Domingo, 28 de Noviembre de 2021

“Argumentos de Gertz no desmienten lo señalado”

El Universal / Sonia Sierra / Yanet Aguilar / Antonio Díaz / Alida Piñón

Después de que el doctor Alejandro Gertz Manero, fiscal general de la República, argumentó ayer en un desplegado que no hubo “plagio alguno” luego de que EL UNIVERSAL publicó una columna de Guillermo Sheridan donde el escritor documentó que Gertz Manero “usurpó” los libros Guillermo Prieto y su época (Editorial Botas, 1939), de Salvador Ortiz Vidales, y Vida y obra de Guillermo Prieto (Colmex, 1960), de Malcolm D. McLean, para su biografía Guillermo Prieto (SEP, 1967), académicos cuestionaron los dichos del fiscal, quien recientemente ingresó al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel III.

“Las respuestas del doctor Gertz Manero son poco convincentes. Me resulta difícil que no sepa qué hacer cuando se utiliza una paráfrasis o se cita un texto, cuando las reglas para hacerlo se conocen, literalmente, desde hace siglos. Eso lo enseñamos a los estudiantes de bachillerato y de licenciatura, y sorprende que no lo haga una persona que peleó con todo lo que pudo para incorporarse al Sistema Nacional de Investigadores”, dijo el biólogo Antonio Lazcano, investigador de la UNAM y miembro de El Colegio Nacional.

Alma Maldonado, investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), expresó: “Me gustaría tener la capacidad financiera de Alejandro Gertz Manero para publicar un desplegado. Ahora, en cualquier trabajo de investigación usas fuentes indirectas o directas, depende de muchas cosas, pero para eso existen formas de citado y guías de citación y para que no se preste a malentendidos. Fue igual cuando se dio a conocer el plagio de Enrique Peña Nieto en su tesis, porque tomó párrafos completos que no escribió. Existe el plagio y el autoplagio; ambos casos son muy penalizados en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y en el mundo académico en general. Hay códigos de ética”.

El investigador del INAH, Bolfy Cottom consideró que “los argumentos que vierte ahí Alejandro Gertz Manero para nada demuestran lo contrario: En mi opinión hay elementos que podrían configurar un plagio y eso no se resuelve con que argumente acerca de la forma de realizar biografías históricas, pues no existe una única forma de realizar, es semejante al proceso de generación de conocimiento: no existe un sólo método. El asunto de la apropiación de ideas o temas de una obra registrada no se resuelve haciendo referencia a la bibliografía consultada pues a fin de cuentas no se sabe exactamente de quién lo tomó, de dónde lo tomó, qué partes en específico de la obra tomó. Sus argumentos no desmienten lo que se señaló. Por encima de la difamación de la que habla en su carta está el hecho real; sin embargo, ¿a quién le tocaría investigar esto? ¡A la Fiscalía!”

Bolfy Cottom dijo además que en cuanto al Sistema Nacional de Investigadores, eso queda en la facultad del propio SNI: “La Junta de Honor debe darse por enterada y, lo menos que puede hacer, es discutir el asunto”.

Antonio Lazcano también se refirió a lo que tendrían que hacer el SNI y el propio Conacyt:

“No hay que perder de vista el punto esencial. El problema debe ser discutido en la Junta de Honor del SNI. Ni la doctora Liza Aceves, que es por ahora la encargada del despacho del SNI, ni la doctora María Elena Álvarez-Buylla ni la Comisión Especial que ella creó bajo la presidencia del doctor Ernesto Villanueva pueden eludir la responsabilidad que tienen en este asunto. La doctora Álvarez- Buylla le debe una explicación no sólo a la comunidad académica sino también al gobierno y al pueblo de México, porque no se entiende la manera en que una persona sin méritos académicos y que no cumple los requisitos perfectamente definidos por la legislación llega a tener un estímulo del Nivel III”.

Cómo citar correctamente
Según las normas APA (American Psychological Association) de citación de textos “si en el trabajo citas literalmente una frase o un párrafo, debes poner el texto entre comillas, en cursiva o con otro tipo de letra y citar la fuente de donde lo has extraído (apellido del autor o autora y año de publicación), con la referencia bibliográfica completa al final del trabajo”.

Las formas correctas para citar fueron tema de varios comentarios en redes sociales que también cuestionaron los dichos de Alejandro Gertz Manero:

José Ortega escribió: “Poner al final la bibliografía utilizada no justifica el plagio. Colocar párrafos completos, haciendo uso de la sinonimia y cambiando la sintaxis, se les pasa a los estudiantes de preparatoria… pero a un investigador, por favor, eso es ser descarado”.

Otro ciudadano comentó: “Peor es querer disimular un plagio, refraseando un párrafo para que conserve su sentido pero con la palabras distintas, como ocurrió en este caso”.

“Esto será un precedente cuando impugnen a las comisiones del Sistema Nacional de Investigadores”, afirmó un integrante del SNI en Facebook.