Universidad Veracruzana

Exposición: LUZ Y SOMBRA Reminiscencias de un cuerpo de mujer

8 agosto, 2018 Sección:General Autor:scalderon

“Obra Luz y Sombra”

De

Salvador Moreno Ortiz

 

La belleza es un suave y fino velo que cubre la desnudez de la naturaleza, no le pertenece a nadie, puesto que nadie ni nada habrá de conservarla por siempre. La belleza es como un ave libre de plumaje suave que vuela salvaje por la gran escena de la vida, por momentos se posa sobre algo o alguien y luego se marcha para quizás nunca volver; es por ello que la fotografía nos resulta tan extraordinaria, fina mezcla de talento, corazón y mecánica cuya prontitud creadora es capaz de ser jaula de la vivás ave de la belleza.

 

Me gusta pensar en la fotografía como si se tratara de un puente cuyos extremos son la visión de quien la capta y la imaginación de quien la observa, márgenes opuestos en cuanto a interpretación, pero unidos por el puente construido de imágenes que alimenta en ambos emociones y sensaciones.

 

Esta idea se refuerza cuando aprecio la obra de Salvador Moreno Ortiz, poseedor de esa extraordinaria capacidad de edificar puentes de luz, volumen, forma y oscuridad por los que, como espectador, es muy fácil transitar hacia la historia que se entreteje en cada una de sus fotografías. Con su mirada, pulida por los años y la experiencia que ellos le regalan, busca atrapar los instantes de belleza para dotarlos con su lente de un destello de perpetuidad.

 

Su ópera prima es un recorrido melancólico y soñador que hace del paisaje la postal perfecta de los viajeros de la vida; Salvador no retrata objetos ni espacios mudos; por el contrario, su trabajo muestra escenas completas, espacios de vida que lo mismo a color o en escala de grises transmiten siempre el momento y el tiempo que significa estar vivo. En su colección de desnudos, figuras humanas de gran belleza, no sólo por el capricho de la estética sino por el hecho mismo de la vida que se refleja en miradas profundas, gestos naturales y elegantes, que a manera de párrafos de carne, alma y hueso nos revelan secretos e historias, no de quienes aparecen en ellas sino las nuestras.

 

El arte no es para conocer sino para reconocerse en las obras que apreciamos; Salvador lo Sabe y nos presenta extraordinarias fotografías que por momentos son espejos donde encontrar nuestro reflejo y en otros, ventanas para conocer el espíritu sensible de un hombre generoso cuya obra artística le pertenece también a todo aquel que se encuentra así mismo en alguna de sus fotografías.

 

Said Augusto.