Universidad Veracruzana

Blog de Multimodalidad Educativa

Un espacio de comunicación y reflexiones en torno a la educación multimodal, editado por Rodolfo Calderón Vivar



Salutación del universitario a la Universidad Veracruzana, en sus 70 años de existencia

 

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En tu aniversario, Universidad Veracruzana:

 Te deseamos lo mejor en estos tus setenta años de existencia, con el júbilo haber sido formados en tus aulas y con el orgullo de pertenecer a una de las universidades públicas señeras de nuestro país. 
Que en estos días de fiesta, se abran nuevos horizontes de creatividad, fortaleza institucional y crecimiento ético entre todos los que a ti debemos gran parte de nuestra vida profesional.
Sean tus caminos iluminados por la luz del conocimiento, la ciencia y la conciencia social en los entornos que te rodean y que tus puertas siempre estén abiertas, en todos los sentidos y en todos los espacios, para aquellos que quieran transformar sus vidas por medio de la educación. 
Que hoy y todos los días venideros se sigan enlazando en tus aulas y tus edificios, los pensamientos de estudiantes, profesores, investigadores, artistas, directivos, administrativos y personal que realizan sus tareas, con un mismo objetivo común: acrecentar tu grandeza para bien de nuestro estado y nuestro país. 

Para todos los que te amamos, en tu aniversario, nos llena de gran satisfacción contemplarte y seguir construyendo a tu lado.

Muchas felicidades y gloria por siempre, Universidad Veracruzana…

 

 

Rodolfo Calderón Vivar



La tutoría electrónica: Espacios y tiempos más abiertos de interacción en la Universidad Veracruzana

Por Rodolfo Calderón Vivar, miembro del proyecto de Multimodalidad Educativa del Sistema de Enseñanza Abierta de la Universidad Veracruzana

Por Rodolfo Calderón Vivar, miembro del proyecto de Multimodalidad Educativa del Sistema de Enseñanza Abierta de la Universidad Veracruzana

Por Rodolfo Calderón Vivar

Considero que se debe sistematizar el proceso de tutorías electrónicas en la Universidad Veracruzana, dadas las ventajas que ofrece el manejo de plataformas tecnológicas digitales para generar espacios  y tiempos de interacción sincrónica y asincrónica entre estudiantes que necesiten de apoyo tutorial en la trayectoria escolar de su formación universitaria.

 

Aunque para muchos docentes existe la creencia de que la interacción cara a cara es mucho más efectiva que la realizada a través  de medios digitales, estos cada vez más proporcionan ventajas de comunicación a través de desarrollos tecnológicos, que se sitúan lo más cercanamente posible a un contacto cara a cara entre tutores y tutorados.

 

Sin embargo,  se debe reconocer que esto implica establecer una forma de procesos tutoriales a los cuales solo pueden accesar actores con competencias en el uso de las TICs, tanto entre los participantes docentes como entre los estudiantiles. Además, hay modalidades que se verían más beneficiadas por ese tipo de selección de ejercicio tutorial, dado su carácter de educación no convencional (En el caso de la Universidad Veracruzana:  las modalidades abiertas y a distancia)

 

Por otro lado, es importante resaltar que  la aplicación tutorías no es universal, como se pudiera considerar idealmente desde la perspectiva institucional. La realidad nos da indicios de que no todos los estudiantes requieren de apoyo tutorial ni todos los docentes tienen las capacidades específicas para ser tutores.

 

Es importante, para corroborar o desechar  esta hipótesis,  el realizar investigaciones  sobre el campo directo de quehacer tutorial universtario, que vayan más allá   de los postulados deductivos  o de las propuestas normativas del deber ser de las tutorías en nuestras universidades.

 

Percibo una confusión entre algunos docentes que llegan a desarrollar la creencia de que el ser  tutores involucra incluso aspectos emotivos  y roles terapéuticos en el trato con sus tutorados que, a mi juicio, rebasa los límites razonables de lo que debe ser su función en tales tareas.

 

No se trata, por ejemplo, asumir el rol de un protector o defensor de la vida de un estudiante, durante el ejercicio de su trayectoria escolar. Se dan casos de tutores que intervienen hasta en procesos administrativos elementales que son responsabilidad de los estudiantes. Al acudir a resolverlos, el tutor quita parte de la esencia de los deberes que, como estudiantes,  deben cumplir éstos.

El fomento de la responsabilidad en los deberes estudiantiles entre los tutorados, es el principal valor a reforzar por parte de los tutores. En algunos foros donde estuvimos discutiendo la problemática del rol de los tutores, se habló mucho del fomento de valores, pero no se aclaro cuáles y por qué. Por eso yo remarco que el de la responsabilidad es el primero de ellos.

Cuando un tutor comienza una relación con su grupo de tutorados, es necesario que explique el por qué los estudiantes son responsables de aplicar sus deberes como tales, como lo establece la normatividad  correspondiente en la institución universitaria.

Si se pone en claro desde un principio este principio de la responsabilidad, el tutor se deslinda de ser el gestor en procesos administrativos que son competencia de los tutorados. A éstos corresponde estar pendiente de cumplir con la normatividad  correspondiente de solicitar permisos, oficios, constancias de calificaciones y  solicitudes de aclaración de éstas ante las instancias correpondientes.  Es su responsabilidad irrenunciable.

