Entrevista

Estudiante traducirá cartas de Mário de Sá-Carneiro a Fernando Pessoa

  • José Miguel Barajas García fue uno de los beneficiados por el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico
“Sin salir de casa, desde la aldea como Alberto Caeiro, se puede ver cuánto de la tierra se ve del universo” (fotografía tomada de Enciclopedia de la literatura en México)

“Sin salir de casa, desde la aldea como Alberto Caeiro, se puede ver cuánto de la tierra se ve del universo” (fotografía tomada de Enciclopedia de la literatura en México)

Karina de la Paz Reyes Díaz 

06/06/2020, Xalapa, Ver.- José Miguel Barajas García, ensayista, traductor y estudiante de posgrado en el Instituto de Investigaciones Lingüístico-Literarias (IIL-L) de la Universidad Veracruzana (UV), fue uno de los beneficiados por el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) XXIII, emisión 2019-2020. 

Estudió Lengua y Literatura Hispánicas (2004-2008) y Lengua Francesa (2003-2010) en la Facultad de Idiomas de la UV; mientras en el IIL-L la Maestría en Literatura Mexicana (2015-2017), cuya tesis fue sobre la presencia de Stéphane Mallarmé y Rainer Maria Rilke en la obra de Juan Rulfo.  

Actualmente, es integrante de la generación 2017-2021 del Doctorado en Literatura Hispanoamericana, en esa misma entidad académica, y estudia la obra del argentino Roberto Arlt, en particular está concentrado en lo que uno de los personajes de Los siete locos y Los lanzallamas, el Astrólogo, llama “la mentira metafísica”.  

En entrevista con Universo explicó que tal investigación es un intento de describir cómo la conciencia de dicha mentira evidencia y refuerza un vacío espiritual –sin dioses ni diosen algunos personajes de las novelas que terminan abrazando, por tedio, los proyectos más estrafalarios. 

El reciente logro del PECDA no es el primero en la carrera profesional de José Miguel Barajas. De 2010 a 2012 formó parte de la generación de becarios de ensayo de la Fundación para las Letras Mexicanas, en la Ciudad de México. 

En la emisión 2012-2013 del PECDA también fue beneficiado en la categoría de Jóvenes Creadores. Gracias a ambos proyectos concluyó dos libros: Vías paralelas, publicado en 2015 por el Fondo Editorial Tierra Adentro, y Una temporada en el silencio (el proyecto se llamó originalmente “El mundo de Tolbiac”), y es inédito. 

Cabe citar que también ha publicado en revistas literarias, libros colectivos, obras especializadas y en 2008 recibió el Premio Nacional de Ensayo Juan Rulfo. 

Cubierta del libro que, en portugués, reúne la correspondencia de Sá-Carneiro-Pessoa

Cubierta del libro que, en portugués, reúne la correspondencia de Sá-Carneiro-Pessoa

¿Cómo llegaste a Sá-Carneiro, Pessoa y el modernismo portugués?
Cuando estudiaba las licenciaturas tomé clases de portugués, pues era un requisito de Lengua Francesa cursar un tercer idioma y elegí la lengua portuguesa. En una materia de Letras leímos a Antonio Tabucchi, que me condujo a Fernando Pessoa y por Pessoa llegué a Mário de Sá-Carneiro. Con el tiempo, gracias a un amigo que allá vive, he podido estar en Lisboa. Quizás por eso, para de algún modo permanecer ahí, quise traducir a Mário de Sá-Carneiro. 

¿En qué consiste tu propuesta “A quienes los Dioses destinaron suyos: cartas de Mário de Sá-Carneiro a Fernando Pessoa»?
La propuesta consiste en traducir del portugués al español las cartas que durante cuatro años, entre 1912 y 1916, le env desde París Mário de Sá-Carneiro a Fernando Pessoa, en Lisboa. 

