Inteligencia Artificial… ¿Qué es eso?

TOPIO_2.0 Robot Topio 2.0 (imagen de Lylodo con licencia CC)

Manuel Martínez Morales*

*Investigador del Departamento de Inteligencia Artificial, actualmente Director de Comunicación de la Ciencia de la Universidad Veracruzana.    

Tal vez usted no se ha percatado, pero la inteligencia artificial está presente en su vida cotidiana, y no solamente en los programas que operan en su computadora. Mire usted, un buen número de las lavadoras que usamos en casa ya tienen integrados circuitos inteligentes para el óptimo control del lavado de su ropa. Seguramente su automóvil, si es de modelo reciente, también está equipado con una computadora que opera mediante la acción de programas inteligentes, que aseguran un mayor control al manejar su auto, así como una revisión constante de sus distintos componentes, como los niveles de aceite, anticongelante y hasta el nivel de inflado de las llantas. Y que decir del iphone que usted utiliza diariamente.

El cine, la televisión y los otros medios han creado la imagen de que la inteligencia artificial solamente se aplica en la construcción de robots o en complejos sistemas computacionales. Nada más alejado de la  realidad pues, como se ha dicho, la inteligencia artificial invade ya  nuestra vida cotidiana.

¿¿Pero, qué es eso??

La inteligencia artificial surge como disciplina científica con un objeto de estudio propio –aunque no muy bien delimitado- a finales de la década de los 50, si bien sus antecedentes más inmediatos se remiten a los trabajos pioneros del matemático inglés Alan Turing, publicados entre los años treinta y cincuenta.

En los últimos cuarenta años, esta disciplina –que algunos afirman es simplemente una rama de las ciencias computacionales- ha tenido un desarrollo sostenido e impresionante, con diversas áreas de especialización teórica y múltiples aplicaciones tecnológicas. Durante este periodo, se han creado departamentos de inteligencia artificial en las principales universidades del mundo, y se han abierto numerosos centros de investigación en la materia. Así mismo, se han fundado cantidad de empresas privadas dedicadas al desarrollo de la inteligencia artificial y sus aplicaciones.

¿En que consiste o cuál es el objeto de la inteligencia artificial?

 

Una definición difusa

El campo de la inteligencia artificial surge de la interacción entre varias disciplinas científicas, entre las que pueden mencionarse las neurociencias, la psicología cognitiva, la matemática, la biología evolutiva, las ciencias de la computación y la lógica. Si bien no existe una definición universalmente aceptada sobre el contenido y los alcances de esta disciplina, puede decirse, en una primera aproximación,  que la inteligencia artificial se enfoca a estudiar  procesos observados en la naturaleza que pueden clasificarse como “inteligentes”, entre los que se cuentan los mecanismos de comportamiento que aseguran la supervivencia y la adaptación de seres vivos a medios cambiantes y, particularmente, ciertas funciones específicamente humanas como la adquisición y el empleo del lenguaje natural, las formas en que los hombres resuelven problemas mediante representaciones simbólicas (lógicas y/o matemáticas), y la manera en que se estructura y opera el conocimiento –desde el sentido común hasta las teorías científicas-; todo ello con el objetivo de implantar o reproducir estos esquemas y procedimientos en un programa de computadora o en algoritmos para regular la acción de robots.

Aunque desde un punto de vista un tanto más riguroso, hay quien define la inteligencia artificial como “un área de estudio que tiene por objetivo resolver problemas complejos para los cuales no se conocen soluciones algorítmicas exactas computables en la práctica, ya sea por sus grandes dimensiones, su complejidad estructural, o por los niveles intrínsecos de incertidumbre de los datos que manejan.” (A. Kuri Morales: “Sapiens Piensa”; Komputer Sapiens, revista de la Sociedad Mexicana de Inteligencia Artificial, No. 1, Octubre de 2008)

La inteligencia artificial, desde su origen, es de naturaleza interdisciplinaria, el abordaje de los problemas en este campo requiere volver los ojos constantemente hacia la neuroetología, las ciencias de la conducta, la neurofisiología, las ciencias computacionales,  la psicología cognitiva, la matemática, la lógica y las teorías del aprendizaje. Por ello, en la actualidad la inteligencia artificial ofrece potentes recursos que encuentran aplicación en diversos campos del quehacer humano, ya sea en el campo de la producción económica, la educación, la investigación científica, los estudios sociales o la gestión administrativa.