De otra manera, el tutor se convierte en un defensor de oficio y oficios de sus tutorados.Entonces, Excede los límites de ser un acompañante profesionalizado (es decir experto en los perfiles de competencias en que está siendo formado el estudiante) que aconseja  al tutorado, de como ir conformando su selección de experiencias educativas, para convertirse en una especie de padre putativo que le resuelve, e incluso hasta le redacta,  solicitudes administratias  al estudiante que espera ser apoyado al respecto.

Con el ejercicio de las tutorías electrónicas, si estas se dan en espacios tales como comunidades digitales tales como las redes sociales, se pueden generar tutoriales multimediales que vayan formando al estudiante en la gestión de dichos procesos administrativos, en lugar de explicárselos  o redactárselos en los momentos de tutoría.

Si la tutoría se da en los espacios comunitarios digitales antes mencionados, incluso, la utilización de los foros pueden quedar como registros de interacciones entre tutores y tutorados en los que se resuelvan dudas de manera general para que quienes leyendo diálogos anotados con anterioridad, con problemas similares al suyo, obtengan la solución sin necesidad de consultar al tutor en lo personal.

Ya en casos más específicos de tutoría personalizada recursos de la WEB 2.0 tales como skype (herramienta de uso común en casi todos los estudiantes acostumbrados a ser navegantes en la WEB) o hangout de google, serían los más efectivos en una relación cara a cara virtualizada.

Sobre este particular debe trabajarse, por ejemplo, en las modalidades de ambientes de aprendizaje semipresencial o no presencial, como la modalidad abierta y virtual de las universidades-

Queda sin embargo un pendiente.  Hasta el momento no se ha trabajado de manera parcializada  y especializada, el ejercicio de la tutorías en nuestras universidades.  Por el contrario se pretende aplicarla de manera homegeneizada en todas las modalidades educativas que existen en las instituciones escolares de educación universitaria,  sin considerar que los perfiles docentes y estudiantiles son diferentes en las modalidades escolarizadas, abiertas y virtuales que aplican en el desarrollo de sus cursos.

Este afán de homogeneización es el principal obstáculo para el desarrollo de una tutoría eficaz en el nivel superior nacional. Asi como también no tomar en cuenta que, en el plano de las tutorías, no todos los estudiantes requieren de ella con la misma intensidad. Habrá quienes necesiten más apoyo al respecto y quienes definitivamente no.  Sobre  ello , hay mucho que investigar  para sistematizar  realmente los procesos de tutoría en nuestras universidades.



La importancia de la formación de los profesores universitarios en la lectura crítica y escritura argumentativa en contextos académicos

Por Rodolfo Calderón Vivar, miembro del proyecto de Multimodalidad Educativa del Sistema de Enseñanza Abierta de la Universidad Veracruzana

Por Rodolfo Calderón Vivar, miembro del proyecto de Multimodalidad Educativa del Sistema de Enseñanza Abierta de la Universidad Veracruzana

Recién me integré a un curso virtual en la universidad donde laboro, que lleva por temática “La lectura crítica y escritura argumentativa en contextos académicos” y en el cual estoy conociendo, y reconociendo, aportes técnicos y metodológicos que permiten a un docente establecer esquemas ordenados de pensamiento para abordar lecturas, que alimenten la generación de textos académicos relevantes en sus funciones de enseñanza.

En un mundo sujeto a un constante fluir de información, a través de todos los medios, y en donde se constituyó ya como una costumbre el recurrir a textos de estudio generados, incluso, por autores allende a nuestras fronteras, este curso provee las herramientas necesarias para que los profesores universitarios comiencen a generar su propia contribución al acervo literario de los materiales de estudio de sus estudiantes.

Es un proceso esperanzador que la universidad motive y capacite a sus profesores para que redacten textos académicos relacionados con las experiencias académicas a su cargo. De repente, se abren horizontes editoriales que, en diferentes grados de construcción, pueden permitir que el punto de vista del profesor se integre a los puntos de vista de los autores clásicos o recientes sobre el objeto de estudio que los hace interaccionar con estudiantes en formación profesional.

Destaco la expresión de diferentes grados de construcción porque. para muchos de los participantes, la elaboración de un artículo de opinión sobre temas académicos o un artículo de divulgación científica, pueden ser una aportación pequeña, pero significativa, en el desarrollo de un curso que puede ser el antecedente a un grado mayor de construcción editorial, como lo es la elaboración de un ensayo o un manual de procedimientos, o un texto completo de apoyo para un tema del curso en donde realiza su actividad docente.

Escribir textos académicos es un proceso que debe incluir la lectura crítica de diversas fuentes de saberes contenidas en textos diversos, ya sean artículos, ensayos, informes, libros especializados, que pueden ser reincorporados en función de lo que el lector-autor-docente valore de los conocimientos ahí contenidos para ajustarlos a una estructura textual propia.

El ideal de una universidad, que ofrezca formación profesional de calidad, es que como parte de sus procesos de enseñanza aprendizaje incluya la participación de docentes que también generen textos académicos propios. De hecho, la mayoría de los textos que se utilizan en los cursos de formación universitaria fueron hechos por profesores de otras universidades. ¿Por qué no aspirar a que una universidad, como la nuestra, tenga sus propios autores locales?

