Exposición Colectiva – Corazón de Piedra

“Corazón de piedra”

El dicho tiene un origen bíblico y en el Antiguo Testamento el “corazón de piedra” simboliza el espíritu rebelde e indiferente que deberá cambiar a un “corazón de carne”, sensible y abierto a la palabra.

Para los cinco escultores reunidos en esta exposición, la piedra no tiene corazón, se crea y moldea en sus manos en busca de la forma y la idea.

 

Adalberto Bonilla (Puebla, 1949) trabajó de 1963 a 1968 con el escultor japonés Kiyoshi Takahashi (Nigata, 1925 – 1996) quien, atraído por los ecos de la cultura prehispánica y la violencia de la naturaleza, decidió radicar y trabajar en tierras veracruzanas.

 

Takahashi fue un parteaguas en la tradición escultórica en Xalapa. El puente de imaginarios compartidos iniciado por él, permitió el cruce de otro personaje cardinal para la arte: Hiroyuki Okumura (Kanazawa, 1963). Okumura, desde 1989, echó raíces en la misma tierra de donde nace la materia de sus esculturas.

 

Ryuichi Yahagi (Kawasaki, 1967) continuó los pasos de compatriotas en esta diáspora artística en busca de los ecos del pasado en diálogo con el presente, la identidad y la creación de comunidades en torno a motivos como la paz.

 

Uros Uscebrka (Belgrado, 1971) ha trabajado la escultura aplicada en la imagen urbana y su trayectoria artística es un puente más entre Serbia y México, como los esculpidos por los maestros japoneses.

 

En esta línea de tradición compartida, Uros resultó maestro de Farfán Acosta (Orizaba, 1991), el más joven de los cinco expositores, amplificando su obra escultórica con el cruce de disciplinas y artes aplicadas.

 

Sea esta muestra, como el verso del poeta Carlos Pellicer, un corazón de piedra en un río de almas.

 

Magali Velasco Vargas

La Orduña, 6 de mayo 2021