El vertiginoso desarrollo de las ciencias computacionales y las tecnologías de la información ha demandado la creciente incorporación de la inteligencia artificial a todo tipo de procesos y dispositivos: desde algoritmos inteligentes que auxilian en la selección de personal en una empresa o en la asignación de horarios y salones en una escuela, hasta los dispositivos computacionales integrados a los autos y lavadoras de modelo reciente, pasando por una gama de programas inteligentes incorporados a las computadoras personales y aquéllos  integrados en la operación de la Web.

 

¿Qué esperar de la inteligencia artificial?

La inteligencia artificial es una disciplina científica que se ubica en el territorio de las nuevas ciencias, o las ciencias de la complejidad, mismas que abren el camino hacia el establecimiento de un nuevo paradigma. Desde esta perspectiva, el estudio de la inteligencia artificial nos ofrece elementos para apropiarnos de estas nuevas formas de pensar el mundo y, en consecuencia, es esencial la incorporación de esta materia en los estudios universitarios.     Esto es de primera importancia en nuestro medio, ya que en casi todas las áreas de las ciencias computacionales –incluyendo la inteligencia artificial- somos simples consumidores de “paquetes” de saber y de hacer, quedando rezagados con respecto a la generación de conocimiento que, resignificado y adaptado a nuestra realidad, podría servir de plataforma para desarrollar creativamente la ciencia en este dominio, en torno a nuestros propios intereses y necesidades.

Las teorías y métodos de la inteligencia artificial  constituyen una herramienta que multiplica el potencial intelectual de los investigadores. Colaborando con médicos, sociólogos, psicólogos, biólogos y especialistas en investigación educativa he podido constatar cómo, aplicando técnicas y métodos derivados de la inteligencia artificial, es posible encontrar mejores modelos explicativos de los fenómenos o procesos bajo estudio, descubrir relaciones insospechadas entre variables, “aprender” nuevos conceptos a partir de bases de datos, e incluso sugerir  hipótesis no contempladas inicialmente por el investigador.

Resumiendo, de la inteligencia artificial podemos esperar aportaciones en: 1) el terreno de sus aplicaciones –en los procesos productivos, la medicina, la educación, el desarrollo tecnológico, etcétera-; 2)  el dominio teórico, al ser una de las puertas de entrada al nuevo paradigma derivado de las ciencias de la complejidad y por su valor como instrumento auxiliar en la investigación científica; 3) la educación, al formar parte de paradigmas educativos alternos, como el  “pensamiento computacional”.

De todo ello resulta la enorme importancia que reviste el cultivo de la inteligencia artificial, sin perder de vista su adecuación a las necesidades, valores y perspectivas propios de nuestro contexto -nacional y local.

La inteligencia artificial tiene un vasto campo de aplicaciones que, debidamente explorado, nos ofrece amplias perspectivas en el horizonte del desarrollo científico y tecnológico nacional. Y es una suerte que en varias universidades y centros de investigación del país –entre los que destaca la Universidad Veracruzana- se cultive esta disciplina.

Desde 1994, la Universidad Veracruzana cuenta con un programa de inteligencia artificial que incluye la docencia y la investigación en el campo. La actividad se desarrolla en el Departamento de Inteligencia Artificial de la Facultad de Física e Inteligencia Artificial, contando actualmente con una planta académica de quince investigadores docentes, ofreciendo actualmente la  Maestría y el Doctorado en Inteligencia Artificial, incluidos en el Padrón de CONACYT.

 

Aquí puedes consultar la publicación original: Ciencia y Luz 28-ene-14