El perfil de los profesores universitarios modernos, así como el de sus estudiantes, debe incluir no solo que sean gestores del conocimiento y recreadores del mismo en las aulas universitarias, sino creadores de conocimiento para distribuirlo a través de diversos medios, uno de ellos por supuesto el escrito. Su función, entonces, no debe limitarse a reproducir, analizar y criticar lo otros han redactado en torno a conocimientos especializados, sino también redactar lo propio, como un punto de vista personal que se agregue a la imbricación de la complejidad de los cursos que imparte.

Durante el curso mencionado hemos analizado no solo como se debe establecer una metacognición de cómo aprender a leer y escribir, de manera estructurada y organizada, y hasta emotiva, diferentes formatos de textos académicos, sino también como darle un sentido de argumentación en función del contexto y audiencia a la que van dirigido los textos producidos.

Saber sobre qué escribir generando conocimiento, como escribirlo y para quien escribirlo, es fundamental para quien asume el rol de un autor docente de textos propios en el desarrollo de sus cursos. La ordenación de los párrafos, sus oraciones, los datos que contienen, el sentido de lo que se argumenta, la descripción de lo que se explica, el manejo de las abstracciones de lo que se expone y la secuencia de lo que se narra, son herramientas que el profesor, con la constante práctica de la redacción de textos académicos, dominará paulatinamente acrecentando la calidad de su formación profesional.

Es importante que la producción editorial generada, de manera incipiente en estos cursos universitarios, halle impacto no solo en los ámbitos de las aulas donde los profesores participantes se desempeñan cotidianamente, sino también en espacios mediáticos institucionales de la propia universidad, para dar a conocer este esfuerzo de formación de los maestros participantes. Quizás los trabajos más relevantes puedan ser publicados, para que sus autores comiencen así asumir el rol de creadores de textos académicos que, por cierto, no es muy amplio en nuestra universidad.

Plasmar las ideas por escrito y someterlas a la lectura de sus pares, sus estudiantes y público en general, es un esfuerzo intelectual por parte de los docentes, que logran terminar este tipo de curso, que debería ser estimulado y fomentado adecuadamente en los espacios de una universidad pública como la nuestra, sobretodo en un mundo globalizado donde los estándares de calidad de la enseñanza universitaria focaliza la Leer más…



Cinco cambios estructurales para reformar la educación superior en México

Por Luis Porter

Por el Dr. Luis Porter Galater, profesor investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco

 

Cuando leemos las reformas educativas que dicen que ya son ley, o las explicaciones sobre las reformas, las manifestaciones contra las reformas, la confusión sobre las reformas, las decepciones de las reformas, nos damos cuenta de lo lejos que estamos de una educación con simplicidad orgánica. El concepto de educación de los Tzeltales Mayas supera al de Paulo Freire y pone en ridículo al actual secretario de educación y sus convulsiones. Hoy, no hace falta ser arrogante para afirmar que los que se erigen reformeros educativos tienen las mentes más planas de la historia de la educación mexicana. Mentes ofensivamente planas.

 

“Pensar bien” es manejarse en lo simple y ello requiere de una mirada capaz de ver el todo. El secreto de la simplicidad es reconocer que nada es simple en si mismo, que es necesario saber qué dejar fuera y qué conservar, dónde y cómo… Ello nos lleva al círculo virtuoso de haber sido educados en el conocimiento de la simplicidad que nos permite libertad de expresión. “Mirad los lirios del campo”. Frente a esta realidad hay un arma poderosa e invulnerable que todos debemos usar: la imaginación. Re-imaginar, volver a ver, mirar de otra manera, inventar y re-inventarse, desprendernos de lastres, abrirse paso por el lenguaje de la poesía, reconocer los talentos que no se alquilan, recuperar la dignidad perdida, son todas obligaciones insoslayables en pos de la sobrevivencia de una educación que busca recuperar su lugar y su salud.

 

La manera en que hoy seguimos educando, no difiere de cómo se educaba hace 400 años atrás. Mientras las ciencias y las artes, han evolucionado hasta impedirnos reconocer el mundo en que nacimos, los alumnos llegan al salón, se sientan y miran al frente esperando que el profesor dicte su clase. ¡Qué incongruencia y qué desatino!… Tenemos a la vista los cambios inexorables y nuestro “team” de expertos medita sobre una mejor forma de “evaluar” a los maestros. Los que aspiran a un puesto, se desviven en demostrar que no son amenazantes ni peligrosos. Los que han sido descartados y perdieron esas esperanzas, se vuelven críticos. Los condenados a muerte, no aprovechan sus pocos días de vida para gritar su palabra fulminante y desaparecer. El sistema nos ha hundido a todos. ¿A todos? quizás no, creo que hay algunos, aquí y fuera de aquí, que aun mantienen su libertad. Mirad los lirios del campo.

