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El dibujo fomenta la imaginación y el aprendizaje: Alfonso Rodríguez

  • El académico impartió la conferencia “La formación de arquitectos y la educación plástica” en el 1er Congreso Internacional de Procesos Creativos Arquitectónicos y Urbanos

El catedrático resaltó la importancia del dibujo como herramienta de expresión y análisis

 

David Sandoval Rodríguez

14/04/18, Xalapa, Ver.- El dibujo en el aprendizaje de la arquitectura es fundamental y parte de una tradición que se origina entre los límites de la Edad Media y el Renacimiento, cuando surge como una herramienta para proyectar edificios, planteó Alfonso Rodríguez Pulido, catedrático de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Veracruzana (UV), al participar en el 1er Congreso Internacional de Procesos Creativos Arquitectónicos y Urbanos.

El miércoles 11 de abril, Rodríguez Pulido, quien forma parte del cuerpo docente de la UV desde 1978, impartió la conferencia “La formación de arquitectos y la educación plástica” y destacó la importancia de la dinámica imaginativa del dibujo en el aprendizaje del acto de proyectar.

Ante estudiantes y profesores compartió que el dibujo “es una de las tantas pasiones que desarrolla uno en esta profesión”. La idea de utilizarlo como una herramienta para el aprendizaje y para la proyección tiene sus orígenes rastreables con los primeros maestros constructores de la Edad Media, quienes comenzaron a bocetar las catedrales, así como los dispositivos y herramientas que utilizaron para edificarlas.

Aunque en épocas antiguas seguramente se utilizaron métodos constructivos basados en las imágenes, es imposible saber cómo fueron concebidos dado que no existen registros de las culturas pre-modernas.

“El problema del dibujo es que para estudiarlo solamente se puede hacer con la evidencia física, real, y si no se tiene es imposible analizarlo”, observó.

Hay una referencia griega que detalla un listado de elementos para la construcción de un templo y, aunque no es propiamente una imagen, se ha especulado que sirvió para su edificación.

Al presentar los libros de apuntes de arquitectos del Medioevo, Rodríguez Pulido explicó que con el crecimiento económico de las ciudades, estos maestros recorrían Europa y retomaban ideas de otros constructores por medio de dibujos, además de proponer soluciones constructivas, siendo uno de los más reconocidos Leonardo da Vinci, quien en diversos apuntes se enfoca en tratar de entender las estructuras de las iglesias.

Este espíritu del Renacimiento se fue manifestando en los artistas, particularmente aquellos como Miguel Ángel y Rafael, quienes además de escultores son pintores y arquitectos, por ello constantemente plasmaron sus ideas y preocupaciones a través del dibujo a lápiz y tinta.

“Uno no sabe lo que es el proyecto, si lo supiera se perdería el sentido, incluso la emoción; el proyecto es ir hacia lo que no se conoce y tiene una noción de aventura”, comentó.

La utilización de la perspectiva fue un hecho decisivo en el desarrollo del dibujo como experiencia de aprendizaje, dijo Rodríguez Pulido, y aunque se utilizaba en las artes, particularmente en la pintura, desde el Renacimiento, es hasta el surgimiento de las academias de las bellas artes en la Europa del siglo XIX donde comenzó a impartirse con base en un método.

Sin embargo, al retomar la importancia del dibujo espontáneo señaló que éste puede captar la esencia de un espacio, una ciudad o un edificio y tiene el propósito de percibir el carácter más que establecer una descripción visual detallada.

En ese sentido, retomó como ejemplo la litografía de José Clemente Orozco, Paisaje de pueblo mexicanode 1936, que estuvo en la casa del arquitecto Luis Barragán hasta su muerte. En dicha imagen se puede apreciar la influencia del muralista mexicano en la propuesta del arquitecto ganador del Premio Pritzker en 1980.

Es particularmente en su discurso de aceptación del máximo galardón de los arquitectos a nivel mundial que Barragán donde establece su propia definición de arquitectura como “un acto sublime de imaginación poética” y retoma la importancia de la sensibilidad, belleza, encanto, magia, serenidad y silencio.