Programa de trabajo 2017-2021

El Programa de trabajo de la Secretaría de Administración y Finanzas Gestión Administrativa Flexible con pertenencia y pertinencia institucional se fundamenta en el “Programa de Trabajo Estratégico 2017-2021 Pertenencia y Pertinencia de la Universidad Veracruzana”, de igual forma se alinea al Plan General de Desarrollo 2030, en los Ejes estratégicos y temas siguientes:

 

 

 

Gestión Administrativa Flexible con Pertenencia y Pertinencia Institucional

El Programa de trabajo de la Secretaría de Administración y Finanzas, propone una Gestión Administrativa Flexible considerando la pertenencia y pertinencia institucional, una innovación administrativa basada en la transparencia, simplificación, desconcentración y uso eficiente de los recursos para lograr el adecuado impacto en los resultados académicos; innovación no solo ene le sentido de hacer algo nuevo, sino que deriven en una renovación y cambio de paradigmas que propicien el desarrollo de la investigación, la gestión, la comunicación, la evaluación y la promoción de la calidad. Lo anterior, sin perder de vista los principios que deben regir la gestión administrativa para el manejo eficiente, transparente y honesto del presupuesto; asimismo, procurando redimensionar el valor del capital humano, la confianza y enfatizando la importancia de la planeación estratégica y la gestión democrática responsable.

 

 

La Universidad pública está sujeta a un extenso marco jurídico y a un conjunto de normas administrativas dispersas, así como a restricciones presupuestales que generan tensiones entre la lógica de la administración eficiente y la praxis académica. Por ello es necesario que la gestión administrativa se entienda como una actividad adjetiva, que debe dirigirse a contribuir al desarrollo de la docencia, la investigación, la difusión y creación de la cultura y la extensión de los servicios universitarios, estableciendo procedimientos que resulten claros y adecuados, que partan de la confianza que merece la comunidad universitaria, procurando un enfoque de acompañamiento y guía.

Lo deseable es, que exista una eficiente coordinación entre los actores académicos y administrativos, ya que cada uno participa en el desarrollo institucional (se debe reconocer el valor de cada área evitando relaciones de subordinación). Es necesario consensuar las decisiones académico-administrativas para que  exista un trabajo en equipo con un entendimiento pleno, para la colaboración adecuada de las acciones académico-administrativas que se emprendan.

Es necesario fortalecer los canales de comunicación entre las 3 Secretarías de la Institución (Académica, de Administración y Finanzas y de Desarrollo Institucional),  comprendiendo el actuar de cada una de ellas y la importancia de la labor que se realiza, con la finalidad de unir esfuerzos para generar una sinergia que contribuya al logro de la misión, y de los objetivos y metas institucionales.

La complejidad que representa la dimensión, extensión y otras características de nuestra universidad, requiere de un esquema de organización descentralizado / desconcentrado donde las 5 regiones sean promotoras eficaces del desarrollo universitario local y regional, y se optimice la operatividad con base en el reconocimiento de las atribuciones y capacidades de cada una, para favorecer procesos ágiles, transparentes, automatizados y al servicio de las funciones sustantivas. Esto será posible con el establecimiento de políticas, lineamientos y, en general, una normativa concisa y clara.

Es necesario impulsar una administración eficiente que erradique procesos en lo posible procesos administrativos obsoletos, excesivos o discrecionales, a la vez que se reduzca el costo de la gestión y se modernicen los procesos, considerando necesariamente la asociación de elementos académicos y administrativos, sin perder de vista el seguimiento y la evaluación permanente, que debe medir su impacto a través del uso eficiente de la tecnología con sistemas de información y comunicación robustos.

Es imprescindible fomentar la actuación de cada servidor universitario dentro de en un marco de valores basado en la observancia de la normatividad, que permita garantizar un manejo transparente, austero, racional, eficiente y honesto del presupuesto con rendición de cuentas; mismo que requiere un ejercicio integral, orientado a cubrir las necesidades institucionales y fortalecer las actividades sustantivas.

El decremento en el financiamiento a la educación superior de carácter público, hace necesario ampliar y diversificar la gestión de recursos ante instancias públicas federales, estatales y municipales, así como los sectores productivos privados tanto nacionales e internacionales, además de fortalecer y promover los mecanismos para la generación de ingresos propios.

Por lo anterior es necesario promover el desarrollo de un cuerpo normativo interno que favorezca procedimientos claros y agiles, para gestionar y ejercer recursos adicionales, con la participación de los actores académicos y administrativos.

Lo más valioso que la Institución tiene es el capital humano con el que cuenta, es por ello que se debe redimensionar su valor , con un enfoque de proceso en términos de ingreso, permanencia y retiro, garantizando al personal de la Institución la mejora continua y el reconocimiento al desempeño con un clima laboral de respeto, desarrollo y equidad.

Para lograr lo anterior se debe considerar, con respecto al ingreso: la planeación y análisis de necesidades institucionales y, en función de esto, definir un proceso de selección del personal asegurando que sea de acuerdo con el perfil deseado, con un adecuado programa de inducción; en relación a la permanencia: la actualización y desarrollo del personal, una evaluación objetiva en función del desempeño, con prestaciones adecuadas y un programa de carrera universitaria y en cuanto al retiro generar las condiciones adecuadas.

Se debe fortalecer un esquema de planeación estratégica integral (individual, entidades/dependencias e institucional) con indicadores institucionales que permitan la evaluación y el seguimiento permanente de acciones para tener certeza de que los recursos institucionales están orientados a generar valor al interior de la institución y a la sociedad, lo que propiciará una mayor confianza pública.

La gestión debe ser democrática y participativa, por lo que se deben fortalecer los órganos colegiados de planeación y presupuestación, en los que estén representadas todas las regiones universitarias.