 

Vemos venir en el horizonte y en el entorno, 5 cambios estructurales que a continuación enunciamos:

 

UNO – LA ESTRUCTURA DEL TIEMPO – La forma en que seguimos haciendo las cosas enviando a nuestros hijos de 6 años a la escuela, con la esperanza de que a los 18 o 19, le dediquen cuatro años a la universidad, requiere reflexión. Buscamos que obtengan un diploma y que se comprometan con un oficio o una profesión en un tiempo de interdisciplina obligada y de cambios constantes en el conocimiento. ¿Porqué a la edad de 6, por qué 4 años son un buen número? ¿Por qué a los 18? ¿Por qué determinada carrera? Toda esa estructura de edades y niveles se desmorana ante la realidad, pierde sentido, es una camisa de fuerza que las estadísticas condenan en cada reporte. La forma en que está estructurada nuestra sociedad (edades, regiones, expectativas, necesidades) no se acomoda a los ciclos creados en el Siglo XIX, ni a una concepción del tiempo lineal y definitiva. Niño, adolescente y adulto pierden contornos y construyen su identidad entrelazados, en proceso de transición constante que requiere un aprendizaje contínuo. La escuela de la vida y la escuela formal son cada vez más una sola cosa. Lo que ahora entendemos como la secundaria, es un pantano en donde las púberes se “casan” sin dejar de mirar TV, entregando a sus hijos al cuidado de los abuelos. Un estilo de vida penetrado por el Internet, que ofrece condiciones para incorporar la educación en línea. Hay que idear formas colectivas para que el estudio sea más atractivo que la TV. Hay que convertir cada habitación en un punto de encuentro, que contemple la posibilidad de que ese joven o esa joven dediquen tiempo al estudio y también al trabajo productivo. El nuevo concepto de universidad abandona la oferta por escuelas o carreras, técnicas o prácticas, teóricas o artísticas, y se re-estructura bajo proyectos sociales en donde cuerpo docente y estudiantes trabajan codo a codo, combinando lo virtual con lo presencial. Esto ocurre dando crédito y lugar al conocimiento local y regional, en donde los que saben más, juegan un papel de guías y de estímulo. El estudiante no sale del mundo, sino que desde la vida entra al espacio de estudio, como un espacio incorporado al del trabajo. El mundo es de donde obtiene la experiencia de aprendizaje para el resto de su vida. La solución es una educación continua, donde la escuela de la vida y la escuela formal interactúan en programas coordinados. Esta modalidad surge en aquellas universidades públicas pioneras, con cursos piloto, que se asoma a una zona de riesgo, para constatar lo que es posible. Se anulan los costos, los pagos, y se multiplica el número de estudiantes a atender. La idea de trastocar el tiempo con estructuras mixtas, vida-aula-trabajo, también la promueve Amant Agarwal, el hindú que preside edX, una universidad virtual gratuita inventada por Harvard-MIT. También lo piensa, entre otros, Antonio Paoli Bolio, allá en la UAM. No son tan sólo mis ideas.

 

DOS – LA ESTRUCTURA FISICA. – No es posible, ni necesario, para duplicar la oferta educativa construir nuevas universidades. La idea de más campus con centros, oficinas, aulas, pasillos, edifcio tras edificio, no es conveniente, no es financiable, ni es necesaria. Hoy la nueva universidad se organiza en puntos de encuentro, que no tienen la forma de un anfiteatro, o de un aula magna, sitios que hoy ya no son capaces de albergar a las multitudes que es necesario atender. La universidad se atomiza y distribuye por todo el centro urbano, se extiende a puntos de cruce en las áreas rurales, va formando una maraña sin cables, de ondas invisibles que unen y complementan los diferentes proyectos en los que trabaja la comunidad estudiosa. El conocimiento en el uso de video-cámaras, de software, hace que la escritura recurra al lenguaje visual, y recupere el lenguaje oral. Regresamos a las épocas en que la memoria jugaba un papel importante y el ritmo ayudaba a recordar. Los que antes circulaban para llegar a un edificio, hoy navegan para encontrarse con sus compañeros en el ámbito metálico propio del cineasta o del compositor. Los lenguajes se multiplican, el campus se amplía, las ciudades son universitarias, y las universidades son ciudades. Esto lo dice Zachary Maxwell, un niño de 11 años, que ganó premios haciendo cine en una escuela pública de Nueva York. También lo piensa Federico Zayas, allá en la Universidad de Sonora. No sólo son mis ideas.

 

 

TRES – LA INFRAESTRUCTURA HUMANA – Desaparece la planta académica establecida por concursos de oposición y otros mecanismos dudosos. También desaparece todo tipo de estandarización o uniformación de gente que es toda diferente. Cada docente, profesor, intelectual, operador, hacedor, práctico, artesano, o artista, teórico o reflexivo, muestra sus diferentes talentos e intereses. Lo mismo ocurre con los estudiantes, que son todos diferentes y caminan por senderos tan propios como únicos, caminos irrepetibles. La educación se individualiza, se personaliza. Esto es fantástico en una educación básicamente masiva. Reconocer el montón, la aglomeración, la concurrencia, la cantidad, y poder poner foco en el individuo y sus características únicas. De la misma forma que en el tiempo, el todo se descompone en partes y cada parte en su simplicidad conforma el todo. De la misma manera que ocurre con la infraestructura física, donde el espacio es un todo, en donde distinguimos un intrincado mapa de encuentros, en el mundo humano, el estudiante que que ama la música porque es su esencia, encontrará el eco que le permita aprenderla con la facilidad del que tiene una vocación respetada. El otro que es un técnico o se inclina por la ciencia, aquél que es un actor o un contador-escritor de historias, como cada individuo, es reconocida como única, y desde ese reconocimiento se le da forma a la docencia que se adapta a las necesidades distintivas y todos sus talentos. Esto lo dice npersonas como Kurt Fisher, director del programa mente-cerebro-piel, de la HGSE. También lo piensa Miriam Dionisio allá en el CIPAC de Villahermosa Tabasco. No son tan sólo mis ideas.

