Universidad Veracruzana

Blog de la Multimodalidad Educativa del SEA

Publicación de textos académicos, reseñas e informaciones diversas del Sistema de Enseñanza Abierta sobre educación abierta, a distancia y multimodal, transmedia educativa y redes de conocimiento y aprendizaje en multiplataforma. Editor General: Rodolfo Calderón Vivar



¿Qué tan innovadores y eficaces son los MOOCs? ¿Apocalípticos o integrados?

Los especialistas en educación y tecnología Jordi Anell, Francesc Llorens y Fernando Trujillo debaten acerca de la funcionalidad y destino de los Massive Open On Line Course Massive, que desde hace dos años se están generando como una alternativa de desarrollo de la discusión virtual y plantean sus ventajas y desventajas, así como la perspectiva de su desarrollo ulterior, en este interesante videopanel recientemente realizado en línea.utilizando la herramienta de interacción hangout



Cinco cambios estructurales para reformar la educación superior en México

Por Luis Porter

Por el Dr. Luis Porter Galater, profesor investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco

 

Cuando leemos las reformas educativas que dicen que ya son ley, o las explicaciones sobre las reformas, las manifestaciones contra las reformas, la confusión sobre las reformas, las decepciones de las reformas, nos damos cuenta de lo lejos que estamos de una educación con simplicidad orgánica. El concepto de educación de los Tzeltales Mayas supera al de Paulo Freire y pone en ridículo al actual secretario de educación y sus convulsiones. Hoy, no hace falta ser arrogante para afirmar que los que se erigen reformeros educativos tienen las mentes más planas de la historia de la educación mexicana. Mentes ofensivamente planas.

 

“Pensar bien” es manejarse en lo simple y ello requiere de una mirada capaz de ver el todo. El secreto de la simplicidad es reconocer que nada es simple en si mismo, que es necesario saber qué dejar fuera y qué conservar, dónde y cómo… Ello nos lleva al círculo virtuoso de haber sido educados en el conocimiento de la simplicidad que nos permite libertad de expresión. “Mirad los lirios del campo”. Frente a esta realidad hay un arma poderosa e invulnerable que todos debemos usar: la imaginación. Re-imaginar, volver a ver, mirar de otra manera, inventar y re-inventarse, desprendernos de lastres, abrirse paso por el lenguaje de la poesía, reconocer los talentos que no se alquilan, recuperar la dignidad perdida, son todas obligaciones insoslayables en pos de la sobrevivencia de una educación que busca recuperar su lugar y su salud.

 

La manera en que hoy seguimos educando, no difiere de cómo se educaba hace 400 años atrás. Mientras las ciencias y las artes, han evolucionado hasta impedirnos reconocer el mundo en que nacimos, los alumnos llegan al salón, se sientan y miran al frente esperando que el profesor dicte su clase. ¡Qué incongruencia y qué desatino!… Tenemos a la vista los cambios inexorables y nuestro “team” de expertos medita sobre una mejor forma de “evaluar” a los maestros. Los que aspiran a un puesto, se desviven en demostrar que no son amenazantes ni peligrosos. Los que han sido descartados y perdieron esas esperanzas, se vuelven críticos. Los condenados a muerte, no aprovechan sus pocos días de vida para gritar su palabra fulminante y desaparecer. El sistema nos ha hundido a todos. ¿A todos? quizás no, creo que hay algunos, aquí y fuera de aquí, que aun mantienen su libertad. Mirad los lirios del campo.

 

Vemos venir en el horizonte y en el entorno, 5 cambios estructurales que a continuación enunciamos:

 

