Historia

Antecedentes Históricos

Desde su fundación en el año de 1971, el IIL-L ha tenido como prioridades la investigación, la docencia y la difusión de la cultura literaria de México e Hispanoamérica. Su creación respondió a la profesionalización de cuadros académicos y de investigación para las áreas de Literatura Mexicana, Hispanoamericana y Teoría Literaria. Sus primeras publicaciones, realizadas con el apoyo del departamento de Difusión Cultural, constaban de tres series: “Reproducciones”, destinado a poner al alcance de los estudiantes los textos básicos de discusión teórico-disciplinaria, “Traducciones” que, realizadas por los integrantes del entonces centro de la investigaciones lingüístico-literarias, poseían la misma función y, finalmente “Aportes”, serie que difundía las investigaciones realizadas por su propia planta académica. A la serie de cuadernillos, que alcanzó un total de 10 números siguió la primera revista literaria propiamente dicha, bajo el nombre de Letras de Veracruz, con un único ejemplar, correspondiente a los meses de julio-septiembre de 1973.

Desde estos primeros años quedaron sentadas las bases para un programa de investigación con vistas a generar estudios de posgrado y para la tarea editorial. El año de 1974, con la aparición del primer número de la revista Texto Crítico, dicha tarea adquirió plena formalidad. En la presentación de su primer número, el Secretario General de la UV afirmaba que: “el CILL [Centro de Investigaciones Lingüístico-Literarias] se ha echado a cuestas la tarea de atender, en forma simultánea, diversos aspectos que resultan complementarios y de imperativa necesidad para los estudios académicos especializados […] a saber: la formación de investigadores cuyas actividades son casi de posgrado, con la colaboración activa de estudiantes avanzados del Departamento de Letras de la Facultad de Humanidades; la organización de cursillos sobre semiótica, interpretación y análisis de textos, ejercicio de la crítica y teoría literaria, en los cuales han intervenido especialistas de otros planteles universitarios; conferencias de escritores mexicanos y de otros países de América Latina; organización de ciclos de la literatura en el cine y ahora la publicación de esta revista de crítica literaria, que intenta reflejar el más alto nivel de los estudios universitarios con trabajos de índole monográfica y extensiva sobre diversos aspectos, textos y autores del continente”. Quedan definidas desde este instante las diversas actividades que, de manera práctica, se llevan a cabo en el Instituto. En julio de 1978 se fundó Semiosis, la revista que fungió en sus inicios como portavoz del Seminario de Semiótica. Después de tres etapas, y de haber sido indexada en MLA, Latindex, Clase y Redalyc, culminó sus funciones. Actualmente ambas revistas fueron sustituidas con la Revista es El pez y la flecha la cual estará inscrita en la plataforma del Open Journal Sistem y dispondrá de ejemplares impresos y se divulgará a través de la red en electrónico.

Tanto el programa de investigación como sus derivados, la docencia en su primera modalidad de posgrado (Maestría en Literatura Hispanoamericana) y las ediciones, enriquecidas ahora con la colección Cuadernos de Texto Crítico (1977) [después se denominó simplemente “Cuadernos”] adquirieron un acentuado tono latinoamericanista que le llevaron a constituirse en institución líder en su ramo, particularmente a través de la organización, en 1980, del Primer Congreso Internacional sobre Revistas de crítica literaria, y el haberse constituido como sede del Centro Internacional de Revistas de Crítica literaria latinoamericana, con la finalidad de “coordinar el trabajo editorial de las revistas que se consagren centralmente a los estudios críticos sobre literatura latinoamericana, dentro de un
interés predominante por las relaciones de literatura y sociedad”. La colección de Cuadernos a partir del año 2019 fue sustituida por la colección Libros del Ocelote, que se publica con un nuevo consejo editorial y un formato distinto; pero que continuará divulgado las investigaciones generadas por la planta académica del instituto y por la colaboración de investigadores de otras instituciones nacionales y del extranjero.