 

CUATRO – LA INFRAESTRUTCURA CURRICULAR – Deja de existir la oferta de carreras aisladas, de jaulas apartadas, como en un circo, el leopardo en una, el elefante en otra, todos amaestrados para salir a dar su número en la arena central. Vivimos en un mundo cada vez más interconectado, no podemos continuar educando desde nuestras parcelas en la que nos sentimos, o quisiéramos ser reyes. Hay que abordar la educación en forma cooperativa. Un esfuerzo donde cabe la aldea global y la interconexión que nos une a todos en lugar de ponernos a competir. Las economías están cada vez más inteconectadas, lo están en forma desigual que es necesario combatir. La seguridad y la prosperidad deben formar parte de todas y cada una de las sociedades. Todos tenemos una parte que ofrecer de la que hacernos responsables en el concierto mundial, todos estamos comprometidos con los niños marginados, con los grupos abandonados, en el camino de una educación de alta calidad, producto de un esfuerzo común. La fuerza de trabajo mundial está ubicada en países que hoy no pueden proveer de los fundamentos educativos más elementales. Pero el momento del cambio sobreviene, se acerca, está aquí entre nosotros. El momentum para el cambio crece y sobreviene. Podemos avivarlo, enervarlo, hacerlo estallar, construyendo una comunidad global en la que aboguemos por expandir las oportunidades en cada sitio, en cada región. Hay que asumir los liderazgos que nuestros expertos no asumen. Hay herramientas y recursos para hacerlo, es requisito fortalecernos y estudiar, renovar nuestros sistemas, entenderlos y transformarlos. Subir los niveles de educación y disminuir las disparidades. Esto lo dice Wendy Topp, fundadora de Enseña América, y lo dice también Sharl Tishman, actual director del Proyecto Zero, en la HGSE. También lo piensa Arturo Guillaumin, allá en la Universidad Veracruzana. No son tan sólo mis ideas.

 

CINCO – LA ESTRUCTURA PEDAGOGICA Y DIDACTICA – Nos olvidaremos de una vez por todas de las cátedras, aunque tengamos acceso a cursos dictados por una sola persona carismática y apreciable, que prevalece cuando es conveniente y necesario. Antes que el lenguaje de la cátedra está el del código. Codificaremos, aprenderemos a ser alfabetizados en sistemas computacionales, de manera de romper barreras geográficas, establecer colaboraciones, idear guiones y narrativas que nos hagan contadores de historias, independiente de las barreras linguisticas o culturales. Todos seremos requeridos a leer y escribir códigos. Lo que es necesario es enseñar conocimiento complejo, y eso requiere de nuevos ritmos, de otras formas de caminar. Tiempos abiertos, espacios libres, profesores y estudiantes a cargo del trabajo. Será Leer más…



En tiempos de reformas de la educación, también deben cambiar los formatos de selección de maestros y evaluación en las universidades: Tirso Suárez Núñez

Por Tirso Suarez-Nuñez
Profesor-investigador
UADY-México
J. March, refiere un popular epigrama acerca de la decisión que postula lo siguiente:  “ la economía y la psicología intentan comprender como decide la gente, mientras que la sociología, la antropología y la ciencia política, se encargan de demostrar que en realidad no tiene nada que decidir”  y ese parece ser –en síntesis–  el panorama del ingreso del personal académico en muchas  universidades publicas. Los antecedentes son necesarios.
La proveeduría de bienes y servicios al sector publico, hasta hace algunas décadas, era mediante invitación de algún funcionario con poder, a amigos o compadres, a los cuales se les confiaba el suministro de materiales, mas por su lealtad que por su capacidad y a sabiendas de que el pago no era siempre en los plazos convenidos, pero a cambio se permitía que la calidad  varíe incluso salir de la norma, era una especie de convención.  La mismo lógica funcionaba en relación al ingreso a la docencia e investigación en muchas universidades; en aquel tiempo, la lealtad al catedrático que invitaba, era mas importante que la capacidad, o bien, en el mejor de los casos, no se tenia una idea clara de los requisitos indispensables para la función y se optaba por la lealtad como la primera condición de ingreso.
Pronto el sector publico llegó a ser un cliente importante para muchas empresas y la sociedad  empezó a reclamar transparencia en materia de proveeduría, la racionalidad hacia su entrada en la adquisiciones del gobierno: los concursos eran los mecanismos que demostraban que se revisaban todas las alternativas y finalmente se elegía al mejor proveedor y al mejor producto de los existentes en el mercado,  diversas medidas y criterios delimitaban la mejor oferta, entre ellos el precio, evidentemente.
El ingreso del académico a las universidades siguió prácticamente la misma trayectoria, el crecimiento del plantel de profesores –que el aumento de la matricula demandaba– llevó a las autoridades federales a exigir a las universidades publicas racionalidad y transparencia en sus procesos de gestión de personal académico. En respuesta las universidades publicas introdujeron en su reglamentación normas para el ingreso, promoción y permanencia que garantizaran igualdad de oportunidad de los profesores potenciales y la capacidad como el principal criterio valorativo  cuya especificación, medición y valoración se encargaba a una comisión de académicos, en reconocimiento a la complejidad de la decisión.
Dio inicio así la era de los concursos de oposición y las convocatorias abiertas al mercado laboral, para cubrir las plazas vacantes sustituyendo  al mecanismo ágil de invitar a los mas cercanos y leales. Una gran palanca para manejar el acceso del personal al servicio y afectar la cohesión de los grupos con intereses no-formales, quedaba así neutralizada; lo que Douglas North considera como clave para el mundo occidental: el paso del intercambio personalizado a uno despersonalizado que se daba con el mercado, tenia su equivalente en el ingreso del personal a la universidad mexicana, pero eso  era apenas el principio.
La nueva reglamentación no solo despersonalizaba el reclutamiento y selección sino que, adicionalmente entregaba la decisión final a un grupo colegiado, no era fácil abrir los dos candados. Pero con el paso del tiempo y varios ciclos de aprendizaje, emergió la formula  que ya H. Simón, había sugerido: si la acción no puede ser regulada por la vía de la decisión, controle las premisas o las identidades de los decisores; en efecto eso Leer más…