UNO – LA ESTRUCTURA DEL TIEMPO – La forma en que seguimos haciendo las cosas enviando a nuestros hijos de 6 años a la escuela, con la esperanza de que a los 18 o 19, le dediquen cuatro años a la universidad, requiere reflexión. Buscamos que obtengan un diploma y que se comprometan con un oficio o una profesión en un tiempo de interdisciplina obligada y de cambios constantes en el conocimiento. ¿Porqué a la edad de 6, por qué 4 años son un buen número? ¿Por qué a los 18? ¿Por qué determinada carrera? Toda esa estructura de edades y niveles se desmorana ante la realidad, pierde sentido, es una camisa de fuerza que las estadísticas condenan en cada reporte. La forma en que está estructurada nuestra sociedad (edades, regiones, expectativas, necesidades) no se acomoda a los ciclos creados en el Siglo XIX, ni a una concepción del tiempo lineal y definitiva. Niño, adolescente y adulto pierden contornos y construyen su identidad entrelazados, en proceso de transición constante que requiere un aprendizaje contínuo. La escuela de la vida y la escuela formal son cada vez más una sola cosa. Lo que ahora entendemos como la secundaria, es un pantano en donde las púberes se “casan” sin dejar de mirar TV, entregando a sus hijos al cuidado de los abuelos. Un estilo de vida penetrado por el Internet, que ofrece condiciones para incorporar la educación en línea. Hay que idear formas colectivas para que el estudio sea más atractivo que la TV. Hay que convertir cada habitación en un punto de encuentro, que contemple la posibilidad de que ese joven o esa joven dediquen tiempo al estudio y también al trabajo productivo. El nuevo concepto de universidad abandona la oferta por escuelas o carreras, técnicas o prácticas, teóricas o artísticas, y se re-estructura bajo proyectos sociales en donde cuerpo docente y estudiantes trabajan codo a codo, combinando lo virtual con lo presencial. Esto ocurre dando crédito y lugar al conocimiento local y regional, en donde los que saben más, juegan un papel de guías y de estímulo. El estudiante no sale del mundo, sino que desde la vida entra al espacio de estudio, como un espacio incorporado al del trabajo. El mundo es de donde obtiene la experiencia de aprendizaje para el resto de su vida. La solución es una educación continua, donde la escuela de la vida y la escuela formal interactúan en programas coordinados. Esta modalidad surge en aquellas universidades públicas pioneras, con cursos piloto, que se asoma a una zona de riesgo, para constatar lo que es posible. Se anulan los costos, los pagos, y se multiplica el número de estudiantes a atender. La idea de trastocar el tiempo con estructuras mixtas, vida-aula-trabajo, también la promueve Amant Agarwal, el hindú que preside edX, una universidad virtual gratuita inventada por Harvard-MIT. También lo piensa, entre otros, Antonio Paoli Bolio, allá en la UAM. No son tan sólo mis ideas.

 

DOS – LA ESTRUCTURA FISICA. – No es posible, ni necesario, para duplicar la oferta educativa construir nuevas universidades. La idea de más campus con centros, oficinas, aulas, pasillos, edifcio tras edificio, no es conveniente, no es financiable, ni es necesaria. Hoy la nueva universidad se organiza en puntos de encuentro, que no tienen la forma de un anfiteatro, o de un aula magna, sitios que hoy ya no son capaces de albergar a las multitudes que es necesario atender. La universidad se atomiza y distribuye por todo el centro urbano, se extiende a puntos de cruce en las áreas rurales, va formando una maraña sin cables, de ondas invisibles que unen y complementan los diferentes proyectos en los que trabaja la comunidad estudiosa. El conocimiento en el uso de video-cámaras, de software, hace que la escritura recurra al lenguaje visual, y recupere el lenguaje oral. Regresamos a las épocas en que la memoria jugaba un papel importante y el ritmo ayudaba a recordar. Los que antes circulaban para llegar a un edificio, hoy navegan para encontrarse con sus compañeros en el ámbito metálico propio del cineasta o del compositor. Los lenguajes se multiplican, el campus se amplía, las ciudades son universitarias, y las universidades son ciudades. Esto lo dice Zachary Maxwell, un niño de 11 años, que ganó premios haciendo cine en una escuela pública de Nueva York. También lo piensa Federico Zayas, allá en la Universidad de Sonora. No sólo son mis ideas.

 

 

TRES – LA INFRAESTRUCTURA HUMANA – Desaparece la planta académica establecida por concursos de oposición y otros mecanismos dudosos. También desaparece todo tipo de estandarización o uniformación de gente que es toda diferente. Cada docente, profesor, intelectual, operador, hacedor, práctico, artesano, o artista, teórico o reflexivo, muestra sus diferentes talentos e intereses. Lo mismo ocurre con los estudiantes, que son todos diferentes y caminan por senderos tan propios como únicos, caminos irrepetibles. La educación se individualiza, se personaliza. Esto es fantástico en una educación básicamente masiva. Reconocer el montón, la aglomeración, la concurrencia, la cantidad, y poder poner foco en el individuo y sus características únicas. De la misma forma que en el tiempo, el todo se descompone en partes y cada parte en su simplicidad conforma el todo. De la misma manera que ocurre con la infraestructura física, donde el espacio es un todo, en donde distinguimos un intrincado mapa de encuentros, en el mundo humano, el estudiante que que ama la música porque es su esencia, encontrará el eco que le permita aprenderla con la facilidad del que tiene una vocación respetada. El otro que es un técnico o se inclina por la ciencia, aquél que es un actor o un contador-escritor de historias, como cada individuo, es reconocida como única, y desde ese reconocimiento se le da forma a la docencia que se adapta a las necesidades distintivas y todos sus talentos. Esto lo dice npersonas como Kurt Fisher, director del programa mente-cerebro-piel, de la HGSE. También lo piensa Miriam Dionisio allá en el CIPAC de Villahermosa Tabasco. No son tan sólo mis ideas.

