Fundamento del programa

FUNDAMENTOS DEL PROGRAMA

 PRESENTACIÓN

 La Maestría en Epidemiología surge como respuesta a una necesidad de que quienes desarrollan actividades relacionadas con la epidemiología adquieran conocimientos que lleven al mejor ejercicio de sus funciones en busca de un impacto positivo en la salud de la población, por esta razón la orientación de este programa es profesionalizante, a través de la vinculación con instituciones de salud y otras afines para afrontar el reto de mejorar las condiciones de vida de las poblaciones. La Maestría tiene como objetivo formar profesionales en el área de la epidemiología, que respondan a las necesidades del país en materia sanitaria, coadyuvando e influyendo en el mejoramiento de las condiciones de salud de la población. El perfil de los epidemiólogos se constituirá con una sólida preparación académica apoyada con alta tecnología que les permita acceder e intercambiar experiencias en forma inmediata; sin embargo, no deben ser sólo buenos técnicos, es indispensable además la sensibilidad y compromiso para defender la misión que han escogido. Por tanto, la perspectiva de este posgrado está encaminada a formar profesionales de la salud, garantizando máximos de calidad y con pertinencia a las necesidades sociales, y de salud, y de acuerdo con los más recientes avances del conocimiento científico. El análisis de los planteamientos anteriores nos impulsa a proponer un modelo educativo de maestría profesionalizante que gira alrededor de analizar los problemas que los estudiantes han observado en su experiencia profesional y en las sedes de práctica que se asignan para su formación y en torno a ellos hacer la construcción del conocimiento.  Lo anterior  tiene como finalidad que aprendan epidemiología en los escenarios reales donde se realiza ésta,  reforzado en las clases  con acopio de evidencias científicas y el desarrollo de proyectos de epidemiológica basados en las necesidades reales de la población. La Maestría en Epidemiología tiene una duración máxima de dos años. La carga horaria es 1,110 horas, que se desarrollan verticalmente en cuatro semestres. En los cuatro semestres se cursan 13 materias que corresponden a 100 créditos, repartidos horizontalmente en tres áreas como sigue: a) Área básica, b) Área disciplinar y c) Área de integración. La seriación del programa permite que el estudiante vaya adquiriendo competencias más complejas o desarrolladas es mayor nivel conforme avanza en su formación. Los cursos que se desarrollarán son: 

  • Epidemiología: Generalidades y fundamentos básicos
  • Epidemiología: Conceptualización de los diseños de estudios
  • Epidemiología: Métodos especializados y su aplicación
  • Bioestadística descriptiva
  • Bioestadística inferencial
  • Tópicos selectos de bioestadística
  • Valoración crítica en epidemiología
  • Epidemiología en los Servicios de Salud
  • Práctica institucional
  • Proyecto integrador I, II, III y IV 

Las formas de evaluación de los aprendizajes son diversas incluyendo exámenes escritos, orales, trabajos de intervención, ensayos, presentaciones, trabajo de tesis, entre otros. Esto permite una amplia gama de competencias a valorar en los estudiantes. Periódicamente se realizarán reuniones académicas, en las cuales participan directores de tesis y docentes, para analizar los problemas detectados y plantear las soluciones pertinentes. Todos los alumnos se titulan por trabajo de grado que se inicia desde el primer semestre y para ello se nombra un director de tesis. Al concluir los cuatro semestres los alumnos que hayan cumplido con todos los requisitos de escolaridad y acreditación obtendrán el Certificado de Estudios de la Maestría.  Al aprobar la defensa de tesis obtendrán el grado de Maestro en Epidemiología.

