Historia

ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL PLAN DE ESTUDIOS DE LA FACULTAD DE IDIOMAS DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA.

La Facultad de Idiomas de la Universidad Veracruzana tiene como antecedente el Instituto de lenguas en donde se enseñaba inicialmente inglés y francés y posteriormente, italiano y alemán. Fue creado en 1952, debido a que el laboratorio de idiomas, donado a la Universidad Veracruzana por la Fundación Rockefeller, apoyaba la enseñanza de éstos, ya que era necesario el conocimiento de algunas lenguas vivas para los estudiantes universitarios, especialmente los de la Facultad de Filosofía y Letras, a la cual se anexó en 1954.

En 1955 se le convirtió en el Departamento de lenguas y en él estudiaban, durante tres años: español superior, francés, italiano, alemán, inglés, latín, griego, náhuatl y totonaco.

El 17 de julio de 1961 se creó la carrera de maestro en Letras inglesas, que sólo tuvo una generación.

La Escuela de Idiomas se constituyó en 1965 y tenía como principal objetivo, preparar a sus estudiantes para fungir como técnicos de la enseñanza de los idiomas inglés y francés, en escuelas de enseñanza media y superior (secundarias, preparatorias, normales, tecnológicas, etcétera,).

Otras tareas para las que capacita sus egresados a través de las materias y actividades señaladas en el plan de estudios son las siguientes:

  1. La traducción de textos ingleses o franceses, para fines educativos, comerciales, industriales, etcétera.
  2. La investigación de carácter lingüístico o filológico, tanto con fines docentes, como puramente literarios.
  3. La investigación de tipo psicopedagógico, a efecto de aconsejar reformas en planes y programas de estudio existentes actualmente.

El curso duraba tres años, y el grado obtenido era profesor de inglés o francés, a nivel de enseñanza media. Su plan de estudios, aunque variable de un año a otro, cubría las áreas de: adquisición de la lengua meta, aspectos pedagógicos, cultura inglesa, lengua española, y otra de apoyo. Esto permite suponer que la escuela cumplía con su objetivo principal, pero no con las tareas de traducción e investigación.

En 1968 se acordó cambiar el grado por el de licenciatura, lo que implicó una modificación radical en el plan de estudios que se copió «de una licenciatura de idioma francés que existía en Francia e incluso muchas de las materias que existían para la licenciatura de francés se aplicaron para la licenciatura de inglés».  Era anual y contaba con veintisiete materias que abarcaban las siguientes áreas en orden jerárquico descendiente: adquisición de la lengua meta (14 materias), lengua española (dos), cultura inglesa (tres), aspectos pedagógicos (dos), otra lengua (dos), traducción (una) y materia de apoyo (una). De esta información se infiere que al conocimiento de la lengua meta se dedicaba la mayor parte de la enseñanza, que la preparación pedagógica quedaba sensiblemente disminuida y que se ampliaban las posibilidades de acción de los egresados al incluir una materia de traducción. Como no se explicitó nunca el objetivo de la licenciatura, dejamos aquí asentado ese dato.

En 1972 se reestructuró el plan, pero sus características se mantuvieron, extremándose en cierto sentido, básicamente en cuanto al predominio de la adquisición de la lengua meta. Esto, a pesar de que en 1976 ya estaban definidos los siguientes objetivos:

Las principales tareas para las que se capacita a los alumnos a través de las materias y actividades señaladas en el plan de estudios son los siguientes:

  • La enseñanza de los idiomas inglés o francés, en el nivel deseado; es decir, los alumnos podrán impartir enseñanza del idioma en el nivel primario, secundario, preparatorio o profesional.
  • La traducción de textos ingleses o franceses para fines educativos, comerciales, industriales, etcétera.
  • La investigación de tipo psicopedagógico, a efecto de aconsejar las reformas necesarias en planes de estudio y programas existentes actualmente.
  • Y complementariamente, la enseñanza de algunas otras materias que, formando parte del plan de estudios de la carrera, son también parte de los planes de estudio de las carreras secundarias y preparatorias, dada la carencia de especialistas por la que actualmente atraviesa la enseñanza media y superior.