 

CUATRO – LA INFRAESTRUTCURA CURRICULAR – Deja de existir la oferta de carreras aisladas, de jaulas apartadas, como en un circo, el leopardo en una, el elefante en otra, todos amaestrados para salir a dar su número en la arena central. Vivimos en un mundo cada vez más interconectado, no podemos continuar educando desde nuestras parcelas en la que nos sentimos, o quisiéramos ser reyes. Hay que abordar la educación en forma cooperativa. Un esfuerzo donde cabe la aldea global y la interconexión que nos une a todos en lugar de ponernos a competir. Las economías están cada vez más inteconectadas, lo están en forma desigual que es necesario combatir. La seguridad y la prosperidad deben formar parte de todas y cada una de las sociedades. Todos tenemos una parte que ofrecer de la que hacernos responsables en el concierto mundial, todos estamos comprometidos con los niños marginados, con los grupos abandonados, en el camino de una educación de alta calidad, producto de un esfuerzo común. La fuerza de trabajo mundial está ubicada en países que hoy no pueden proveer de los fundamentos educativos más elementales. Pero el momento del cambio sobreviene, se acerca, está aquí entre nosotros. El momentum para el cambio crece y sobreviene. Podemos avivarlo, enervarlo, hacerlo estallar, construyendo una comunidad global en la que aboguemos por expandir las oportunidades en cada sitio, en cada región. Hay que asumir los liderazgos que nuestros expertos no asumen. Hay herramientas y recursos para hacerlo, es requisito fortalecernos y estudiar, renovar nuestros sistemas, entenderlos y transformarlos. Subir los niveles de educación y disminuir las disparidades. Esto lo dice Wendy Topp, fundadora de Enseña América, y lo dice también Sharl Tishman, actual director del Proyecto Zero, en la HGSE. También lo piensa Arturo Guillaumin, allá en la Universidad Veracruzana. No son tan sólo mis ideas.

 

CINCO – LA ESTRUCTURA PEDAGOGICA Y DIDACTICA – Nos olvidaremos de una vez por todas de las cátedras, aunque tengamos acceso a cursos dictados por una sola persona carismática y apreciable, que prevalece cuando es conveniente y necesario. Antes que el lenguaje de la cátedra está el del código. Codificaremos, aprenderemos a ser alfabetizados en sistemas computacionales, de manera de romper barreras geográficas, establecer colaboraciones, idear guiones y narrativas que nos hagan contadores de historias, independiente de las barreras linguisticas o culturales. Todos seremos requeridos a leer y escribir códigos. Lo que es necesario es enseñar conocimiento complejo, y eso requiere de nuevos ritmos, de otras formas de caminar. Tiempos abiertos, espacios libres, profesores y estudiantes a cargo del trabajo. Será Leer más…



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En tiempos de reformas de la educación, también deben cambiar los formatos de selección de maestros y evaluación en las universidades: Tirso Suárez Núñez

