{"id":9812,"date":"2020-12-14T13:23:34","date_gmt":"2020-12-14T19:23:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/investigacion\/?p=9812"},"modified":"2020-12-14T13:27:24","modified_gmt":"2020-12-14T19:27:24","slug":"nota-recuerdos-del-covid-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/investigacion\/general\/nota-recuerdos-del-covid-19\/","title":{"rendered":"Nota: Recuerdos del COVID-19"},"content":{"rendered":"<div id=\"fb-root\"><\/div>\n<p><script src=\"https:\/\/connect.facebook.net\/es_LA\/sdk.js#xfbml=1&amp;version=v9.0\"><\/script><\/p>\n<div class=\"fb-post\" data-href=\"https:\/\/www.facebook.com\/olivanoticias\/videos\/390477272262333\" data-show-text=\"true\" data-width=\"\">\n<blockquote cite=\"https:\/\/www.facebook.com\/olivanoticias\/videos\/390477272262333\/\" class=\"fb-xfbml-parse-ignore\">\n<p>\ud83d\udca1 #Informaci\u00f3nConCiencia Recuerdos del  #Covid19\ud83e\udda0<\/p>\n<p>\u27a1\ufe0f https:\/\/cutt.ly\/LhTdZoo<br \/>\nS\u00e1bados En La Ciencia #OlivaNoticias #Multimedios<\/p>\n<p>Publicado por <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/olivanoticias\/\">Oliva Noticias<\/a> en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/olivanoticias\/videos\/390477272262333\/\">Mi\u00e9rcoles, 9 de diciembre de 2020<\/a><\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de nosotros sabemos que el COVID-19 tiene s\u00edntomas muy diversos que van de leves a muy graves. Tambi\u00e9n que es imposible saber qui\u00e9n tendr\u00e1 la suerte de transitar una enfermedad asintom\u00e1tica y qui\u00e9n perder\u00e1 el juego en ella. Desde luego, no es para tener miedo, pero s\u00ed para tomar precauciones, ya que tampoco conocemos de las implicaciones a largo plazo que esta enfermedad tendr\u00e1 en nuestra comunidad, es decir los recuerdos que nos dejar\u00e1 la pandemia.<\/p>\n<p>Recientemente me toc\u00f3 participar como jurado en un evento de mon\u00f3logos cient\u00edficos y particularmente uno de ellos ha estado rondando mis pensamientos: hablaba acerca de la demencia senil. Todos estamos transitando diariamente hacia la vejez y, si lo vemos bien, tenemos mucho tiempo para prepararnos para esa etapa, pero muchos llegan a ella sin informaci\u00f3n y sin previsiones. Nuestro bienestar y el de nuestras familias depender\u00e1n de los cuidados actuales que le demos a nuestros cuerpo, mente y finanzas.<\/p>\n<p>Todos sabemos que es com\u00fan que muchos adultos mayores se desorienten y pierdan la noci\u00f3n del tiempo por completo. Cuando ya son muy mayores, a veces, pueden tener recuerdos muy vivos que no logran diferenciar de la realidad. A esto se le conoce como delirio, el t\u00e9rmino m\u00e9dico formal para su desorientaci\u00f3n repentina y severa.<\/p>\n<p>Los delirios no son exclusivos de la vejez, tambi\u00e9n se experimentan en enfermedades graves, cuando nos deshidratamos severamente y en otros estados alterados como durante el consumo de drogas recreativas. Los m\u00e9dicos que tratan a personas hospitalizadas con COVID-19 informan que un gran n\u00famero experimenta delirio y que afecta con mayor frecuencia a los adultos mayores.<\/p>\n<p>Por lo general, alrededor de un tercio de las personas que est\u00e1n gravemente enfermas presentan episodios de delirio, pero en la poblaci\u00f3n con COVID-19 lo padece poco m\u00e1s de la mitad de los enfermos cr\u00edticos (alrededor del 55%).