El crecimiento de centros universitarios homólogos en México y América Latina fue derivando paulatinamente hacia el énfasis sobre la literatura mexicana, lo cual se hizo patente en la creación de las colecciones Rescate (1984), Clásicos Mexicanos (1987) y Manantial en la Arena (1988).

La vida académica del CILL estuvo signada además por la realización de eventos de carácter internacional que congregaron en Xalapa a los escritores más representativos de América hispana, así como las figuras más destacadas de la teoría y la crítica literarias. Sus publicaciones alcanzaron entonces el clímax en su distribución por centros universitarios de Norte, Centro y Sudamérica, así como en España y colegios dedicados a la literatura hispanoamericana en Francia, Alemania, Polonia, entre otras instituciones. Este papel rector en los estudios de corte latinoamericanista le otorgaron tal prestigio internacional que le atrajo becarios de la más diversa procedencia (Inglaterra, Italia, Eslovaquia, Rumania, Bulgaria, Brasil, Colombia, Uzbekistán o Japón). El CILL permaneció como entidad dependiente del Instituto de Investigaciones Humanísticas hasta el año de 1990, en que, con la política de descentralización universitaria, se constituyó como Instituto de Investigaciones Literarias y Semiolingüísticas. En julio de 1996, finalmente, adquirió su denominación actual: Instituto de Investigaciones Lingüístico-Literarias. Con la derivación paulatina del programa de investigación hacia la literatura mexicana, la reapertura del programa de posgrado en el año de 1990 tomó este nuevo derrotero para, en el año 2011, recuperar esa vocación inicial de los estudios sobre literatura hispanoamericana.

Cincuenta años de existencia, más de un centenar de títulos publicados dentro de su propio proyecto editorial, el reconocimiento de nuestros investigadores en el mundo académico, dos revistas con larga tradición en nuestro campo de trabajo, dos programas de posgrado: la Maestría en Literatura Mexicana (con más de 28 años de existencia e incluido en el PNPC del Conacyt como posgrado de competencia internacional) y el Doctorado en Literatura Hispanoamericana que opera desde agosto de 2011 con el registro del Conacyt como programa de calidad en desarrollo, han permitido que el Instituto tenga importante presencia en el escenario nacional a través de distintas colaboraciones con las principales IES; asimismo, el Instituto está recobrando su posición como entidad académica especializada en estudios literarios fuera del país; muestra de ello son los estudiantes extranjeros de tiempo completo que se inscriben en nuestros programas de posgrado o que buscan colocar sus productos de investigación en alguna publicación de nuestro proyecto editorial. Sin lugar a dudas, el Instituto es una entidad académica cuya fortaleza radica, esencialmente, en su planta académica, conformada por 27 académicos: 21 investigadores y 6 técnicos académicos, dedicados a la investigación, la docencia, la tutoría, la gestión académico-administrativa, la difusión, la vinculación y la extensión de los servicios en el área de la literatura. Actualmente el instituto cuenta con 18 doctores: 17 miembros del SNI (o SNC) y 14 con Reconocimiento como Profesores con Perfil Deseable PRODEP.

En la docencia, el Instituto apoya a las siguientes Facultades y Programas Educativos: Letras Españolas (Licenciatura en Lengua y Literatura Hispánica), Idiomas (Licenciatura en Lengua Inglesa), Pedagogía (Licenciatura en Pedagogía), Filosofía (Licenciatura en Filosofía y Maestría en Filosofía), Teatro (Licenciatura en Teatro, Maestría en Artes Escénicas), además de contribuir con Experiencia Educativas tanto en el Área de Formación Básica (EE Lectura y redacción a través del mundo Contemporáneo, Computación Básica/Literacidad Digital) como del Área de Formación de Elección Libre (Fomento al disfrute de la lectura) del Modelo Educativo Institucional; al mismo tiempo, sostiene sus propios programas de posgrado, la Maestría en Literatura Mexicana, en funciones desde 1990 y el Doctorado en Literatura Hispanoamericana, en operación desde agosto de 2011.