{"id":45331,"date":"2018-04-21T07:00:39","date_gmt":"2018-04-21T12:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/?p=45331"},"modified":"2018-04-20T12:08:13","modified_gmt":"2018-04-20T17:08:13","slug":"el-que-da-y-quita-con-el-diablo-se-desquita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/opinion\/el-que-da-y-quita-con-el-diablo-se-desquita\/","title":{"rendered":"\u00a1El que da y quita, con el diablo se desquita!"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">\n  blockquote p { color: #28519b; font-family: helvetica; font-size: 1.6em; }\n<\/style>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/files\/2018\/04\/PAREJA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45343\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/files\/2018\/04\/PAREJA.jpg\" alt=\"\" width=\"722\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/files\/2018\/04\/PAREJA.jpg 722w, https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/files\/2018\/04\/PAREJA-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 722px) 100vw, 722px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Las donaciones son una manifestaci\u00f3n espont\u00e1nea de los sentimientos, pero \u00e9stos puedan mudar y la donaci\u00f3n puede ser revocada<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Jos\u00e9 Antonio M\u00e1rquez Gonz\u00e1lez<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>21\/04\/2018, Xalapa, Ver.-<\/em><\/strong> La gente com\u00fan tiene ciertas ideas acerca de las donaciones. As\u00ed, no es infrecuente que la gente diga al abogado: \u201cSe\u00f1or licenciado, quiero que me haga un contrato de una casa que le voy a regalar a mi hijo, pero quiero que le ponga un precio, porque me dicen que es m\u00e1s segura una compraventa que una donaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Pues s\u00ed, hay algo de raz\u00f3n en estos casos, porque estas donaciones, en efecto, se pueden revocar, y es seguramente esto lo que la gente tiene en mente cuando hace un regalo de esta naturaleza. Pero la explicaci\u00f3n es que hay varios tipos de donaciones. Llamar\u00e9 donaciones del primer tipo a la realizada entre parientes en l\u00ednea recta. Es la m\u00e1s com\u00fan y se lleva a cabo cuando un padre \u2013o ambos padres\u2013 le regalan una casa o un terreno a su hijo. Son donaciones que la gente com\u00fanmente llama \u201cherencias en vida\u201d. Un t\u00e9rmino impropio, sin duda, porque las herencias solamente son para el caso de muerte.<\/p>\n<p>Las donaciones de este primer tipo, sin embargo, pueden ser revocadas por dos razones, a saber: que el donante tenga m\u00e1s hijos \u2013en cuyo caso exigir\u00e1 probablemente la devoluci\u00f3n del bien\u2013 o que el agraciado con el regalo sea un ingrato \u2013en cuyo caso, parece justo quitarle lo regalado.<\/p>\n<p>Una variante de estas donaciones (que llamar\u00e9 donaciones del segundo tipo) son los regalos a los dem\u00e1s parientes: hermanos, t\u00edos, sobrinos, primos o aun parientes pol\u00edticos. Si bien puede no haber una diferencia importante en raz\u00f3n del parentesco con este tipo de regalos, lo verdaderamente distinto es que pagan un impuesto mucho mayor. La raz\u00f3n es enseguida evidente, ya que los regalos para los hijos \u2013o para los padres\u2013 son una cosa muy natural; los regalos para los dem\u00e1s parientes, en cambio, son m\u00e1s dif\u00edciles de entender. Este tipo de donaciones tambi\u00e9n se pueden revocar, exactamente por las mismas razones que las de los parientes en l\u00ednea recta.<\/p>\n<p>Llamar\u00e9 donaciones del tercer tipo a las que se realizan entre c\u00f3nyuges, es decir, las que hace un esposo al otro (\u00a1los cuales desde luego no son parientes entre s\u00ed!). Este tipo de donaciones tiene un peque\u00f1o problema, a saber, que no se reputan perfectas sino hasta que se muere la persona que hizo el regalo. S\u00e9 que esto puede ser dif\u00edcil de aceptar, pero cr\u00e9ame que as\u00ed es. La raz\u00f3n de ello debe buscarse en la intenci\u00f3n del acto, propiciado sin duda por los sentimientos, el amor, el agradecimiento, la admiraci\u00f3n o la pasi\u00f3n experimentados por el amante, al cual la ley concede el derecho de arrepentirse. As\u00ed, ya puede advertirse que son regalos que, en realidad, no son regalos.<\/p>\n<p>Las donaciones del cuarto tipo son m\u00e1s curiosas a\u00fan: son regalos que se hacen los novios formales (o prometidos), precisamente en raz\u00f3n del matrimonio. Son las llamadas donaciones antenupciales. A menudo se hacen por un impulso o enamoramiento espont\u00e1neo que, sin embargo, en esta etapa se cree firmemente como duradero. Estas donaciones necesitan que el matrimonio efectivamente se realice porque, de no sobrevenir la boda, \u00a1se pueden revocar! Por lo dem\u00e1s, no pueden exceder de una sexta parte de la fortuna del donante.<\/p>\n<p>Las donaciones del tipo n\u00famero cinco son entre personas extra\u00f1as, o sea personas que no son parientes (ni consangu\u00edneos, ni pol\u00edticos) ni consortes, y ni siquiera novios o prometidos. Un ejemplo t\u00edpico de ello son los regalos a la amasia. Estas donaciones son sin duda muy raras y la prodigalidad se castiga con impuestos muy altos.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, las donaciones del sexto nivel se refieren a las hechas por personas extra\u00f1as, pero que se dedican a actividades altruistas. Por cierto, este tipo de donaciones son irrevocables, aunque pueden reducirse, en caso de asignaciones familiares.<\/p>\n<p>As\u00ed, la gente com\u00fan suele inclinarse a pensar que ciertas donaciones son inseguras, dado su car\u00e1cter tan peculiar: son regalos que no son regalos; donaciones que no son donaciones. En realidad son operaciones razonablemente seguras, pero siendo una manifestaci\u00f3n espont\u00e1nea de los sentimientos, se entiende que \u00e9stos puedan mudar. Pero total, el que da y quita, con el diablo se desquita.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En t\u00e9rminos de derecho, las donaciones son operaciones razonablemente seguras, pueden ser revocables o irrevocables, seg\u00fan sea el caso<\/p>\n","protected":false},"author":1869,"featured_media":45343,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-45331","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45331","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1869"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45331"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45331\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45343"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45331"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45331"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/prensa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45331"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}