<\/p>\n<p>Los estudios cient\u00edficos a largo plazo realizados en la \u00faltima d\u00e9cada, han revelado que un solo episodio de delirio puede aumentar el riesgo de desarrollar demencia a\u00f1os despu\u00e9s y acelerar las tasas de deterioro cognitivo en aquellos que ya padecen la afecci\u00f3n. Tambi\u00e9n, que tener demencia aumenta la probabilidad de tener un episodio de delirio.<\/p>\n<p>Existe poca informaci\u00f3n confiable sobre las causas de esta relaci\u00f3n. Como puedes imaginar, para conocer los v\u00ednculos entre el delirio y la demencia los investigadores necesitan seguir a los pacientes durante a\u00f1os y de manera cercana. Pero lo que s\u00ed podemos saber con certeza, es que ha habido un aumento de personas con delirio producido por la pandemia.<\/p>\n<p>Este aumento de pacientes con delirios, representa una oportunidad para la ciencia de conocer mejor la relaci\u00f3n entre los padecimientos y desenmara\u00f1ar los mecanismos del delirio que afectan la cognici\u00f3n a largo plazo. Con ello, conocer mejor los retos de los impactos cognitivos del COVID-19, incluida la demencia, que ser\u00e1n in\u00e9ditos para las pol\u00edticas p\u00fablicas sociales y de salud p\u00fablica.<\/p>\n<p>La experiencia cl\u00ednica indica que, sin importancia en la causa del deliro, alrededor del 70% de las personas que lo han padecido se recuperan por completo. Sin embargo, en el 30% que no lo hace, un episodio de delirio predice una espiral descendente que conduce a un deterioro cognitivo profundo, incluso a s\u00edntomas de demencia. Esto puede aumentar si la persona no recibe atenci\u00f3n m\u00e9dica adecuada durante y despu\u00e9s del episodio. Cuanto m\u00e1s tiempo est\u00e1 delirando una persona, mayor es su riesgo de deterioro cognitivo posterior.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos a\u00fan no est\u00e1n de acuerdo si el v\u00ednculo entre el delirio y la demencia es fuerte solo en aquellas personas que de todos modos habr\u00edan desarrollado demencia, o si el delirio aumenta el riesgo de deterioro cognitivo incluso en individuos que no est\u00e1n predispuestos a padecerla. Tampoco pueden decir con precisi\u00f3n las caracter\u00edsticas del delirio que podr\u00eda provocar demencia. Si los investigadores pudieran identificar estas conexiones, entonces quiz\u00e1s podr\u00edan evitar que el delirio se convierta en demencia.<\/p>\n<p>Como puedes ves, la cosa es que no entendemos los mecanismos del delirio, y por lo tanto tampoco existe un manejo exitoso del padecimiento desde un punto de vista farmac\u00e9utico. Esperemos que la ciencia pueda desarrollar pronto m\u00e1s conocimientos al respecto.<\/p>\n<p>Por ahora, los cient\u00edficos tienen tres hip\u00f3tesis importantes para explicar c\u00f3mo el delirio puede provocar demencia. La primera es que la acumulaci\u00f3n de toxinas en las c\u00e9lulas del cerebro podr\u00eda causar delirio a corto plazo y provocar da\u00f1os a largo plazo. En condiciones normales, nuestro cuerpo elimina estas toxinas a trav\u00e9s del torrente sangu\u00edneo y en el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo, pero durante algunas enfermedades no lo hace adecuadamente. Estas toxinas pueden provenir del medio, de nuestra alimentaci\u00f3n y de los residuos de enfermedades infecciosas.