural (UMR), la cual atiende a los habitantes de La Chinantla; sin embargo, la mayoría de las veces recurren a la Casa UV porque en esa clínica no les pueden brindar el servicio.

Para mejorar la calidad de la atención, lo ideal sería que la Casa UV contara con prestadores de servicio social del área de química clínica, ingeniería, sistemas computacionales (para el centro comunitario digital), y así implementar un mayor número de proyectos.

En este momento son cuatro estudiantes los que realizan su servicio: dos del área de odontología, una enfermera y un psicólogo; de lunes a domingo, de 8:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00 horas.

Asimismo, compartió que a lo largo del tiempo se han llevado a cabo un sin número de proyectos, incluso sobresale la coordinación con otras instituciones y facultades cuyos especialistas acuden a impartir asesorías acerca de nutrición porcina (toda vez que la población de esa zona se dedica a la ganadería) y huertos familiares.

“Tenemos un buen posicionamiento en la comunidad, afortunadamente nos toman en cuenta para todo tipo de eventos educativos, sociales y culturales.”

La población siempre expresa que el hecho de que la Universidad tenga presencia en este municipio es realmente importante y de gran ayuda, resaltó.

Diana Irene Caro Beristain, docente del Telebachillerato (Teba) La Chinantla, expresó que desde 2009, año en que llegó a laborar al Valle de Uxpanapa, formó un enlace con la Casa UV con el objetivo de generar en los estudiantes el interés por cursar una carrera profesional.

Narró que grande fue su sorpresa al darse cuenta que generaciones de alumnos egresados no tenían la aspiración de continuar sus estudios y dejaban su vida escolar en la preparatoria. De esa forma, los brigadistas de la Casa UV empezaron a acudir al Teba para impartirles pláticas y así sembrarles la semilla de algún día contar con una carrera profesional.

“Me siento orgullosa del trabajo que hemos hecho con la Casa UV porque cada año más estudiantes se animan a ingresar a la Universidad y los que obtienen un lugar y derecho de inscripción.”

La atención a niños es una prioridad

La atención a niños es una prioridad

 

Reconoció que este apoyo de vinculación ha sido muy favorable pues también la UV, a través de la Vicerrectoría Coatzacoalcos-Minatitlán, ha brindado a los jóvenes transporte gratuito para acudir a presentar su examen de admisión, es una zona marginada y de muy bajos recursos.

Subrayó que tan sólo el año pasado de un total de 22 alumnos, 18 ingresaron a la UV gracias al ejemplo de los universitarios de la Casa UV.

Detalló que ahora hay estudiantes originarios del Valle de Uxpanapa que cursan los programas educativos (PE) de: Médico Cirujano, Enfermería, Nutrición, Ingeniería Civil, Ingeniería Mecánica, Contaduría, Psicología, Trabajo Social y en la Universidad Veracruzana Intercultural (UVI).

La docente aseveró que también les hacen ver todas las necesidades de su comunidad, a fin de que al concluir esta etapa regresen y favorezcan a sus habitantes.

Por su parte, Narcizo Narcizo Contreras, integrante del Comité de la Casa UV desde 2016 y de la etnia chinanteca, destacó que han sido muchas las aportaciones que este espacio ha traído a la región, a través del cual se brindan pláticas y talleres a los niños de educación primaria, sobre aspectos relacionados con su salud y nutrición.

Indicó que los universitarios a cargo de la Casa UV también suelen acudir a estas instituciones para trabajar con los menores algunos temas relacionados con la violencia y discriminación.

Por lo anterior, resaltó los lazos que han sido estrechados entre la comunidad y los estudiantes.

El asesor técnico pedagógico de la Supervisión Escolar 081 de Primaria Federalizada, con sede en La Chinantla, agregó que como parte del Comité de la Casa UV le ha correspondido gestionar el apoyo de las autoridades municipales; actualmente se trabaja en un proyecto de construcción de una barda perimetral para garantizar la seguridad del lugar.

En febrero de este año, Nira Abigail Valverde Herlindo, estudiante de décimo semestre de la carrera de Enfermería en Minatitlán, llegó a la Casa UV a realizar su servicio social porque al inicio del PE recibió una plática inductiva en la cual conoció acerca de las acciones y servicios que en ese lugar se ofrecen.

“Desde ese momento mi idea fue que al concluir la carrera realizaría el servicio social en una Casa UV, y me decidí por La Chinantla porque fue la plaza que se ofertó en mi región.”

