Eduardo Cañedo Lomán
Amatlán de los Reyes, Ver.- Con presencia de estudiantes y académicos de la Facultad de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, este martes 26 de noviembre en el marco del II Coloquio de Responsabilidad Social Universitaria (RSU), se llevó a cabo la conferencia “Tejiendo actores y territorios, construyendo Paz. La responsabilidad social de las universidades en contextos de violencia” impartida por Luis Alfredo Londoño Vélez, Decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Cauca, Colombia.
Como introducción a su ponencia, Londoño Vélez contextualizó a los asistentes sobre la situación predominante que se vive en Colombia, su país de origen, en donde –dijo- “existe una estructura altamente inequitativa en tenencia de la tierra lo cual crea conflictos entre los habitantes, siendo que desde 1970 Cauca se ha distinguido por movimientos sociales que buscan más allá de cualquier cosa la defensa de la vida y su calidad a través de un buen manejo de los recursos naturales”.
De esta manera y en respuesta a los recientes asesinatos de líderes sociales que se oponían a la utilización de sus tierras para detonar la minería, el agroindustria, las hidroeléctricas y en general la explotación forestal con fines comerciales, los pueblos indígenas y diversas organizaciones civiles convocaron a la “minga”, un movimiento de agrupaciones encausadas a un bien común, en este caso la defensa de la vida, los territorios, democracia, justicia y la paz, quienes como parte de sus acciones tomaron la carretera Panamericana -una de las principales carreteras de la zona- durante 28 días, resultando en un desabasto de las multinacionales, lo cual entre los medios de comunicación fue difundido como una crisis alimentaria, no obstante, “se pudo observar durante todo ese periodo un florecimiento de los mercados tradicionales, del comercio local, lo cual fue muestra de que existen alternativas viables que beneficien a los pueblos y comunidades, lo único que si derivó en roces entre ciudadanos e indígenas fue el desabasto de combustibles”.
Y, ¿qué papel juegan o deberían jugar los universitarios en estos contextos?, fue la pregunta detonante de esta charla, en donde a opinión de Londoño Vélez se debe hablar de un compromiso universitario desde la investigación, acción y participación, más allá de una responsabilidad social, toda vez que –dijo- “genera tensión desde su origen filantrópico, pues surge como un mecanismo del sistema capitalista, de las empresas que voluntariamente ayudan a las personas que se veían afectadas por sus mismas acciones”, es decir, nace como un concepto para justificar sus malas acciones sociales y ambientales.
“Tiene una intencionalidad muy disfrazada y esta es la de mejorar su imagen pública ante los consumidores… los universitarios tenemos la obligación de conocer lo que está pasando en nuestro entorno, ir a los territorios, hablar con la gente pues ellos también son investigadores, existe metodología de investigación participativa comprobada y ello nos dará las herramientas para pasar al segundo nivel que es la acción”.
En relación a lo anterior, finalizó su conferencia precisando que como universidades no podemos permanecer inertes ante los acontecimientos y situaciones que suceden alrededor nuestro, “el tiempo de investigar sin volvernos parte de la situación ya se terminó, hoy como universitarios tenemos el compromiso de transformar para bien la calidad de vida de las personas, muchas veces a consta del propio mal llamado desarrollo, pues por ejemplo, tenemos 70 años modernizando la producción de los pueblos indígenas a través del supuesto desarrollo rural, diciéndoles que sus procesos no eran eficientes e intentando sacarlos de su pobreza, no obstante, está comprobado que este tipo de programas tienen la intensión de condicionar las condiciones de producción”.







