Dirección de Comunicación
Universitaria
Departamento de Prensa
Año 13 • 575• Septiembre 29 de 2014 Xalapa • Veracruz • México Publicación Semanal

Tramoya dedica nuevo número al teatro queer

El número más reciente de la revista Tramoya, correspondiente al periodo julio-septiembre de 2014, dedica sus páginas al teatro queer latinoamericano, con ocho piezas y un artículo sobre el tema.

Antoine Rodríguez, académico y dramaturgo de la Université Charles de Gaulle-Lille de Francia, expone el contexto y los detalles de cada una de las obras en el artículo “Indecentes y disidentes. Obras queer de teatro latinoamericano”.

El especialista señala que es la segunda ocasión en que Tramoya aborda la dramaturgia relativa al teatro queer: “El teatro, en tanto lugar estético de mostración, dentro de un recinto, o, al contrario, abierto a las plazas y calles públicas, constituye un espacio alternativo donde es posible el cuestionamiento”.

El adjetivo queer, explica, se refiere a “aquellas obras que, por alejarse de las normas sexuales dominantes, tal y como las concibe e intenta imponerlas una bien implantada hegemonía heteronormativa, pueden parecer ‘indecentes’ y ‘disidentes’ ”.

“Pensamiento puñal”, de Lechedevirgen Trimegisto (Felipe Osornio), es la primera obra que presenta el número 120 de la publicación.

En palabras de Rodríguez, es un “texto explosivo, radical, entre el grito, la caricia, el manifiesto y la expresión mágico-poética”. Le sigue “Toda un hombre” de Alberto Castillo Pérez, que retoma la historia referida por Michel Foucault sobre el caso de Herculine/Abel Barbin, una persona intersexual o “hermafrodita”, en la que cuestiona cómo deshacerse de la identidad femenina incorporada y encarnada desde la infancia y cómo aprender la performatividad masculina.

“Seroconversión amorosa”, de Hiram Molina, es una obra que trata de manera humorística el tema del VIH. “Un aspecto sumamente interesante”, detalla Rodríguez, “es la manera como deconstruye con humor las falsas mitologías”.

De Verónica Bujeiro se publica “La inocencia de las bestias”, que “nos hace penetrar en un mundo cuyas normas desconocemos e induce en el espectador preguntas acerca de temas como la pater/maternidad, las relaciones de pareja, el género, la filiación, el deseo”, comenta el investigador.

“Bellas atroces”, de Elena Guiochíns, en palabras de su autora “ofrece una peculiar interpretación de la identidad e imagen femenina; aquel tipo de mujer que tanto inquieta a la sociedad, en oposición a la mujer natural (esposa-madre)”.

De Xabier Lizárraga Curchaga se publica “Farsa Camp”, que “abre las puertas a los personajes sexuales más estigmatizados, incluso dentro de ciertas comunidades gay”, apunta Rodríguez.

“Tumbarao”, pieza escrita por Julián Pizá, “describe un mundo violento en el que los ‘jotos’, en tanto objetos sexuales, han asimilado y aceptado la violencia que los ‘machos/mayates’ ejercen contra ellos”.

El cierre de la publicación corresponde a “La vida es un carnaval”, del dramaturgo cubano Enrique R. Miralba, que, de acuerdo con el investigador, “se nutre paralelamente de un trasfondo político tristemente famoso de la Cuba revolucionaria”.