Abril-Mayo 2003, Nueva época No. 64-65 Xalapa • Veracruz • México
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Una producción totalmente realizada por la uv
Luisa Fernanda congregó
a aficionados al arte lírico

Jorge Vázquez Pacheco

La apresurada representación de la zarzuela Luisa Fernanda –por el escaso tiempo para los ensayos y la poca difusión– puso de manifiesto varios detalles que vale la pena considerar, como la aceptación de esta producción totalmente xalapeña por parte de los aficionados al arte lírico, pues cabe mencionar que esta obra ha sido dos veces presentada en la capital veracruzana ante un numeroso público y que, además, para la función del 13 de mayo el espectáculo fue producido por la uv, gracias a la iniciativa de la dirección de Divulgación Artística.
Con los roles de la duquesa Calorina y de Javier, el joven aventurero, Ana Luisa Méndez y Armando Mora demostraron en el escenario su calidad interpretativa. (Foto: Luis Fernando Fernández)
 

También vale destacar el regreso a Xalapa de dos artistas dignos de toda atención: Armando Mora y Ana Luisa Méndez, quienes son actualmente los máximos representantes del arte vocal xalapeño en el ámbito nacional y en muchos escenarios internacionales.
Mora participó en la primera presentación de Luisa Fernanda, durante el pasado Festival Junio Musical, interpretando a Vidal –personaje central de esta realización de Federico Moreno Torroba–, pero ahora lo hizo desempeñando el papel de Javier, el volátil e indeciso galán que traiciona a su prometida para ir en busca de aventuras con la duquesa Carolina. Sin duda, es el rol más ingrato de la zarzuela, y Armando Mora le confirió la naturaleza casi trágica de quien se debate entre dos sentimientos amorosos escasamente sinceros: una especie de Turiddu de Cavalleria rusticana –del italiano Pietro Mascagni–, pero trasladado a la España de las revueltas populares decimonónicas.
Isabel Guzmán manifestó de nueva cuenta sus cualidades histriónicas: la calidad de su interpretación la hizo destacar tanto en la actuación como en el canto; y como la obra de Moreno Torroba abre muchas posibilidades de un buen desempeño, al tiempo que exige grandes aptitudes, Isabel Guzmán supo aprovecharlo.
Una mención aparte es justa para el trabajo de Félix Lozano, quien representó al descocado criado y revolucionario Aníbal, un rol de nervio puro que exige dinámica y movilidad extremas sobre el escenario y que Félix tradujo adecuadamente. Por su parte, Héctor Moraz, como Nogales; Serafín Rodríguez, como don Florito (padre de Luisa Fernanda), y Jesús Ruiz, como Bizco Porras, cumplieron aceptable-mente con los papeles que les fueron encomendados para esta obra, cuya dirección escénica estuvo a cargo de Armando Mora.
En la totalidad del elenco sólo hubo dos artistas provenientes de otras ciudades del país: Carla López Speziale y Jorge Lagunes. De Carla se ha comentado suficiente, desde el Junio Musical pasado, en torno a sus cualidades vocales y a su aptitud para representar a Luisa Fernanda, la joven protagonista que debe optar por el amor puro antes que por el amor por conveniencia. López Speziale lo tiene todo para este papel en el que deben combinarse la belleza y la juventud con el carácter resignado de la mujer que se ve traicionada por el hombre a quien ama y asediada por el enamorado que le ofrece todo.
Un detalle importante es el hecho de que Armando Mora haya delegado en Jorge Lagunes el personaje de Vidal, verdadero protagonista de la obra. Esto no sólo nos dio la oportunidad de admirar el trabajo de este joven cantante, quien desempeña el rol del hacendado extremeño inteligente, apuesto y rico, sino que también le dio a Mora el tiempo necesario para dedicarlo a una pulida y bien ideada dirección es-cénica.
Finalmente, a esta lista de sucesos destacables debemos sumar el trabajo de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Veracruz, que fue dirigida por su titular Antonio Tornero, con cuya experiencia dicha agrupación musical adquiere un carácter profesional, pues Tornero reúne creatividad, dinámica y buen pulso generador, algo necesario para un conjunto que se ve poco aprovechado y urgido de más actividad.