Por Tirso Suarez-Nuñez
Profesor-investigador
UADY-México
J. March, refiere un popular epigrama acerca de la decisión que postula lo siguiente:  “ la economía y la psicología intentan comprender como decide la gente, mientras que la sociología, la antropología y la ciencia política, se encargan de demostrar que en realidad no tiene nada que decidir”  y ese parece ser –en síntesis–  el panorama del ingreso del personal académico en muchas  universidades publicas. Los antecedentes son necesarios.
La proveeduría de bienes y servicios al sector publico, hasta hace algunas décadas, era mediante invitación de algún funcionario con poder, a amigos o compadres, a los cuales se les confiaba el suministro de materiales, mas por su lealtad que por su capacidad y a sabiendas de que el pago no era siempre en los plazos convenidos, pero a cambio se permitía que la calidad  varíe incluso salir de la norma, era una especie de convención.  La mismo lógica funcionaba en relación al ingreso a la docencia e investigación en muchas universidades; en aquel tiempo, la lealtad al catedrático que invitaba, era mas importante que la capacidad, o bien, en el mejor de los casos, no se tenia una idea clara de los requisitos indispensables para la función y se optaba por la lealtad como la primera condición de ingreso.
Pronto el sector publico llegó a ser un cliente importante para muchas empresas y la sociedad  empezó a reclamar transparencia en materia de proveeduría, la racionalidad hacia su entrada en la adquisiciones del gobierno: los concursos eran los mecanismos que demostraban que se revisaban todas las alternativas y finalmente se elegía al mejor proveedor y al mejor producto de los existentes en el mercado,  diversas medidas y criterios delimitaban la mejor oferta, entre ellos el precio, evidentemente.
El ingreso del académico a las universidades siguió prácticamente la misma trayectoria, el crecimiento del plantel de profesores –que el aumento de la matricula demandaba– llevó a las autoridades federales a exigir a las universidades publicas racionalidad y transparencia en sus procesos de gestión de personal académico. En respuesta las universidades publicas introdujeron en su reglamentación normas para el ingreso, promoción y permanencia que garantizaran igualdad de oportunidad de los profesores potenciales y la capacidad como el principal criterio valorativo  cuya especificación, medición y valoración se encargaba a una comisión de académicos, en reconocimiento a la complejidad de la decisión.
Dio inicio así la era de los concursos de oposición y las convocatorias abiertas al mercado laboral, para cubrir las plazas vacantes sustituyendo  al mecanismo ágil de invitar a los mas cercanos y leales. Una gran palanca para manejar el acceso del personal al servicio y afectar la cohesión de los grupos con intereses no-formales, quedaba así neutralizada; lo que Douglas North considera como clave para el mundo occidental: el paso del intercambio personalizado a uno despersonalizado que se daba con el mercado, tenia su equivalente en el ingreso del personal a la universidad mexicana, pero eso  era apenas el principio.
La nueva reglamentación no solo despersonalizaba el reclutamiento y selección sino que, adicionalmente entregaba la decisión final a un grupo colegiado, no era fácil abrir los dos candados. Pero con el paso del tiempo y varios ciclos de aprendizaje, emergió la formula  que ya H. Simón, había sugerido: si la acción no puede ser regulada por la vía de la decisión, controle las premisas o las identidades de los decisores; en efecto eso Leer más…


El ecosistema del conocimiento está más allá de las plataformas cerradas institucionales: una conferencia desde una perspectiva multimodal de Manuel Area Moreira

Considerando  que en la Universidad Veracruzana un gran pendiente es ahondar y aprovechar  en la perspectiva de una educación multimodal que flexibilice su Modelos Educativo Integral,  compartimos con ustedes esta conferencia del Dr. Manuel Area Moreira,  miembro distinguido de los cuerpos académicos de la Universidad de La Laguna, un experto con conocimiento de los ambientes de aprendizaje en los tres ambientes de aprendizaje que utilizan, en diferente grado, los recursos digitales y que en reciente congreso efectuado a mediados de este año, pone énfasis al señalar que las universidades deben desprenderse del enclaustramiento digital a que han sido sometidas por la insistencia de utilizar solo plataformas tecnológicas institucionales, desaprovechando la amplitud de horizontes que plantea el uso de la web 2.0 como un generador de ecosistema de conocimiento que van más allá de la educación virtual que solo reproduce el mismo sistema vertical de la enseñanza tradicional

En esta ocasión compartimos la conferencia  este video sobre el uso de la tecnología virtual en tres ambientes de aprendizaje: presencial, semipresencial y nopresencial. Es conveniente su apreciación para considerar como usarán la tecnología virtual en el curso que propondrán, que puede ser en ambiente presencial, semipresencial y no presencial.

La temática de la conferencia es sobre nuevos enfoques de la enseñanza y aprendizaje en los entornos virtuales de aprendizaje.

Es importante que se observe los conceptos de modelos pedagógicos abiertos, restringidos y cerrados de docencia universitaria en aulas virtuales, a los que alude el profesor Manuel Area Moreira, durante el III Congreso Internacional de Docencia Universitaria (III CIDU
 2013) .

