| Naciones
Unidas ha declarado 2005 como el Año Internacional de la
Física para conmemorar una de las etapas más importantes
en la vida y la producción de Albert Einstein (1879-1955).
1905 ha sido denominado como el “año milagroso”
de Einstein, quien en esa etapa de su vida tenía 26 años
y trabajaba en una oficina de patentes. Se ha considerado más
que excepcional debido a que en él, Einstein concluyó
cinco trabajos científicos de gran relevancia, y en particular,
dos de los más conocidos en la historia de la ciencia: sobre
la teoría especial de la relatividad y su teoría sobre
la naturaleza de la luz.
Diferentes instituciones científicas y culturales en todo
el mundo se han incorporado a esta iniciativa. Por mencionar a una
de las más importantes, recientemente el Museo Nobel en Estocolmo
(www.nobelprize.org/nobelmuseum)
inauguró una exposición que consiste en tres partes:
Einstein, el Hombre; Einstein y la Física; y Einstein y el
Premio Nobel. Las anécdotas y asuntos descritos en esta exhibición
incluyen un interesante despliegue de tecnologías en multimedia,
una museografía sumamente atractiva y vanguardista y, sobre
todo, documentos originales.
La narrativa de estos espacios se centra en la vida de Einstein
entre los años 1905 y 1925, no obstante que este científico
fundamental para el desarrollo de la investigación mundial
viviría una larga existencia colmada de acontecimientos y
tránsitos por distintas ciudades del mundo e instituciones.
Los temas que la exhibición en el Museo Nobel de Estocolmo
desarrolla como un planteamiento de la complejidad de la personalidad
de Einstein, se centran en la discusión de la vida del joven
científico, su iconografía personal, su reputación
de judío, pacifista y hombre de ciencia. Los temas encuentran
espacio en diferentes formatos, por ejemplo, un cortometraje en
el que varias personalidades contemporáneas de la física,
la historia de la ciencia, el periodismo científico y la
filosofía, se reúnen en una atmósfera relajada
para discutir y plantear sus diversos puntos de vista en torno a
Einstein, mientras que otra zona de la exhibición presenta
un mapa cronológico con los artículos de Einstein
y su relación con las líneas de investigación
y aportaciones que transformaron los paradigmas científicos
del siglo XX.
Las aportaciones de Einstein a la física se interpretan museográficamente
a partir de animaciones artísticas que dan especial importancia
a los efectos de la luz y su comportamiento sobre una superficie
que, a manera de una banda flexible, modifica sus propiedades e
integra todos los temas, conectando las teorías de Einstein
con su situación contemporánea y las aplicaciones
derivadas.
Nacido en Ulm, Alemania, Einstein se trasladaría a Zurich
desde 1894. En sus inicios fue considerado un estudiante poco promisorio
e incluso rechazado, y le tomaría algún tiempo para
que fuese admitido en el nivel de educación superior. Hacia
1900 se convertiría en profesor con especialidad en matemáticas
y le sería concedida la ciudadanía suiza.
Entre 1908 y 1914 sería profesor en universidades e instituciones
de investigación en Berna, Zurich, Praga y Berlín.
El clima de intolerancia racial e ideológica y la persecución
que los nazis emprendieron contra diversas comunidades étnicas
en Alemania, determina que Einstein renuncie a su puesto en la Academia
Prusiana de Ciencias y a su ciudadanía alemana en 1933, cuando
emigra a los Estados Unidos y, desde entonces, se establece en Princeton,
hasta su muerte en 1955.
Probablemente la parte más controversial de esta exposición
es la que se exhibe en torno a la relación entre Einstein
y el otorgamiento del Premio Nobel. Años de incesantes esfuerzos
y de reveses. Una historia de encuentros y desencuentros que puede
servir a manera de una radiografía de las incertidumbres,
el escepticismo y la esperanza, las pruebas, discusiones, rechazos
y fallos asociados al reconocimiento de los descubrimientos científicos.
A pesar de que Einstein estuvo nominado para la obtención
del Premio Nobel de Física desde por lo menos cinco años
antes a la fecha en que le sería otorgado, en diferentes
momentos del camino sus teorías y aportaciones fueron puestas
en duda.
En 1919, Einstein obtiene fama mundial cuando su teoría de
la desviación de la luz se verificó en un eclipse
solar. Es en este momento en el que la imagen de Einstein como un
icono de la ciencia queda establecida. Hacia 1920 parecía
que por fin se le otorgaría el Premio Nobel de Física,
pero esto no sucedería sino dos años más tarde,
como resultado de la decisión del jurado en torno a sus aportaciones
a la teoría de la física, y especialmente por su descubrimiento
de la ley del efecto fotoeléctrico. Sin embargo, argumentando
otros compromisos y viajes previos, Einstein no asiste a la entrega
de los Premios Nobel en 1922.
La realidad y el mito se confunden en ocasiones cuando nos aproximamos
a un personaje de esta naturaleza: complejo, polémico, consciente
del peso de sus opiniones. En una entrevista con una publicación
de 1921 (Nieuwe Rotterdamsche, 4 de Julio), a la pregunta que le
hicieran sobre lo que en su opinión generaba tanta expectación
e interés en especialistas y en un público creciente
de interesados en los temas de su trabajo, Einstein refirió:
“Estoy convencido de que lo que les llama la atención
es el misterio que resulta de su falta de conocimiento en estos
asuntos”.
No deja de ser curioso que su conferencia Nobel se realizara en
el Salón de Actos en el Parque de Atracciones de Liseberg,
no en Estocolmo, sino en Goteborg, Suecia, en julio de 1923.
Las tres secciones de esta exhibición establecen un continuo
de ideas, acontecimientos y desarrollos para la ciencia, la política,
las artes y la sociedad en su conjunto. Finalmente, en la parte
superior de la exhibición, en un sistema sobre rieles, en
un movimiento constante se pueden apreciar las fotografías
y la síntesis biográfica de 60 personajes distinguidos
con el Premio Nobel en las seis disciplinas del conocimiento, la
producción intelectual y la vocación hacia la paz,
que a lo largo de su vida, de una manera u otra, estuvieron conectados
con Einstein. En suma, el mensaje puede tener diversas lecturas
pero una parece especialmente pertinente hoy en día: la integración
y el intercambio de las ideas más diversas como motor de
desarrollo de la humanidad. Estocolmo, Suecia y Oxford, Inglaterra.
Junio de 2005.
*Profesor
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Veracruzana en
Xalapa. Actualmente realiza un Post-Doctorado en el Joint Centre
for Urban Design (JCUD) en la Oxford Brookes University en Inglaterra.
Dirección electrónica: carpediem33mx@yahoo.com.mx
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