VIH-SIDA

VIH-SIDA

El virus de la inmunodeficiencia  humana (VIH) infecta a las células del sistema inmunitario, alterando o anulando  su función. La infección produce un deterioro progresivo del sistema  inmunitario, con la consiguiente «inmunodeficiencia». Se considera  que el sistema inmunitario es deficiente cuando deja de poder cumplir su  función de lucha contra las infecciones y enfermedades. El síndrome de  inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es un término que se aplica a los estadios  más avanzados de la infección por VIH y se define por la presencia de alguna de  las más de 20 infecciones oportunistas o de cánceres relacionados con el VIH.

El VIH puede transmitirse por las  relaciones sexuales vaginales, anales u orales con una persona infectada, la  transfusión de sangre contaminada o el uso compartido de agujas, jeringuillas u  otros instrumentos punzantes. Asimismo, puede transmitirse de la madre al hijo  durante el embarazo, el parto y la lactancia.

Sigue siendo uno de los más graves problemas de salud  pública del mundo.

Gracias a los adelantos recientes en el acceso al  tratamiento con antirretrovíricos, las personas VIH-positivas pueden ahora  vivir más tiempo y en mejor estado de salud.

Además, es posible que una madre con el virus dé a luz a su  bebé libre del VIH, si este se detecta en los primeros meses de embarazo.

 

 

Referencias: tomado  de la página oficial de la OMS:

http://www.who.int/topics/hiv_aids/es/.