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Domesticación del perro coincide con el origen de la agricultura: Luis Pacheco 

 

  • Luis Pacheco Cobos y Bruce Winterhalter, de la Universidad de California, publicaron un artículo en revista Human Ecology que reflexiona sobre éste y otros rubros de la relación perros-humanos 

 

Los movimientos de los perros fueron registrados a través de un collar GPS

 

Karina de la Paz Reyes Díaz 

29/10/2021, Xalapa, Ver.- Luis Pacheco Cobos, adscrito a la Facultad de Biología de la Universidad Veracruzana (UV), junto con su colega Bruce Winterhalter, de la Universidad de California, en Davis, Estados Unidos (EEUU), publicaron un artículo en la revista Human Ecology que da cuenta de sus observaciones etnográficas sobre el papel de los perros domesticados en una comunidad maya de Belice, con énfasis en la protección de cultivos y la caza de subsistencia. 

“Ethnographic Observations on the Role of Domestic Dogs in the Lowland Tropics of Belize with Emphasis on Crop Protection and Subsistence Hunting”, es el título del trabajo, mismo que está disponible para su lectura en la liga: https://rdcu.be/cztvN 

En entrevista con Universo. Sistema de noticias de la UV, Pacheco Cobos, el integrante del cuerpo académico (CA) Biología y Ecología del Comportamiento precisó que esta investigación inició hace 10 años, con una estancia posdoctoral en la Universidad de California, en Davis, cuyo mentor fue precisamente Bruce Winterhalter, adscrito al Departamento de Antropología. 

Durante su estancia, en 2011, fue invitado a participar en un proyecto financiado por la National Science Foundation (Fundación Nacional de Ciencia de EEUU), en el que a la sazón colaboraban investigadores, estudiantes y asistentes de varias universidades, además de la de California, la de Nuevo México, Florida y Pensilvania. 

En ese contexto, Pacheco Cobos se trasladó a Belice, específicamente a la comunidad maya de Santa Cruz, distrito de Toledo, para hacer una estancia de un mes. “Tuve la oportunidad de interaccionar con los miembros de la comunidad. Trabajando con ellos en sus milpas y haciendo tareas, fui identificando que había la oportunidad de observar más de cerca lo que era la relación entre los perros y los humanos”, rememoró. 

Con base en tal estancia, Pacheco Cobos le sugirió a Winterhalter registrar con dispositivos GPS los movimientos de los perros; el científico de la Universidad de California estuvo de acuerdo, consiguieron el equipo necesario y en 2012 el hoy académico de la UV volvió a la comunidad maya para instalarse por un año con el propósito de hacer tales observaciones, en particular en el contexto de la cacería. 

Varios son los puntos que desarrollan en el artículo científico recientemente publicado, con base en las observaciones realizadas en Santa Cruz, como las funciones y mantenimiento de los perros, su relación con la conservación tropical, incluso con el origen de la agricultura. 

Como toda investigación, expuso el científico, conforme se avanzó en el tema se identificaron tanto novedades como ideas que ya han sido descritas previamente: “Algo que me resultó interesante de desarrollar fue esta coincidencia (del origen de la agricultura con el de la domesticación del perro), porque entre las cosas que me interesaba registrar estaban los movimientos de personas y perros en el acto de la caza. 

”Yo traía esta idea de que siempre se usaron los perros para cazar, pero conforme fui leyendo me di cuenta que son muy variadas las relaciones perro-humano y también dependen del contexto ecológico en que se encuentren ambos, por ejemplo, han sido usados para jalar trineos; se cree que tuvieron una influencia importante en la dispersión humana durante algún tiempo.” 

El académico de la Facultad de Biología destacó que el perro es el primer animal que el humano domesticó, aunque la fecha es tema de discusión científica. Mientras algunos planteamientos citan que eso ocurrió hace alrededor de 33 mil años antes de nuestra era, otros lo ubican hace alrededor de 12 mil. 

Esta última fecha es la que coincide con el origen de la agricultura y en este sentido hay evidencias interesantes, como que en particular los perros tienen genes que les permiten digerir bien los carbohidratos, lo cual se correlaciona con una dieta cuya base es el maíz u otros granos. 

 

Luis Pacheco Cobos durante su estancia en la comunidad maya de Santa Cruz, Belice

 

“Entonces, se cree que el origen de la agricultura coincidió o reforzó la relación que ya existía entre humanos y perros. Parte de la evidencia que nosotros encontramos para la selva tropical es que los perros son buenos para ayudar a cuidar los cultivos, porque particularmente en esa región éstos son atacados por herbívoros (como los pecaríes, tepezcuintles y tejones).” 

Si bien es conocida la relación de los humanos y los perros, particularmente en lo que respecta a los orígenes de la domesticación todavía falta mucho por investigar, remarcó el académico. 

En su opinión, las evidencias etnográficas presentadas en el artículo publicado en Human Ecology son útiles para diferir qué sucedió en el pasado y si se combinan con evidencias arqueológicas puede ser reveladoras. 

Tan sólo en México, mencionó, es conocido que las culturas originarias tenían una fuerte relación con los perros, tan es así que hay razas originarias de la región mesoamericana. 

Un punto más que comentó el entrevistado, como parte de las conclusiones que obtuvieron en el contexto de los perros cuidadores de las milpas o guardianes de hogares, es que no representan un riesgo para la fauna silvestre, toda vez que las especies que cazan o persiguen no están bajo ninguna categoría de riesgo, de ahí que en el título del trabajo especifiquen que se trata de “cacería de subsistencia”. Estudios previos lo sustentan y su investigación les permitió confirmarlo. 

A manera de invitar a leer este artículo a personas en general, así como comunidad académica y estudiantil que tenga interés en el tema, adelantó que éste formará parte de un número especial de la revista Human Ecology dedicado a perros, cuya coordinación está a cargo del Luis Pacheco y reúne destacadas contribuciones de investigadores de prácticamente todos los continentes (labor que le tomó alrededor de dos años) y está programado que se publique en diciembre próximo. 

 Los artículos tendrán como eje central la relación perro-humano, pero en diferentes contextos, haciendo uso de evidencias arqueológicas, históricas, ecológicas, bioquímicas y etnográficas. 

Por ejemplo, van desde los orígenes de la domesticación hasta evidencias etnográficas de la interacción de personas con dingos (un perro salvaje australiano), por citar sólo dos 

Un perro vigila un hoyo por el que la presa pudiera salir

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