Docencia en el laberinto digital

¿Qué es el ciberespacio? El mundo. —William GibsonConde Cero

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Por la Maestra Delia Araujo, catedrática de la Universidad Veracruzana

 En unas dos décadas de existencia, la internet —más en general, las nuevas tecnologías de información y comunicación, las famosas NTIC— ha devenido un factor de influencia enorme y creciente en el proceso enseñanza-aprendizaje, y su utilización tanto por parte de los docentes como de los educandos se ha multiplicado varias veces por año. La aplastante mayoría de los estudiantes, sobre todo a partir de la educación media, echan mano regularmente de recursos a los que tienen acceso por este medio para realizar, en todo o en parte, las tareas que les asignan los maestros y que, presuntamente, deberían coadyuvar a adquirir, ampliar, enriquecer o afianzar conocimientos.

Salta a la vista, empero, que la habilidad para generar este resultado deseable es muy desigual —y a menudo reducida— entre los estudiantes y que, por su parte, muchos docentes se ven en aprietos para ayudar a sus alumnos a desarrollarla. Aquellos docentes cuya familiaridad con la internet, sus recursos y sus trucos es más bien limitada difícilmente pueden orientar los pasos de sus alumnos por el laberinto digital, ayudarlos a aprovechar eficazmente la información disponible, enseñarlos a discriminar entre basura e información de buena calidad, y finalmente evaluar el trabajo de los alumnos.

Una de las consecuencias más patentes es que la elaboración de lo que en otro tiempo se llamó “composiciones” o “trabajos” escolares se ha convertido para muchos en un ritual de recorte y pega, en el que el educando se limita a buscar en algunas veintenas de páginas electrónicas artículos o párrafos sobre el tema asignado, para luego copiarlos y pegarlos en su propio documento, ponerles su nombre y entregarlos al maestro sin siquiera haberlos leído. Un colega mío encontró hace poco párrafos en portugués en medio de un trabajo presuntamente redactado en español, pues el alumno, en su prisa por copiar el material, no se percató de que Google, dada la semejanza de los términos de búsqueda, lo llevó a un sitio escrito en esa lengua. “O sí se percató —apuntaba mi colega— pero creyó que yo tampoco leería el trabajo.”

Surge, entonces, la pregunta de si las nuevas TIC representan un elemento benéfico en el proceso enseñanza-aprendizaje o son, más bien, causa de nuevos obstáculos y dificultades para que dicho proceso rinda sus frutos, un mal comparable a la miseria que es hoy en día buena parte de la televisión. Algunos piensan que es esto último. Sé de docentes que, exasperados, en vez de tareas escritas han optado por pedirle a sus alumnos dioramas, cuadros sinópticos en cartulinas y cosas que terminan siendo más manualidades que trabajos conceptuales. Otros se han resignado sencillamente a someterse al ritual de recorte y pega apuntado arriba.

Pero la internet no va a irse; llegó para quedarse, va a crecer y hacerse más compleja. Las tecnologías de información y comunicación salen con novedades todos los días, y los jóvenes compiten entre sí en una carrera por encontrarlas y ser sus primeros usuarios. La pregunta legítima es, pues, cómo poner dichas tecnologías al servicio de la enseñanza y el aprendizaje. El único remedio para el docente del siglo xxi es armarse del hilo de Ariadna, ir al laberinto virtual y tomar al Minotauro por los cuernos.

Ciudadanos digitales

Teseo derrota al Minotauro

Un Teseo pionero es Marc Prensky, popularizador del concepto de nativos digitales, expresión con la que designa a aquellos individuos que han crecido vinculados a las tecnologías digitales desde la infancia y han adquirido su manejo como el de la lengua materna, en contraste con losinmigrantes digitales, que se han vinculado a dichas tecnologías, en particular a las de información y comunicación, en la edad adulta.

Me asombra —decía Prensky hace una década— que en medio de todo el alboroto que se ha armado por el decaimiento de la educación en los Estados Unidos pasemos por alto su causa más fundamental: los estudiantes de hoy en día ya no son la gente a la que estaba destinado a instruir nuestro sistema educativo. Ha ocurrido una gran discontinuidad, una singularidad, un acontecimiento que cambia las cosas de manera tan fundamental que no hay retorno posible. Esta singularidad es la llegada y rápida difusión de la tecnología digital en las últimas décadas del siglo XX (Prensky, 2001).

