Justificación

Desde el punto de vista geológico, el estado de Veracruz está expuesto a riesgos naturales de diversa índole, entre los que se pueden mencionar a los originados por la ocurrencia de sismos que históricamente y de forma recurrente han afectado a esta entidad. De estos eventos, únicamente se tienen los reportes escritos cuya magnitud ha sido estimada a partir de las reseñas de la época y que en algunos casos, se estima supera M 7. A partir de principios del siglo pasado, cuando se instalaron en este país las primeras estaciones sismológicas en México, se cuenta con datos más confiables de los sismos que han ocurrido y como consecuencia, se han podido registrar otros eventos de menor magnitud que los históricos a causa de la alta sensibilidad de los instrumentos y el avance tecnológico de la instrumentación sísmica moderna.


En lo que respecta al vulcanismo, en Veracruz se localizan dos de los volcanes activos de la república mexicana, los cuales han tenido erupciones en tiempos geológicos muy recientes o históricos: el Pico de Orizaba en la zona centro del estado y el Titépetl o San Martín, ubicado en la región de los Tuxtlas. Dada la naturaleza de estos volcanes, que han presentado al menos una erupción con un elevado índice de explosividad, se hace necesario, tomando en cuenta la reconstrucción de su historia eruptiva, la implementación de técnicas de monitoreo para la vigilancia de los principales parámetros asociados a su naturaleza, entre las cuales se cuenta el monitoreo de la actividad sísmica originada al interior de los edificios volcánicos.
Es importante, desde el punto de vista de vulcanología, que aquellos volcanes que han manifestado algún tipo de actividad eruptiva en los últimos 10,000 años se estudien desde distintos puntos de vista y de distintas disciplinas. El papel que desempeña la Geología es de suma importancia para conocer la naturaleza de las erupciones anteriores y la fecha en que ocurrieron. Dado que los volcanes Citlaltépetl o Pico de Orizaba y el San Martín Tuxtla han tenido actividad reciente en tiempos geológicos, se le considera activos y en consecuencia deben ser monitoreados permanentemente mediante técnicas instrumentales que permitan definir el estado actual que guarda y desarrollar un sistema de alerta temprana.