Mi nombre es Adela Guadalupe Abrego Pichardo, hoy me presento ante ustedes como nueva integrante de la Universidad Veracruzana, generación 2026, para compartirles mi sentir.
Me encuentro muy entusiasmada por estar aquí en representación de mis compañeros y compañeras: iniciar un ciclo escolar se convierte en una nueva oportunidad de crecimiento no solo académico sino también humano, emocional, e incluso espiritual, pero si a ello le agregamos que en nuestro caso se trata de ingresar al nivel superior, en una institución de probada calidad como lo es la Universidad Veracruzana, el júbilo es mayor.
El filósofo griego Aristóteles decía “la verdadera felicidad consiste en hacer el bien” la cual se logra mediante una vida activa guiada por la virtud y la razón; en ese camino estamos: hacer el bien, a través de esforzarnos en el estudio para que los conocimientos que paulatinamente iremos adquiriendo en las aulas los pongamos al servicio de los demás, una vez que egresemos de esta venerable Institución.
Miedo, duda, incertidumbre, alegría y emoción nos inundan, porque iniciamos hoy la travesía que nos conduce a hacer realidad nuestros sueños.
La salida
Todo el estudiantado generación 2026 somos viajeros y este día partimos del mismo lugar: la educación media superior, en la que definimos nuestro perfil profesional y encontramos nuestra vocación.
El viaje
Entrar a la universidad es un acto de persistencia que sostiene nuestros sueños. Muchos de nosotros nos hemos preparado durante largas noches y desvelos para lograr un lugar en la universidad y hoy estamos listos para iniciar este viaje que nos convertirá en profesionales al servicio de nuestra sociedad.
Todo será nuevo: escuela, compañeros y compañeras, docentes y nuevas responsabilidades. La Universidad Veracruzana nos proveerá en este viaje con educación superior de calidad, inclusiva e intercultural.
La llegada
El poema del Cid Campeador enfatiza “por necesidad batallo y mientras avanzo se va ensanchando Castilla delante de mi caballo» verso que nos invita a reconocer la manera en que iremos haciendo camino: no se trata de una batalla peyorativa, sufrida o apocada, sino de un combate contra la ignorancia, nuestras inseguridades y temores. Esta lucha constante fraguará nuestro temple como profesionales preparados y comprometidos con la nación.
El país nos necesita: somos la juventud viva y presente, seremos el futuro de este amado pueblo mexicano y veracruzano. Tener claros nuestros ideales, hará que este esfuerzo consolide en nosotros personas comprometidas con su trabajo, profesión y entorno laboral, y que a pesar de las dificultades que podamos encontrar asumamos los retos que la sociedad actual demanda
Al llegar de este viaje que es la universidad, no seremos los mismos, a nuestro arribo como profesionistas, sabremos dar un diagnóstico, diseñar un proyecto, hablar otro idioma, administrar una empresa, investigar y documentar un suceso, entre otras tantas capacidades; pero nunca dejaremos de ser ese viajero, esa viajera que se embarcó con incertidumbre y que en cada kilómetro avanzado definió sus prioridades para mantenerse arriba del barco.
Me despido de ustedes para subirme a ese barco y ser su compañera de sueños, me resta desearles el mayor de los éxitos en su etapa universitaria. La suerte no es para quien se esfuerza: el éxito sí, por eso quiero desearles éxito; pero, al mismo tiempo, coraje para esforzarse al máximo y que dicho esfuerzo dé buenos resultados. Muchas gracias.
Autora: Adela Guadalupe Abrego Pichardo
14/08/2026


