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Xalapa • Veracruz • México

“Tin Tan” representó la transgresión de su época

Críticos de cine lo homenajearon en la FILU

Germán Valdés fue un improvisador por excelencia

Germán Valdés fue un improvisador por excelencia

Adriana Vivanco

Germán Valdés “Tin Tan” es el gran carnal del cine mexicano, sostuvo el crítico de cine Juan José González Mejía durante el homenaje que la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU) 2015 rindió al protagonista de El rey del barrio, el 1 de mayo en el Foro “Sergio Galindo” del Complejo Deportivo Omega.

En el evento, que también convocó al cineasta Francesco Taboada y al coordinador logístico de la FILU, Germán Martínez, González Mejía explicó que una de las razones por las que “Tin Tan” despuntó en el cine mexicano de su época fue por su humor transgresor y humilde, y por el apoyo del cineasta Gilberto Martínez, quien le dio espacio para abordar todo tipo de temas y chistes en la pantalla grande.

“En sus inicios imitó a Jorge Negrete y habló entre chistes de la pobreza en el mundo, de la UNESCO y de las naciones en desarrollo, ¿quién más podía en esa época tocar esos temas y hacer chistes? Nadie. Esto fue posible gracias a que ‘Tin Tan’ era sinónimo de espontaneidad.

Eraclio Zepeda dijo alguna vez que el cine de este cómico logró trascender fronteras, a tal punto que es estudiado en las escuelas de cine mundial a pesar de no haber sido valorado en su época y logró ser un fenómeno contracultural post mortem”, resaltó.

Asimismo, enfatizó que Germán Valdés fue un transgresor de la pantalla, un improvisador por excelencia. Logró ponerse a la par de Pedro Infante, y ambos fueron considerados los dos actores más carismáticos del celuloide mexicano.

Detalló que El rey del barrio fue su película más representativa y dijo: “Se adelantó dos años a Cantando bajo la lluvia, ambas tienen la misma intención cinematográfica, el surrealismo del cine musical; se adelantó incluso a Buñuel en el cine surrealista, con Simbad el mareado.

Fue un innovador y su cine sigue siendo visto porque es pasión y erotomanía. Su importancia como icono en México es que estuvo en una época en que el cine mexicano significó mucho para su sociedad”.

Por su parte, Taboada resaltó que el protagonista de El mariachi desconocido alcanzó en El rey del barrio la escena más grande del cine mexicano, cuando le canta a Silvia Pinal un bolero de Claudio Estrada.

“Nadie como ‘Tin Tan’ ha logrado en México ser cómico y romántico, la fórmula de su éxito sin duda era su personalidad, que era la misma dentro y fuera del set, esto lo vemos reflejado en su relación con la gente. Cuando hice el documental sobre su vida entrevisté a los lancheros viejos de Acapulco, a sus ex compañeros, a la gente con la que convivía y todos tienen anécdotas felices con él.

Su apertura y sinceridad, la inteligencia humilde de acercarse al otro, fue su gran secreto.” Coincidió con González Mejía en que “Tin Tan” fue un innovador de la gran pantalla en México y resaltó: “Se adelantó a los maestros del cine francés saliéndose del libreto, hablando frente a la cámara”.

Taboada también recordó su imagen de enamorado de las mujeres que lo llevó a seguir siendo hasta la fecha el treintañero besucón gracias a la memoria del cine que, dijo, es la memoria humana para la eternidad.

“Germán Valdés es el pináculo de la transgresión del cine mexicano, y su decadencia es la decadencia del cine nacional. Es uno de los pocos que hizo más de 100 filmes en este país, incluso se puede hacer una radiografía del cine mexicano viendo sus películas”, explicó.

En su oportunidad, Germán Martínez celebró la agilidad mental del actor mexicano y expresó que su habilidad lingüística no tenía par; esto, entre otras cosas, lo convirtió en el estandarte de la globalización y el espíritu comunitario en el cine mexicano. “Se hizo famoso con sus chistes, su manejo de la lengua, sus bailes y, finalmente, con sus doblajes para el cine que se quedaron en la conciencia colectiva de generaciones de mexicanos”, concluyó.