﻿{"id":3347,"date":"2020-04-02T11:41:28","date_gmt":"2020-04-02T17:41:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/?p=3347"},"modified":"2020-04-02T11:41:28","modified_gmt":"2020-04-02T17:41:28","slug":"piedras-vikingas-en-la-joya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/resenas\/piedras-vikingas-en-la-joya\/","title":{"rendered":"Piedras vikingas en La Joya"},"content":{"rendered":"<p><strong><u>Corre, lee y dile<\/u><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Germ\u00e1n Mart\u00ednez Aceves<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Seguramente m\u00e1s de uno ha escuchado de tesoros escondidos en la regi\u00f3n. Ollas enterradas con monedas de oro, cofres llenos de joyas o maletas que guardan dinero. En el imaginario existe la idea de que nuestros antepasados escondieron sus tesoros y ah\u00ed est\u00e1n en alg\u00fan lugar abandonados, en espera de que alguien con suerte los encuentre.<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n, siempre aparecen los buscadores de fortunas que cuentan con equipos sofisticados o contactan con investigadores que tienen grandes conocimientos hist\u00f3ricos y cient\u00edficos para encontrar el punto exacto donde est\u00e1n los tesoros.<\/p>\n<p>Es el caso de la historia de <em>Informe sobre las piedras vikingas, <\/em>escrita por Jaime Ren\u00e1n Gonz\u00e1lez P\u00e9rez y que la Editorial de la Universidad Veracruzana publica en su colecci\u00f3n Ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>El autor naci\u00f3 en Xalapa en 1964, es licenciado en Historia y maestro en Literatura mexicana, elementos que se conjugan para formar la esencia de su novela de aventuras, g\u00e9nero poco desarrollado en el contexto veracruzano.<\/p>\n<p>Cuatro personajes son los protagonistas en esta historia: Marcos G\u00f3mez Heredia, maestro de Geograf\u00eda hist\u00f3rica en la UV; Agust\u00edn, el millonario primo de Marcos y aut\u00e9ntico cazafortunas; Max Weller, alem\u00e1n nazi refugiado y; Sandra Fuentes, sic\u00f3loga de personajes obsesivos, narcisistas y ego\u00edstas.<\/p>\n<p>Encontrar un tesoro no es cosa f\u00e1cil. Para ello se necesita descifrar claves, signos y enigmas m\u00e1s la capacidad del buscador que estar\u00e1 rodeado de peligros, incertidumbres y certezas.<\/p>\n<p>Cerca de La Joya existe una zona conocida como Malpa\u00eds que se encuentra sobre una superficie de piedra volc\u00e1nica. En el siglo XVIII, un bandido conocido como Brazo de Oro, escond\u00eda sus tesoros por esos lugares.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan m\u00e1s, el alem\u00e1n Weller sabe que en el a\u00f1o 1000 d.C, los vikingos llegaron\u00a0 a Am\u00e9rica del Norte, al internarse por el territorio, encontraron un lugar con caracter\u00edsticas semejantes a las regiones escandinavas, ah\u00ed hallaron piedras extra\u00f1as en las que grabaron runas, el m\u00e9todo oracular vikingo que predice el futuro y que interpreta la sensibilidad de quien lo consulta.<\/p>\n<p>En esa mezcla de s\u00edmbolos y datos, de datos hist\u00f3ricos e interpretaciones paranormales, las coordenadas indican que hay un gran tesoro. La ambici\u00f3n es el motor de Agust\u00edn quien se basa en la erudici\u00f3n de su primo historiador para encontrar el lugar exacto del tesoro; los rituales secretos del alem\u00e1n pueden ser la clave para llegar a la fortuna y\u00a0 Marcos es la pieza importante pero su vida es un torbellino de datos hist\u00f3ricos y culturales que son obsesi\u00f3n, que son fantas\u00eda, que son realidad, que son quimeras.<\/p>\n<p><em>Informe sobre las piedras vikingas, <\/em>de Jaime Ren\u00e1n Gonz\u00e1lez P\u00e9rez, es de la colecci\u00f3n Ficci\u00f3n de la Editorial de la UV, 137 p\u00e1ginas,\u00a0 2019.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-3316\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2020\/04\/9-Piedras-vikingas-184x300.jpg\" alt=\"\" width=\"184\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2020\/04\/9-Piedras-vikingas-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2020\/04\/9-Piedras-vikingas-630x1024.jpg 630w, https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2020\/04\/9-Piedras-vikingas-768x1249.jpg 768w, https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2020\/04\/9-Piedras-vikingas-944x1536.jpg 944w, https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2020\/04\/9-Piedras-vikingas-1259x2048.jpg 1259w, https:\/\/www.uv.mx\/editorial\/files\/2020\/04\/9-Piedras-vikingas.jpg 1515w\" sizes=\"auto, (max-width: 184px) 100vw, 184px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corre, lee y dile &nbsp; Por Germ\u00e1n Mart\u00ednez Aceves \u00a0 Seguramente m\u00e1s de uno ha escuchado de tesoros escondidos en la regi\u00f3n. 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