Estudiantes enseñan a niños el “Plato del buen comer”

Estudiantes enseñan a niños el “Plato del buen comer”

 

Al manifestar el gusto que tiene por el trabajo en las comunidades, la joven comentó que en siete meses se ha adaptado a las condiciones del lugar y ha aprendido a comprender la cultura local.

Gracias a la labor que desarrolla, ha detectado varias patologías entre la población como: hipertensión y diabetes. Por ello, cada vez que atiende a un paciente no sólo cumple con checarles la presión o aplicar los procedimientos, sino les informa sobre la enfermedad de la cual muchas veces suelen tener una idea errónea.

Entre la población infantil prevalecen otros padecimientos asociados a las vías respiratorias.

“Es una experiencia satisfactoria, creo que se aprende de la población y de la cultura, a veces uno quisiera tener más tiempo para enfrentar este reto.”

Por ello, exhortó a los universitarios a romper esquemas y adentrarse en las comunidades pese a la distancia, pues muchos únicamente se quedan con la experiencia del ámbito hospitalario y no ven más allá de las necesidades que existen en las localidades, sobre todo indígenas.

“En un hospital todo lo tienen a la mano y en una comunidad tú mismo aprendes a desenvolverte, a trabajar con lo que tienes al alcance y resolver las problemáticas que se presentan.”

Comunidades aprenden a ser autogestoras
Rebeca Hernández Arámburo, directora general de Vinculación de la UV, dio a conocer que a través del área a su cargo operan en la entidad siete Casas UV: El Manglar y Molino de San Roque, ubicadas en zona urbana; El Conejo, El Paisano y Coyopolan, en región rural; y Atlahuilco y Uxpanapa, en beneficio de población indígena.

Hoy en día laboran en este esquema 72 prestadores de servicio social, y un promedio de 142 estudiantes al año, de las cinco regiones universitarias.

Señaló que contrario a lo que se piensa de las Casas UV, se trata de un programa con toda una estructura que tiene como propósito convertirse en un verdadero apoyo para el desarrollo de la comunidad.

La funcionaria universitaria precisó que son espacios en los que a partir del conocimiento de la comunidad, se implementan proyectos realizados por académicos, investigadores y estudiantes, quienes abordan problemáticas específicas.

Prestadores de servicio social colaboran en la Casa UV

Prestadores de servicio social colaboran en la Casa UV

 

“Existe toda una línea de trabajo que va desde la identificación de las problemáticas, el apoyo en asistencia, asesoría a las comunidades, a las organizaciones, empoderamiento de las mismas y generación de confianza para convertirse en autogestores.”

Hernández Arámburo reiteró: “Trabajamos sobre todas las áreas, la más fuerte es la de salud, pero se mantienen proyectos en materia ambiental, productiva, educativa, social y esquemas como el de un comité para la resolución de problemas”.

Puntualizó que la Dirección a su cargo permite conocer y evaluar la pertinencia de lo que la Universidad hace en sus procesos formativos y de investigación con relación al entorno; “es decir, en las comunidades, empresas y municipios nos damos cuenta si lo que hacemos en la UV funciona o no, esa es la importancia de la vinculación”.

Mencionó que esta casa de estudio cuenta con un proceso de vinculación especial y diferente comparado con el de otras universidades del país, centrado en dos áreas relevantes: sector social y desarrollo económico.

Al conjugarse ambos aspectos se promociona el desarrollo sustentable en todas las esferas de la vida.

Aseveró que mediante el desarrollo social son promovidas acciones encaminadas a fortalecer áreas como: salud, educación, organización social, medio ambiente, entre otras.

Para ello, dentro de cada PE existen actividades de vinculación que los académicos e investigadores generan. “En la Dirección General de Vinculación recuperamos esa información y la sistematizamos para saber qué es lo que se realiza en la UV”.

Sin embargo, esta área también impulsa programas multidisciplinarios como las Casas UV, Brigadas Universitarias de Servicio Social, Programa Peraj y de desarrollo municipal.

Respecto al desarrollo económico se promueven tres ejes importantes: el emprendimiento, la inserción laboral y la transferencia tecnológica.

“De esta forma se garantiza que la UV tenga un impacto positivo en su entorno, sobre todo en la transición de jóvenes pasivos que buscan dar un servicio e incorporarse a una empresa, a aquellos propositivos que no necesariamente deben liderar sus propias organizaciones, sino que puedan construir proyectos, generar ideas y encabezar procesos.”

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