Óleo : Lorenzo Fontecilla

Regularmente, cuando se hace referencia a la utilización de algún método de investigación, se habla de “El método científico” como si este fuera un aparato o una invocación especial que al aplicarlo nos dará la clave para, de una manera clara y precisa, obtener información legítima de algún evento o proceso a investigar en la naturaleza. Sin embargo, esto no es cierto, no existe “El método científico”, sino muchos métodos, los cuales varían, dependiendo de la aproximación que quiera tenerse de la realidad. Esto es muy evidente en la investigación etnobotánica, en especial porque representa un punto de convergencia entre las ciencias sociales y biológicas.  Tanto las ciencias sociales como las biológicas están fundadas en una serie de métodos que, en ocasiones, pueden resultar antagónicos, de aquí que la etnobotánica resulta una disciplina apasionante, en donde el principal objetivo de la investigación resulta ser la pregunta, no el método. La etnobotánica busca contestar preguntas relevantes relacionadas a la relación entre las comunidades locales y las plantas.

Uno de los etnobotánicos más importantes del mundo, el Maestro Efraim Hernández Xolocotzi, describió la exploración etnobotánica de la siguiente manera: “La función de la exploración etnobotánica y por ende del explorador etnobotánico consiste: primero, en registrar, ordenar, escudriñar, hilvanar y publicar la información en el mismo marco de la cultura agrícola del hombre; segundo, reunir con cuidado e inteligencia el material de propagación de interés inmediato y mediato a los problemas urgentes de la investigación agronómica, de la introducción o incorporación a los bancos de plasma germinal mantenidos bajo las técnicas modernas de conservación. La exploración etnobotánica es, por consiguiente, un arte basado en varias disciplinas científicas y requiere, para su éxito, de la colaboración de institutos y profesionistas interesados y entrenados en concordancia con los problemas inherentes de colección, de propagación y de conservación. Debe constituir el puente intelectual y material entre el agricultor indígena y el hortelano, el agrónomo; el etnobotánico, el bioquímico, el genetista y el fitomejorador. ” (Hernández-Xolocotzi, 1985).

El Maestro Hernández-Xolocotzi, consciente de la aproximación multidisciplinaria de la etnobotánica, planteó seis consideraciones metodológicas, que hasta fecha siguen vigentes, y que son muy recomendables para el que quiera iniciar una investigación etnobotánica. Entre estas, resalta la consideración de que en cualquier problema a estudiar “siempre hay antecedentes. Buscar los antecedentes resulta de mucha utilidad para ubicarse en espacio, en tiempo y en contenido étnico”. En el mismo párrafo, describe la realidad de la investigación etnobotánica, deshaciendo la fantasía de que al realizar una investigación, metodológicamente, existe una secuencia de procedimientos que nos guían desde el principio de la investigación hasta la culminación, con algún hallazgo importante que nos hará famosos. En palabras de Hernández-Xolocotzi: “No pueden definirse con precisión al iniciarse el trabajo, el problema, el procedimiento y los resultados, puesto que éstos serán la consecuencia del desarrollo mismo de la exploración, la cual, con frecuencia, conducirá por caminos impredecibles, experiencias únicas y resultados de valor muy variable. Los incidentes peligrosos, la aparente pérdida de tiempo, los fracasos, todo forma parte integral de la exploración. Las reseñas de exploraciones fructíferas, atractivas, pintorescas, se escriben únicamente después del logro de buenos resultados, en un ambiente acogedor. Es más, los mejores exploradores nunca llegaron a escribir sus experiencias y quizá el mejor material colectado no figuró en el cálculo inicial de la exploración” (Hernández-Xolocotzi, 1985).

La convergencia entre lo social y lo biológico

A pesar de la diversidad de aproximaciones, existe un acuerdo mas o menos general en relación a como utilizar los métodos de las ciencias sociales y biológicas para aplicarlos en la investigación etnobotánica. Debido a que la gente es uno de los objetos de estudio de la etnobotánica, es indispensable aplicar una aproximación antropológica no solo para obtener información, sino para relacionarse, respetar y sobre todo, tener el consentimiento de las personas que puedan ser sujetas de investigación. Por lo tanto, iniciar una investigación etnobotánica implica relacionarse, hacer del conocimiento de las autoridades y la comunidad en general, los propósitos de la investigación.

Atreverse a realizar una investigación etnobotánica sin los permisos correspondientes representa un error que seguramente llevará la investigación al fracaso. Lo mismo ocurre en el caso de la colecta de plantas. Desde hace cuando menos unos veinte años, los gobiernos de países con alta diversidad biológica como México, han endurecido las leyes para el estudio de la diversidad biológica. Casualmente, estas restricciones, han repercutido principalmente en los investigadores de la etnobotánica, quienes además del trabajo de campo, tienen que enfrentar una burocracia cada vez mas grande, para obtener permisos de colecta y manejo de material botánico (Gómez-Pompa, 2004).

Un aspecto importante de los métodos antropológicos radica en la aproximación participativa. Es decir, el grado de relación del investigador con la comunidad y los informantes. En esta sección sugerimos una serie de lecturas que describen los principales métodos y técnicas antropológicas que sirven para relacionarse en la comunidad y establecer una relación en donde el investigador encuentre las respuestas a sus preguntas sin que los informantes sean inducidos a lo que el investigador quiere ver o escuchar. Es muy importante que el investigador sepa ser líder en la investigación facilitando las interacciones con y entre los miembros de la comunidad y no sea un director o jefe, que quiera imponer su realidad a quienes le rodean.

En la investigación etnobotánica es necesario tener la mente abierta y la disposición para improvisar, re-orientar y adaptarse a las condiciones cambiantes de una comunidad, por simple que pudiera parecerle, en principio, al investigador.

Los métodos y técnicas botánicas son tan importantes como las antropológicas para conducir una investigación etnobotánica. Es importante conocer las técnicas para colectar especímenes en el campo, herborizarlos e incorporarlos en una base de datos antes de almacenarlos en un herbario. En la sección de lecturas recomendadas, presentamos algunos escritos sobre el procedimiento para la colecta de plantas. Es necesario mencionar que, con la disponibilidad de tecnología de calidad a precios razonables, la investigación etnobotánica puede incorporar información que antes resultaba muy costosa e inaccesible, como por ejemplo, la utilización de geo-posicionadores (GPS), el uso de cámaras digitales y vídeo-cámaras, y sobre todo el trabajo de edición en computadoras, son herramientas que actualmente deben ser incorporadas en investigación etnobotánica. Otra fuente de información valiosa es la biología molecular. De igual manera, con el abaratamiento de los costos y la estandarización de protocolos para aislar genes, la información molecular se ha revelado muy útil para conocer por ejemplo, la distribución de plantas a través de un área geográfica determinada, y si esta distribución tiene alguna relación con la migración de grupos humanos y su papel como  vectores de dispersión de plantas. Es posible también explorar la variación de plantas sujetas a procesos de domesticación en donde determinados grupos humanos han seleccionado deliberadamente ciertos caracteres con fines alimenticios, medicinales, o para construcción.

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