﻿{"id":162,"date":"2012-05-02T16:09:53","date_gmt":"2012-05-02T21:09:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/?p=162"},"modified":"2013-03-15T17:16:24","modified_gmt":"2013-03-15T23:16:24","slug":"discurso-mtro-carlos-pallan-figueroa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/discurso-mtro-carlos-pallan-figueroa\/","title":{"rendered":"Mtro. Carlos Pall\u00e1n Figueroa"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<table border=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: justify\" dir=\"\" scope=\"\" align=\"\" valign=\"\">\n<p align=\"center\"><strong>UNIVERSIDAD VERACRUZANA: QUINCE A\u00d1OS DE <\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>AUTONOM\u00cdA Y JUNTA DE GOBIERNO<\/strong><\/p>\n<p align=\"right\">Carlos Pall\u00e1n Figueroa<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>1. En t\u00e9rm<a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/files\/2012\/09\/FtodiscursoPallan.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/files\/2012\/09\/FtodiscursoPallan.jpg\" alt=\"\" width=\"128\" height=\"151\" \/><\/a>inos muy sencillos la autonom\u00eda universitaria significa un reconocimiento que el Estado, o poder p\u00fablico, hace de una serie de facultades y prerrogativas otorgadas a una instituci\u00f3n p\u00fablica de educaci\u00f3n superior para auto regularse en sus distintos \u00f3rdenes. Desde esa perspectiva podr\u00eda decirse que se trata de una figura conceptual y jur\u00eddica aplicada a la Universidad P\u00fablica, concebida originariamente en Am\u00e9rica Latina y e<strong><\/strong>xplicable, en buena medida, en funci\u00f3n de un medio y contexto determinados. De ah\u00ed los usos tan diversos que hist\u00f3ricamente se le ha dado a la autonom\u00eda asociada con las Universidades Latinoamericanas: refugio de la insurgencia frente a las dictaduras, fuente de poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico para personas y grupos que la capturan, espacio para la vigencia de los derechos humanos b\u00e1sicos, \u00e1mbito natural para el desarrollo de la docencia, la investigaci\u00f3n y la cultura. Todo eso ha cabido y ha sabido acomodarse dentro de las casas de estudio de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Hay, por supuesto, definiciones que atienden al deber ser, por tanto jur\u00eddicamente predominante, de ese \u00f3rgano social llamado Universidad, como son todas con las cuales se inicia cada una de las leyes org\u00e1nicas de nuestras casas de estudio en M\u00e9xico. Hay tambi\u00e9n conceptos que, enfatizando lo acad\u00e9mico, la definan por su valor intr\u00ednseco y su reconocimiento externo. Algunos, como Tunnerman, ponen su acento en la libertad (\u201cla verdadera autonom\u00eda deriva del \u00e1mbito de libertad reconocida por el Estado por raz\u00f3n de que acepta la autoridad que \u00e9sta posee ya por s\u00ed misma\u00bb), otros, como Didriksson, erigen a la autonom\u00eda como la atm\u00f3sfera vital de cualquier instituci\u00f3n y estudios superiores (\u00abla autonom\u00eda es como el aire, se siente, pero no se ve; se escucha como un murmullo o, a veces, como un alarido de miles de voces y, a menudo, es s\u00f3lo silencio\u00bb).<\/p>\n<p>Los cumplea\u00f1os son, o debieran ser, una especie de alto en el camino para festejar, pero tambi\u00e9n para reflexionar. En este \u00faltimo sentido se inscribe este acto de conmemoraci\u00f3n de los 15 a\u00f1os de autonom\u00eda y de instalaci\u00f3n de la primera Junta de Gobierno de la Universidad Veracruzana. Tuve el privilegio y la responsabilidad de ser miembro fundador de la Junta de Gobierno y, con ello, asistir al alumbramiento y primeros pasos de esa nueva creatura institucional. Mis reflexiones tienen que ver con tres aspectos hist\u00f3ricos que confluyen en el momento de la instauraci\u00f3n de la autonom\u00eda para la Universidad Veracruzana. Dichos aspectos son: a) el acceso o v\u00eda de arribo a la autonom\u00eda, b) el objetivo o sentido social de la Universidad y c) la orientaci\u00f3n acad\u00e9mica o uso interno de la autonom\u00eda.