En 1975 se reformó el plan para que se cursara en semestres, ya que era la forma recomendada a nivel nacional. Sin embargo, no sufrió ningún otro cambio más allá del tiempo en que se cursaba cada materia, por lo cual se mantuvo la tendencia a enseñar inglés, fundamentalmente.

La Escuela pasó a ser Facultad de idiomas en enero de 1976, pero no se modificó su currículo; el cambio de nombre sólo se hizo por trámite administrativo.

La situación curricular se mantuvo inmutable durante quince años. La necesidad de reformas se dejó sentir entre la planta docente después de diez años, pero no cristalizó en ningún movimiento concreto. Durante 1987, por ejemplo, a raíz de la difusión de Proposiciones y criterios generales para el desarrollo integral de la Universidad Veracruzana, en donde se señalaba que los planes y programas de estudio tendrían que ser revisados y actualizados, hubo reuniones de Junta Académica y también por secciones, de inglés y de francés, en donde se discutió básicamente la necesidad de incluir ciertas materias, como lingüística, de reformular otras, como inglés técnico, e incluso de suprimir alguna, como biblioteca. Se planteó también en ese entonces que era necesario conocer los currícula de otras instituciones, el mercado de trabajo y hasta modificar los objetivos de la carrera, pero no se pasó de ahí.

Durante 1988, sin embargo, la urgencia de renovación se manifestó en la Facultad de Idiomas, de la misma forma que en otras dependencias de la Universidad Veracruzana. En abril de ese mismo año tuvo lugar el Primer Foro para el cambio de la Facultad de Idiomas. En este espacio, tanto maestros como alumnos plantearon, desde variadas perspectivas, múltiples aspectos referentes al currículo de la institución:

Los temas abordados por los alumnos son: relación maestro-alumno, el problema de la evaluación, problemas de materias específicas como conversación y laboratorio, participación de los alumnos en los planes de estudio y en la vida académica en general, necesidad de becas, intercambio internacional y cursillos de perfeccionamiento.

Los temas abordados por los maestros son: mejoramiento del perfil del estudiante, cursos nuevos, necesarios tanto para estudiantes como para pasantes y maestros, creación de talleres de tipo práctico, reforma al plan de estudios, facilidades, tanto a estudiantes como a pasantes maestros para la titulación, cambio del calendario escolar, estudio y reforma de los sistemas de evaluación, replanteamiento de la necesidad de ciertas materias dentro del plan de estudios y el aprovechamiento adecuado del servicio social mediante el trabajo práctico y productivo.

En el mes de mayo del mismo año, las áreas de Humanidades y Económico-administrativa, siguiendo los lineamientos de la ANUIES, elaboraron un Proyecto de evaluación institucional en el que se inscribieron ocho miembros del cuerpo docente de la Facultad de Idiomas, los cuales recibirían todo el apoyo de la institución para hacer el estudio de evaluación como trabajo recepcional para recibir el grado de licenciatura. Los maestros involucrados cubrían todas las divisiones de la facultad: dos, la de inglés; tres, la de francés; uno, la de español; y dos, idiomas aislados. Debido a que el apoyo laboral, como descarga de horas-clase, no se consiguió, la mayoría de los miembros abandonó el programa. Sólo un caso produjo, como trabajo terminal, una tesis.

A pesar de esto último, la investigación que los maestros realizaron durante un año aportó elementos clave para dar inicio a la recomposición del plan de estudios, porque, hacia mayo de 1989, cuando se recibió en la facultad un oficio de la rectoría en el que se solicitaba actualizar el plan de estudios, el trabajo para lograr tal fin ya estaba muy adelantado.