Area Moreira destaca que es importante el modelo pedagógico más adecuado a utilizar en las aulas virtuales ya que muchas veces, si no se utiliza el modelo pedagógico adecuado (abierto), se usa odre nuevo para vino viejo. Es decir critica que hay cursos virtuales que utilizan aulas mudas, donde los participantes no se comunican entre sí, no dialogan, y solo son  realizan lecturas de información colgadas para hacer tareas, sin reflexión compartida y colaborativa y participativa. Es decir, sin ninguna aplicación constructiva. El LMS, aplicado en muchos cursos virtuales, son modelos pedagógicos cerrados y sin ningun aprovechamiento de un ecosistema de los estudiantes para extender su aprendizaje más allá de hacer «tareitas»

Recomienda salir de los espacios de plataformas educativas y hacer uso de toda la internet como una gigantesca fuente de saberes, a través de la web 2.0.

Ojalá puedan ver el video de esta conferencia sobre el uso académico de la tecnología educativa con modelos pedagógicos más abiertos en la virtualidad, que los que todavía se estilan en algunas universitarias, completamente cerrados a la administración y supervisión de tareas de facilitadores que no propician la intercomunicación de los participantes para construir colectivamente conocimiento.

En suma, es una buena aproximación a lo que deben ser los diseños de aprendizaje basados en la tecnología educativa, basados en modelos pedagógicos adecuados.



Docencia en el laberinto digital

¿Qué es el ciberespacio? El mundo. —William GibsonConde Cero

delia araujo

Por la Maestra Delia Araujo, catedrática de la Universidad Veracruzana

 En unas dos décadas de existencia, la internet —más en general, las nuevas tecnologías de información y comunicación, las famosas NTIC— ha devenido un factor de influencia enorme y creciente en el proceso enseñanza-aprendizaje, y su utilización tanto por parte de los docentes como de los educandos se ha multiplicado varias veces por año. La aplastante mayoría de los estudiantes, sobre todo a partir de la educación media, echan mano regularmente de recursos a los que tienen acceso por este medio para realizar, en todo o en parte, las tareas que les asignan los maestros y que, presuntamente, deberían coadyuvar a adquirir, ampliar, enriquecer o afianzar conocimientos.

Salta a la vista, empero, que la habilidad para generar este resultado deseable es muy desigual —y a menudo reducida— entre los estudiantes y que, por su parte, muchos docentes se ven en aprietos para ayudar a sus alumnos a desarrollarla. Aquellos docentes cuya familiaridad con la internet, sus recursos y sus trucos es más bien limitada difícilmente pueden orientar los pasos de sus alumnos por el laberinto digital, ayudarlos a aprovechar eficazmente la información disponible, enseñarlos a discriminar entre basura e información de buena calidad, y finalmente evaluar el trabajo de los alumnos.

Una de las consecuencias más patentes es que la elaboración de lo que en otro tiempo se llamó “composiciones” o “trabajos” escolares se ha convertido para muchos en un ritual de recorte y pega, en el que el educando se limita a buscar en algunas veintenas de páginas electrónicas artículos o párrafos sobre el tema asignado, para luego copiarlos y pegarlos en su propio documento, ponerles su nombre y entregarlos al maestro sin siquiera haberlos leído. Un colega mío encontró hace poco párrafos en portugués en medio de un trabajo presuntamente redactado en español, pues el alumno, en su prisa por copiar el material, no se percató de que Google, dada la semejanza de los términos de búsqueda, lo llevó a un sitio escrito en esa lengua. “O sí se percató —apuntaba mi colega— pero creyó que yo tampoco leería el trabajo.”

Surge, entonces, la pregunta de si las nuevas TIC representan un elemento benéfico en el proceso enseñanza-aprendizaje o son, más bien, causa de nuevos obstáculos y dificultades para que dicho proceso rinda sus frutos, un mal comparable a la miseria que es hoy en día buena parte de la televisión. Algunos piensan que es esto último. Sé de docentes que, exasperados, en vez de tareas escritas han optado por pedirle a sus alumnos dioramas, cuadros sinópticos en cartulinas y cosas que terminan siendo más manualidades que trabajos conceptuales. Otros se han resignado sencillamente a someterse al ritual de recorte y pega apuntado arriba.

Pero la internet no va a irse; llegó para quedarse, va a crecer y hacerse más compleja. Las tecnologías de información y comunicación salen con novedades todos los días, y los jóvenes compiten entre sí en una carrera por encontrarlas y ser sus primeros usuarios. La pregunta legítima es, pues, cómo poner dichas tecnologías al servicio de la enseñanza y el aprendizaje. El único remedio para el docente del siglo xxi es armarse del hilo de Ariadna, ir al laberinto virtual y tomar al Minotauro por los cuernos.