<\/p>\n<p>2. El primero, el acceso u origen de la autonom\u00eda en la Universidad, se inscribe esquem\u00e1ticamente en dos extremos: a partir de un conflicto y como medida de soluci\u00f3n al mismo o por maduraci\u00f3n de la casa de estudios, una nueva etapa de transformaci\u00f3n institucional. En Am\u00e9rica Latina y M\u00e9xico encontramos en la primera mitad del siglo XX el predominio de la primera forma, la del conflicto. En los \u00faltimos 30 a\u00f1os del mismo se presenta la segunda, de maduraci\u00f3n y asociada tambi\u00e9n a Universidades que as\u00ed nacieron; el caso t\u00edpico ser\u00eda la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, mi Universidad, en 1974.<\/p>\n<p>El movimiento de C\u00f3rdoba, Argentina, se erige en el paradigma de la autonom\u00eda como instrumento para la soluci\u00f3n de un conflicto. Inclusive, si se prescinde de las querellas iniciales interpuestas por los estudiantes, podr\u00eda decirse que la autonom\u00eda fue el deux et machina que logr\u00f3 s\u00fabitamente la resoluci\u00f3n de un conflicto que hab\u00eda crecido y se hab\u00eda desbordado a todo el sistema universitario de ese pa\u00eds. El distintivo de C\u00f3rdoba es que se asocia a un movimiento de reforma universitaria, expuesto en su famoso Manifiesto Liminar, mismo que se va a convertir en la carta de navegaci\u00f3n de la Universidad Latinoamericana en las siguientes d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico se vivi\u00f3 la autonom\u00eda primero como concesi\u00f3n. Las Universidades de Michoac\u00e1n (1917), Sinaloa (1918) y San Luis Potos\u00ed (1923) recibieron de parte de la entidad federativa correspondiente un estatuto de autonom\u00eda. Hab\u00eda una idea avanzada por parte de los ejecutivos estatales, pero la norma reguladora no tuvo repercusi\u00f3n mayor en los quehaceres, estructuras y formas de designaci\u00f3n, por lo que posiblemente las comunidades de ese tiempo poco apreciaron el gesto gubernamental. En el caso de la \u00faltima, su estatuto de autonom\u00eda es muy avanzado, esto significaba en 1923: tener personalidad jur\u00eddica propia, gozar de plena autonom\u00eda en su organizaci\u00f3n (administrativa, t\u00e9cnica y docente) llegando a administrar con toda libertad los bienes que le pertenezcan; adem\u00e1s, en materia de representaci\u00f3n, el Rector ser\u00eda nombrado por la Asamblea General, en la cual estar\u00edan representadas todas las dependencias de la Universidad en proporci\u00f3n de un trabajador y un estudiante por cada una de ellas.<\/p>\n<p>El paradigma de C\u00f3rdoba, el del conflicto, que ya se hab\u00eda empezado a extender en Sudam\u00e9rica, llega a M\u00e9xico en 1929. A semejanza de aqu\u00e9lla, el estallido del conflicto se da por una raz\u00f3n aparentemente balad\u00ed o intrascendente. Pero atr\u00e1s de ello se prefiguraba un movimiento pol\u00edtico que aprovecha el espacio universitario para manifestarse. Ante una huelga general y dos o tres estudiantes muertos, el Presidente de la Rep\u00fablica cede a las peticiones estudiantiles, ofreciendo un marco de soluci\u00f3n: la autonom\u00eda.