Universidad Veracruzana

Sostener un diálogo: colectiva de estudiantes

11 marzo, 2015 Sección:General Autor:Erik A. Herrera Delgado

 

Sostener un diálogo: colectiva de estudiantes

Del 27 de febrero al 5 de abril de 2015

Exponer es ponerse fuera y, si de estudiantes se trata, la exteriorización es de dos modos: uno que se relaciona con lo que aquéllos tienen qué decir, que pasa por la suma de experiencia, cultura, imaginación, ideas y actitud, lo que se materializa y muestra; otro que representa la salida del aula como una práctica que refuerza la enseñanza a través de la puesta en juego de una obra que ahora será percibida y valorada entre miradas que no necesariamente son académicas y que, por lo tanto, no tienen por qué compartir las premisas del taller o del salón de clases.

Se trata así de una experiencia estrechamente vinculada con la idea de profesionalización del alumno de artes, esto es, ese ejercicio que de fondo es social y que se fundamenta en la intención de mejorar e incrementar la pericia, aptitud o competencia para ejercer la profesión o el oficio.

Visto en el contexto del aprendizaje como un proceso de construcción, esto además en el terreno de la enseñanza de las artes visuales, el hecho de exponer es, además, necesidad y problema y oportunidad –también para la discusión– pero, sobre todo, cimentación de conocimiento, doble, porque está lo que se hace y lo que puede aprenderse de lo que otros dicen de ello, extramuros, es decir, más allá de las fronteras de los saberes en cierto modo familiares que suelen abordarse y discutirse en el ámbito de una experiencia educativa al interior de la academia.

Esta exposición colectiva de estudiantes de la Facultad de Artes Plásticas es la más reciente de una serie que viene de una larga tradición, del hábito y la costumbre de establecer y mantener la presencia del quehacer de los alumnos, situándolos en los espacios que corresponden con su función de productores en formación, sin postergar su inserción en eso que para muchos efectos puede llamarse “el mundo real”, o sea donde concurren los públicos iniciados y profanos con los que desde ya y en el futuro habrá que sostener un diálogo, deseablemente pertinente o impertinente pero eficaz.

 

Omar Gasca, febrero de 2015