<\/p>\n<p>La segunda hip\u00f3tesis propone que la inflamaci\u00f3n (que a menudo se observa en personas hospitalizadas por infecciones, dificultad respiratoria o enfermedad cardiovascular) es la precursora del delirio. Una cirug\u00eda mayor y las infecciones graves pueden provocar la acumulaci\u00f3n de restos de c\u00e9lulas muertas en el cerebro, lo que provoca m\u00e1s inflamaci\u00f3n. Esta reacci\u00f3n de nuestro cuerpo protege el cerebro porque conduce a eliminar los desechos da\u00f1inos y la inflamaci\u00f3n finalmente desaparece. Pero, en ocasiones, la inflamaci\u00f3n persiste y puede desencadenar un episodio agudo de delirio, provocando que las neuronas y las c\u00e9lulas asociadas, como los astrocitos y la microgl\u00eda, se deterioren y se provoquen da\u00f1os cognitivos.<\/p>\n<p>La tercera hip\u00f3tesis es, que cuando alguien padece demencia (incluso en las primeras etapas), y cursa una enfermedad infecciosa, cuenta con menos reservas para sobrellevar la inflamaci\u00f3n que la acompa\u00f1a, por lo que no s\u00f3lo es m\u00e1s propensa a padecer un episodio de delirio sino a avanzar en la etapa de demencia.<\/p>\n<p>Todos somos propensos a la demencia, y aunque afecta principalmente al adulto mayor, la demencia no constituye una consecuencia normal del envejecimiento. Se puede postergar e incluso evitar su padecimiento en etapas avanzadas con el cuidado del cuerpo y de la mente. Aunque tambi\u00e9n depende de nuestra gen\u00e9tica, el deterioro biol\u00f3gico se impone sobre cualquier otro estatus socioecon\u00f3mico.<\/p>\n<p>Los da\u00f1os provocados por un episodio agudo de delirio podr\u00edan persistir y desencadenar demencia, o un cerebro que experimenta delirio podr\u00eda volverse m\u00e1s propenso a problemas vasculares en el futuro. En cualquier caso la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud reconoce la demencia senil como una prioridad de salud p\u00fablica. Se ha observado que el acompa\u00f1amiento por familiares\u00a0 y otros seres queridos puede reducir la incidencia del delirio en un 40%, pero eso es complicado ante COVID-19.<\/p>\n<p>\u00bfDebemos preocuparnos? Un poco, pero m\u00e1s que cualquier otra cosa tomar precauciones. Con base en la Encuesta Nacional de la Din\u00e1mica Demogr\u00e1fica m\u00e1s reciente (ENADID, 2018), en el pa\u00eds residen 15.4 millones de personas de 60 a\u00f1os o m\u00e1s, de las cuales 1.7 millones viven solas, siete de cada diez (69.4%) de ellas presentan alg\u00fan tipo de discapacidad o limitaci\u00f3n. La mayor\u00eda de estas discapacidades son adquiridas y una proporci\u00f3n son cognitivas.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre el incremento de la edad y la discapacidad es evidente. La encuesta de INEGI encontr\u00f3 que la proporci\u00f3n de personas sin discapacidad o limitaci\u00f3n se va reduciendo conforme avanza la edad: 41.1% de los adultos mayores de 60 a 69 a\u00f1os no tienen discapacidad para llevar una vida independiente, mientras que solo 14.3% de los que tienen 80 a\u00f1os o m\u00e1s reportan no tener dificultad para desarrollar sus actividades diarias.<\/p>\n<p>En este mismo sentido, la poblaci\u00f3n se encuentra envejeciendo como proceso intr\u00ednseco de la transici\u00f3n demogr\u00e1fica. Debido a la disminuci\u00f3n de la natalidad y el progresivo aumento de la esperanza de vida, por lo que en menos de treinta a\u00f1os, la poblaci\u00f3n de adultos mayores ser\u00e1 equiparable a la poblaci\u00f3n de infantes en nuestro pa\u00eds, con lo que tendremos una poblaci\u00f3n cercana al 30 % con alg\u00fan \u00edndice de dependencia. Si a esto le sumamos las consecuencias que tendr\u00e1 la pandemia por COVID-19, notaremos que tenemos un reto de pol\u00edtica p\u00fablica sin precedentes para la atenci\u00f3n de este grupo vulnerable.