Año 16 No. 659 Noviembre 14 de 2016 • Publicación Semanal

Xalapa • Veracruz • México

La ética puede estar en desacuerdo con la moral: Ruy Pérez Tamayo

Contenido 15 de 43 del número 659
"Lo que puedo decir a los jóvenes es que trabajen, que no acepten como realidad las cosas sobrenaturales e irreales” 

«Lo que puedo decir a los jóvenes es que trabajen, que no acepten como realidad las cosas sobrenaturales e irreales”

 

Ambos conceptos son distintos; confundirlos es un error que existe desde la Grecia clásica

David Sandoval Rodríguez

Trabajar, es la palabra que define la postura filosófica y de búsqueda constante que ha mantenido Ruy Pérez Tamayo, investigador emérito del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y Premio Nacional de Ciencias y Artes 1974, quien visitó la Universidad Veracruzana (UV) el 24 de octubre para participar en la Jornada de Actualización “Ética en investigación”.

El médico patólogo e inmunólogo, jefe de la Unidad de Investigación Médica Experimental de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y fundador del Hospital General de México, recordó la importancia de mantener una postura ética propia basada en el conocimiento, así como también advirtió que el quehacer científico debe estar despojado de creencias en lo sobrenatural o de origen religioso.

Pérez Tamayo, cuya cátedra homónima se imparte en la máxima casa de estudio de Veracruz, conversó con el semanario Universo sobre la formación ética en la actualidad y de los científicos en ciernes.

En su conferencia mencionó que la ética es un tema fundamental desde la filosofía griega hasta hoy…
Sí, lo hice citando a Sócrates porque él introdujo la idea de que no es importante estar vivo sino cómo se vive, cómo se invierte el tiempo que tenemos de vida; decía que lo que debemos hacer es analizar la vida para llenarla de dignidad, para él esto representaba que deberíamos ser buenos, establecer un comportamiento que fuese adecuado para nuestra vida, ésa es la vida que merece la pena ser vivida.

Sócrates también dijo que la vida debe ser analizada. Una vida no analizada no vale la pena ser vivida, pero esto no formó parte de lo que yo dije, yo me referí a la dignidad, que le confiere valor a la vida, que por sí sola tiene muy poco valor.

Usted se refirió a que debemos estar dispuestos a ser inmorales para ser éticos…
Traté de establecer la diferencia entre la ética y la moral; la ética es lo que genera el individuo con su propio pensamiento, actuando siempre sin tratar de dañar a los demás, esto puede estar de acuerdo o no con la moral, es decir, con el comportamiento habitual de la sociedad.

De hecho, a Sócrates lo acusaron de promover la falta de religión, que era ser inmoral, y por eso lo mataron, ésa fue la razón que le dieron para quitarle la vida y él aceptó, prefirió ser inmoral, según los jueces, porque así tendría un comportamiento ético, en el que dentro de su propia conciencia estaba de acuerdo, mientras que en aquello considerado moral no estaba de acuerdo; entonces, fue inmoral, muy bien, y se tomó
la cicuta.

¿Persiste esta confusión respecto a la ética y la moral?
Sí, estoy de acuerdo, se utilizan como sinónimos, pero desde los tiempos de Sócrates es claro que no lo son.

En su libro Ciencia, ética y sociedad (1991), menciona al biólogo Jacques Monod, quien señala que la visión científica del universo todavía no está presente en la sociedad…
Lo que Jacques Monod plantea es abandonar por completo los conceptos sobrenaturales, específicamente religiosos y dice que no tienen nada que ver con la realidad. La realidad es que el hombre es un producto del azar y la necesidad, así es el título de su libro, donde presenta argumentos basados fundamentalmente en sus estudios de biología molecular, en la forma como se expresan y los mecanismos que siguen las moléculas que constituyen a los seres vivos, desde las bacterias hasta las sociedades, incluyendo al ser humano.

Él aboga por la independencia y la autonomía de la conciencia del ser humano y a mí me parece que fue uno de los libros más importantes del siglo XX, yo lo leí con mucha atención y me convenció 100 por ciento de todo lo que decía.

¿Considera que 25 años después esta propuesta ha permeado en la comunidad científica o lo hace de manera paulatina?
Está entrando, está mejor que cuando yo leí el libro, pero principalmente ocurre en la comunidad de las personas informadas; la mayor parte de la sociedad sigue exactamente igual, creyendo en realidades sobrenaturales, son religiosos y siguen obedeciendo este tipo de autoridad.

Quizá la comunidad científica, que ha crecido en número también, se aleja más de este tipo de pensamiento absolutista.

En su libro y en la conferencia expresó que el científico sigue siendo visto como una amenaza…
Así es, no hay que confundir la actividad del individuo que está dedicado a generar el conocimiento con aquel que tiene la autoridad para utilizar el conocimiento en distintos tipos de acciones, éste generalmente no es un científico, es un político y en nuestra sociedad es además un militar; entonces, acusar a la ciencia de ser responsable de las decisiones que toman los generales y los políticos me parece una completa equivocación.

¿Qué opina de la relación entre los científicos y los políticos?
Tiene que ver con el respeto que se le tiene al conocimiento, en mayor o menor grado, pero con respeto al conocimiento.

El político no está interesado en el conocimiento, está interesado en el poder y en qué
es lo que tiene que hacer para adquirirlo, y lo hace. Esto puede ser algo moral o no moral; generalmente es más bien inmoral pero esto es porque tienen un objetivo diferente.

El objetivo del científico es aumentar el conocimiento, el del político es alcanzar y conservar el poder, son dos objetivos diferentes en la vida y por lo tanto requieren una estrategia diferente.

¿Qué consejos podría dar a los jóvenes científicos para mantener una formación ética?
¿Cómo adquirir una postura filosófica adecuada con nuestro tiempo? Yo tengo la solución en una sola palabra: trabajar. Hay que trabajar; si trabajas, produces; si produces conocimiento, eres de lo más positivo que hay, pero si no produces conocimiento sino que lo utilizas en forma de tecnología, que es la otra fase de la ciencia, entonces que la tecnología influya en mejorar la calidad de vida de
la sociedad.

Si contribuye a que te hagas rico pero no a mejorar la calidad de vida de la sociedad, no tienes ninguna justicia para existir, hay que existir en función de la responsabilidad que uno tiene como miembro de la sociedad y esta responsabilidad es mejorar la calidad de vida de todos los que te rodean, y eso se logra trabajando.

Lo que puedo decir a los jóvenes es que trabajen, que no acepten como realidad las cosas sobrenaturales e irreales, que aprendan a distinguir entre lo que existe en la realidad y lo que dice la gente que existe, que sólo lo dice, porque nunca lo ha demostrado.

Usted dijo que la fe y las creencias no tienen ninguna relación con el quehacer científico…
No tienen pleito pero tampoco tienen nada que ver, sin embargo conozco científicos que el domingo van a misa.

¿Está mal que lo hagan?
No digo que esté mal, no juzgo. A los científicos que conozco no les ha afectado su capacidad para ser tales, pero también conozco a otros que han mezclado la fe con la ciencia, con lo cual ninguna de las dos mejora, todo empeora.

Si le aplicas la ciencia a la religión o si incluyes a la religión dentro de la ciencia, echas a perder las dos, no sirven para nada.

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