Cuerpo Académico Psique y Logos

5 octubre, 2011

CUERPO ACADÉMICO

UV-CA-356

PSIQUE Y LOGOS: ESTUDIOS INTERDISCIPLINARIOS SOBRE CULTURA Y BARBARIE.

 

La relación Cultura y Barbarie tiene, en el área de filosofía, y muy específicamente para Teoría y critica de la Cultura en tanto “procesos de civilización”, un nudo de problemas que, a lo largo de la propia Historia se ha venido definiendo hasta nuestros días y que aglutinamos en tres ejes:

 

A) El problema del mal, desde Platón a Foucault, desde Heráclito a G. Steiner.
La barbarie altamente racionalizada en el siglo XX en nombre de la “igualdad” o de la “diferencia”,  el  Colonialismo llevado a cabo por Europa se camufla en nombre de la “civilización” y del “Progreso”, con la participación de la ciencia y técnica modernas.  Estos  hechos han ido llevándonos hacia la pregunta de la Escuela de Frankfurt (Horkheimer, Benjamín, Adorno, Habermas)  que critica y pone de manifiesto la relación estructural que se da entre “cultura y “barbarie”.
En este sentido, representarían la realización del infierno en la tierra. Ahora bien, nuestro problema es que ese infierno parece estar en la misma raíz de la cultura europea, cristiana, ampliamente prefigurada por filósofos, teólogos, poetas, pintores, etc.
La conclusión a la que llego el crítico de la cultura George Steiner es que en el siglo XX el hombre altamente civilizado había traspasado los pretendidos “limites” morales que aun posibilitaban seguir definiendo al hombre como un “animal racional” ¿Estamos, entonces, en una post-cultura? Nuestro reto seria entender bien esta amplia pregunta no desarrollada por Steiner. Pero este reto, no puede ser tomado científicamente en serio, sin la ayuda de la perspectiva psicológica. Que debe orientar y complementar, no ya con “el problema del mal” sino, tal vez, con el de la “violencia” como “madre” de toda cultura.
Necesitaríamos entender que significado psicológico-social podría tener el malestar en la cultura, en relación al paradigma cultura-barbarie.

 

 

B) Las interacciones humanas en los espacios cotidianos, son constitutivas de las formas en que las relaciones  sociales se desarrollan e impactan en la cultura y el comportamiento social, derivadas no solo de dichas interacciones, sino también de las influencias contextuales como las tecnologías de la información y comunicación, la globalización, la situación económica, los niveles educativos de los diversos grupos sociales, la cultura, entre otros, afectando la adaptación de los individuos a sus contextos sociales.

Los cambios a nivel individual, que inciden en el proceso de la civilización se pueden apreciar cuando cambian las pautas de las exigencias y las prohibiciones sociales y, en correspondencia con ello, se alteran los límites del desagrado y el temor socialmente producidos.

 

C) Los diálogos entre las diferentes culturas, donde juegan un papel preponderante la identidad, el mestizaje y la traducción, tanto social como individual, en relación con la estructura social, política, cultural y lingüística, así como sus implicaciones en la memoria colectiva que nos coloca en la posibilidad de establecer relaciones entre culturas ya sea a través de estos mismos diálogos, la traducción o el mestizaje. Para el profesor emérito de la Universidad de Nueva York, Manuel E, Frank, la importancia de autores como J.G. Herder radica en que se le considera precursor de la Psicohistoria junto con algunos autores como Vico, Jule Michelet,Comte, Dilthey, Schopenhauer y Nietzsche entre otros, ahora bien, el planteamiento de estos elementos constituyentes de la estructura o en sus términos, del “alma”(geist) de los pueblos, es también filosófico y social pues recordemos que la psicología en esos momentos no existe como una ciencia independiente, pero no obstante, estos se encuentran ya imbuidos de conceptos fuertemente referenciados en ideas de la ciencia psicológica. Respecto a Herder, a diferencia de Vico, la cuestión teórica predomina sobre la empírica. Para el alemán el concepto metapsicológico del Volksgeist o espíritu del pueblo es la fuente de donde brota toda cultura, de tal manera que dicho espíritu emerge de la vida colectiva. Su filosofía de la historia está cargada de especulaciones psicológicas acerca de la psique, del mismo modo encontramos la influencia de la lengua materna como elemento decisivo en la conformación de la identidad y la subjetividad de una comunidad. Diferentes lenguas dan como resultado diferentes identidades y culturas. De esta manera los individuos pertenecen al lenguaje y no como se venía creyendo: que el lenguaje pertenece a los individuos, este orden invertido es fundamental para cualquier psicología colectiva y para decirlo con Isaiah Berlin, ahí radica el verdadero sentido de pertenencia. Con la ilustración y la Modernidad se poseen los conocimientos que alimentan la razón y se es para la polis, el mundo “civilizado”, mientras que, por contrapartida, con algunos románticos se pertenece a una cultura, a un pueblo, a una tierra, a un clima determinado y determinante. Cada colectividad se encuentra conformada por lenguas, mitos, cantos tradiciones, prejuicios, memorias compartidas y comunicadas oralmente.
Todo esto, repercute en la propia identidad y, a su vez, en la cosmovisión que se tiene, en el particular modo de percibir al mundo y por consiguiente de traducirlo a los demás. Respecto al tema de la traducción quisiéramos mencionar la pertinencia de profundizar en el aspecto de que no se puede vivir de espaldas a los demás, puesto que traducir es abrirse al mundo plural e intercomunicado.

contacto

Adriana Rodriguez Barraza