 JUSTIFICACION

 El desarrollo y puesta en marcha de una Maestría en Epidemiología en nuestro país, se inscribe en una necesidad imperante de formación de profesionales de la salud de alto nivel en esta área específica del conocimiento; en la situación compleja que impone y exige el proceso salud-enfermedad-atención en el orden local, regional, nacional y mundial; en una circunstancia de globalización y desarrollo acelerado de la disciplina, en su construcción teórica académica, desfasada de las habilidades y criterios de aplicación en los servicios de salud, y; en la falta de formación de profesionales específicos de esta disciplina científica en nuestro medio nacional, sustituidos operacionalmente por posgraduados de áreas genéricas del conocimiento sanitario en el mejor de los casos o frecuentemente por profesionales de la salud sin la capacitación suficiente para desempeñarla con la calidad necesaria. Si consideramos que el país presenta en cuanto a enfermedad y daño poblacional, un panorama caracterizado por una polarización epidemiológica en donde las enfermedades crónico degenerativas y las derivadas de los procesos de urbanización presentan una tendencia creciente; a la par, continúan manifestándose como problemas prioritarios de salud pública padecimientos como la desnutrición, las infecciones respiratorias agudas, la tuberculosis y las enfermedades perinatales y maternas, resulta fundamental el fortalecimiento de los recursos humanos insertos en las áreas de epidemiología, con la intención de que cuenten con las herramientas teóricas y prácticas necesarias para afrontar estas problemáticas de salud pública. Aun cuando en los últimos años se ha manifestado una preocupación general tanto a nivel federal como en las diferentes entidades federativas por las condiciones existentes, a la fecha no se ha logrado un impulso en los servicios de salud que permita abatir los rezagos que existen en la región en esta materia. Si bien se reconoce una situación de inequidad en la asignación de recursos financieros, las políticas emprendidas poco impacto han tenido en este sentido. La reforma emprendida por el Sector Salud cuyas estrategias fundamentales son la descentralización de los servicios de salud y la extensión de cobertura basada en la aplicación de paquetes básicos de salud, han resultado insuficientes para lograr el mejoramiento de las condiciones de salud. Así mismo, es necesario reconocer la creciente complejidad en la que se dan los procesos de salud-enfermedad determinados por cambios en la estructura y dinámica poblacional que tienden a configurar poblaciones más envejecidas y por ende susceptibles a padecimientos crónicos cuya atención requiere de servicios de salud mucho más onerosos; si bien los procesos de urbanización continúan concentrando la población, aún existe gran dispersión de ella en pequeñas comunidades que dificultan la prestación oportuna de servicios de calidad. El entorno económico se constituye también en un detonante de muchos de los padecimientos asociados con la pobreza y el modelo económico adoptado no parece mostrar una perspectiva de mejoramiento en este sentido.

No puede dejarse de lado también que la prestación de servicios de salud aunque insuficiente ha ganado en extensión y complejidad; los perfiles epidemiológicos requieren de análisis y respuestas específicas, la prestación de los servicios requieren de procesos que garanticen servicios ágiles de calidad y respondiendo a las particularidades culturales de nuestra población; del mismo modo, los sistemas de información –base fundamental para la vigilancia epidemiológica y la toma de decisiones en la administración de servicios- deben constituirse en un instrumento dinámico y asequible en todos los niveles de atención. El entorno político requiere de una mayor participación de la población en el análisis y propuestas de acción para el campo de la salud, sin embargo, esta participación requiere una secularización de la cultura, la cual difícilmente se alcanzará si no se refuerzan las acciones de promoción mediante procesos intensos de comunicación en salud. Igualmente la participación de la epidemiología, contribuyendo a la mejora en la prestación de servicios de atención médica clínica en todas sus facetas de aplicación redondea su necesaria existencia académica dirigida a la formación de epidemiólogos, que cumplan con dichos cometidos integrales hacia la visión holística de la búsqueda de la salud poblacional. Ante estas situaciones tan diversas que sin embargo se enlazan afectando directamente las condiciones de salud de la población, es en las personas donde se encuentran las mejores alternativas de solución, es por el personal que se ubica en las áreas de epidemiología por donde pueden emprenderse esfuerzos altamente prometedores. Pero para que esto se dé, es necesario que quienes desempeñan funciones epidemiológicas cuente con la formación específica y completa en el área que les brinde las competencias necesarias para un adecuado desempeño. Este programa a nivel de maestría, concreto hacia la epidemiología, se constituye en el primero en su tipo a nivel nacional, ya que el referente que se tiene para la formación de epidemiólogos en nuestro país está asentado en las especialidades médicas ofertadas cada año a través del examen nacional de residencias médicas y que desarrollan su formación solamente en la Secretaría de Salud (Dirección General de Epidemiología) y en el Instituto Mexicano del Seguro Social, con un número anual de especialistas insuficientes para la demanda nacional en todos los posibles ámbitos de acción de estos profesionales específicos. El primer momento de difusión y desarrollo de este posgrado sugiere ser dirigido local y regionalmente, con la intención de impactar en los perfiles desfavorables de la población a través del desarrollo y fortalecimiento de las competencias de sus recursos humanos en epidemiología para el mejor desempeño de sus funciones. Por lo anterior, el presente programa académico se construye en un modelo profesionalizante basado en la adquisición de competencias específicas, sin embargo tiene un potencial de crecimiento hacia un programa en ciencias a desarrollarse en un mediano plazo. Nace la propuesta aquí planteada además, en la experiencia académica y de investigación de los profesionales adscritos al Instituto de Salud Pública de la Universidad Veracruzana y en el desarrollo de la actual Maestría en Salud Pública, con lo cual se garantiza fehacientemente el apoyo paralelo de dicho programa hacia un potencial resultado exitoso.

