﻿{"id":4796,"date":"2023-09-07T10:11:14","date_gmt":"2023-09-07T15:11:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/?p=4796"},"modified":"2023-09-07T10:11:14","modified_gmt":"2023-09-07T15:11:14","slug":"la-espera-virtud-de-los-gatos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/resenas\/la-espera-virtud-de-los-gatos\/","title":{"rendered":"La espera, virtud de los gatos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Germ\u00e1n Mart\u00ednez Aceves<\/strong><\/p>\n<p>Los gatos ah\u00ed est\u00e1n, sigilosos, agazapados, observadores incansables del tiempo que pasa. Mudos testigos de lo que sucede en una casa, due\u00f1os del espacio, habitantes de la soledad, conocedores de todo lo que acontece en su territorio, inmutables ante las vidas azarosas y delirantes de los seres humanos con los que conviven.<\/p>\n<p>Como la portada de <em>Cuando los gatos esperan, <\/em>las huellas gatunas en el piso de madera es el sello de una presencia que puede ser cierta o fantasmal y que se desvanece en el siguiente paso.<\/p>\n<p>As\u00ed como \u00c1lvaro Lucero, el protagonista de la novela, abre la puerta de una casa para ingresar a la incertidumbre, la Editorial de la Universidad da acceso, como es habitual, a una escritora joven con la certeza de que da la bienvenida a un trabajo literario de val\u00eda.<\/p>\n<p>Es el caso de la promotora cultural y escritora Adriana Ortega Calder\u00f3n (Torre\u00f3n, Coahuila, 1975) quien nos ofrece su \u00f3pera prima con una narraci\u00f3n que poco a poco nos envuelve en el misterio y en el suspenso, contexto en que \u00c1lvaro Lucero transitar\u00e1 de la alegr\u00eda y el encuentro con una nueva experiencia de vida hacia un proceso que va en declive v\u00eda el delirio, la angustia y la perplejidad.<\/p>\n<p>La historia se ubica a finales del siglo XIX, \u00c1lvaro Lucero es un argentino bioqu\u00edmico que parte de Buenos Aires a Francia para sumarse a una investigaci\u00f3n en un laboratorio de Versalles. Despu\u00e9s de viajar cinco semanas en barco, llega a la casa de la familia Berthier, con la que estableci\u00f3 correspondencia para recibir hospedaje y conocer la rutina b\u00e1sica de la cotidianidad de un hogar franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Entre a\u00f1oranzas familiares y recuerdos de su amigo Andr\u00e9s llega al puerto de Nantes Saint-Nazaire y se traslada en tren a Versalles, \u201cmi nueva morada, nunca mi hogar\u201d. Al llegar a Arcade la Ville 1946, la casa de los Berthier, se encuentra con la siguiente nota:<\/p>\n<p>\u201cFuimos a pasar el fin de semana a Par\u00eds con la familia de Genevi\u00e9ve. Estaremos de regreso en un par de d\u00edas. Puede tomar la llave del llavero que se encuentra colgado a un lado de la campana. Hay comida en la alacena. Bienvenido, \u00c1lvaro\u201d. Los \u00fanicos anfitriones que encuentra son tres gatos silenciosos que esperan, que deambulan por la casa. \u00bfQu\u00e9 esperan?<\/p>\n<p>Con el aire de la novedad, \u00c1lvaro Lucero recorre el barrio versallesco, ciudad que es un museo, que es una maqueta barroca viviente, que es una arquitectura deslumbrante impregnada de belleza, que es un jard\u00edn esculpido con preciosidad. Versalles, el lugar palaciego donde solo la realeza pod\u00eda perder la cabeza, no un trabajador for\u00e1neo que lleg\u00f3 para hacer ciencia en un laboratorio.<\/p>\n<p>No solo pasa el par de d\u00edas, sino un par de semanas, de meses, de tiempo que parece transcurrir en un laberinto sin salida: la familia Berthier no regresa. Los \u00fanicos que acompa\u00f1an a \u00c1lvaro y atisban por todos los rincones son los tres gatos, testigos de la espera.<\/p>\n<p>Aunque el protagonista va al laboratorio, regresa a la casa y tiene espor\u00e1dicos encuentros con gente del vecindario, su estado emocional se va transformando, pasa del asombro a la inquietud, del acoplamiento a un nuevo lugar al desconcierto, de la certeza a la confusi\u00f3n, del gusto a la angustia, hasta situarse en una ca\u00edda emocional, en una rampa que termina en la desesperanza. Y los gatos, ah\u00ed est\u00e1n, viendo como \u00c1lvaro, en la soledad y la inseguridad, se transforma, como si la casa fuera su propio laboratorio que lo pone a prueba para ver hasta d\u00f3nde resiste su delirio.<\/p>\n<p>La confusi\u00f3n gira como un torbellino. \u00c1lvaro cruz\u00f3 el mar en busca de una esperanza traducida en su aportaci\u00f3n en la bioqu\u00edmica. Un d\u00eda despert\u00f3 en un lugar lejano, lleg\u00f3 a una casa donde lo esperaba una familia y lo \u00fanico que encontr\u00f3 fue tres gatos que con su esp\u00edritu felino casero lo condujeron a la decadencia, a la zozobra. Crey\u00f3 llegar a un refugio y termin\u00f3 encerrado en un muro.<\/p>\n<p>El talento narrativo de Adriana Ortega nos lleva al suspenso, a la tensi\u00f3n, como en las buenas novelas que transitan los caminos del terror. \u00bfLa familia Berthier existi\u00f3? \u00bfEl se\u00f1or Philippe, su esposa Genevi\u00e9ve y sus hijos ah\u00ed habitaban? \u00bf\u00c1lvaro los conoci\u00f3 y si fue as\u00ed, simpatizaron? \u00bfRealmente se fueron a Par\u00eds o nunca salieron de la casa?<\/p>\n<p>Solo los gatos guardan en su memoria felina lo que aconteci\u00f3 en esa casa que se habit\u00f3 de fantasmas y locuras. Son pacientes, su parsimonia es lo \u00fanico coherente mientras ellos, relami\u00e9ndose los bigotes, esperan.<\/p>\n<p><em>Cuando los gatos esperan, <\/em>de Adriana Ortega Calder\u00f3n, es de la colecci\u00f3n Ficci\u00f3n de la Editorial de la Universidad Veracruzana, 106 p\u00e1ginas, 2022. Para adquirir este libro consulta\u00a0<a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/editorial\/puntos-de-venta-11\/?fbclid=IwAR0JICsW7OZjizfLNUgAtDq9KwRZgTP3uAqIcY-Fv2GSMiqAJKRUm32iJSA\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.uv.mx\/editorial\/puntos-de-venta-11<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4799\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2023\/09\/Cuando-los-gatos-esperan-1-1-186x300.jpg\" alt=\"\" width=\"186\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2023\/09\/Cuando-los-gatos-esperan-1-1-186x300.jpg 186w, https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2023\/09\/Cuando-los-gatos-esperan-1-1.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 186px) 100vw, 186px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Germ\u00e1n Mart\u00ednez Aceves Los gatos ah\u00ed est\u00e1n, sigilosos, agazapados, observadores incansables del tiempo que pasa. 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