﻿{"id":8287,"date":"2018-03-06T10:48:04","date_gmt":"2018-03-06T16:48:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/?p=8287"},"modified":"2018-03-06T11:41:03","modified_gmt":"2018-03-06T17:41:03","slug":"elcerebroliterato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/blog\/elcerebroliterato\/","title":{"rendered":"EL CEREBRO LITERATO"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/09-CYL-CEREBRO-LITERATO-TITULO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-8294 size-large\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/09-CYL-CEREBRO-LITERATO-TITULO-1024x178.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"178\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/09-CYL-CEREBRO-LITERATO-TITULO-1024x178.jpg 1024w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/09-CYL-CEREBRO-LITERATO-TITULO-300x52.jpg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/09-CYL-CEREBRO-LITERATO-TITULO-768x133.jpg 768w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/09-CYL-CEREBRO-LITERATO-TITULO.jpg 1724w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>Jorge M. Su\u00e1rez Medell\u00edn*<\/strong><\/p>\n<p>Que el cerebro es un tema propio de la literatura es algo que no deber\u00eda sorprendernos, en tanto que el arte literario trata de todo cuanto es humano, y nada hay m\u00e1s humano que el cerebro mismo. O para ser m\u00e1s precisos, es justamente el cerebro humano la fuente primigenia de la cual mana toda la literatura. A riesgo de que se nos considere \u201creduccionistas\u201d (un insulto bastante feo en estos tiempos), podemos afirmar que todos nuestros sue\u00f1os, todos nuestros pensamientos y deseos, nuestras penas y alegr\u00edas, en suma, todo lo que nos identifica como miembros de esta especie, tiene un correlato en los procesos fisiol\u00f3gicos del cerebro.<\/p>\n<p>Por otra parte, decir que toda la complejidad humana se reduce \u201ctan s\u00f3lo\u201d a un conjunto de procesos fisiol\u00f3gicos cerebrales, es casi como decir que la obra po\u00e9tica de Shakespeare es \u201ctan s\u00f3lo\u201d un conjunto de palabras. Vaya, que t\u00e9cnicamente es verdad, pero de ninguna manera refleja la complejidad del asunto. Eso s\u00ed, por mucho que a veces nos den ganas de exclamar junto con el pr\u00edncipe Hamlet que \u201chay m\u00e1s cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, que las so\u00f1adas en tu filosof\u00eda\u201d, es necesario reconocer que equiparar la mente y la actividad cerebral resulta sin duda \u00fatil, por lo menos para efectos de lo que suele interesar a los neurocient\u00edficos.<\/p>\n<p>Por cierto que nadie expresa de manera m\u00e1s colorida esta identidad esencial que el novelista ruso Fi\u00f3dor Dostoyevski en las palabras de Dmitri Karam\u00e1zov, cuando platica con su hermano Aleks\u00e9i Fi\u00f3dorovich: \u201cImag\u00ednate: dentro, en los nervios, en la cabeza, es decir, estos nervios est\u00e1n en el cerebro [&#8230;] (\u00a1malditos sean!) hay una especie de peque\u00f1as colas, las colas de esos nervios, y en cuanto empiezan a agitarse [&#8230;] es decir, comprendes, miro algo con mis ojos y luego empiezan a agitarse, esas colitas [&#8230;] y cuando se agitan, aparece una imagen [&#8230;] no aparece de inmediato, sino que pasa un instante, un segundo [&#8230;] y luego aparece algo como un momento; es decir, no un momento \u2013\u00a1al infierno con el momento!\u2013, sino una imagen; es decir, un objeto, o una acci\u00f3n, \u00a1maldita sea! Por esto veo y despu\u00e9s pienso, por esas colitas, y no porque tenga alma, y que soy una especie de imagen y de retrato. \u00a1Nada de eso tiene sentido! Ayer me explic\u00f3 todo esto Rakitin, hermano, y sencillamente me dej\u00f3 boquiabierto. Esta ciencia, Alyosha, es magn\u00edfica. Est\u00e1 surgiendo un hombre nuevo: eso es lo que yo interpreto\u201d.<\/p>\n<p><strong>Enfermedad y creaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Si hoy en d\u00eda la lectura del fragmento anterior resulta sorprendentemente acertada, imaginemos lo que debe haber sido en 1880 \u2013\u00a1nueve a\u00f1os antes de que Santiago Ram\u00f3n y Cajal desarrollara su doctrina de la neurona!\u2013, cuando <em>Los hermanos Karamazov<\/em> se public\u00f3 por vez primera. Ante esa claridad, es dif\u00edcil resistir la tentaci\u00f3n de atribuirle a Dostoyevski poderes premonitorios casi sobrenaturales (no en vano fue reconocido por el mism\u00edsimo Nietzsche como \u201cel \u00fanico psic\u00f3logo del cual se pod\u00eda aprender algo\u201d).<a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/dostoievski.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-8296 size-large\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/dostoievski-1024x873.