La correspondencia está reunida en el libro Em Ouro e Alma. Correspondência com Fernando Pessoa, publicado en 2015 (217 cartas en cerca de 500 páginas, más notas y bibliografía) por la editorial portuguesa Tinta da China. El proyecto se propone bajo el título A quienes los Dioses destinaron suyos: cartas de Mário de Sá-Carneiro a Fernando Pessoa 

De la importancia de la obra poética de Mário de Sá-Carneiro en las letras portuguesas puede bastar el testimonio que deja el propio Fernando Pessoa en su artículo Mário de Sá-Carneiro (1890-1916) donde dice: “Genio en el arte, no tuvo Sá-Carneiro ni alegría ni felicidad en esta vida. Sólo el arte, que hizo o que sintió, por instantes lo turbó de consuelo. Son así a quienes los Dioses destinaron suyos. Ni el amor los quiere, ni la esperanza los busca, ni la gloria los acoge. O mueren jóvenes, o a sí mismos sobreviven, íncolas de la incomprensión o de la indiferencia. Este murió joven, porque los Dioses le tuvieron mucho amor.”  

Este testimonio, como las cartas que recibió Fernando Pessoa de Mário de Sá-Carneiro, pertenece ahora a la literatura. De ahí la necesidad de traducir esta correspondencia, para que exista en español, en nuestras letras, pues también es parte de la obra que durante esos años escribió el poeta.  

Mário de Sá-Carneiro se quitó la vida el 26 de abril de 1916, en París.

¿Es la primera ocasión que se realizaría tal traducción?
Hasta donde he podido consultar, no hay una traducción completa que se haya publicado de correspondencia entre Pessoa y Sá-Carneiro. Existe una antología que sacó el Fondo de Cultura Económica en 2018 donde incluyen algunas de las cartas junto a otra selección de la obra. 

El estudiante de la UV es autor del libro Vías paralelas

El estudiante de la UV es autor del libro Vías paralelas

El libro se llama Un poco más de azul. Antología literaria. La traducción es de Nicolás Barbosa López, con selección y prólogo de Ricardo Vasconcelos, responsable junto con Jerónimo Pizarro de la edición portuguesa que pretendo traducir.

¿De qué sirve la literatura, la poesía, en tiempos como los que estamos viviendo de pandemia (y epidemias), desastres naturales, devastación de los ecosistemas, crisis económicas y existenciales, incluso, en elinicio de la “nueva normalidad”? 
Hacia el final de la séptima estrofa de la elegía “Pan y vino” de Friedrich Hölderlin surge la pregunta “¿para qué poetas en tiempos de penuria?”. La respuesta es personal. Hölderlin escribe esos versos en reminiscencia de los dioses ya partidos. En 2011 yo me pregunté pues eso es lo que era y no un poeta “¿para qué becarios en tiempos de sicarios?”.  

Mi respuesta de entonces es un poco extensa. Hoy puedo decir que la literatura es una elección, no una obligación; pero para quien la elige suele volverse necesaria.  

Hace unos días salió al espacio exterior la Crew Dragon (vehículo espacial) y puso de nuevo en órbita a dos personas. Yuri Gagarin, el primero en hacerlo, voló al espacio pero dicen que “allí no vio” o que “allí no oyó a ningún dios”.  

Ese rango, para quien gusta de ella, lo puede abarcar la poesía. Sin salir de casa, desde la aldea como Alberto Caeiro, se puede ver cuánto de la tierra se ve del universo. Para eso sirve; entonces, la poesía, para ver y para oír en soledad y en silencio lo que otros han podido y, por medio de las letras, convivir.

¿Algo más que te interese dejar en la mesa de reflexión para la comunidad UV?
Sale de lo literario, pero quizás recordar que un transporte público más humano es posible y sobre todo necesario. Además de los problemas rurales, no perder de vista los problemas urbanos, como el transporte público, que también afecta a la vida diaria de mucha gente. 

Tener presente que la universidad pública es un territorio que también debe ser defendido.

El precariado, por ejemplo, es un grandísimo problema que en muchas ocasiones pasa desapercibido. Tomar en cuenta las precarias perspectivas laborales de los estudiantes, entendidas como problemas graves, es un primer paso para defender su derecho a la vida y a su territorio laboral digno. 

Y no olvidar que preservar las lenguas es también preservar el hogar común de los pueblos que las comparten.

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