Dirección de Comunicación
Universitaria
Departamento de Prensa
Año 11 • No. 495 • Septiembre 17 de 2012 Xalapa • Veracruz • México Publicación Semanal

Destacó especialista del Cinvestav

Hormigas protegen plantas y fortalecen cultivos: Martin Heil

El investigador analiza las relaciones entre planta-hormiga, y sus
estudios confirman que las salvaguardan de otros insectos o plagas

Karina de la Paz Reyes

Martin Heil, investigador del Departamento de Ingeniería Genética del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) Campus Irapuato, aseguró que el beneficio de estudiar los mecanismos defensivos de las plantas silvestres, como los mutualismos, contribuye a establecer una protección de los cultivos sin dañar el entorno.

“Entender los mecanismos defensivos de las plantas silvestres ayuda a establecer una protección de nuestros cultivos contra plagas y enfermedades, lo cual será amigable con el medio ambiente”, precisó.

El investigador del Cinvestav-Irapuato dictó la conferencia “Trabajar en equipo: cooperación como estrategia biológica” en el auditorio del Museo de Antropología de Xalapa, en el marco del 20 aniversario del Instituto de Neuroetología.

El científico explicó de forma detallada las diversas investigaciones logradas con su equipo de trabajo –integrado por alumnos de maestría y doctorado– en materia de mutualismos.

Primero expuso que el mutualismo es la interacción entre miembros de diferentes especies, lo cual tiene efectos positivos para ambos. Como ejemplo, mencionó que el mutualismo más conocido es la polinización, es decir, abejas, aves o mariposas polinizan a las plantas, y tanto una como la otra obtienen un beneficio.

Enseguida explicó los mutualismos defensivos, toda vez que las plantas tienen muchos enemigos, sobre todo los herbívoros, y si bien tienen defensas directas –como las espinas o sustancias tóxicas, entre otros elementos–, también necesitan defensas indirectas.

A las defensas indirectas se les conoce como “socios”. Los modelos de estudio de Heil son, principalmente, entre hormiga-planta. En este tenor, abundó que las hormigas son extremadamente posesivas y defienden una fuente de alimentos confiable contra cualquier otro insecto que podría representar competencia. En otras palabras, “atraer hormigas reduce los ataques por plagas”.

Explicó que los daños dramáticos que padecen las plantas –como el frijol– al ser atacadas por plagas, pueden ocasionar incluso la pérdida total de la cosecha; ante estos padecimientos, el único control clásico que se aplica son los fungicidas y cultivos resistentes. Sin embargo, el primer caso es altamente dañino y en el segundo los hongos o plagas son variables; por lo tanto, podría ser resistente contra una cepa, pero no necesariamente con las siguientes que se originen.

En el caso de la hormiga, no se trata de una plaga, más bien es socia de la planta, o mejor llamado “mutualismo defensivo”. Subrayó que las especies que invierten más en el mutualismo sufren menos de parásitos.

Al respecto, detalló que tras una serie de investigaciones comprobaron que las hormigas utilizan olores para reconocer
la planta hospedera, decisión que es tomada por la hormiga reina fundadora.

En ese sentido, el investigador reiteró que las plantas cooperan entre ellas para aumentar su nivel de resistencia contra plagas y enfermedades.

No obstante, mencionó que uno de los grandes “peros” en el mundo del mutualismo son los parásitos. Se trata de otra especie que aprovecha los recursos compartidos, sin contribuir mutuamente, por ejemplo las moscas que “roban” néctar, sin polinizar la planta.