 FUNDAMENTACIÓN

 La práctica de la epidemiología como disciplina científica se relaciona directamente con el estudio de la frecuencia, distribución y determinantes de ocurrencia de la enfermedad en poblaciones humanas y se considera un elemento clave en la fundamentación de la salud pública; con tales atributos, centra su función principal en mejorar la salud de dichas colectividades, a través de procesos analíticos y explicativos del proceso causal de las enfermedades, identificando aquellos factores y determinantes modificables establecidos por el medio ambiente social. Aporta por tanto, cualidades predictivas que son empleadas en la prevención de la enfermedad y en la promoción de la salud; su origen histórico se ubica en la idea, propuesta desde hace más de 2000 años por Hipócrates, acerca de los factores ambientales determinantes en la aparición del daño, pero es hasta mediados del siglo XIX cuando inicia el establecimiento sistemático de su práctica. No obstante, la expresión científica moderna es relativamente reciente, siendo a mediados del siglo XX cuando se ubican los primeros esfuerzos por la conformación de un cuerpo de conocimientos que hoy se explica como método epidemiológico, basado en un procedimiento cuantitativo para estudiar las enfermedades en las poblaciones humanas, aportando el conocimiento necesario y base para el establecimiento de medidas y programas de prevención y control. Actualmente la epidemiología, como disciplina ecléctica también ha evolucionado aceleradamente y ha ampliado su visión científica hacia la investigación y acción sobre los determinantes sociales de la salud y la enfermedad, trascendiendo más allá de la visión de su construcción original conocida, lo cual le da atributos a la práctica epidemiológica como una disciplina altamente demandada a nivel internacional en todos los espacios donde se aborda el estudio del proceso salud-enfermedad-atención. El presente plan de estudios, que ha sido construido con la experiencia de probados profesionales del área, contiene los temas y ejercicios académicos necesarios para la formación de epidemiólogos altamente competitivos que se insertarían en un sinfín de espacios laborales abiertos a esta necesidad y demanda aplicativa de su propia necesidad de acción. México se encuentra carente de un programa de Maestría en Epidemiología que prepare a quienes desempeñan funciones de este tipo para el ejercicio de las mismas, por esta razón los puestos están cubiertos por personas de áreas afines que van adquiriendo habilidades básicas en el hacer, pero que se encuentran limitados en su formación para poder innovar, proponer o usar para beneficio de la población todas las herramientas de las que dispone la epidemiología. Este nicho vacio en la formación de recursos humanos en salud, demanda ser cubierto tanto por solicitud expresa de los Servicios de Salud como por la realidad evidente en la limitada dotación de herramientas de que se dispone en las áreas de epidemiología tanto para el acopio como para el análisis y utilización de los datos.

 MISIÓN

Ser un programa de maestría innovador en la formación de epidemiólogos de alto nivel, capaces de incidir en los perfiles sanitarios desfavorables de una población, aplicar medidas de prevención, control y remediales y proponer alternativas sustentadas para el establecimiento de políticas sanitarias y públicas de su competencia.

 VISIÓN

Ser reconocidos como el programa de maestría líder en la formación de epidemiólogos en el sureste mexicano, con vínculos estratégicos con las principales instituciones vinculadas a la salud pública a nivel nacional e internacional y cuyos egresados sean reconocidos por la excelencia en su desempeño en el quehacer de la epidemiología.

 OBJETIVOS

  • Formar profesionales en el área científica de la epidemiología, que respondan a las necesidades del país en materia sanitaria, coadyuvando e influyendo en el mejoramiento de las condiciones de salud de la población.

 Objetivos específicos:

  • Formar profesionales en el campo de la epidemiología competentes para desarrollar actividades profesionales que respondan a las necesidades de salud de la población. 
  • Incorporar conocimientos, habilidades y destrezas, altamente competitivas, que les permitan desarrollar ejercicios analíticos y críticos en el estudio de la frecuencia, distribución y determinantes de enfermedades en poblaciones humanas. 
  • Desarrollar habilidades que permitan la generación de conocimientos útiles para el control de problemas sanitarios que afecten a poblaciones humanas, así como la aplicación de medidas necesarias para la prevención de las enfermedades. 
  • Desarrollar habilidades y destrezas para incorporar los conocimientos generados para el establecimiento de propuestas necesarias para la generación de políticas públicas y sanitarias, tendientes a la prevención de las enfermedades y el mejoramiento de las condiciones de salud de la población. 
  • Formar profesionales de la epidemiología competentes para incorporarse en cualquier actividad de los servicios de salud, donde se aplique el análisis integral del proceso salud-enfermedad-atención de las poblaciones.            

METAS

  • Aumentar en un 20% el número de integrantes del Núcleo académico básico en los siguientes cuatro años.
  • Tener producción académica conjunta de estudiantes y académicos del 100% de los egresados de las LGAC, considerando los proyectos integradores que desarrollen para la obtención del grado académico.
  • Tener al menos 50% de los estudiantes participando en actividades de movilidad.
  • Al menos 40% de los estudiantes presentando los resultados de sus proyectos en foros académicos.
  • Eficiencia terminal de al menos 60%.         
  • Al menos 70% de los egresados con inserción laboral tras seis meses de su egreso.