<\/p>\n<p>Eran tiempos de campa\u00f1as electorales y el Gobierno Federal estaba empe\u00f1ado en saldar las querellas fundamentales del Estado mexicano de la \u00e9poca: el conflicto con la Iglesia y con las fuerzas pol\u00edticas del obregonato. Los universitarios no echar\u00edan a perder ese clima de tranquilidad que se estaba logrando. Como dice Garc\u00eda Cant\u00fa: la autonom\u00eda \u201cfue resultado de una coyuntura y de una transacci\u00f3n en un momento dif\u00edcil: era la forma de segregar al contingente estudiantil de la campa\u00f1a vasconcelista\u201d.<\/p>\n<p>Las leyes org\u00e1nicas de 1933 y 1945 de la Universidad Nacional son producto de sendos conflictos internos. La plena autonom\u00eda, otorgada como soluci\u00f3n por el gobierno federal, en el caso de la primera servir\u00eda parad\u00f3jicamente para ahondar dichos conflictos internos provocados fundamentalmente por la designaci\u00f3n de autoridades, dej\u00e1ndola en la inopia, ya que desaparec\u00eda la figura del subsidio federal.<\/p>\n<p>La segunda de las leyes tiene su origen, entonces, en el conflicto interno m\u00e1s agudo que haya vivido la m\u00e1xima casa de estudios. En buena medida motivado por las rivalidades internas entre grupos, pero tambi\u00e9n por una ley, la de 1933, que parec\u00eda incitar dichos enfrentamientos en el intento de conseguir puestos y prebendas. La situaci\u00f3n lleg\u00f3 a su l\u00edmite y, para que se salvara la Universidad, fue necesario que el Presidente de la Rep\u00fablica, sin facultades legales para ello, pero con mucha prudencia, ofreciera una soluci\u00f3n inicial de hecho para que luego la Universidad se pusiese otra vez en los rieles de la legalidad.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n final fue tambi\u00e9n paradigm\u00e1tica: una nueva ley de autonom\u00eda, la de 1945, que separando los aspectos pol\u00edticos de los t\u00e9cnicos (creando \u00f3rganos como la Junta de Gobierno, el Patronato y los consejos t\u00e9cnicos de escuelas y facultades) se constituy\u00f3 en un modelo para la mayor parte de las Universidades P\u00fablicas del pa\u00eds, llegando ya la ley a una vigencia de 67 a\u00f1os sin una sola modificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Frente a estos casos, de la autonom\u00eda como soluci\u00f3n a un conflicto, est\u00e1n los de maduraci\u00f3n o de transformaci\u00f3n institucional. A mediados de los a\u00f1os noventa, en tres Universidades se crean las condiciones para que pasen de un r\u00e9gimen estatal a otro aut\u00f3nomo. En esos casos coinciden adem\u00e1s tres circunstancias que facilitan ese tr\u00e1nsito: a) rectores que creen en la causa y la promueven; b) ejecutivos estatales que la adoptan, influyendo positivamente en el poder legislativo; c) comunidades que se suman gustosamente a la causa. Tal fue el caso de la Universidad de Guadalajara, la de Guanajuato y la Veracruzana. Coincidentemente, ninguna de ellas cambi\u00f3 su denominaci\u00f3n original, quedando la expresi\u00f3n \u00abaut\u00f3noma\u00bb en la ley y reglamentos, pero no en su denominaci\u00f3n oficial.<\/p>\n<p>3. El segundo aspecto de reflexi\u00f3n se refiere al sentido social de la Universidad. En t\u00e9rminos hist\u00f3ricos, dicho sentido o visi\u00f3n social puede observarse en la UNAM como una manifestaci\u00f3n original y, por extensi\u00f3n, en las Universidades P\u00fablicas del pa\u00eds. Para simplificar, o como una licencia literaria, podr\u00eda afirmarse que en sus 101 a\u00f1os de vida la UNAM se ha guiado, o en ella han estado presentes, dos modelos institucionales: el de Justo Sierra y el de Jos\u00e9 Vasconcelos.<\/p>\n<p>El primero, el de Justo Sierra, es el de una universidad liberal, que profesa los valores de la ciencia, donde el contexto social s\u00f3lo es el tel\u00f3n de fondo de su acci\u00f3n educativa. El segundo, de Vasconcelos, postula una universidad comprometida, que abraza las banderas de la Revoluci\u00f3n y cuyas funciones se deben enlazar con causas populares y sectores sociales desfavorecidos.