En otro extremo, se encuentran los grupos dedicados a la agricultura, con asentamientos bien definidos y un uso constante del suelo. Entre estos extremos, se encuentran los grupos que utilizan una combinación de ambas estrategias para aprovechar los recursos. Un ejemplo de la combinación entre cazador-recolector-agricultor son los Huaorani o Waorani.  Los Huaorani son un pequeño grupo que habita una región de por lo menos 20,000 km al sur del Río Napo y el norte del Río Curaray, en la selva amazónica del Ecuador. Para subsistir se dedican a la caza y la horticultura manteniendo pequeñas parcelas de cultivos, sin embargo, son un grupo itinerante, es decir, se establecen de un área determinada, construyen su casas y pequeños cultivos, los cuales abandonan después de un periodo de tiempo para mudarse a un nuevo sitio. Prefieren las zonas altas y evitan las riveras de los caudalosos ríos. Desconocen algunas habilidades como saber nadar y hasta hace poco no sabían construir canoas. De acuerdo con Davis & Yost (1983), los Huaorani se consideran a si mismos gente de la selva. Los ríos principales, el Curaray y el Napo, son considerados tanto en sus conceptos reales como en su cosmología. Para los Huaorani los ríos son el territorio de los “cowode” (los no-humanos, los extranjeros). En este imaginario se considera que, después de la muerte, los Huaorani habitan la selva y los “cowode” los ríos.

Para ser cazador-recolector, es indispensable tener un profundo conocimiento de los recursos y de la ecología de un área determinada. En el caso de los Huaroani, aunque mantienen sus cultivos y obtienen una buena cantidad de carbohidratos por esta vía, de acuerdo con Davis & Yost (1983), la agricultura fue posterior a la práctica de cazador-recolector debido a que la mayor cantidad de recursos para su nutrición, la obtienen de la selva. Los Huaorani son profundos conocedores de la selva, conocen a detalle fenómenos de polinización, saben anticipar los ciclos de floración y fructificación de muchas especies comestibles, cómo se dispersan, además de predecir con precisión detalles sobre el comportamiento de animales.

Por otra parte, la actividad de agricultor, requiere conocer las fechas adecuadas para iniciar un cultivo y sobre todo, conocer a detalle la planta a cultivarse para seleccionar los rasgos, que de acuerdo con su criterio, son los más atractivos para propagarse.

De las aproximadas 300 mil especies de plantas, los seres humanos han realizado una selección de relativamente pocas especies, las cuales son utilizadas como alimento, como medicina, construcción, transporte y como fuente de producción de arte. Sabemos por ejemplo, que son alrededor de 100 especies de plantas las que alimentan principalmente a los humanos en todo el planeta.

La agricultura está muy relacionada con la domesticación, es decir, la manipulación de plantas con el objetivo de seleccionar ciertos atributos que son de interés para determinados grupos humanos. De esto, existe una cantidad impresionante de información que merece un espacio especial.

 

Una de las características más notables de los seres humanos es sin duda su poder de colonización de la tierra. Desde los trópicos hasta los polos, los seres humanos han sabido aprovechar los recursos que les rodean, en especial las plantas.

Algunos grupos humanos, conocidos como “cazadores-recolectores”, se distinguen por que su forma de subsistencia está basada en los recursos que obtienen mediante la caza, la pesca y colecta de plantas, que incluye colectar la planta completa, o alguna parte de ella como tubérculos, frutos y/o semillas.

Oleo: Lorenzo Fontecilla