Dice Prensky (2001, p. 1):

Los estudiantes de hoy en día —desde el jardín de niños hasta la universidad— representan las primeras generaciones que crecen con esta nueva tecnología. Han pasado toda la vida rodeados de y usando computadoras, videojuegos, equipos musicales digitales, cámaras de video, teléfonos celulares y todos los demás juguetes y herramientas de la era digital. Los actuales graduados de la universidad han pasado menos de 5,000 horas de su vida leyendo, pero más de 10,000 horas jugando videojuegos (para no hablar de 20,000 horas viendo tele). Los juegos de computadora, el correo electrónico, la internet, los teléfonos celulares y los mensajes instantáneos son parte integral de su vida.

Para Prensky, los estudiantes de nuestros días son todos “hablantes nativos” de la lengua digital de las computadoras, los videojuegos y la internet. Por otra parte, sus maestros, en tanto inmigrantes digitales, tienen que aprender esta lengua extranjera y adaptarse a la cultura que representa. No todos han podido o han querido hacerlo. Además, la mayoría de los que sí aprenden la nueva lengua conservan el acento de la que hablaban antes.

No es mera broma, advertía Prensky. Es algo muy serio porque (2001, p. 2)

el problema más grande que enfrenta la educación en nuestros días es que nuestros instructores inmigrantes digitales, que hablan una lengua envejecida (la de la era predigital), se esfuerzan por enseñar a una población que habla una lengua diferente por completo.

Es una buena metáfora, que se puede llevar válidamente más lejos.

En los Estados Unidos, un inmigrante puede convertirse en ciudadano de esa nación si reúne ciertos requisitos. Entre ellos figuran no sólo el dominar el idioma inglés, sino el conocer los fundamentos del sistema de gobierno del país, lo esencial de su historia, mucho de sus costumbres y su cultura, todo lo cual hay que demostrar en un examen. Es un hecho sabido que un inmigrante que consigue la ciudadanía tiene por lo general un mejor conocimiento de las leyes y otros aspectos de la vida del país que muchos de sus nativos.

Los docentes hemos ingresado al mundo digital en momentos y etapas diferentes. Algunos tuvimos la fortuna de asistir de cerca al nacimiento de la internet y empezamos a interactuar con ella, así fuera esporádicamente, desde su infancia, cuando ni siquiera había Netscape o Internet Explorer. Otros se han acercado a ella más tardíamente, bajo la presión ineludible de las circunstancias. Pero todos estamos ya aquí, queramos o no. ¿Por qué no adquirir, pues, carta de ciudadanía en este nuevo mundo? ¿Por qué no conquistar un conocimiento de sus leyes, su historia, su lengua y su cultura mejor aún que el de los nativos?

Hablando específicamente de la internet y los recursos que pone al alcance del estudiante, todo buen ciudadano digital —nativo o inmigrante— tendría que tener una idea razonablemente buena de cómo funciona la red para saber dónde y cómo buscar; en otras palabras, debe aprender a Leer más…



Usos de twitter en la educación

Ha notado que últimamente muchas personas incluyen en su tarjeta de presentación o en la firma de sus correos electrónicos un nombre de usuario precedido por un símbolo de arroba (@); por ejemplo @jordi_a. Pues esta no es una dirección de correo incompleta, es un nombre de usuario de Twitter, una de las redes sociales, posibilitada por la Web 2.0, que más usuarios tiene en el mundo [1].


Crecimiento de la red (Fuente: Inforgrafía Periódico ADN)

Y es que Twitter está revolucionando la forma de comunicarse. Es claro el papel protagónico que jugó facilitando a los ciudadanos del norte de África y del Medio Oriente, coordinar y sostener las protestas públicas de comienzo de 2011 en Túnez, Egipto, Yemen, Libia y Siria [2]. También se constituyó en un medio de comunicación esencial en los días posteriores al terremoto y el tsunami de Japón en marzo de 2011 [3]. Estos son solo dos ejemplos de la forma como Twitter está impactando la comunicación en el siglo XXI.

Además de estos y otros usos de esta herramienta social, muchos docentes la utilizan para enriquecer sus ambientes de aprendizaje. Antes de continuar, establezcamos unos términos comunes sobre esta herramienta. Twitter se define a sí misma como “una red de información en tiempo real que permite conectarse a asuntos de interés. Simplemente, hay que buscar cuentas relevantes y seguir las conversaciones” [A].

Para efectos prácticos, podemos definir a Twitter como una red social con formato “microblogging” que permite a un usuario registrado enviar y recibir mensajes de texto de hasta 140 caracteres, llamados “tweets” (trinos). Los usuarios siguen los “tweets” de otros, suscribiéndose como “seguidores” de ellos [4]. Cualquier usuario puede tanto re publicar (“retwittear”) los mensajes que recibe y que encuentra de interés para sus propios seguidores, como contestarle directamente a sus autores.

