Acerca del Festival de Teatro

 

 

29 FESTIVAL DE TEATRO UNIVERSITARIO

EDICIÓN ESPECIAL 2020

 

Me resulta difícil definir al “Teatro Universitario”, algo verdaderamente amplio y con una larga trayectoria, puesto que una de sus mayores características es la libertad que da a sus creadores, desde el tema hasta el estilo. Un teatro bastante heterogéneo, donde lo único que lo define es su identidad propia: teatro hecho por jóvenes universitarios con el subsidio de las instituciones de educación superior. Pero no me interesa dar una cátedra del origen o el concepto y aburrirlos, puesto que el objetivo es crear nuevos públicos, no matar espectadores.

Hablo desde mi experiencia, cuando por varios años tuve la fortuna de ser parte del festival de teatro universitario por mi alma mater la Universidad Veracruzana. Creo terminantemente que dicho encuentro beneficia la carrera inicial de cientos de estudiantes de teatro y también despierta el quehacer artístico para los que no. Siendo una plataforma para la reflexión, el encuentro y el dialogo. Una perfecta catapulta para los que aspiran y un buen hallazgo para los que prueban.

Cada año mis colegas y yo esperábamos con ansias la convocatoria y por un momento dejar a un lado los botes chileros y el sombrero en el parque Juárez para cumplir ese anhelado sueño de estar bajo un reflector apabullante, evocando, encarnando al personaje dentro un teatro lleno, cobrando con el sonido del aplauso. ¡Mira, mamá, sí hay futuro! En este encuentro podíamos plasmar libremente nuestras poéticas, discursos y temas pertinentes que nos preocupaban. Exigíamos al gobierno, exponíamos nuestros miedos y algunas veces llegábamos a experimentar nuestras incongruentes ideas. Mientras que los que no estudiaban artes se daban cuenta de que el teatro sirve como herramienta para la libre expresión, para el juego y el pensamiento crítico, eso era bellísimo o mejor dicho es bellísimo. Además de generar nuevos públicos que no fuera tu tía y tu abuelita, el teatro universitario es, sin duda, una radiografía social sobre las carencias y abundancias de nuestro mundo y una gran plataforma para practicar la profesionalización.

Como jóvenes, aquí hablamos de quiénes somos, de qué queremos, de cómo estamos, individual y colectivamente. Un buen medio para conectar con las generaciones mayores y por medio del arte entender nuestra condición humana a través del tiempo, sensibilizarnos, reinventarnos, aprender y contemplar la vida. El teatro universitario es el gran semillero de los que próximamente tomarán la escena. ¡Mucha mierda!

ALAN BLASCO

Actor, Dramaturgo, director y Productor.

Egresado de la Facultad de Teatro.