﻿{"id":3634,"date":"2021-02-08T23:58:29","date_gmt":"2021-02-09T05:58:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/?p=3634"},"modified":"2021-02-08T23:58:29","modified_gmt":"2021-02-09T05:58:29","slug":"glenn-gould-amo-a-su-piano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/resenas\/glenn-gould-amo-a-su-piano\/","title":{"rendered":"Glenn Gould am\u00f3 a su piano"},"content":{"rendered":"<p><strong><u>Corre, lee y dile<\/u><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Germ\u00e1n Mart\u00ednez Aceves<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Creaci\u00f3n musical e interpretaci\u00f3n son almas conjuntas que, si se interiorizan, si penetran en la profundo de la sensibilidad y del sentido de la vida, logran expresar la belleza del arte. Hay un creador de las composiciones, hay un ejecutante de la obra y hay un instrumento donde las notas musicales generan sonidos, sentimientos, colores, emociones.<\/p>\n<p>Solo los genios logran traspasar los l\u00edmites de lo convencional, uno de ellos fue Glenn Gould, un m\u00fasico fuera de serie, quien logra la perfecci\u00f3n de su sonido gracias al piano Steinway CD 318 y a su afinador de cabecera, Verne Edquist.<\/p>\n<p>Esta divina trinidad (ejecutante-piano-afinador) es motivo del libro biogr\u00e1fico <em>Romance en tres patas<\/em>, escrito por la periodista estadounidense Katie Hafner, que se publica en espa\u00f1ol gracias a la traducci\u00f3n de Pablo Chemor Nieto y a la coedici\u00f3n de Elefanta Editorial con la Editorial de la Universidad Veracruzana.<\/p>\n<p>Glenn Gould (Toronto, Canad\u00e1, 1932-1982) fue un pianista peculiar, exc\u00e9ntrico para algunos, genio, para otros. Poco dado a los conciertos en p\u00fablico, sus interpretaciones son conocidas gracias a sus grabaciones en disco. M\u00e1s que estar en un escenario, Gould encontr\u00f3 la intimidad perfecta en los estudios de grabaci\u00f3n. Su atm\u00f3sfera part\u00eda desde una silla especial en la que se sentaba hasta su querido CD 318 a quien le hac\u00eda producir los mejores sonidos a las composiciones de Bach o de Sch\u00f6nberg.<\/p>\n<p>Gould declar\u00f3 en alguna ocasi\u00f3n: \u201cEste piano tiene un mecanismo muy ligero, al igual que todos los pianos que yo prefiero. Mucha gente dice que tiene un sonido met\u00e1lico, o que suena como un clavec\u00edn, o como un clavec\u00edn falso, o qui\u00e9n sabe qu\u00e9. Tal vez s\u00ed, yo pienso que tiene el sonido m\u00e1s transl\u00facido que cualquier piano que he tocado en mi vida\u201d.<\/p>\n<p>Su pasi\u00f3n lo llevaba a tocar el piano de tal manera que emit\u00eda cantos o voces en un idioma intraducible. Casi encorvado, los dedos de sus manos danzaban sobre el teclado y los ve\u00eda feliz, pleno, gozoso, lleno de m\u00fasica y de esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Es muy probable que ese sonido met\u00e1lico al que refiere, cercano al clavec\u00edn, haya sido lo m\u00e1s cercano a la m\u00fasica barroca de Bach y su voz juguetona en segundo plano, un homenaje atonal a Sch\u00f6enberg.<\/p>\n<p>Katie Hafner nos entrega un trabajo notable. Si bien podemos conocer la vida de este personaje que ten\u00eda miedo al contacto f\u00edsico y prefer\u00eda la sana distancia, la periodista nos lleva tambi\u00e9n a conocer otro par de biograf\u00edas: la de Verne Edquist, un afinador de pianos casi ciego, quien es fundamental en la relaci\u00f3n Gould-CD 318 y, la del propio piano, desde su origen en la Steinway &amp; Sons, pasando por un accidentado viaje a un concierto que no se realiz\u00f3, hasta su destino con el jazz. A los tres los sigue desde ni\u00f1os o desde la f\u00e1brica y contin\u00faa en sus cauces hasta que se encuentran en el destino del arte de la m\u00fasica.<\/p>\n<p>Afuera del edificio de la CBC, en Toronto, Glenn Gould est\u00e1 eternizado en el bronce, sentado en una banca del parque, cerca de un estudio de grabaci\u00f3n que lleva su nombre. Con su cl\u00e1sico abrigo, su boina y sus guantes tal vez sigue pensando lo que alguna vez dijo refiri\u00e9ndose a su piano: \u201ces la primera vez en la historia que hay un romance en tres patas\u201d.<\/p>\n<p><em>Romance en tres patas<\/em>, de Katie Hafner, con traducci\u00f3n de Pablo Chemor Nieto, es una coedici\u00f3n Elefanta Editorial y de la Editorial de la Universidad Veracruzana, 266 p\u00e1ginas, 2020. Se puede adquirir en Xalapa, Veracruz, en la librer\u00eda Hyperi\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-3636\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2021\/02\/ROMANCE-EN-TRES-PATAS_COVER_181120-189x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"189\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2021\/02\/ROMANCE-EN-TRES-PATAS_COVER_181120-189x300.jpeg 189w, https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2021\/02\/ROMANCE-EN-TRES-PATAS_COVER_181120.jpeg 404w\" sizes=\"auto, (max-width: 189px) 100vw, 189px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corre, lee y dile &nbsp; Por Germ\u00e1n Mart\u00ednez Aceves \u00a0 Creaci\u00f3n musical e interpretaci\u00f3n son almas conjuntas que, si se interiorizan, si penetran en la profundo de la sensibilidad y del sentido de la vida, logran expresar la belleza del arte. 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