Los siguientes son algunos hechos generales de interés sobre Twitter que revelan estudios y documentos recientes:

  • En Twitter se publican cada día 95 millones de mensajes, difundidos, aproximadamente, entre 175 millones de usuarios (datos oficiales de Twitter a Sep-14-2010) [A].
  • Investigadores de la Universidad de Cornell (EE UU) y de Yahoo! Research dividieron a los usuarios de Twitter en 5 categorías: 1) celebridades, 2) medios, 3) organizaciones, 4) “blogeros” y 5) usuarios corrientes [5].
  • Se estima que el 50 % de los “tweets” más leídos son generados por solo 20.000 usuarios [B].
  • Los medios de comunicación son los que más información producen, pero los personajes famosos son los más seguidos y sus mensajes los más re publicados (“retwitteados”) [B].
  • Las noticias internacionales son las que más atención y redifusión reciben [B].
  • Solo un 15% de la información recibida por los usuarios corrientes procede de medios de comunicación [B].
  • Los “blogeros” son los que más mensajes re publican comparados con otros usuarios (celebridades, medios, organizaciones, usuarios corrientes) [B].
  • El tiempo de vida de un mensaje en Twitter se relaciona con el número de días durante los cuales se re publique (retwittee) en la red [B].
  • Los “twiteros” tienden a agruparse según sus propios intereses o actividades (famosos siguen a famosos, “blogeros” siguen a “blogeros”, etc) [B].
  • Además de características demográficas tales como edad, sexo o raza, estados psicológicos como soledad y felicidad también influyen en las relaciones de los usuarios de una red social. Un estudio de seis meses que incluyó a 102.009 usuarios activos de Twitter concluyó que las personas más felices tienden a re publicar los mensajes de otras igualmente felices; lo mismo sucede con la tristeza [C].

 

GUÍA BÁSICA PARA UTILIZAR TWITTER

Twitter es una herramienta sencilla de utilizar, basta con seguir los siguientes pasos indicados en la gráfica con sus respectivos números [6]:

  1. Registro. Registrarse en el sitio http://twitter.com/ haciendo clic en el botón “Regístrate” (1). Esto genera una cuenta con el nombre de usuario: http://www.twitter.com/nombredeusuario (por ejemplo: http://www.twitter.com/eduteka/).
  2. Ingresar. Realizado el registro, se procede a “Iniciar Sesión” en la cuenta (2).

 

  1. Escribir. Una vez se inicia sesión, se puede empezar ya a escribir mensajes con texto y enlaces (3) que en total, incluyendo espacios y puntuación, no supere 140 caracteres.
  2. Seguir. Se recomienda buscar usuarios de Twitter  de interés, para agregarlos a los que se siguen (4). Para ello, se puede utilizar el buscador que localiza tanto usuarios puntuales (amigos y conocidos) como temas generales de interés (9).
  3. Re publicar (“retwittear”). Cuando se recibe un “trino” interesante de uno de los usuarios a los cuales se está siguiendo y que puede interesarle a los seguidores propios, este puede compartirse pulsando “Retwittear” (5). Esto formatea así el mensaje: “RT @usuarioOriginal Mensaje.”.
  4. Conversar. Responder (6) de manera privada a un usuario del cual se ha recibido un mensaje. Para ello, utilizar arroba (@) seguido del nombre del usuario (por ejemplo:“@eduteka agradezco información sobre usos de redes sociales en educación”.
  5. Etiquetar. Conviene anteceder las palabras que se utilizan como etiquetas con el símbolo # (hashtag) para agrupar fácilmente los mensajes (7). Así los usuarios puedan buscar mensajes sobre un tema particular sin importar qué usuario lo publicó (por ejemplo: #japon #tsunami).
  6. Seguidores. Lista de usuarios de Twitter a los cuales llegan los mensajes generados (8). Al contrario de Facebook, un usuario de Twitter puede hacerse seguidor de otro usuario sin necesidad de la aprobación de este.
  7. Buscar. El buscador de Twitter (9) permite encontrar usuarios, temas candentes, hashtags (#).
  8. Favoritos. Permite marcar “tweets” como favoritos (10), lo que genera una lista con los mensajes que se desea conservar.
  9. Listas. Las listas de Twitter son una opción para organizar a los usuarios que se siguen por grupos (amigos, trabajo, noticias…) o por temáticas (ciencia, cultura, deporte, música…). También es posible seguir listas de otros usuarios.
  10. Temas del momento. Temas a nivel global con mayor número de referencias (#hashtags) (12).
  11. Personalizar y configurar. Opciones para personalizar la cuenta de Twitter (cuenta, contraseña, móvil, notificaciones, diseño y conexiones) (13).


Rediseño de Twitter en el 2010


Video Twitter en Español sencillo

Cualquier guía básica de uso de Twitter debe mencionar el completo Centro de Ayuda que ofrece esta herramienta. En la barra superior se puede seleccionar el idioma español. También debe hacer referencia a las aplicaciones que se pueden descargar e instalar en el computador para enviar y recibir “tweets”. Entre las más representativas tenemos: TweetDeckTwhirlDigsbyDestroytwitterSeesmic,HootSuiteTwitIqTweetie (Mac), Choqok (Linux), Ada (Adobe Air) Echofon (complemento para Firefox),Power Twitter (Firefox, Chrome, Safari) [7, 8].

Por último, mencionamos también que la mayoría de los proveedores de telefonía móvil (celular) ofrecen planes de datos que permiten acceder a la cuenta de Twitter desde el teléfono celular (móvil).

“MICROBLOGGING” EN AMBIENTES EDUCATIVOS

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