Como primera medida, se realizó una mesa redonda en que se planteó la situación actual de la Facultad de Idiomas. En ella expusieron su trabajo de investigación sobre el currículo de la facultad algunos de los maestros involucrados en el Proyecto de evaluación institucional.

El 16 de agosto de ese mismo año la Junta Académica «aceptó establecer la docencia como objetivo central de la carrera, sin impedir el desarrollo de actividades complementarias en las áreas de literatura y traducción así como las necesarias para una mejor formación cultural integral del alumnado».

En la siguiente junta académica y a partir de una evaluación presentada por uno de los maestros incorporados al Proyecto de evaluación institucional, se nombró una comisión para el cambio del Plan de estudios, la cual estaba constituida por dos maestros de cada sección: inglés, francés y español, además de los consejeros, maestro y alumno. Aunque dos miembros de ella nunca se integraron al trabajo, la comisión inició sus labores con una distribución de tareas de acuerdo con los lineamientos generales que enmarcarían las actividades de modificación, según un oficio-circular girado por la Dirección del Área de Humanidades.

Entre tanto, la dirección de la facultad, como parte de sus relaciones internacionales, entró en contacto con el Consejo Británico, al cual, entre otros puntos, se le expuso la situación de cambio que vivía la facultad. Ante esto el Consejo Británico brindó apoyo académico, enviando un especialista en enseñanza del inglés como lengua extranjera, quien trabajó intensivamente en taller durante una semana en el mes de noviembre con un equipo formado por la comisión original y otros maestros a los que se invitó a participar para cubrir todas las áreas desglosadas ya en ese entonces: cultura, traducción, literatura e investigación, que se anexaron a: adquisición de la lengua meta, su perfeccionamiento, español y aspectos pedagógicos.

En ese taller intensivo se bosquejó el mapa curricular con un tronco común a seis semestres, incluidos los dos primeros de iniciación, y dos opciones terminales: docencia y traducción, de cuatro semestres. Aunque se concretó más al área de concentración en docencia, fue un momento medular para lograr el cambio, pues a partir de ahí se sucedieron las reuniones y el trabajo de la comisión hasta mayo de 1990, cuando se tuvo un anteproyecto de nuevo plan de estudios para la licenciatura en lengua inglesa, el cual finalmente delimitó un tronco común para las dos lenguas, de seis semestres, y tres áreas de concentración en el caso del inglés: docencia, traducción y literatura.

El 19 de julio de 1990 se reunió la Junta Académica para la presentación del Anteproyecto de nuevo Plan de estudios, el cual se discutió los días, 24, 26, 27 y 31 del mismo mes, hasta llegar, en el último día, a su aprobación.

Las observaciones que se hicieron para que la comisión las tomara en cuenta en la elaboración del proyecto que se presentaría a la Comisión del Área de Humanidades para su aprobación, fueron básicamente las que siguen: no suprimir la materia inglés en el área de concentración en traducción; aumentar el número de horas en algunas materias, sobre todo aquellas que sólo contaban con dos y otras.

Se hizo así y se presentó la Propuesta del nuevo Plan de estudios para la Facultad de Idiomas ante la comisión del Área, en donde se aprobó, después de hacer algunas recomendaciones para modificar ciertos puntos, entre las cuales las más importantes fueron: que en cada una de las áreas de concentración se incluyeran contenidos de las otras dos, debido a la posibilidad de que el egresado tenga que desempeñarse dentro de un área que no escogió; que se precisara más el nombre de algunas materias; que se incluyeran más horas-clase, y otras. tales recomendaciones y acordó que la Comisión del Plan de estudios fuera quien las abordara. Este plan de estudios se empezó a poner en práctica en septiembre de 1990.

En 1998, se integró una comisión para evaluar el actual plan de estudios, a partir de un enfoque sistémico, en relación con sus alcances, pertinencia y adecuación; su resultado fue un documento que muestra las fortalezas y debilidades del plan.