Ciudadanos digitales

Teseo derrota al Minotauro

Un Teseo pionero es Marc Prensky, popularizador del concepto de nativos digitales, expresión con la que designa a aquellos individuos que han crecido vinculados a las tecnologías digitales desde la infancia y han adquirido su manejo como el de la lengua materna, en contraste con losinmigrantes digitales, que se han vinculado a dichas tecnologías, en particular a las de información y comunicación, en la edad adulta.

Me asombra —decía Prensky hace una década— que en medio de todo el alboroto que se ha armado por el decaimiento de la educación en los Estados Unidos pasemos por alto su causa más fundamental: los estudiantes de hoy en día ya no son la gente a la que estaba destinado a instruir nuestro sistema educativo. Ha ocurrido una gran discontinuidad, una singularidad, un acontecimiento que cambia las cosas de manera tan fundamental que no hay retorno posible. Esta singularidad es la llegada y rápida difusión de la tecnología digital en las últimas décadas del siglo XX (Prensky, 2001).

Dice Prensky (2001, p. 1):

Los estudiantes de hoy en día —desde el jardín de niños hasta la universidad— representan las primeras generaciones que crecen con esta nueva tecnología. Han pasado toda la vida rodeados de y usando computadoras, videojuegos, equipos musicales digitales, cámaras de video, teléfonos celulares y todos los demás juguetes y herramientas de la era digital. Los actuales graduados de la universidad han pasado menos de 5,000 horas de su vida leyendo, pero más de 10,000 horas jugando videojuegos (para no hablar de 20,000 horas viendo tele). Los juegos de computadora, el correo electrónico, la internet, los teléfonos celulares y los mensajes instantáneos son parte integral de su vida.

Para Prensky, los estudiantes de nuestros días son todos “hablantes nativos” de la lengua digital de las computadoras, los videojuegos y la internet. Por otra parte, sus maestros, en tanto inmigrantes digitales, tienen que aprender esta lengua extranjera y adaptarse a la cultura que representa. No todos han podido o han querido hacerlo. Además, la mayoría de los que sí aprenden la nueva lengua conservan el acento de la que hablaban antes.

No es mera broma, advertía Prensky. Es algo muy serio porque (2001, p. 2)

el problema más grande que enfrenta la educación en nuestros días es que nuestros instructores inmigrantes digitales, que hablan una lengua envejecida (la de la era predigital), se esfuerzan por enseñar a una población que habla una lengua diferente por completo.

Es una buena metáfora, que se puede llevar válidamente más lejos.

En los Estados Unidos, un inmigrante puede convertirse en ciudadano de esa nación si reúne ciertos requisitos. Entre ellos figuran no sólo el dominar el idioma inglés, sino el conocer los fundamentos del sistema de gobierno del país, lo esencial de su historia, mucho de sus costumbres y su cultura, todo lo cual hay que demostrar en un examen. Es un hecho sabido que un inmigrante que consigue la ciudadanía tiene por lo general un mejor conocimiento de las leyes y otros aspectos de la vida del país que muchos de sus nativos.

Los docentes hemos ingresado al mundo digital en momentos y etapas diferentes. Algunos tuvimos la fortuna de asistir de cerca al nacimiento de la internet y empezamos a interactuar con ella, así fuera esporádicamente, desde su infancia, cuando ni siquiera había Netscape o Internet Explorer. Otros se han acercado a ella más tardíamente, bajo la presión ineludible de las circunstancias. Pero todos estamos ya aquí, queramos o no. ¿Por qué no adquirir, pues, carta de ciudadanía en este nuevo mundo? ¿Por qué no conquistar un conocimiento de sus leyes, su historia, su lengua y su cultura mejor aún que el de los nativos?

Hablando específicamente de la internet y los recursos que pone al alcance del estudiante, todo buen ciudadano digital —nativo o inmigrante— tendría que tener una idea razonablemente buena de cómo funciona la red para saber dónde y cómo buscar; en otras palabras, debe aprender a Leer más…



Invitación a todos los interesados en participar en Seminario en Línea sobre Objetos de Aprendizaje, totalmente gratuito y con derecho a diploma certificado por la SEP

La Dirección General de Televisión Educativa de la Secretaría de Educación Pública nos envía esta invitación a los interesados en participar en este seminario gratuito, organizado con teleconferencias en línea, con derecho a diploma de participación si cubre uno de los requisitos de evaluación del mismo. Para inscribirse, haga click en la imagen por favor. 0923_c01