<\/p>\n<p>El modelo del fundador de la Universidad Nacional resume las ideas liberales que hab\u00edan consolidado a la naci\u00f3n en la segunda mitad del siglo XIX. En esos t\u00e9rminos, la Universidad era un \u00f3rgano del Estado que nac\u00eda con la idea de ser \u00abel coronamiento de una grande obra de la educaci\u00f3n nacional\u00bb, la que hab\u00eda emprendido el r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz durante 30 a\u00f1os, buena parte de los cuales estuvieron bajo la coordinaci\u00f3n directa de don Justo. La nueva instituci\u00f3n, aparte de \u00abno separar los ojos del telescopio o el microscopio\u00bb, utilizando a ambos deb\u00eda, adem\u00e1s, \u00abnacionalizar la ciencia y mexicanizar el saber\u00bb. En eso consist\u00eda, fundamentalmente, su cometido social.<\/p>\n<p>Once a\u00f1os despu\u00e9s de esas palabras y aquella concepci\u00f3n, el noveno Rector de la Universidad, Vasconcelos, se asume como un \u201cdelegado de la Revoluci\u00f3n que no viene a buscar refugio para meditar en el ambiente tranquilo de las aulas, sino a invitaros a que salgan con \u00e9l a la lucha, a que compart\u00e1is con nosotros las responsabilidades y los esfuerzos\u00bb. El delegado viene a la Universidad con un objetivo preciso: crear el ministerio que \u00abtransformar\u00eda el alma de M\u00e9xico\u00bb, empresa en la cual invirti\u00f3 16 meses hasta que, abandonando el cargo de Rector, asume el de primer titular de la Secretaria de Educaci\u00f3n P\u00fablica. Sin embargo, esto no lo aleja de la Universidad, pues las disposiciones en vigor lo convierten en el jefe nato de la misma, por encima del Rector. En esos t\u00e9rminos, el Secretario Vasconcelos cuidar\u00eda que la Universidad estuviese al servicio de las \u201crealidades sociales\u00bb y no del \u201csaber abstracto\u201d, de tal modo \u00abque no se convierta en torre de marfil\u2026 (Y que sus maestros) pongan su ciencia al servicio de los ideales de mejoramiento populares\u201d.<\/p>\n<p>Si bien la autonom\u00eda no exist\u00eda como un dispositivo jur\u00eddico de la instituci\u00f3n, s\u00ed como una caracter\u00edstica impl\u00edcita del quehacer acad\u00e9mico. Para Sierra, la autonom\u00eda\u00a0 constitu\u00eda \u00abun cuerpo suficientemente auton\u00f3mico dentro del campo cient\u00edfico\u00bb, pero nada m\u00e1s; al mismo tiempo, la instituci\u00f3n era una \u00abUniversidad oficial, un \u00f3rgano del Estado\u201d. En contrapartida, con recelo, Vasconcelos reconoc\u00eda ese mismo cuerpo auton\u00f3mico a la manera de Sierra, advirtiendo \u00abque no deber\u00eda utilizarse para la pereza, la ineptitud y la intriga\u201d, rasgos que hab\u00edan estado presentes desde 1910 y que sus sucesivos rectores y la misma Revoluci\u00f3n no hab\u00edan logrado extirpar. La Universidad le advierte al und\u00e9cimo de ellos, Ezequiel Ch\u00e1vez, \u00abest\u00e1 obligada a convertirse en aliada de las reivindicaciones sociales\u00bb.<\/p>\n<p>Los dos modelos, nunca manifest\u00e1ndose puros, van a estar presentes a lo largo de los a\u00f1os. Van a nutrir, en mayor o menor medida, a sus leyes org\u00e1nicas, orientar la gesti\u00f3n de sus rectores e, inclusive, se\u00f1alar tendencias b\u00e1sicas por las cuales se gu\u00eda (o se enfrenta) el <em>demos<\/em> universitario.<\/p>\n<p>En el conjunto de Universidades P\u00fablicas de educaci\u00f3n superior y en cada una de ellas, en sus planes y programas de estudio, en sus actividades de investigaci\u00f3n y difusi\u00f3n de la cultura, la disyuntiva entre ambos modelos es una cuesti\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>4. La tercera reflexi\u00f3n tiene que ver con el sentido acad\u00e9mico o uso interno de la autonom\u00eda. Otra vez el ejemplo hist\u00f3rico de la Universidad Nacional. Influida por la reforma de C\u00f3rdoba, la ley del 29 consign\u00f3 la libertad de c\u00e1tedra como uno de los aspectos esenciales de la autonom\u00eda. Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, el poder de Plutarco El\u00edas Calles, el Jefe M\u00e1ximo, se hab\u00eda consolidado plenamente. La corriente nacionalista de la Revoluci\u00f3n se convirti\u00f3 en dominante. As\u00ed se muestra con el reparto de tierras, el fortalecimiento de las organizaciones obreras y campesinas, el avance en la aplicaci\u00f3n m\u00e1s precisa en las normas que separaban iglesia-estado, y la fijaci\u00f3n de nuevos contenidos a la educaci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>En el marco de los enfrentamientos de sectores de la comunidad universitaria, mismos que van a culminar con la plena autonom\u00eda de 1933, se libra una batalla ideol\u00f3gica sobre el papel de la educaci\u00f3n, vale decir tambi\u00e9n el sentido del ejercicio de la docencia dentro de las aulas. La pol\u00e9mica entre Antonio Caso y Lombardo Toledano, iniciada en el Primer Congreso de Universitarios y luego continuada en los peri\u00f3dicos, va a ilustrar sobre el clima y las posiciones prevalecientes en ese \u00e1mbito.<\/p>\n<p>Para Caso, la Universidad Nacional \u00abjam\u00e1s preconizar\u00e1 oficialmente, como persona moral credo alguno filos\u00f3fico, social, art\u00edstico o cient\u00edfico\u201d. Para Lombardo, en cambio, y ante las condiciones sociales que prevalec\u00edan en el pa\u00eds, se preguntaba y respond\u00eda: \u00ab\u00bfSeguir\u00e1 la Universidad discutiendo todas las ideas, todos los principios, para ofrecer al alumno nada m\u00e1s que vacilaci\u00f3n y duda? No. La Universidad ya no debe educar para la duda sino en la afirmaci\u00f3n\u00bb. Aqu\u00ed estaba, en germen, lo que unos meses m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en el gran debate legislativo y social sobre la orientaci\u00f3n de la educaci\u00f3n nacional, al discutirse la reforma constitucional del Art\u00edculo Tercero.<\/p>\n<p>La pol\u00e9mica, una vez definida la nueva autonom\u00eda de 1933, se traslada, primero a la Convenci\u00f3n del Partido Nacional Revolucionario que discuti\u00f3 las orientaciones que en materia educativa tendr\u00eda el llamado Plan Sexenal que de ah\u00ed emerge, y luego a las propuestas de reforma al Art\u00edculo Tercero, cuyo proyecto de educaci\u00f3n socialista, referido a la Universidad Nacional, se circunscrib\u00eda a si aquella tendr\u00eda que adoptar una orientaci\u00f3n filos\u00f3fica y pol\u00edtica en el ejercicio de sus funciones o s\u00ed, por el contrar\u00edo, deber\u00eda prevalecer el libre examen de las ideas y, por lo tanto, la libertad de c\u00e1tedra.<\/p>\n<p>En el <em>\u00ednter<\/em> del debate legislativo el r\u00e9gimen presionaba a la Universidad mediante la celebraci\u00f3n de un congreso de estudiantes y de Lombardo Toledano. Uno de los resolutivos del primero afirmaban que \u00abla Universidad y los centros de cultura superior eran los responsables de formar profesionistas que contribuyan a la formaci\u00f3n de una sociedad socialista\u201d. Por su parte, el fil\u00f3sofo y l\u00edder sindical afirmaba que \u00abla c\u00e1tedra y la investigaci\u00f3n podr\u00e1n servir como instrumentos para ser posible la transici\u00f3n del capitalismo a un sistema que socialice los instrumentos y los medios de producci\u00f3n econ\u00f3mica\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un a\u00f1o de estar en comisiones del Congreso, la iniciativa de reforma del Art\u00edculo Tercero fue retirada por el Partido Nacional Revolucionario y reemplazada por un nuevo proyecto, donde la educaci\u00f3n socialista ya no inclu\u00eda a la educaci\u00f3n superior. La libertad de c\u00e1tedra quedaba firme como un aspecto esencial de la autonom\u00eda universitaria.