Dirección de Comunicación
Universitaria
Departamento de Prensa
Año 15 • 632 • Abril 4 de 2016 Xalapa • Veracruz • México Publicación Semanal

Afirmó estudiante del Diplomado

China, más que una potencia mundial

Jenseeth Nined Ávila Arrez, estudiante de sexto semestre de la Licenciatura en Administración de la Universidad Veracruzana (UV), región Veracruz-Boca del Río, compartió para Universo su experiencia en la Universidad del Pueblo de China, ubicada en la capital Beijing, a raíz del Diplomado Virtual Negocios entre China y México que ofrece el Centro de Estudios China-Veracruz (Cechiver).


Jenseeth Nined Ávila Arrez

La aventura comenzó el año pasado, cuando una compañera de la Facultad le platicó sobre su experiencia en China a través de este diplomado. Al consultar las bases e información por medio de su profesora, Dora Silvia Barradas Troncoso, obtuvo el contacto directo con los profesores del Cechiver.

Su interés surgió al cursar la experiencia educativa Negocios Internacionales, donde debía elaborar un plan de exportación. Durante ese semestre tuvo que elegir su perfil, siendo igualmente “Negocios Internacionales”.
Coincidentemente, para finalizar el diplomado debió elaborar un plan dirigido al continente asiático.

“Fue así como creció mi interés por el curso. Adentrándonos en la parte vivencial del diplomado, sin lugar a dudas ha sido una experiencia fascinante.”

Jenseeth Nined llegó a China el 17 de marzo y la primera impresión que tuvo al pisar el aeropuerto fueron las grandes construcciones, así como la cantidad de transporte tanto particular como público. “Al llegar a este increíble continente, toda idea que se crea absoluta sobre China es limitada con la realidad. Aun conociendo parte de su cultura y su historia, te sorprendes”.

Agregó que el metro es el principal medio de transporte de la comunidad china y en horas de la tarde va completamente lleno, “sin embargo respetan el orden y el viaje es tranquilo, aunque en ocasiones no alcanzas lugar.

La comida es totalmente diferente a México, aquí no encontramos antojitos o tortillas, no obstante empecé a conocer platillos deliciosos. Al principio fue todo un reto, ya que extrañaba las tortillas”.

Ávila Arrez narró que por las mañanas tomaron clases de cultura e historia, así como temas referentes a la economía china y la perspectiva de ambos países en el ámbito comercial, social y cultural. “Es impresionante la preparación de los catedráticos chinos al enseñar su historia y cultura, el crecimiento de China a partir de su apertura comercial, sus relaciones diplomáticas con México y con otros países, así como sus políticas internas, la forma de hacer negocios y el papel fundamental de este país asiático en el comercio mundial”.

Añadió que de igual manera reflexiona que como estudiantes deben estar dispuestos a atreverse a vivir nuevas experiencias y adquirir nuevos aprendizajes.

“Gracias a este curso tengo la oportunidad de conocer chicos de diferentes provincias chinas; dos amigas chinas hablan español, debido a que estudiaron un tiempo en España y están muy entusiasmadas por visitar México y otras partes de Latinoamérica.”

Desde su perspectiva, esta vivencia la hizo madurar y crecer tanto en el ámbito académico como personal. “Nunca había viajado sola y mucho menos en avión, sentí nervios y entusiasmo al mismo tiempo. Deseo continuar estudiando primeramente el idioma y después una maestría; asimismo, quiero ser catedrática en alguna experiencia de negocios internacionales o cultura tanto de China como de México”.

Espera que su experiencia anime a sus compañeros a tomar el diplomado y aumenten su deseo de continuar estudiando, prepararse profesionalmente. “¡Hay que ser perseverantes y no desanimarse, yo viajé a China así que también ustedes pueden!”.

Por último, agradeció el apoyo y motivación de su maestra Dora Silvia Barradas para hacer posible esta extraordinaria experiencia, pues la acompañó en todo proceso desde la inscripción hasta los trámites del viaje.

Asimismo, dio las gracias a las autoridades académicas y personal administrativo de su Facultad, Leidy Margarita López Castro y Dulce María Betancourt Trevedhan, por el apoyo brindado para el curso virtual, el taller vivencial y su estancia en la Universidad Zhongguo Renmin Daxue en Beijing. Así como a su madre, Nined Arrez Gallegos, y toda su familia y amigos.