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Alumnos UV capacitaron a empresa ecoturística de La Mancha

  • Estudiantes de Física, Arquitectura e Ingeniería Civil dieron asesoraría sobre la observación del espacio sideral 
  • Enrique Romero, guía del lugar, comentó que este apoyo traerá beneficios económicos a su comunidad 

Claudia Peralta Vázquez 

23/02/2020, Xalapa, Ver.- Cuatro estudiantes de la Universidad Veracruzana (UV), quienes participaron en la 3ª Generación de Células de Innovación, programa adscrito a la Dirección General de Vinculación (DGV), contribuyeron en elevar la calidad de vida de alrededor de 20 familias de La Mancha, en el municipio de Actopan, integrantes de una microempresa comunitaria dedicada al rubro ecoturístico. 

Julio César Natividad Zacarías y César Oswaldo Serrano Cabrera, de la Facultad de Física; María de Jesús Juárez Chamorro, de Ingeniería Civil, y Daniel Rodríguez Oramas, de Arquitectura, son los universitarios que intervinieron en el proyecto “La Mancha hacia las estrellas”, bajo la dirección de Sol Haret Báez Barrios, jefa de la célula y directora de la primera Facultad. 

Los jóvenes dedicaron un semestre de su formación profesional para compartir sus conocimientos a la comunidad en términos de conservación e interpretación del cielo nocturno, información en general sobre el universo, estrellas, constelaciones y su mitología. 

Asimismo, diseñaron un mirador para la observación del espacio sideral, con la finalidad de que los ecoguías promocionen ese atractivo a los turistas nacionales y extranjeros que los visitan, aunado al recorrido en lancha, en kayak, senderismo, fogatas y observación de aves rapaces. 

Mediante este proyecto, los integrantes de la microempresa –entre ellos pescadores, campesinos, amas de casa, jóvenes y estudiantes– incrementarán su economía, pues de ahora en adelante ofertarán un producto adicional que no estaba desarrollado. 

Julio César Natividad ya egresó egresado de la Facultad de Física de la UV, pero en el último semestre colaboró en este programa como coordinador académico y supervisor de todas las actividades. 

A él le sirvió haber tomado cursos sobre astronomía y astrofotografía para transmitirlos a la comunidad. “Fue una bonita experiencia porque trabajamos con una comunidad donde los niveles educativos son muy diferentes, también me pareció importante convivir con estudiantes de otras carreras y aplicar lo que había aprendido en Física”, explicó. 

Comentó que esa región del centro del Golfo de México posee áreas atractivas para el turismo, de un cielo despejado idóneo para la observación sideral; sin embargo, los ecoguías no estaban capacitados para dar tours sobre ello. 

“Nosotros los capacitamos y diseñamos una torre para observar el cielo de mejor forma; además, como La Mancha es un espacio de migración de aves, esa torre también se aprovecharía para ello.” 

Los universitarios se basaron en la mitología griega, como una herramienta para que los beneficiarios pudieran comprender más fácilmente las constelaciones. 

César Oswaldo Serrano, alumno de sexto semestre de esta misma carrera, agregó que la observación sideral será un servicio bien implementado, toda vez que la empresa cuenta con equipo óptico, como un telescopio y binoculares. 

Sobre esta actividad expresó: “Yo estudio en una Facultad de ciencias, por lo que rara vez nos vemos involucrados en una problemática social, nunca me había enfrentado al reto de transmitir mis conocimientos a personas de una comunidad”. 

Para ello desarrollaron estrategias de enseñanza-aprendizaje con tal de que la información fuera comprensible. 

Por su parte, María de Jesús Juárez, quien cursa el octavo semestre de la Licenciatura de Ingeniería Civil, se sumó al proyecto y participó en la elaboración de señaléticas para promocionar la microempresa, pero también se involucró en el diseño de la torre de observación, entre otros aspectos. 

Fue un reto muy grande porque no es lo mismo estar en un salón de clases que en un proyecto real donde debemos tomar decisiones. 

Finalmente, dijo sentirse satisfecha con su acción, pues aprendió muchas cosas diferentes a su campo de estudio, por ejemplo sobre mitología griega e impartición de cursos de capacitación. “Estos proyectos abren muchas puertas y generan conocimiento”. 

Daniel Rodríguez, alumno de décimo semestre de Arquitectura, estuvo al frente del diseño de la torre de observación sideral y aves; también participó en exposiciones y  pláticas.

“Adquirí conocimientos que antes no tenía, fue una experiencia muy grata porque no siempre se tiene la oportunidad de acudir a una empresa de carácter social, conformada por los mismos pobladores y darles un resultado para su propio beneficio. 

Enrique Romero, ecoguía de La Mancha en Movimiento, destacó que esta agrupación nació hace 22 años con el fin de preservar esta Área Natural Protegida, por donde cruza un corredor de aves rapaces provenientes de las tundras árticas, y cuyo destino final es la Patagonia, en Argentina. 

Conocedor de esta área, subrayó que se ubican en la parte final del Eje Neovolcánico Transversal de la Sierra Madre Oriental, donde se encuentran diversos ecosistemas. 

Sobre el apoyo brindado por las Células de Innovación, expresó sentirse fortalecido y motivado, ya que de ahora en adelante recibirán un ingreso económico extra: “Esto de la innovación del cielo nocturno es algo muy importante porque muchas veces, por la contaminación y nubosidad no hay oportunidad de observar las estrellas. Aquí, por ejemplo, tenemos casi un 75 por ciento de cielo abierto, entonces sí es posible ver las constelaciones”. 

Señaló que a partir de este proyecto ya empezaron a ofrecer este tour adicional a los turistas, aunque reconoció que necesitarán de más tiempo para afianzar el conocimiento. 

“Me gusta y me siento contento con lo que hago, ahora ya puedo explicar a los visitantes cuál es la constelación boreal de Andrómeda, el Cinturón de Orión, así como varios temas, para ello me apoyo de una guía que los jóvenes me facilitaron por si se me olvida el nombre de una estrella.” 

Astrofotografía tomada en el campamento

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