<\/p>\n<p>5. Estas tres reflexiones son pasado. Pero un pasado no concluido. Un pasado vigente, actuante, presente en actividades y funciones de la Universidad, pero ubicado y protegido por la autonom\u00eda de cada casa de estudios y por una reforma constitucional, la de 1980, que la convirti\u00f3 en una garant\u00eda social.<\/p>\n<p>En la autonom\u00eda de la Universidad Veracruzana convergen dos voluntades principales: la de su Rector y la del Gobernador del Estado. El primero, que impulsa la idea, la promueve, hace ver las ventajas y convence a su cuerpo de gobierno, el Consejo Universitario, de que la autonom\u00eda ser\u00eda una caracter\u00edstica que llevar\u00eda a la instituci\u00f3n a una nueva etapa de desarrollo. El gobernador adopta la idea, la apoya y presenta las iniciativas correspondientes ante el Poder Legislativo para que aqu\u00e9lla se tornase una realidad.<\/p>\n<p>En esa conjunci\u00f3n de voluntades al Gobernador le correspondi\u00f3 respaldar, en todos los sentidos del t\u00e9rmino, no solo la parte del proyecto de ley, sino tambi\u00e9n dar el impulso financiero y patrimonial a la instituci\u00f3n que se transformaba en su naturaleza originaria.<\/p>\n<p>Al Rector, entre las tantas cosas que tuvo que realizar, le correspondi\u00f3 una esencial: hacer cre\u00edble la autonom\u00eda. No se trataba de llevar a cabo algunos cambios para que todo siguiera igual, como en el canon gatopardista. Se pretend\u00eda, efectivamente, ingresar a una nueva etapa de transformaci\u00f3n institucional. Por eso, teniendo derecho de presentarse a una eventual reelecci\u00f3n, el Rector no lo hace, se abstiene: hab\u00eda que hacer cre\u00edble desde el primer momento ese nuevo marco.<\/p>\n<p>La historia de cualquier instituci\u00f3n es de razones, procesos y personas que tienen que ver con el inter\u00e9s p\u00fablico. En el caso de la Universidad Veracruzana la parte de personas fue fundamental. Patricio Chirinos y Emilio Gidi sumaron razones y dieron cauce a los procesos que culminaron con la autonom\u00eda de la Universidad Veracruzana.<\/p>\n<p>A la primera Junta de Gobierno le toc\u00f3 sortear situaciones que pusieron a prueba la autonom\u00eda. De inicio la designaci\u00f3n del primer Rector dentro del nuevo orden jur\u00eddico; la decisi\u00f3n, ins\u00f3lita para cualquier instituci\u00f3n similar, se prolong\u00f3 durante 10 d\u00edas. Luego, la Universidad lidi\u00f3 con la dif\u00edcil adaptaci\u00f3n a dos nuevos reg\u00edmenes que, desprendi\u00e9ndose de la Constituci\u00f3n federal, se expresaban en sendas leyes nacionales. Me refiero a la rendici\u00f3n de cuentas, con motivo de la puesta en vigor de la ley de Fiscalizaci\u00f3n Superior de la Federaci\u00f3n y, casi simult\u00e1neamente, la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Informaci\u00f3n P\u00fablica. En su momento varias Universidades vieron en ambas leyes una amenaza a su autonom\u00eda. Inclusive algunas acudieron a la justicia de la Uni\u00f3n para ampararse.<\/p>\n<p>En la Veracruzana la cuesti\u00f3n fue discutida. La Junta le dio su parecer al nuevo Rector y la instituci\u00f3n adopt\u00f3 las decisiones correspondientes. Por su peso espec\u00edfico y prestigio, dentro del conjunto de las Universidades P\u00fablicas del pa\u00eds, la Universidad Veracruzana fue observada y marc\u00f3 ruta en un asunto que ahora pr\u00e1cticamente ya no se discute: rendici\u00f3n de cuentas y transparencia son complementos indispensables de un sano r\u00e9gimen de autonom\u00eda y una garant\u00eda de sentido social en una instituci\u00f3n que recibe recursos p\u00fablicos, cuyo origen son los contribuyentes.