Lineaminetos

Formar lectores es en un propósito ambicioso. Implica un programa continuo que ponga en práctica acciones concretas, viables, inmediatas, en todos los espacios de la UV , que posibilite percibir a la escritura y a la lectura en su función utilitaria y, además, como actividades que se emprendan de manera voluntaria por el placer mismo que proporcionan. Consideramos que el reto mayor y más importante es lograr un cambio de actitud y de hábitos entre los maestros, sobre todo. En especial, convencerlos de que su influencia hacia el resto de la comunidad puede ser ilimitada.

Al adentrarnos en el mundo de la lectura y escritura, nos hemos percatado de la existencia de ideas preconcebidas que nos han hecho distanciarnos de la lectura por placer. Reflexionando en eso, ahora, tan sólo deseamos proponerles otras que den otro sustento a nuestro Programa de Formación de Lectores. Por ejemplo, creemos que:

La lectura de obras de ficción, de divulgación de la historia y la ciencia, es una oportunidad para que todos los universitarios vayan adquiriendo una cultura de aspiraciones universales, y no un privilegio para quienes siguen carreras ligadas a las humanidades. Por ello, intentamos animar a los maestros y a los alumnos de las otras carreras a la leer estos textos. La intención es instalar salas o círculos de lectura en todas las facultades y generar otra sensibilidad al compartir espacios gratos.

Existen libros cuya función es servir de seguimiento en los planes y programas de estudio. Son libros más interesantes y divertidos de lo que habitualmente se acepta y que los alumnos podrían conocer y leer con mayor gusto. Son obras importantes que por largo tiempo, a veces siglos, han tenido mucho que decir a sus lectores.

La idea sería invitar primero a los maestros, quienes tienen que hacer ver a los alumnos cuáles son los valores del libro y empezar a demostrar su amenidad; así ellos podrán guiarlos: contarles el argumento, leer en clase algunos fragmentos y señalar otros para su lectura fuera de clase, resolver las dudas de los alumnos. No debe perderse de vista que no existe ningún libro que sea igualmente interesante para todos.

También los maestros podrían iniciar sus clases con una breve lectura literaria, histórica, de divulgación científica, sobre los grandes problemas de nuestro tiempo o la vida de los grandes personajes. Lectura relacionada o no con los contenidos de la materia, y cuyo propósito sea compartir un texto que nos ha parecido interesante o conmovedor.

Hace falta animar a los maestros, alumnos y trabajadores a usar las bibliotecas de la universidad, no solamente para estudiar e investigar, sino para leer. Proponer obras y rutas de lectura en las propias bibliotecas, en el periódico de los universitarios, en las revistas, en la radio, en la televisión, en Internet.

Convertir a los maestros en propagandistas del uso por lo menos semanal de las bibliotecas y recordar que la mejor manera de predicar es con el ejemplo. Hurgar en las bibliotecas y en los libros que tengan los maestros, a fin de localizar las lecturas para iniciar el día.

No tiene sentido entrar en competencia con la televisión, el cine, las computadoras, la radio ni la Internet. En realidad, todos esos medios pueden aprovecharse para fomentar la lectura y la escritura. Forman parte de nuestro mundo y podemos religarlos.

De la lectura creemos

  • Que la principal razón para leer es que nos interese el contenido del texto. Eso posibilita de entrada el entendimiento de lo que se lee.
  • Que el papel más importante de los maestros, los bibliotecarios, los promotores de la lectura y la escritura, los alumnos, es construir la comprensión de lo que se lee, a través de algunas estrategias de lectura que pueden partir desde el simple subrayado.
  • Que el maestro y lector deberían ser sinónimos. Unir las lecturas utilitarias con las de placer. El trabajo en los círculos de lectura es tan importante con los maestros como el que pueda realizarse con los alumnos.
  • Que la lectura en voz alta es el medio más poderoso para contagiar el gusto por la lectura –en casa, en la universidad, en las ferias, en los espacios públicos. En este sentido la radio y la televisión deberían ser medios ampliamente utilizados y que deben contribuir a enlazar todos los demás esfuerzos.
  • Que la utilidad de la lectura es tan importante como el placer de la lectura, pero el camino para hacer de alguien un lector es ayudarlo a descubrir el disfrute de la lectura.