Fundamentos del programa

La transdisciplinariedad es la base metodológica de la maestría por abocarse al estudio y a la generación de alternativas que atiendan las problemáticas concernientes a la sociedad contemporánea, re-introduciendo tanto al sujeto como al objeto no solamente como observador y observado respectivamente, sino como formas de existencia que viven y obran en un universo multidimensional y multireferencial (Nicolescu, 2009). Esta perspectiva no elimina el campo disciplinario, se sitúa más bien entre, a través y más allá de las disciplinas, haciendo de la atención plena del sujeto, de la opción ética y del diálogo, los tres pilares necesarios a la adquisición de cualquier conocimiento. Su diferencia con la multi e interdisciplinariedad, como con otras propuestas transdisciplinarias, reside en tres principios: ontológico (los Niveles de Realidad), lógico (el Tercero incluido) y epistemológico (la Complejidad).

  1. Los niveles de realidad, metáfora de un universo discontinuo en constante estado de comunicación, nos acercan a lo inefable de la experiencia del conocimiento, pues no existen leyes absolutas que apunten a una realidad única e independiente de nuestro ser en el acto de vivir.
  2. El tercero incluido es la incorporación, dentro del espectro dialectico, de un tercer factor, siempre presente, que posibilita la comprensión recíproca sin la necesidad de eliminar a ninguno de los elementos de la dupla.
  3. La complejidad apunta a una idea de humanidad que permanece atenta a la no linealidad de la experiencia cotidiana: nos coloca ante lo desconocido, lo inasible y, de manera especial, ante la incertidumbre.

Por todo lo anterior, la noción de salud que el programa propone, implica un ejercicio no interrumpido de cuidado, de acompañamiento afectivo y participativo, donde el principio de inclusión y la práctica multi-experiencial propios del arte estén presentes. El arte, en sus distintas manifestaciones y desde tiempos inmemoriales, ha acompañado los procesos de salud-enfermedad de las colectividades; sin embargo, alejado de su sentido comunitario y estético, se convierte sólo en un medio de consumo que es suministrado igualmente como un placebo para quienes están en condiciones de sufragarlo.

La salud, en el contexto de la vida cotidiana, abarca mucho más en su manifestación tanto fisiológica como psicológica. El arte, en la perspectiva de la complejidad y la transdisciplinariedad, establece vínculos con las tradiciones y convive con el desarrollo tecnológico, recuperando la vida en su integralidad de fenómeno existencial. La emoción vívida del sujeto juega aquí un papel esencial. Ella, siguiendo a Varela (1985), es un fenómeno biológico que pertenece a la relación; es desde la emoción que ocurre todo el vivir animal y humano, por lo tanto el ser y hacer de las personas se manifiesta en su emocionar, o sea en el fluir de sus emociones. Revalorar entonces el papel del cuerpo, de la sensibilidad y de lo imaginario es una operación fundamental para acercar los ámbitos de la salud y el arte, del “sujeto” y el “objeto”, del pensamiento y la experiencia.

En este sentido general, la transdisciplinariedad se manifiesta como una metodología de conocimiento integradora y holística, al mismo tiempo que como una ética fundamentada en la apertura y el diálogo, pero además cobra un aspecto relevante por ser un esfuerzo de comprensión entre diversas culturas, en este caso las africanas, las europeas y las americanas.

Misión.

Formar investigadores(as)/profesionistas capaces de encarar los desafíos del mundo contemporáneo planteando alternativas para la salud y el bienestar de las personas y las comunidades con ética de servicio y actitud transdisciplinaria.

Visión.

Es un programa consolidado de formación e investigación a nivel nacional e internacional, con proyectos que contribuyen a cultivar la salud y la sustentabilidad humana al promover procesos integrales de atención y cuidado, personales y comunitarios.

Objetivo.

Objetivo general.

Formar maestros (as) con capacidad de proyectar y generar, a partir de su disciplina de origen y con base en la metodología transdisciplinaria, nuevos conocimientos y prácticas creativas en la atención comunitaria de la salud.

Objetivos específicos.

  • Promover estrategias creativas para el cuidado y prevención de la salud de la comunidad.
  • Vincular el programa con instancias involucradas en la atención y promoción de la salud y el desarrollo comunitario.
  • Articular conocimientos científicos y humanísticos, con los locales y tradicionales.
  • Estimular la capacidad de investigar desde la experiencia personal para crear empatía y reconocer las problemáticas complejas de la persona y de la comunidad.
  • Impulsar la perspectiva transdisciplinaria en la enseñanza y las prácticas universitarias.

Metas.

  • Garantizar una eficiencia terminal de al menos el 70% por cohorte generacional.
  • El 80% de los estudiantes participará en al menos un evento académico como ponente.
  • El 100% de los estudiantes realizará al menos una Estancia de Movilidad internacional o nacional.
  • El 80% de los estudiantes contará con un producto de investigación para su difusión a través de cualquier formato de registro (artículo, vídeo, obra artística, etcétera).