<\/p>\n<p>Si lo piensas bien puede resultar un poco escalofriante, pero al fin de cuentas, cuando sabemos qu\u00e9 y c\u00f3mo son los problemas que se avecinan, podemos empezar a tomar las medidas m\u00e1s oportunas. Sobre todo porque nuestro bienestar futuro depende principalmente de c\u00f3mo cuidamos nuestro cuerpo, mente y finanzas ahora mismo. Por lo pronto qu\u00e9date en casa, ponte el cubrebocas, revisa peri\u00f3dicamente tus habitos y tu salud. Pronto la pandemia por COVID-19 ser\u00e1 s\u00f3lo un recuerdo.<\/p>\n<p>Informaci\u00f3n con ciencia para Oliva Noticias Multimedios<\/p>\n<p>Gladis Ya\u00f1ez y Rodrigo L\u00f3pez de S\u00e1bados en la Ciencia<\/p>\n<p>Fuentes consultadas:<\/p>\n<p>Duggan, M. C., Van, J., &amp; Ely, E. W. (2020). Delirium assessment in critically ill older adults: considerations during the COVID-19 pandemic. Critical Care Clinics, 37(1), 175-190. Consultado de <a href=\"https:\/\/www.criticalcare.theclinics.com\/action\/showPdf?pii=S0749-0704%2820%2930062-2\">https:\/\/www.criticalcare.theclinics.com\/action\/showPdf?pii=S0749-0704%2820%2930062-2<\/a><\/p>\n<p>Goldberg, T. E., Chen, C., Wang, Y., Jung, E., Swanson, A., Ing, C., &#8230; &amp; Moitra, V. (2020). Association of delirium with long-term cognitive decline: a meta-analysis. JAMA neurology, 77(11), 1373-1381. Consultado de <a href=\"https:\/\/amedeolucente.it\/public\/Association%20of%20Delirium%20With%20Long-term%20Cognitive%20Decline.pdf\">https:\/\/amedeolucente.it\/public\/Association%20of%20Delirium%20With%20Long-term%20Cognitive%20Decline.pdf<\/a><\/p>\n<p>Kennedy, M., Helfand, B. K., Gou, R. Y., Gartaganis, S. L., Webb, M., Moccia, J. M., &#8230; &amp; Margolin, J. D. (2020). Delirium in Older Patients With COVID-19 Presenting to the Emergency Department. JAMA network open, 3(11), e2029540-e2029540. Consultado de <a href=\"https:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jamanetworkopen\/fullarticle\/2773106\">https:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jamanetworkopen\/fullarticle\/2773106<\/a><\/p>\n<p>SEDESOL (2017). An\u00e1lisis prospectivo de la poblaci\u00f3n de 60 a\u00f1os en adelante. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.gob.mx\/cms\/uploads\/attachment\/file\/201801\/An_lisis_prospectivo_de_la_poblaci_n_de_60_a_os_en_adelante.pdf\">https:\/\/www.gob.mx\/cms\/uploads\/attachment\/file\/201801\/An_lisis_prospectivo_de_la_poblaci_n_de_60_a_os_en_adelante.pdf<\/a><\/p>\n<p>Fondo Sectorial INEGICONACYT \u201cProspectivas sociales, econ\u00f3micas y de salud por cohortes de la poblaci\u00f3n envejecida, 2012\u201d Disponible en : <a href=\"https:\/\/www.inegi.org.mx\/investigacion\/conacyt\/proyectos\/default.html\">https:\/\/www.inegi.org.mx\/investigacion\/conacyt\/proyectos\/default.html<\/a><\/p>\n<p>Baker, H. A., Safavynia, S. A., &amp; Evered, L. A. (2020). The \u201cThird Wave\u201d: impending cognitive and functional decline in COVID-19 survivors.\u00a0<em>BJA: British Journal of Anaesthesia<\/em>. Consultado de <a href=\"https:\/\/doi.org.ezproxy.uv.mx\/10.1016\/j.bja.2020.09.045\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.bja.2020.09.045<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\ud83d\udca1 #Informaci\u00f3nConCiencia Recuerdos del #Covid19\ud83e\udda0 \u27a1\ufe0f https:\/\/cutt.ly\/LhTdZoo S\u00e1bados En La Ciencia #OlivaNoticias #Multimedios Publicado por Oliva Noticias en&nbsp;Mi\u00e9rcoles, 9 de diciembre de 2020 &nbsp; La mayor\u00eda de nosotros sabemos que el COVID-19 tiene s\u00edntomas muy diversos que van de leves a muy graves. 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