Fundamentos del Programa

Justificación

La Maestría en Ciencias de la Tierra surge ante la diversidad de cambios actuales que plantean nuevos retos a la educación superior y sus instituciones académicas. De ahí su responsabilidad de formar ciudadanos responsables, con conocimientos pertinentes para participar activamente en la solución de los problemas actuales y futuros de la sociedad; generando y difundiendo conocimientos, desarrollando investigación científica y tecnológica, y a la vez contribuyendo a preservar la cultura y la consolidación de valores para la convivencia social, con un enfoque humanista (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura [UNESCO], 2015).

Para ello se debe tomar en cuenta a los procesos de integración económica internacional y el rol de la educación superior en la construcción de la sociedad. De esta manera, la transferencia de conocimiento y tecnologías resulta un eje rector alrededor sobre el futuro de la educación superior en países en vías de desarrollo (Ochoa, 2000).

Además, considerando que las relaciones de aprendizaje se viven en y desde nuestros entornos. La realidad ambiental, se debe pensar como la integración de procesos interrelacionados e interdependientes, con múltiples causas, que requiere de un estudio interdisciplinario y una visión holística por parte de todos los involucrados. Por lo que resulta inverosímil la resistencia a concebir el proceso de aprendizaje como un sistema unificado de relaciones organismo-entorno.

Desde esta perspectiva y ante la necesidad de encontrar nuevos métodos que conduzcan a nuevas soluciones, es que para la Maestría en Ciencias de la Tierra resulta fundamental la formación de profesionales con conocimientos, habilidades y actitudes que puedan contribuir al estudio de las ciencias de la tierra. Todo ello a partir de experiencias concretas en el medio físico y social la formación de saberes, la sensibilización de las conciencias y el desarrollo de compromisos e iniciativas que procuran el cuidado ambiental.

 

Misión: Formar maestros en Ciencias de la Tierra capaces de generar conocimientos interdisciplinarios con pertinencia y de alta calidad, que sean competitivos, críticos y creativos con valores de respeto al medio ambiente y la humanidad en los ámbitos de geología, sismología climatología, gestión y manejo de recursos hídricos y problemáticas socio-ambientales vinculadas con distintos sectores, contribuyendo así a un desarrollo sustentable de la sociedad y su entorno, con equidad de género y compromiso ético.

Visión: Ser un referente nacional e internacional en la formación de recursos humanos de excelencia académica, capaces de generar conocimiento científico en las geociencias, enfocados en su relación con los diversos sectores, promoviendo el desarrollo de una cultura ambientalmente responsable.

Objetivo: Formar profesionistas de alto nivel para el estudio y aplicación de las Ciencias de la Tierra, bajo enfoques interdisciplinarios con el fin de resolver problemas locales, regionales y nacionales integrando una perspectiva socio-ambiental.

Objetivos particulares:

  1. Formar maestros en Ciencias de la Tierra, con el más alto nivel académico, con las capacidades para realizar investigación pertinente, original e independiente, así como colaborar y dirigir grupos de investigación.
  2. Contribuir a la descentralización del desarrollo científico de México, estableciendo un polo en el sur-este de México, desde el Centro de Ciencias de la Tierra UV, a través del desarrollo de investigaciones que fortalezcan la solución de problemas locales y regionales.
  3. Realizar proyectos de investigación del área de Ciencias de la Tierra que contribuyan a resolver las necesidades prioritarias del País, particularmente en el Sureste de México, a través de la vinculación con diferentes sectores

METAS

  • Alcanzar una eficiencia terminal por generación de por lo menos del 80%.
  • Que al menos 30% de los alumnos por generación, realice una estancia de investigación en una IES nacional o internacional
  • Realizar al menos un foro académico o congreso, de carácter nacional o internacional por generación en donde se tenga una participación mínima de estudiantes del 80%.

Orientación: Investigación