<\/p>\n<p>No me queda mucho por agregar. Quiz\u00e1 dos frases que sintetizan buena parte de lo aqu\u00ed expuesto. Uno de nuestros compa\u00f1eros de la Junta fundadora, Rafael Velasco Fern\u00e1ndez, insist\u00eda en un principio que ese \u00f3rgano deb\u00eda aplicar dentro de sus funciones. El principio es: \u201cla autonom\u00eda de la Universidad se defiende ejerci\u00e9ndola\u00bb. Con ello se pone de manifiesto su doble car\u00e1cter: la autonom\u00eda es un derecho, un privilegio y una protecci\u00f3n, pero tambi\u00e9n un deber y una responsabilidad. Tanto para directivos como para sus diferentes actores, para toda la comunidad.<\/p>\n<p>La autonom\u00eda es un medio, no un fin. Es un instrumento para\u00a0 el mejoramiento de las casas de estudios. Un medio que debe usarse con medida y apegado a la norma. Un instrumento que, por ejemplo, en su momento sirvi\u00f3 para\u00a0 oponerse a un designio presidencial cuando, en 1968, la Junta de Gobierno de la UNAM le rechaz\u00f3 la renuncia al Rector\u00a0 Barros Sierra, respald\u00e1ndolo en toda la actuaci\u00f3n que hab\u00eda tenido durante el movimiento de ese a\u00f1o. Un poderoso instrumento, en ese caso concreto, pero medio y no fin.<\/p>\n<p>En un contexto como el mexicano, el de nuestras Universidades P\u00fablicas, la autonom\u00eda tiene una encomienda fundamental. Para utilizar la frase pronunciada por Rolando Cordera la semana pasada cuando su alma mater le hizo un homenaje, la autonom\u00eda debe salvaguardar a las instituciones para que sigan siendo, como \u00e9l afirma, \u201cun espacio para el di\u00e1logo y el respeto por las ideas\u00bb.<\/p>\n<p>En estos 15 a\u00f1os de su autonom\u00eda y de su Junta de Gobierno, larga y fruct\u00edfera vida a la Universidad Veracruzana.<\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><sup>1<\/sup> Miembro fundador de la Junta de Gobierno de la Universidad Veracruzana,\u00a0 Ex-Rector de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Exsecretario General Ejecutivo de la ANUIES. Actualmente es miembro de la Junta Directiva de la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/files\/2012\/09\/XV-CarlosPallanFigueroa.pdf\" target=\"_blank\">Archivo PDF<\/a> para Imprimir<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p align=\"center\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; UNIVERSIDAD VERACRUZANA: QUINCE A\u00d1OS DE AUTONOM\u00cdA Y JUNTA DE GOBIERNO Carlos Pall\u00e1n Figueroa1 1. En t\u00e9rminos muy sencillos la autonom\u00eda universitaria significa un reconocimiento que el Estado, o poder p\u00fablico, hace de una serie de facultades y prerrogativas otorgadas a una instituci\u00f3n p\u00fablica de educaci\u00f3n superior para auto regularse en sus distintos \u00f3rdenes. Desde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1332,"featured_media":1771,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ventana_nueva":"","tipo_url":"","url":"","extracto":"","imagen_halign":"","imagen_valign":"","bg_size":"","text_hide":"","media_url":"","tipo_media":"","video_url":"","video_pos":"","video_youtube":"","footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-162","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-xv-aniversario-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1332"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=162"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1771"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/juntagob\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}