En 1999, dos comisiones comenzaron a trabajar paralelamente: una, orientada al diseño de un plan de estudios semiflexible, basado en el sistema de créditos, y otra, encargada de la adaptación del Plan 90, de la licenciatura de Lengua inglesa, a la modalidad a distancia y para el campo exclusivo de la docencia.

Al 2009 la Facultad de Idiomas de la Universidad Veracruzana ofrece tres licenciaturas, una en Lengua inglesa, otra en Lengua francesa y una última en Enseñanza del inglés. Las tres forman parte del Modelo Educativo Integral y Flexible, (MEIF). Los años de su incorporación al MEIF fueron de la siguiente manera: Lengua francesa en el 2006, Enseñanza del inglés en 2007 y Lengua inglesa en 2008. Los planes de estudio de Lengua francesa e inglesa son presenciales y el de Enseñanza del inglés es en la modalidad de enseñanza-aprendizaje virtual

Asimismo, la Facultad de Idiomas ofrece estudios de posgrado, como la Especialización y la maestría en Enseñanza del inglés y también la maestría en Didáctica del francés. A través de Educación continua se ofrecen también diplomados como el de Didáctica del inglés que se ofrece a egresados de generaciones anteriores que quieren actualizarse, maestros de otras instituciones que enseñan inglés a diferentes niveles escolares y a aquellos que tengan el dominio de la lengua inglesa pero que quieran aprender más acerca de la enseñanza de esta lengua.

La coordinación de Educación continua ha estructurado un programa para atender este importante núcleo poblacional. Su objetivo es rescatar la pobreza de lengua que los alumnos de secundaria y preparatoria tienen en sus tres niveles, o en el mejor de los casos de acrecentar sus conocimientos. Para los alumnos de primaria el propósito fundamental es el de inducirlos al estudio-aprendizaje de una segunda lengua, toda vez que las escuelas primarias oficiales carecen dentro de su currículo de esta disciplina.

El Departamento de Lenguas Extranjeras (DELEX) de la Facultad de Idiomas fue creado en 1968. En él se ofrecen cursos de lenguas extranjeras a los alumnos de la Facultad de Idiomas, a la comunidad universitaria y al público en general. El DELEX sirve también como el espacio en donde los alumnos de las licenciaturas en Lengua inglesa y Lengua francesa llevan a cabo actividades que les permiten complementar su formación académica. Su objetivo es la promoción entre la comunidad universitaria del aprendizaje de lenguas extranjeras como vínculo con la cultura y el conocimiento. El departamento ofrece cursos de: inglés, francés, italiano, alemán y japonés. Se otorga un diploma avalado por la Facultad de Idiomas de la U.V., que ampara 450 horas de estudio.

El interés se centra en proporcionarles herramientas básicas de la lengua inglesa que les permitan acceder a los niveles escolares inmediatos con conocimientos pertinentes que lógicamente les ayudarán en su desempeño escolar. Los cursos que ofrece son sólo de lengua inglesa y son para: niños de 6º de primaria, jóvenes de secundaria, jóvenes de preparatoria y los cursos de verano de inglés, francés y español para niños de preescolar, primaria y secundaria.

La planta académica de los programas educativos de inglés, francés y Enseñanza del inglés está integrada por27 profesores de tiempo completo, de los cuales el 95% cuenta estudios de posgrado. Sus docentes integran tres cuerpos académicos en consolidación que desarrollan proyectos de investigación inter y multidisciplinaria para fortalecer las líneas de generación y aplicación del conocimiento (LGAC).

Información general de las carreras del área de humanidades del año de 1976, (p. 60), tomado de una investigación personal de la maestra Graciela Olivera sobre el Plan de estudios de la Facultad de Idiomas, (documento interno).
Información general de las carreras del área de humanidades del año de 1976, pp. 63-4, tomado de la misma investigación de la maestra Olivera.