﻿{"id":4486,"date":"2022-11-29T11:21:00","date_gmt":"2022-11-29T17:21:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/?p=4486"},"modified":"2022-11-29T11:21:00","modified_gmt":"2022-11-29T17:21:00","slug":"el-renacimiento-de-son-jarocho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/resenas\/el-renacimiento-de-son-jarocho\/","title":{"rendered":"El renacimiento de son jarocho"},"content":{"rendered":"<p><strong>Corre, lee y dile<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por Germ\u00e1n Mart\u00ednez Aceves<\/strong><\/p>\n<p>El son jarocho es identidad y esencia de Veracruz, g\u00e9nero musical que nace entre las riberas, las sabanas y los litorales del Sotavento, sonido campesino que se nutre del Caribe, de Espa\u00f1a y de las comunidades veracruzanas. Sus creadores vuelcan las letras en la versada, a veces p\u00edcaras, a veces amorosas, a veces plenas de gozo por la naturaleza; surgen de la jarana, del requinto, de la leona, del pandero, de la quijada de burro, para que los bailadores se den vuelo en la tarima en alegres e infinitos fandangos.<\/p>\n<p>La comercializaci\u00f3n de la m\u00fasica popular mexicana, tanto en el siglo XX como en el siglo XXI, ha borrado pr\u00e1cticamente las expresiones musicales de nuestros pueblos. Casi de manera soterrada, en medio de fiestas y rituales, perviven. El son jarocho es uno de los g\u00e9neros que no solo se niega a morir, sino que est\u00e1 en constante evoluci\u00f3n y expansi\u00f3n.<\/p>\n<p>Investigadores diversos como historiadores, antrop\u00f3logos, etnomusic\u00f3logos o soci\u00f3logos se han dado a la tarea de escribir y, en muchos casos, grabar la historia del son jarocho. Las publicaciones son diversas y los registros musicales m\u00e1s las fotograf\u00edas hacen que este g\u00e9nero sea uno de los m\u00e1s documentados.<\/p>\n<p>El historiador Bernardo Garc\u00eda D\u00edaz, originario de Santa Rosa, Veracruz, se dio a la tarea de reunir los diversos trabajos existentes sobre el son jarocho y formar <em>El renacimiento del son jarocho y el grupo Mono Blanco (1977-2000)<\/em>, una obra con tintes enciclop\u00e9dicos que se logr\u00f3 gracias a la colaboraci\u00f3n de la librer\u00eda Mar Adentro, el Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia, el Instituto Veracruzano de la Cultura, el Instituto de Investigaciones Ling\u00fc\u00edstico-Literarias de la Universidad Veracruzana, el Museo de Historia de Ciudad Mendoza y la Editorial de la UV.<\/p>\n<p>Es un libro hecho a partir de diversas investigaciones, de libros, de art\u00edculos, de tesis y de la abundante historia oral que est\u00e1 vigente y se transmite entre los muchos m\u00fasicos veteranos y j\u00f3venes del son jarocho. Todo ese material lo reuni\u00f3 Bernardo Garc\u00eda para ofrecernos una visi\u00f3n de conjunto de este movimiento musical.<\/p>\n<p>A lo largo de nueve cap\u00edtulos conocemos la creaci\u00f3n del grupo precursor Mono Blanco que, curiosamente, se forma en la Ciudad de M\u00e9xico con Gilberto Guti\u00e9rrez, Jos\u00e9 \u00c1ngel Guti\u00e9rrez, Juan Pascoe (nacido en Chicago), Andr\u00e9s Vega y el gran Arcadio Hidalgo. El son jarocho pr\u00e1cticamente estaba arrinconado en el olvido, pero esta conjunci\u00f3n de m\u00fasicos le dio otro giro. La m\u00fasica la llevaron a escuelas normales, regresaron constantemente a la regi\u00f3n de Los Tuxtlas y la grabaci\u00f3n del disco<em> Sones jarochos con Arcadio Hidalgo y el grupo Mono Blanco<\/em>, hizo que autoridades e investigadores voltearan a ver y valoraran este renacimiento.<\/p>\n<p>El proyecto se volvi\u00f3 s\u00f3lido y recibi\u00f3 un apoyo institucional inusitado, como fue el caso del Instituto Veracruzano de la Cultura, dirigido por Ida Rodr\u00edguez Prampolini, o de la Direcci\u00f3n General de Culturas Popular, en su Unidad Acayucan. Pocas veces se puede ver este v\u00ednculo Estado-sociedad en apoyo a un proyecto cultural como fue el caso de Mono Blanco.<\/p>\n<p>Otro hecho fundamental fue la creaci\u00f3n del Encuentro de Jaraneros en Tlacotalpan en 1979, que se forma a partir de esfuerzos locales encabezados por el arquitecto Humberto Aguirre Tinoco y el apoyo (otro hecho incre\u00edble) de Radio Educaci\u00f3n, de la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os 90 el son jarocho estaba en pleno boom y Mono Blanco va a California, apoyados por Artemio Posadas. Es una \u00e9poca en la que tambi\u00e9n surgen grupos como Son de Madera, Chuchumb\u00e9, Los Utrera, Estanzuela, Los Cojolites o Tacoteno. Es notable que los m\u00fasicos, adem\u00e1s de ser grandes versadores, son lauderos o promueven el oficio, y son tambi\u00e9n maestros que crean una cadena de transmisi\u00f3n de conocimientos a las nuevas generaciones.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1a a esta historia una maravillosa iconograf\u00eda con m\u00e1s de 300 fotograf\u00edas que nos muestran a los jaraneros, las reuniones en las comunidades, los fandangos y los paisajes en los que nace el son jarocho.<\/p>\n<p>El ep\u00edlogo que nos presenta Bernardo Garc\u00eda, m\u00e1s que un recuento, es una proyecci\u00f3n a futuro que nos muestra la expansi\u00f3n del son jarocho por el mundo en ciudades como Los \u00c1ngeles, Chicago, San Francisco, Nueva York, Par\u00eds, Helsinki, Barcelona, Madrid, Tokio<\/p>\n<p>El son jarocho, la m\u00fasica campesina del Sotavento, renaci\u00f3 a finales de la d\u00e9cada de los 70 del siglo XX y ahora es un movimiento mundial que deja de manifiesto que en Veracruz hay un tesoro cultural invaluable.<\/p>\n<p><em>El renacimiento del son jarocho y el grupo Mono Blanco (1977-2000)<\/em>, de Bernardo Garc\u00eda D\u00edaz es una coedici\u00f3n de la librer\u00eda Mar Adentro, el Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia, el Instituto Veracruzano de la Cultura, el Instituto de Investigaciones Ling\u00fc\u00edstico-Literarias de la Universidad Veracruzana, el Museo de Historia de Ciudad Mendoza y la Editorial de la UV, 561 p\u00e1ginas, 2022. Se puede adquirir, en Xalapa, en la librer\u00eda Hyperi\u00f3n, con env\u00edos para todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4488\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2022\/11\/El-renacimiento-del-son-jarocho-1-232x300.jpg\" alt=\"\" width=\"232\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2022\/11\/El-renacimiento-del-son-jarocho-1-232x300.jpg 232w, https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2022\/11\/El-renacimiento-del-son-jarocho-1.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 232px) 100vw, 232px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corre, lee y dile Por Germ\u00e1n Mart\u00ednez Aceves El son jarocho es identidad y esencia de Veracruz, g\u00e9nero musical que nace entre las riberas, las sabanas y los litorales del Sotavento, sonido campesino que se nutre del Caribe, de Espa\u00f1a y de las comunidades veracruzanas. 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