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"873\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/dostoievski-1024x873.jpg 1024w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/dostoievski-300x256.jpg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/dostoievski-768x655.jpg 768w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/dostoievski.jpg 1760w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Pero, \u00bfcabr\u00eda quiz\u00e1s relacionar semejante conciencia del propio cerebro con la epilepsia que aquejaba al escritor desde sus \u00e9pocas de estudiante? \u00bfNos atrevemos acaso a adjudicar parte de la genialidad del autor ruso a las diminutas tormentas el\u00e9ctricas dentro de su cr\u00e1neo? Nosotros, obviamente, no llegamos a tanto, mas no faltan los comentaristas con la osad\u00eda de sugerir \u00e9sas y otras conexiones a\u00fan m\u00e1s temerarias.<\/p>\n<p>Por ejemplo, hay quien dice que las famosas vocales coloreadas del poeta vidente por antonomasia, Arthur Rimbaud (\u201cA noir, E blanc, I rouge, U vert, O bleu: voyelles, \/Je dirai quelque jour vos naissances latentes&#8230;\u201d), podr\u00edan deberse a un caso de sinestesia, es decir, a una vulgar activaci\u00f3n cruzada de \u00e1reas adyacentes del cerebro que procesan diferentes informaciones sensoriales. O que la penetrante sensaci\u00f3n de terror que nos asalta al leer <em>El Horla <\/em>de Guy de Maupassant, tiene su origen en los primeros s\u00edntomas de deterioro neurol\u00f3gico causados por la s\u00edfilis que padec\u00eda su autor.<\/p>\n<p>No negamos, por supuesto, que pueda existir una cierta cuota de verdad en dichas observaciones. Sin duda las neurociencias, usadas con tiento y mesura, pueden proponer pistas \u00fatiles para el an\u00e1lisis literario, como en su momento lo han hecho otras disciplinas como la ling\u00fc\u00edstica y la sociolog\u00eda.\u00a0 No obstante, cabe se\u00f1alar que ni todos los epil\u00e9pticos pueden redactar <em>Crimen y castigo<\/em>, ni todos los sinest\u00e9sicos son capaces de conjurar la riqueza l\u00edrica del <em>Barco ebrio<\/em>, ni mucho menos todos los sifil\u00edticos tienen el honor de haber creado <em>Bola de sebo<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Atenta invitaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Creemos que la atenta introspecci\u00f3n propia de los literatos podr\u00eda ser de gran utilidad para arrojar luz sobre algunos de los fen\u00f3menos que quitan el sue\u00f1o a los neurocient\u00edficos. As\u00ed, la conocida an\u00e9cdota de la magdalena remojada en t\u00e9 de Proust nos proporciona un indicio de la conexi\u00f3n entre el hipocampo, el olfato y la memoria; los exuberantes mon\u00f3logos internos de Joyce sirven como modelo de diversos procesos cognitivos; y la obsesi\u00f3n de Humbert Humbert por la jovenc\u00edsima Dolores Haze, magistralmente narrada por Vladimir Nabokov, constituye un magn\u00edfico material de reflexi\u00f3n para cualquier estudioso de la conducta sexual desde el punto de vista de la neuroetolog\u00eda.<\/p>\n<p>Conviene recordar que la adecuaci\u00f3n al consenso cient\u00edfico actual no es ninguna obligaci\u00f3n para el poeta. Si bien \u2013por citar un ejemplo\u2013 han quedado obsoletas las teor\u00edas psicol\u00f3gicas que dieron lugar a <em>La conciencia de Zeno <\/em>del triestino Italo Svevo, su innegable calidad literaria permanece intacta hasta el d\u00eda de hoy, y lo mismo sucede con muchas otras obras afines.<\/p>\n<p>Para terminar, quisi\u00e9ramos consignar que nuestra intenci\u00f3n al redactar estas l\u00edneas es apenas ofrecer un pretexto para presenciar la incesante charla entre Cal\u00edope y Urania. Si alguna de las referencias antes mencionadas le resulta de inter\u00e9s, estimado lector, lo invitamos a que nos acompa\u00f1e a la celebraci\u00f3n de la Semana Mundial del Cerebro que organiza el Centro de Investigaciones Cerebrales de la Universidad Veracruzana, del 12 al 15 de marzo, en la Unidad de Artes de la ciudad de Xalapa-Enr\u00edquez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2018\/03\/09-CYL-EL-CEREBRO-LITERATO-00.pdf\">Descargar PDF<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>M\u00e1s informaci\u00f3n en: <a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/semanadelcerebro\">www.uv.mx\/semanadelcerebro<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>*Centro de Investigaciones Cerebrales UV. Correo: josuarez@uv.mx<\/strong><\/p>\n<p><strong>Edici\u00f3n: Eliseo Hern\u00e1ndez Guti\u00e9rrez<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ilustraci\u00f3n: Francisco J. Cobos Prior<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dir. de Comunicaci\u00f3n de la Ciencia, UV<\/strong><\/p>\n<p><strong>dcc@uv.mx<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jorge M. Su\u00e1rez Medell\u00edn* Que el cerebro es un tema propio de la literatura es algo que no deber\u00eda sorprendernos, en tanto que el arte literario trata de todo cuanto es humano, y nada hay m\u00e1s humano que el cerebro mismo. 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