﻿{"id":4947,"date":"2024-01-17T09:27:10","date_gmt":"2024-01-17T15:27:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/?p=4947"},"modified":"2024-01-17T09:27:10","modified_gmt":"2024-01-17T15:27:10","slug":"la-importancia-de-un-gesto-simple","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/resenas\/la-importancia-de-un-gesto-simple\/","title":{"rendered":"La importancia de un gesto simple"},"content":{"rendered":"<p><strong><u>Corre, lee y dile<\/u><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Germ\u00e1n Mart\u00ednez Aceves<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Un gesto simple puede significar muchas cosas: alegr\u00eda o enojo; amabilidad o desconcierto; nostalgia o melancol\u00eda; ingenuidad o picard\u00eda; cordura o locura. Un gesto, cuan insignificante que sea, puede denotar una actitud en el momento, es la expresi\u00f3n de un sentir profundo que provoca una historia.<\/p>\n<p>Es un gusto encontrar en el cat\u00e1logo de la Editorial de la Universidad Veracruzana (UV) letras frescas como las de Karla Marrufo (M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, en 1982) quien ofrece su primer libro de cuentos que se publican en la colecci\u00f3n Ficci\u00f3n con el t\u00edtulo de <em>Un gesto simple.<\/em><\/p>\n<p>Es interesante c\u00f3mo se construyen los vasos comunicantes en el sureste mexicano. Karla Marrufo lleg\u00f3 a Xalapa para estudiar la maestr\u00eda en Literatura mexicana e ingresar tiempo despu\u00e9s al doctorado en Literatura Hispanoamericana donde form\u00f3 parte de la primera generaci\u00f3n, ambos posgrados de la UV. Ahora ella vive en M\u00e9rida y sus cuentos ven la impresi\u00f3n en la capital veracruzana.<\/p>\n<p>Su trabajo, que tiene como base a la literatura, lo desarrolla en la docencia, la investigaci\u00f3n y la creaci\u00f3n que plasma en libros de teatro, de poes\u00eda y de cr\u00f3nica que le han redituado reconocimientos como el Premio Nacional de Dramaturgia Wilberto Cant\u00f3n 2005l, el Premio Dolores Castro de narrativa con la novela <em>Mayo, <\/em>en 2014 y el Premio Peninsular de Poes\u00eda Jos\u00e9 D\u00edaz Bolio 2016 por el poemario <em>La ciudad en ti<\/em>. Su obra po\u00e9tica ha sido traducida al ingl\u00e9s y publicada en Estadps Unidos y Europa<\/p>\n<p>En los siete cuentos que nos ofrece Karla Marrufo podemos encontrar historias donde los personajes caminan por la cuerda floja jugueteando entre lo real y lo ficticio. Con ellos explora las posibilidades de lo que sucedi\u00f3 o puede suceder.<\/p>\n<p>Todos, de alguna manera, nos hacemos nuestras propias historias, en nuestros pensamientos y sentires hay lapsos y quiebres que pueden generar un mito, un fantasma o una realidad.<\/p>\n<p>Los personajes que habitan los cuentos de Karla Marrufo muy bien pueden ser nuestros vecinos, nuestros amigos o nuestros familiares que deambulan en los caminos de las cosas simples, donde lo cotidiano se acumula y en ocasiones puede llegar a la asfixia que conduce al suicidio. Esos seres que parecen sencillos, previsibles, son los que adquieren protagonismo y se sit\u00faan en el primer plano.<\/p>\n<p>Con ellos, la escritora explora las oscuridades de sus vidas muchas veces desconectadas de la realidad o bien situados en planos donde la melancol\u00eda es lo cotidiano, la p\u00e9rdida de la memoria la puerta que se abre al limbo, el ruido incesante de los vecinos es el que rompe la armon\u00eda de la convivencia o los hombres negados para hacer algo \u00fatil pero que siempre est\u00e1n pensando en hacer algo que nadie ve, todos llevados a l\u00edmites que encontrar\u00e1n una sorpresa al final de sus relatos.<\/p>\n<p>Los siete cuentos, que en ocasiones se ambientan en el calor y el vaiv\u00e9n de hamaca con aires del Caribe, son:<\/p>\n<p>\u201cLa elocuencia de los gatos\u201d, donde el personaje, como gato agazapado mira el entorno del vecindario y su ca\u00f3tica convivencia. Los mininos deambulan como consejeros del mal, entre las sombras, y atestiguan locuras y suicidios.<\/p>\n<p>\u201cUn gesto simple\u201d pone en primer plano una pr\u00e1ctica que ha ca\u00eddo en desuso: verter los sentimientos a trav\u00e9s de cartas, el remitente es prolijo en escribir misivas pero \u00bftendr\u00e1n correspondencia?<\/p>\n<p>\u201cLa casa del pollo\u201d es el caso de una se\u00f1ora que se deambula en la p\u00e9rdida de memoria y transforma y proyecta su vida en los pollos que se venden para preparar guisos.<\/p>\n<p>En \u201cDe puerta a puerta\u201d, el vecino dadivoso deja regalos a una vecina que se la imagina en medio de una soledad que comparte con el perro Humboldt.<\/p>\n<p>\u201cRetratos\u201d es un juego de olvido y memoria de un rostro que se asemeja a los retratos de Al Fayum (momias egipcias) o a los ojos expresivos de Buster Keaton.<\/p>\n<p>\u201cPr\u00f3ximo destino, Lisboa\u201d, donde una mujer enclavada en una relaci\u00f3n y en una casa en la regi\u00f3n yucateca imagina el \u201ccambio de aires\u201d en otro pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cDetalles\u201d\u2026 \u2018Lo que m\u00e1s nos jode son los detalles, las peque\u00f1as cosas de a diario que en apariencia no cambian, pero que un poco m\u00e1s all\u00e1 de su aspecto superficial est\u00e1n gestando revoluciones\u2019.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed est\u00e1n los personajes que no sabemos hasta qu\u00e9 punto imaginan, inventan, fabulan o son part\u00edcipes en la construcci\u00f3n de sus propios laberintos mentales en los que sucumben, juegan o encuentran otra manera de vivir, de olvidar, de morir en un gesto simple.<\/p>\n<p><em>Un gesto simple, <\/em>de Karla Marrufo, colecci\u00f3n Ficci\u00f3n de la Editorial de la Universidad Veracruzana, 107 p\u00e1ginas, 2023. Para adquirir el libro consulta\u00a0<a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/editorial\/puntos-de-venta-11?fbclid=IwAR2wqqAn11I1Vz8g9uOiAGxpfffAbczhL6KqgggXJSMD2ApLiD7x-sjEk90\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.uv.mx\/editorial\/puntos-de-venta-11<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4949\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2024\/01\/Un-gesto-simple_pantalla-1-180x300.jpg\" alt=\"\" width=\"180\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2024\/01\/Un-gesto-simple_pantalla-1-180x300.jpg 180w, https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2024\/01\/Un-gesto-simple_pantalla-1.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 180px) 100vw, 180px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corre, lee y dile &nbsp; Por Germ\u00e1n Mart\u00ednez Aceves \u00a0 Un gesto simple puede significar muchas cosas: alegr\u00eda o enojo; amabilidad o desconcierto; nostalgia o melancol\u00eda; ingenuidad o picard\u00eda; cordura o locura. Un gesto, cuan insignificante que sea, puede denotar una actitud en el momento, es la expresi\u00f3n de un sentir profundo que provoca una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1795,"featured_media":4948,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ventana_nueva":"","tipo_url":"","url":"","extracto":"","imagen_halign":"","imagen_valign":"","bg_size":"","text_hide":"","media_url":"","tipo_media":"","video_url":"","video_pos":"","video_youtube":"","footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-4947","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-resenas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4947","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1795"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4947"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4947\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4950,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4947\/revisions\/4950"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4948"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4947"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4947"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4947"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}